Latinale, la poesía más itinerante de Alemania

Decimoquinta edición de Latinale: una apuesta por los traductores.

El festival Latinale es un festival de poesía latinoamericana que se celebra desde hace catorce ediciones en distintos puntos de Alemania, pues los poetas se trasladan de una sede a otra para las lecturas y eventos. Los dos centros estratégicos son Berlín y Osnabrück, desde que se estableció una colaboración, también académica, entre el Instituto Cervantes de Berlín y la Universidad de Osnabrück, y este año, además, habrá lecturas en la Universidad Goethe de Frankfurt am Main. Es, por tanto, una muestra itinerante de la poesía latinoamericana en Alemania. Han participado algunos poetas españoles con raíces en Latinoamérica, y la gran mayoría residen en países de haba hispana. Casi todas las y los poetas vienen desde sus países, invitados a mostrar sus producciones poéticas, a veces publicadas ya en los respectivos libros o antologías, a veces inéditas.

La edición de este año es la número 15 y de ella hablaremos enseguida con Betty Konschake, a raíz de la nueva página web del festival. Es una edición, evidentemente, especial, pues vamos saliendo de esta larga pandemia que nos ha obligado a todos a recluir nuestros eventos al espacio de la virtualidad y ansiamos la voz presencial de las y los poetas. El festival lo firman Rike Bolte, centrada principalmente en Osnabrück, y Timo Berger, cuyo trabajo se concentra más en Berlín. Ambos son traductores de, entre otras lenguas, el español al alemán. La inauguración tendrá lugar en el Instituto Iberoamericano de Berlín el día 17 de noviembre de 2021. Es de entrada gratuita con inscripción previa.

De hecho esa es, junto a la nueva página web, la principal novedad, desde nuestro punto de vista, de esta edición: el peso específico que han adquirido los traductores en el festival. Junto al hecho de que los curadores lo sean, se ha planteado la mayor parte de las lecturas desde el punto de vista del traductor, a través de lo que en el festival se ha llamado Translator’s Choice. En seguida la propia Betty Konschake nos explicará en qué consiste, baste por ahora señalar esta novedad que hace de los traductores la pieza clave de la organización y el enfoque de esta edición, ya que se ha aprovechado el conocimiento y la sensibilidad de los traductores y se les ha otorgado una visibilidad y un espacio, tanto en el festival como en la página web, del que raramente disfrutan en festivales y encuentros literarios, relegados a su cabina de traducción o a un anónimo trabajo textual. ¿Quién recuerda el nombre de uno solo de los grandes traductores que nos ha hecho llegar la literatura escrita en otro idioma? Una situación, a priori, injusta, siendo, como son, los principales transmisores de la poesía entre culturas. Frente al viejo adagio italiano que equipara al traductor con el traidor, la edición nº 15 de la Latinale parece querer revertir esa imagen, otorgándole el rol fundamental que tiene en la cultura multilingüe y multicultural que es la Europa moderna: el rol del mediador. Los traductores no son críticos ni gestores culturales, pero esta vez actúan casi de curadores. Y es justo y lógico que así sea.

Posiblemente sea íntimamente comprensible la necesidad y posición central del traductor como mediador en centros híbridos y multilingües como Berlín, donde todos los idiomas, y sus culturas afines, conviven sin estorbarse en niveles diferentes, conectados, pero respetándose. Ya lo llevamos haciendo en Desbandada, publicando a la vez textos en español y en alemán, y es, de hecho, el espíritu de nuestro lema, reflejado en nuestro manifiesto, por lo que nos congratulamos del enfoque que Latinale propone este año, contribuyendo a reforzar aún más nuestra cultura sincrética sin renuncia a la propia lengua, sincretismo tan berlinés, y probablemente tan europeo. Una propuesta que, dentro de la misma Europa, contraviene tendencias monolíticas, y semi autoritarias por excluyentes, donde se identifica nacionalismo con lengua nacional, algo que casi, nos atrevemos a decir, resuena desde la famosa frase “la lengua del imperio”.

Esperamos que la Feria del libro de Frankfurt del año que viene, en cuya edición el país invitado será, de nuevo, y después de tantos años, España, mantenga y desarrolle este espíritu multilingüe y el enfoque del mediador entre lenguas y culturas, no solo ya gracias al rol del traductor, sino más allá a través de las estructuras de distribución de la cultura que significan las editoriales.

Les dejamos con Betty Konschake, quien les explicará más detalles de la Latinale de este año y de su página web.

El famoso cocodrilo del festival diseñado por Ana Albero

-Hola, ¿qué tal, Betty?

-Muy bien, gracias.

-Estamos en el Instituto Cervantes de Berlín con Betty para hablar de la LATINALE de este año, que es una edición muy especial.

-La edición número 15.

-Vamos a conversar básicamente sobre la nueva página web y sobre el propio festival. La primera pregunta casi obligada en nuestras entrevistas es si puedes presentarte.

Betty Konschake

-Vale, con mucho gusto. Me llamo Betty Konschake, soy parte del equipo de Latinale desde el año 2017 como asistente de proyectos. Este año ha sido un proyecto especial, armar la página web, esa ha sido la tarea principal hasta ahora.

-También has trabajado en el propio Instituto Cervantes.

-Conocí la Latinale a través de mi trabajo en el Instituto Cervantes y he pasado un tiempo en el Instituto y otro en la Latinale, siempre he estado conectada al Instituto.

-¿Qué tiene de especial esta edición número 15 de la Latinale?

-Tiene de especial que después de mucho tiempo vamos a tener eventos presenciales. La edición catorce fue solamente en línea. Tuvimos invitados en el centro del Instituto Cervantes, pero sin público. Este año es posible invitar a gente y compartir con ellos y ser uno en el espacio de la poesía. 

-¿En cuántas ciudades van a tener lugar las lecturas y talleres este año?

-En Berlín, en Osnabrück y en Frankfurt am Main. Las ciudades principales siempre son las dos primeras por la colaboración con la Universidad de Osnabrück. Las otras ciudades pueden cambiar de edición a edición. 

-Y en Frankfurt, ¿dónde va a tener lugar?, ¿qué otra institución participa?

-En la Universidad Goethe de la ciudad. Hay otros organismos e instituciones que ayudan. La colaboración también la tenemos con el Instituto Iberoamericano.

-Que es donde se celebra la inauguración, ¿no? ¿Qué función tiene el Instituto Iberoamericano en la Latinale?

-Desde hace muchos años hacemos la inauguración allá, se hacen presentaciones y compartimos el público. Por eso siempre ha sido una cooperación muy grata.

-Entonces, mantiene su identidad itinerante.

-Claro, de hecho se llama “festival rodante de poesía latinoamericana”.

-¿Cuántos poetas intervienen este año?

-Seis son del Translator’s Choice, y hay otros tres que y participaron el año pasado, en la edición en línea, como Milton López y Rodríguez Mendoza, quienes van a venir a Alemania en persona.

-¿Hay algún aspecto diferente en la selección de los poetas este año?

-Sí, los curadores, Rike Bolte y Timo Berger, han decidido, con el Translator’s Choice, que sean los traductores quienes elijan a los poetas.  

-¿Puedes explicar más en detalle en qué consiste Translator’s Choice?

Portada del libro de los curadores de la Latinale 15 sobre traducción.

-En junio de este tuvo lugar un pequeño encuentro o seminario donde se habló de la traducción literaria, un evento en línea, con Alina Neumeyer, quien organizó ese enfoque de la Latinale. En la reunión hablaron de la traducción, no hicieron parte los autores, solo los traductores, y hablaron sobre quiénes quieren presentar. El taller de trabajo entre los traductores formaba parte del proyecto. Los traductores han trabajado desde primavera en sus traducciones con un intercambio entre ellos y sus autores.

-¿Por qué poner al traductor en esta posición tan privilegiada?

-A mí me parece que es lo justo porque a la traductora o al traductor nunca se le ha puesto la luz, digamos, como se debe. La traducción también es como volver a escribir un poema o un libro, tiene su interpretación y en realidad ha habido casos donde en libros o en traducciones no se pone el nombre del traductor, y eso es invisibilizar ese trabajo, ese esfuerzo de esas personas. Entonces, me parece lo justo.

-De hecho, los mismos curadores son traductores también. Incluso Romy Brühwiler, del Instituto Cervantes, y a quien ya entrevistamos en Desbandada, es ella misma traductora.

-Sí, hay un equipo ya bastante grande de traductores dentro del equipo de Latinale y en la página web tienen su propia sección.

-¿Qué efecto tienen esas agrupaciones en parejas de traductores y poetas? ¿Los pondrías a bailar juntos?

-Tiene un toque personalizado. Es el carácter de Latinale, que aunque tiene ya muchos años, nunca pierde su alma. Hay una simpatía entre ellos que tiene un rol importante en la selección. Se conectan a través de la escritura.

-Tú has sido la principal responsable, en el equipo, de la página web. ¿Cuánto tiempo os ha llevado volcar toda la información en el nuevo sitio web, organizándola, etc.?

-Nos tomó varios meses, y aún no hemos terminado. Antes la información la teníamos toda en un blog, que se ha ido creando poco a poco, y claro, tener quince ediciones de Latinale para crear una página web, llevar toda la información es una mudanza muy extensa. El blog anterior no servía de archivo. Hemos ampliado el material que está a disposición pública ahora.

-¿Cómo es la estructura de la página?

-Hemos hablado con el diseñador, hemos hablado entre todos en el equipo, y de ahí se ha ido creando la estructura, que es es muy sencilla: información sobre el programa de cada edición, autores, traductores; obras en original, y en su traducción alemana

-¿Cuál es el objetivo o el punto principal de la página web?

-Tiene, digamos, cuatro o cinco aspectos. El primero es informar sobre el festival y la edición actual, y sobre ediciones pasadas. También ofrecemos saber algo sobre los autores, no solo lo que escriben sino también sus biografías, en español y alemán. Quiero destacar que el enfoque no solo esté en el español y el alemán, como es un festival latinoamericano incluimos a autoras de Brasil, y por lo tanto aparecen textos, en especial en la sección de poemas, en portugués, siempre en el idioma original, y la traducción al alemán. También si el poema original está en quechua o náhuatl. En inglés también hay poemas. Todos tienen su traducción al alemán. Otro aspecto es algo a lo que ya me refería antes, los traductores tienen su propia sección donde se presentan y donde se pone con qué textos han trabajado, está enlazado dentro de la página web. Se puede buscar quién ha traducido a quién, siempre dentro del festival. Eso también se va ampliando, según lo que permiten los autores, a veces solo ponen una selección de poemas o fragmentos de textos en prosa. Entonces, se puede saber algo del festival, de la historia, de la edición actual, sobre los autores, sobre los traductores, y se pueden leer poemas, también, y ver fotografías.

-Una cosa que nos interesa mucho en Desbandada, en la poesía en especial, es escuchar a los autores, y hemos editado en varias ocasiones poemas con la voz del autor leyendo los poemas. ¿Está previsto algo así en la página web de Latinale?

-Por parte del Instituto Cervantes siempre se han hecho entrevistas, por ejemplo, y en todos los encuentros donde leen los poemas siempre se publican en las redes sociales, lo subimos al canal de YouTube, esa es la parte audiovisual. Tenemos planeado subir los videos al canal de Vimeo, es una novedad de este año. También hay una sección de novedades.

-¿Cuál es el objetivo de la página web? ¿Que sea un archivo de los poemas y poetas y traductores que han intervenido en las ediciones de Latinale? ¿O algo más?

-El aspecto del archivo es muy importante. Lo que es también importante es ver cómo han trabajado todos en el equipo en las ediciones del festival, hay fotos que muestran cómo nos ha ido en el taller de traducción que hay siempre y que es abierto, con inscripción previa. Siempre tiene lugar en la biblioteca Pablo Neruda. La página web no solo quiere informar, quiere invitar a leer.

-Mientras hacemos la entrevista tenemos delante la página. Me gustaría que me la expliques un poco, ¿no? Vamos a navegar por la página y me vas contando. Este es el carrusel del principio.

Carrusel de presentación de la nueva página web de Latinale.

-Sí, ahí se presentan los invitados de este año, que irá cambiando. Otra característica de la Latinale es que los colores de cada edición cambian. Este año hemos decidido combinar tres colores, pero lo que siempre se queda es nuestro cocodrilo, diseñado por Ana Albero. La otra diseñadora es Irene Blanco. Luego, en la cabecera hay la información sobre el festival: autores, traductores y poemas. Arriba hay la información sobre el festival, y luego está el archivo.

-El archivo por ahora solo tiene cuatro ediciones. Se irán añadiendo poco a poco, ¿no?

-En el apartado de personas se llega más allá de la edición 12, hasta la número 8. Hemos contactado con todos los participantes a lo largo del festival, y según como nos respondieron, hemos añadido las biografías o los poemas. Están por orden alfabético y hay un filtro para buscar, aunque es sobre todo orientativo. Y después se puede filtrar por edición del festival. Aquí aparece Romy, que hace la gestión cultural del Instituto Cervantes, y otros traductores colaboradores. También sale Laura Haber que organiza el taller de traducción. Y claro, también salen los traductores que han participado en la parte de Translator’s Choice. Y finalmente está la sección de poemas, enlazados con los perfiles de los autores. Funciona también al revés, si vamos al autor, vemos la biografía y los poemas que hay en la página web y que se han leído en el festival.

-A ti personalmente, ¿qué te parece cómo ha quedado la página?

-Me parece que ha quedado muy bien. Veo que se pueden añadir cosas. Me parece buena idea poner las fotografías para saber cómo ha sido cada evento. Estoy contenta con el resultado. Si uno pasa tanto tiempo con un proyecto es como que uno está preocupado, es un proyecto permanente, siempre estamos dentro del equipo dándonos pistas. Es el resultado de un equipo de trabajo, hablo en su nombre.

-Pues solo nos queda asistir a la inauguración el 17 de noviembre. ¿Hay que inscribirse?

-Sí, uno se tiene que inscribir. Toda la información está en la página web del festival.

-Pues que vaya muy bien esta edición de la Latinale.

-Muchas gracias, y gracias también por la invitación de Desbandada. Buenas tardes.


Entrevista a Romy Brühwiler y Odile Kennel en el programa de radio Estación Sur (Cosmo).


Revista Desbandada

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