Fotos Berlinale 2024: Antonio Castello /Texto: Claudia Baricco

Dahomey, ©Les Films du Bal – Fanta Sy
Concluyó una nueva Berlinale (15-25 febrero). La gala final mostró a un jurado internacional cuyos miembros sonreían y aún se hablaban. Y un palmarés que volvió a confirmar lo que se vivió en la edición 2023: no existen documentales o películas de ficción, existen películas. Nuevamente un documental se llevó la máxima distinción, el Oso de Oro.
Fin de ciclo para su director artístico Carlo Chatrian, los premios también dieron cuenta de una distinción especial a films que se animan a desafiar las categorías establecidas y a la experimentación con el lenguaje cinematográfico. Y la gala reafirmó la voluntad de diálogo que como statement abrió esta edición y a la Berlinale como el más político de los festivales internacionales de clase A. Con un profundo discurso decolonizador, ya desde Osos a films como Dahomey o Pepe, estalló el corset de la censura que pesa actualmente en Berlín sobre las instituciones culturales que osen dar voz y espacio a quienes reclaman un cese el fuego en Gaza y un fin a las políticas de la ocupación israelí. Lo hizo distinguiendo como Mejor Documental a No other land, realizado por un colectivo de jóvenes cineastas palestinos e israelíes, y que también ganó el Premio del Público de la sección Panorama. Buenos son los vientos que deja la Berlinale si propician que se mantenga abierto el diálogo, el debate en la escena cultural de nuestra ciudad sin coerciones.
Una vez más, les traemos aquí las imágenes de estos días de cine captadas por la magnífica cámara del fotógrafo colombiano berlinés Antonio Castello. Y por supuesto, el palmarés.
¡Felicitaciones a todos los premiadxs, entre los que cuentan este año películas de República Dominicana, Argentina, Costa Rica, Perú, Colombia y España!




























©Antonio Castello – IG @antoniocastello, Web: www.antoniocastello.com
EL PALMARÉS 2024


OSO DE ORO a la MEJOR PELÍCULA: DAHOMEY, dirigida por la cineasta francesa-senegalesa Mati Diop.
Para los europeos, escribe el autor suizo Lukas Bärfuss en su novela sobre Ruanda Hundert Tage/ Cien días, lo más impresionante es la oscuridad absoluta y tajante de la noche africana. En Dahomey, el documental de la directora franco-senegalesa Mati Diop (Atlantique), la voz protagonista habla de la noche más negra y oscura que jamás hubiera conocido, una noche que duró 130 años: la noche del confinamiento en un museo francés. Los términos se invierten: la voz es africana; la noche oscura, europea. Quien habla es un sin nombre, solo un número, “el 26”. “Como en una escena de tortura.” Uno de los 26 tesoros artísticos del reino de Dahomey que, en una acción de restitución cultural, emprenderán viaje desde París hacia su país de origen, actualmente la República de Benín. “Somos miles y todos tenemos las mismas cicatrices.” “Arrancados de nuestras raíces.” “Somos el botín del saqueo” -de las tropas coloniales francesas en 1892.
Enorme contundencia y visceralidad otorga al film su principio estético y ético: filmar desde la perspectiva subjetiva de las obras como sujetos narradores de su propia historia. Voz, vida, miedos e interrogantes otorga Dahomey a su protagonista. Y llevado por esa voz profunda y resonante que parece venir -y en realidad viene- de otro mundo, el documental adquiere una dimensión fantástica, ficcional y reflexivamente poética para narrar la historia de un viaje. Un viaje de retorno. Un viaje desde el reino de la noche a la luz del Trópico. En una inversión del tópico occidental de la iluminación europea. Un viaje de esa oscuridad -que son minutos de inmensa pantalla negra en la que nos sumerge a los espectadores cuando se cierra la tapa del cajón de embalaje- a la blancura inmensa de la luz africana. Un viaje que se emprende con el miedo de no reconocer y de no ser reconocido después de tan larga ausencia. Si dentro de cada uno hay un paisaje: ¿será posible de nuevo el abrazo tropical y el regreso a la infancia?
Lo sagaz del film de Mati Diop es que, así como ese itinerario está signado por un carácter de ”obra en construcción” -desarmado de exposición, embalaje de obras, finalización de obra en construcción del nuevo espacio de exposición en Benín, desembalaje de obras- el film mismo no se cierra, él mismo es “obra en construcción”. A través del debate de los estudiantes, Dahomey se convierte en caja de resonancia de todas las preguntas que plantea la restitución. ¿Apenas una operación de marketing del gobierno francés la devolución de 26 piezas cuando en total tiene unas 7000? Y muchas otras. “Quizá todo el film es solo la excusa para plantear estas preguntas”, señala Mati Diop. Dahomey nos dice que el viaje de la decolonización no termina allí, en el museo (“¿No es el museo una institución occidental?”). Da dimensión de la violencia que significó la colonización -desde el primer robo, el de la lengua- y abre el espacio para osar soñar y exigir lo que es legítimo.
De audacia y solidez formal y reflexiva, Dahomey es un film necesario. Se necesitan más Dahomeys. Hasta en la misma ciudad de Berlín, donde la reciente restitución de los bronces de Benín se celebra con gran pompa en una sala de un moderno museo mientras en la siguiente se expone una mallqui, un fardo funerario con restos humanos provenientes de los Andes peruanos, haciendo caso omiso de los pedidos de restitución.
OSO DE PLATA Gran Premio del Jurado: YEOHAENGJAUI PILYO/ A traveller’s needs, dirigida por el director coreano Hong Sangsoo
Hong Sangsoo vuelve a llevarse un Oso de la Berlinale con su cine tan personal y minimalista. Una sencilla trama hecha de un par de encuentros, donde la tautología y la repetición, no obstante, les hacen cobrar nuevos significados. Con ligereza y humor. Es verano. Ella, una mujer ya madura extranjera en Corea. De vestido floreado, sombrero para el sol y un bolso de donde saca las tarjetitas en las que escribe las respuestas a una eterna pregunta que sus alumnas de francés -y con las que siempre habla en inglés- deben practicar y grabar en un cassette, que también saca de su bolso y de su walkman. ¿Es profesora de francés? ¿Es una timadora que solo busca ganarse un dinero para sobrevivir? “Un camino es siempre un nuevo camino, hoy y mañana”, dice. “¿Quién es esa persona en mí que me cansa y entonces quiero ser otro?”, pregunta. Hong Sangsoo hace aparecer de la nada dentro de la sociedad coreana de la hiperexigencia de rendimiento a este duende que, como en una mayeútica socrática, los lleva a andar por los bosques, les hacer leer poemas grabados en las piedras y les hace las preguntas que tocan las fibras de sus emociones e inspiran su sensibilidad artística. No importa lo poco afinados que sean –ella no es mejor tocando la flauta. Isabelle Huppert está perfecta en el papel de ese duende ya maduro, desafinado, que vive el día, que hace guiños pícara seductora, que ama la bebida alcohólica coreana makgeolli y los ojitos se le encienden cuando le sirven más.
OSO DE PLATA Premio del Jurado: L’EMPIRE / El imperio, del director francés Bruno Dumont.
El director francés regresa con su nuevo film a la Costa de Ópalo, en la Normandía francesa, allí donde conviven pueblos de pescadores con los búnkers alemanes de la Segunda Guerra Mundial. Para relatar con un casting de actores profesionales y, fiel a su estilo, no profesionales, con la gente del lugar, una gran alegoría de la batalla que libran el bien y del mal dentro de nuestros corazones. Una batalla donde el bien y el mal se atraen y se repelen, copulan y combaten. Bien y mal, mujer y hombre, dos estirpes alienígenas que habitan en los pobladores de ese pueblo donde no pasa nada, pero que guarda al bebé, el futuro líder, al que se habrá de proteger o eliminar. Guerra de las galaxias, naves espaciales que son catedral gigantesca o palacio de gobierno, la iglesia y el poder reinante, agujero negro, todo en un pueblo de parcos pescadores normando: una enorme libertad creativa, gran humor, excelente trabajo de dirección de un director que crea su propio género. Y no cabe duda de que se divierte. Maravillosos los gendarmes franceses de la brigada de investigaciones que arriban ante los extraños sucesos.
OSO DE PLATA Premio a la Mejor Dirección: El ganador de este año es el director dominicano NELSON CARLO DE LOS SANTOS ARIAS por su film PEPE.
Barroco, híbrido, original es el nuevo film de Nelson Carlo de los Santos Arias. Fanon –citaba Édouard Glissant, poeta y filósofo nacido en Martinica, una de la voces más influyentes del pensamiento caribeño– hablaba de “la tarea colosal de inventariar lo real“. Pero para ello una comunidad debía contar con una lengua libre, no alienada, donde ya no se fuera objeto de un discurso colonial, sino sujeto del propio discurso. Hallar una lengua propia para dar cuenta de la propia realidad. Eso busca el cine conversación del director dominicano. Hallar un lenguaje cinematográfico que rompa con la supremacía de lo visual por sobre lo sonoro, que recoja la oralidad, la heterogeneidad, la opacidad en contraposición a la supremacía de la transparencia, el mestizaje, el creole caribeño. En su nuevo film es Pepe, uno de los hipopótamos del zoológico privado del narco Pablo Escobar, quien desde la muerte narra su propia historia. Una historia que comienza en África, en la Namibia ex colonia alemana, y, como en Dahomey, significa un viaje, aunque en sentido opuesto, a otro mundo, un nuevo mundo, a un río Magdalena, en plena selva colombiana, surcado por la violencia. Con gran imaginación, con humor, con espíritu lúdico y un niño interior, Nelson Carlo de los Santos Arias sigue desarrollando y afianzando con Pepe su búsqueda de un nuevo lenguaje cinematográfico que dé cuenta de una visión decolonial.
OSO DE PLATA Premio al Mejor Guión: Fue para el director alemán Matthias Glaser por su película STERBEN /Dying.
„Sterben“, morir, no „Tod“, muerte, es el título de este film. Se trata, pues, de un proceso que, visto desapasionadamente, comienza en el mismo instante de nuestro nacimiento. Y de esto trata el nuevo film de Matthias Glasner: de todo lo que sucede en la vida –al tiempo que nos confrontamos con ese final que es la muerte. Desde nacimientos a alegrías, tristezas, miserias, debilidades, paternidades parciales, memorias, desmemorias, decisiones que se tomaron en la vida y nos llevaron por un camino que hoy no eligiríamos, lo dicho y todo lo no dicho. Trata de la imposibilidad del afecto, de afectos correspondidos y no correspondidos, del incierto talento del ser humano para ser feliz. Un film universal, pero en verdad y esto es uno de sus grandes logros: absolutamente alemán. Con ese trato tan alemán, literal y sin anestesia, que Sterben sabe desplegar con un brillante y seco humor. “Un film fuertemente emocional, pero el más poco romántico”, según Lars Eidinger. ”No mires así con esa cosa romántica!”/ Glotz nicht so romantisch!, decía Brecht. Los tragicómicos episodios de la demencia de Gerd Lunnies, el padre, quien vive con Lissy, la madre, que debe llevar adelante esta situación cuando ella misma está enferma, serán el disparador de los encuentros con los hijos: Tom, director de una orquesta juvenil que está ensayando una obra que se titula Sterben/Morir, y Ellen, asistente dental: “Elegí lo peor para no ser como ellos” – que necesita del exceso para sobrevivir. Un film en capítulos que se van encabalgando: “Gerd” / “Lissy” /”Tom” / “Ellen” / “La delgada línea” / “El amor” y un epílogo que lleva el título de “Vida” y sucede en un funeral. ¿Cómo llegamos a ser las personas terribles que somos?, es una de las grandes preguntas. Merecido premio para Sterben, un film personal, inteligente y original. Inmensa escena, la también tragicómica conversación entre madre e hijo el día del funeral del padre. Con una Corinna Harfouch y un Lars Eidinger impresionantes en su precisión de mínimos gestos, descollando aún dentro de un ensemble de magníficos actores.
OSO DE PLATA Premio a la Mejor Actuación en rol protagónico: El ganador de este año es el actor rumano estadounidense SEBASTIAN STAN por su trabajo en el film de Aaron Schimberg: A DIFFERENT MAN / Otro hombre.
En esta sátira-thriller neoyorquina, Edward es un actor que padece de neurofibromatosis, lo que significa vivir con la deformación de su rostro y los roles que le caben. Sorpresivamente un tratamiento experimental le permitirá volver a recuperar el rostro de antaño, pero acarrendo sorpresivas consecuencias. Sebastian Stan logra en escenas de impresionante actuación llevar los dos cuerpos al mismo tiempo: dentro del nuevo, el viejo.
OSO DE PLATA Premio a la Mejor Actuación en rol de reparto: Fue para la actriz británica EMILY WATSON por su actuación en el film LITTLE THINGS LIKE THESE / Pequeñas cosas como estas, dirigido por Tim Mielants.
La gran Emily Watson de Breaking the Waves en el papel de la monja superiora irlandesa, un papel de suma contención y sutilísimas variaciones entre una amabilidad humana, un velado cinismo y el ejercicio del poder.
Más premios:
OSO DE PLATA Premio a una destacada contribución artística: MARTIN GSCHLACHT por la cámara/dirección de fotografía en DES TEUFELS BAD / El baño del diablo, dirigido por Veronika Franz & Severin Fiala.
PREMIO de la sección ENCOUNTERS a la Mejor Película DIRECT ACTION dirigida por
el cineasta francés Guillaume Cailleau y el estadounidense Ben Russell.
PREMIO de la sección ENCOUNTERS a la Mejor Dirección: la directora brasileña JULIANA ROJAS por el film CIDADE; CAMPO.
PREMIO Especial del Jurado de la sección ENCOUNTERS: ex aequo KONG FANG JIAN LI DE NV REN / Some rain must fall dirigido por el cineasta chino Qiu Yang y KHAMYAZEYE BOZORG/ The Great Yawn of History del director iraní Aliyar Rasti.
PREMIO al MEJOR DOCUMENTAL de la Berlinale 2024 otorgado por el JURADO INTERNACIONAL y PREMIO DEL PÚBLICO al Mejor Documental de la sección PANORAMA: NO OTHER LAND (Palestina/Noruega), dirigido por un colectivo de cineastas integrado por los palestinos Basel Adra y Hamdan Ballal y los israelíes Yuval Abraham y Rachel Szor.
PREMIO GWFF a la Mejor Opera Prima: CU LI KHONG GIO KHOC /Cu Li Never Cries
dirigida opr el cineasta vietnamita Phạm Ngọc Lân.
PREMIO DEL PÚBLICO a la Mejor Película de la sección PANORAMA: MEMORIAS DE UN CUERPO QUE ARDE, dirigido por la cineasta costarricense Antonella Sudasassi Furniss.
OSO de ORO al MEJOR CORTOMETRAJE & candidato al Premio Europeo: UN MOVIMIENTO EXTRAÑO, dirigido por el argentino Francisco Lozano. Lee la entrevista a su director en Desbandada.
OSO de CRISTAL otorgado por el Jurado Joven al Mejor Cortometraje de la sección GENERATION 14plus: CURA SANA dirigido por la cineasta española cubana Lucía G. Romero.
España, hoy es la Noche de San Juan. Dos hermanas se dirigen una vez más a recoger cupones de alimentos de la organización benéfica Cáritas. Jessica, de 14 años, es una adolescente que básicamente lo que sabe y hace es expresar su ira. Alma, de 8, una niña -¿molesta o perspicaz? “Sana, sana, colita de rana. Si no sana hoy, sanará mañana.” Cura sana es un logrado fuera de campo de la violencia de género y doméstica, con toda la espontaneidad de lxs más jóvenes. La fuerza puede estar donde unx menos sospecha.
PREMIO ESPECIAL del Jurado Internacional al Mejor Cortometraje de la sección GENERATION14plus: UN PÁJARO VOLÓ, dirigido por el colombiano Leinad Pájaro De la Hoz.
GRAN PREMIO del Jurado Internacional al Mejor Film de la sección GENERATION Kplus: REINAS, dirigido por la cineasta peruana suiza Klaudia Reynicke.
MENCIÓN ESPECIAL del Jurado Internacional de la sección GENERATION Kplus: RAÍZ, dirigida por el peruano Franco García Becerra.
Premio CALIGARI y ARTHOUSE CINEMA AWARD: SHAHID, dirigido por la cineasta iraní Narges Kalhor. En Desbandada.
Palmarés completo:
Fotos de portada: ©Antonio Castello
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