Como cada año, la asociación La Calaca e.V. organiza la Fiesta de Día de Muertos, con una gran ofrenda como centro emocional y espiritual de la celebración, y una serie de actividades dirigidas a todo tipo de público, y de todas las edades, en las que se tematiza la actualidad social de la comunidad hispanohablante de la ciudad. Este año, el leitmotiv de la celebración, en consonancia con el del entorno en el que tiene lugar, el Humboldt Forum, es la familia, en este caso, la familia mestiza, la familia migrante, la “familia elegida”. En esta entrevista, dos de las responsable del equipo directivo, Florence Rojas y Josefina Valdovinos (la tercera del equipo es Celia Ibáñez), lo explican.

PROGRAMA DE LA FIESTA DE DÍA DE MUERTOS 2025 / PROGRAMA INFANTIL
Buenos días a las dos. Para empezar, ¿podrían presentarse brevemente para que les conozcan los lectores?
FLORENCE. Yo soy Florence. Soy parte de la junta directiva de Calaca desde hace dos o tres años y también formo parte del equipo coordinador de la fiesta de Día de Muertos de este año.
JOSEFINA. Ella estuvo también en la dirección del proyecto del 2023. Esta es su segunda que es directora de proyecto.
¿De dónde eres?
F. Soy mexicano-alemana, pero nacida y crecida en México.
¿Y qué haces en Berlín?
F. Bueno, vine a estudiar aquí en 2018. Entré a Calaca ese mismo año y a partir de entonces, entre buscar opciones laborales y estar en Calaca, esa siempre ha sido mi vida.
Eres antropóloga de formación, ¿no? ¿De qué parte de México eres?
F. Yo soy de Cherán, Michoacán, que es una comunidad purépecha muy pequeñita, pero, sí, precisamente una región donde el Día de Muertos es una celebración muy importante y muy conocida.
O sea que te lo trajiste de allí en el equipaje.
F. Sí, claro que sí, es una fiesta que se trae en el corazón.
Vale. ¿Y Josefina?
J. Yo soy Josefina Valdovinos, soy chilena. Llegué a estudiar un máster en Pedagogía del Teatro. Yo había estudiado danza en Chile. Desde el 2018 soy parte de Calaca, y hace 3 años que soy parte de la directiva junto a Florencia y Celia Ibáñez. Este es mi primer año como organizadora de la Fiesta de Día de Muertos, del Carnaval, etc.
La asociación ya tiene bastantes años. Ustedes se han hecho cargo como junta directiva. ¿Qué tipo de asociación encontraron? ¿Cómo era Calaca cuando llegaron? ¿Qué impresiones tuvieron?
F. Bueno, yo a Calaca la conozco ya desde hace muchos años, porque parte de los fundadores son amigos de la familia, de mis papás. Entonces, sabía de la asociación desde hace mucho y de esa manera entré a ella. Ya tenía algunos conocidos ahí dentro. Era una asociación que me resultaba a mí bastante familiar desde el inicio.
¿Cómo la definirías? ¿Qué tipo de asociación es? ¿Cuáles son sus claves?
F. Bueno, sí, yo creo que una palabra clave ahí sería familiar, porque los vínculos que se hacen dentro de la asociación son muy fuertes, muy personales también, y al mismo tiempo muy solidarios. También creo que esa es otra palabra que define a Calaca, que es muy solidaria con todos los miembros y con la gente que va a la fiesta. En el 2018 todavía se celebraba el Día de Muertos en el teatro TAK, en Moritz Platz, y entonces me dio la impresión de que era todavía una asociación relativamente pequeña. Creo que no conseguí ver qué tan grande era Calaca hasta pasados unos años. En el 2019 se celebró ya la fiesta en el Kühlhause, y entonces sí vi que había mucha más gente de la que pensaba, que era más grande y que sus redes de contactos también eran mucho más amplias, más allá de los miembros de la asociación. Las redes que habían construido en esos casi 30 años de trabajo se notaban.
Está muy asentada en la ciudad, y además en distintas generaciones. ¿Y Josefina, cuál es tu punto de vista?
J. Yo tengo una mirada más externa porque no tengo ningún vínculo familiar ni de amistad de tantas décadas como tiene Florence, o Celia. Cuando llegué, lo hice por el teatro. Me invitó una amiga, me habló de que estaban buscando actrices y actores. Hicimos la obra Rosita Alvírez y me sorprendió la fiesta, el espíritu y la profundidad del ritual. Me sorprendió también mucho una cantante, que fue Maite Lamuño, que hizo una apertura de la ofrenda muy bonita, y después vi que estaba ordenando los baños. O sea, realmente esa desjerarquización de todo me encantó. Es algo muy de Calaca, tú haces de todo y aprendes de todos. Hay un respeto muy honesto hacia todas las labores que implican organizar cualquier tipo de evento que, en el fondo, hacemos voluntariamente, y eso yo siento que habla mucho de los valores de la comunidad Calaca y de toda su red, como dice Florence. Ahí decidí involucrarme más, y a partir de entonces empecé a ir a todas las reuniones, a ayudar con la contabilidad, conocí más profundamente la junta directiva anterior, compuesta por Ellen, Maite y Carmen. Como migrante también me sentí muy bienvenida.
Migrante recién llegada, además, ¿no?
J. Sí, totalmente. Calaca me ha acompañado en todo mi proceso: llegué, empecé a trabajar en cualquier cosa, entré a estudiar, mejoré mi situación. Por eso siento que realmente es un espacio en el que, ya digo, se respetan todos los roles, todos los trabajos, todos los oficios, todas las profesiones. Porque tú puedes encontrar una persona muy preparada, con mucha experiencia de vida, que está haciendo un rol muy pequeñito, como por ejemplo, limpiando la cocina. Y eso lo encuentro notable. No hay clases en Calaca, no hay nadie mejor ni peor.
Para ti entrar en Calaca fue como una ayuda para luego integrarte en la ciudad, y no para mantenerte en un gueto hispanohablante.
J. No, para nada. De hecho, yo creo que Calaca es muy abierto a no forma guetos, sino que crea nido, y es un nido muy multicultural. Es honesto, es auténtico, es natural, la gente es muy abierta. No es en absoluto un gueto. Es como, por ejemplo, el Carnaval de las Culturas, que es berlinés y es internacional. He conocido a un montón de alemanes y alemanas que me cuentan de sus historias, y a través de eso también conozco la historia alemana.
Calaca sigue abierta, es decir, cualquiera puede convertirse en miembro de Calaca. Cualquiera que lea este artículo puede solicitar convertirse en miembro de Calaca.
F. Claro, sí, se puede acercar a la asociación, ver nuestro trabajo, ver también la manera en la que trabajamos, como dice Josefina, que es muy importante mantener esa horizontalidad y, si le gusta, convertirse en miembro.
Marco es un buen ejemplo de eso. Yo lo conocí como alumno en un curso en el Instituto Cervantes y le recomendé conocer la asociación, y en seguida se integró con su conocimiento haciendo máscaras de cartón. Recientemente hizo un taller sobre eso, y en 2023 hizo aquellas figuras para la primera fiesta en el Humboldt Forum imitando las figuras que están en el propio museo. La gente pensaba que no eran cartón, que era de verdad.

J. Marco me ha ayudado mucho en el teatro, ha hecho un montón de atrezo. También estuvo colaborando en el carnaval del 2024, el año pasado, cuando hicimos esta burla grotesca de la AfD.
¿Por qué decidieron formar parte de la junta directiva? ¿Cuál fue lo que les empujó a pasar de miembro, digamos, estándar, a miembro que toma decisiones?
F. La verdad es que no lo pensé mucho en el momento, ni he reflexionado mucho sobre eso. Creo que comenzaba a darse todo de una forma muy natural. Antes del 2022 participaba en la asociación, pero no tenía yo un papel muy relevante ahí. Se inició con el proyecto de Neustart Kultur (en el marco del proyecto «Die Weitergabe des Feuers», dentro del programa de recuperación de la cultura tras la pandemia) para hacer una transferencia del rol de la junta directiva a la siguiente generación. Maite se acercó para preguntar si yo podía ayudar a coordinar esos talleres que se iban a hacer. Comencé a coordinarlo junto con Celia.
Hay que decir que Celia es la hija de Maite y Víctor.
F. Exacto, los dos miembros fundadores de Calaca. Conforme empezamos a planear esos talleres y buscamos a gente externa que nos ayudara, comencé a conocer más a la asociación, su dinámica y también la estructura. Llegó un momento en que había que decidir qué pasaba con la asociación, porque de hecho era un momento muy crítico, se preguntaban si sobrevivía, habían llegado a un límite en el que la antigua junta directiva ya no podía trabajar más, era demasiada carga para ellas. Ante esa situación, que era bastante grave, había que posicionarse y decidir si asumía más responsabilidad para que este proyecto continuara, y esa fue la razón por la que finalmente tomé la decisión de hacerlo.
Para ti, como antropóloga, y además de Michoacán, era casi un desarrollo natural.
F. Sí, claro, pues la fiesta de Día de Muertos para mí es muy importante, es mi celebración favorita en México. Aquí es distinta, se celebra distinto, y la siento y experimento de otra forma también, desde el rol de coordinación también es otra experiencia.
Como antropóloga, de alguna forma, puedes proyectar tu formación en la organización. En la anterior edición en el Fórum hubo una exposición muy interesante sobre decolonización y sobre el neobarroquismo con Iván. Participaste directamente en la redacción de los textos, que publicamos en Desbandada.
F. Retomando lo que dijo Josefina, cada uno encuentra un espacio dentro de la asociación donde puede crecer. Uno de los espacios que yo encontré, desde mi profesión como antropóloga, fue trabajar más en el concepto de las fiestas. ¿Qué queremos decir? ¿Por qué estamos celebrando esto? ¿Qué hacer, sobre todo, para que la fiesta no se perciba solo como una fiesta folclórica más, o un evento de consumo en el extranjero?. Como de hecho ha sucedido, es una fiesta que ha comenzado a mercantilizarse bastante. Ese ha sido uno de los retos para nosotros.
Y Josefina, en tu caso, ¿cuál fue la motivación para entrar en la junta directiva?
J. Yo tengo formación dentro de las artes performáticas, y cuando entré a estudiar arte una cosa para mí muy importante es conseguir que el arte sea político, y que tenga una base social rica. Me parece que Calaca tiene justamente esa riqueza, y me gusta mucho trabajar creativamente en este espacio. Ahora bien, decidí ser parte de la directiva por Maite, que es la tejedora de esta misión “Calaca 20 años más”, por decirlo de alguna manera. Yo estaba trabajando muy cercana a ella con el tema de la contabilidad, y me pareció que sería un crimen dejar que Calaca muriera. Ha sido un proyecto de vida de mucha gente, pero ya después el cuerpo se cansa, la familia crece… Yo dije, “bueno, yo me quedo”. Al mismo tiempo veía que las nuevas personas que van incorporándose traen ciertas perspectivas enriquecedoras. Me parece muy importante que la fiesta sepa visibilizarse con ese espíritu no mercantil, no folclorizante, y no exclusivamente mexicano, sino que permite vivir la muerte y el proceso de luto y este tránsito de la vida a la muerte un poco mágico, como un portal, de una forma universal, no exclusivamente mexicana. Obviamente los chilenos sabemos que esto es originario de México, y que tiene miles de años, que es barroco y se ha mezclado, porque nosotros los chilenos también lo mezclamos. Sí, eso, esa constante transformación en las cosas que nos importan, esa calidad de lo que hacemos, y la importancia que tienen los lazos personales es lo que me hizo tomar esta decisión.
Más allá de este sentido universal, en tu caso, que eres bailarina, también tenías la opción de proyectar tu desarrollo artístico.
J. Sí, claro. Me gusta mucho el trabajo como profesional con no profesionales, porque aparece la estética de la vida. Eso me gusta mucho, que no sea una sobreestetización del cuerpo, de la realidad, de la reproducción de clichés o de prejuicios, sino que realmente venimos con el deseo de transformarnos. Por ejemplo en el carnaval salimos como cualquier cosa. Hemos salido de calavera, de payasos, de desgraciados, hemos salido de reyes… Sabemos expresarnos en distintos lenguajes que en general están muy marcados por ese cuerpo no educado a ciertos parámetros estéticos. Y expresar, sobre todo, el pesar que trae la migración, los lutos que uno vive como migrante y todas esas injusticias que uno observa. Sin dejar de celebrar que migramos, diciéndonos qué bien que migramos, qué bien que nos atrevimos, qué bien que nos encontramos con personas, encuentros que no habrían ocurrido si no hubiésemos tomado esa decisión.

Vamos a centrarnos en la Fiesta de los muertos. La pregunta es si los miembros de Calaca creen que realmente se da una catarsis a través de la Fiesta de los Muertos organizada por la asociación. ¿El grupo tiene la convicción de que hay unos procesos de superación o de catarsis de la muerte, colectivos, que es el sentido que tiene originariamente, creo, en México?
J. Quizás ahí a Florence le cuesta la palabra catarsis, porque viene del griego y el griego tiene su propio mundo cultural distinto del mexicano. Para mí, como externa chilena, absolutamente mestiza, sí siento esta hibridación, sí la percibo como una catarsis, y eso fue justamente lo que me convocó y me invoca cada año. Son justamente esos momentos en que tú estás viviendo la fiesta y sientes que convocas a tus muertos, y estás ahí, hablas con ellos, y ves a la gente que está igualmente sensible. Ves todos los rostros de la gente que está con su fotografía, incluso de animales. Son símbolos que tienen que ver con masacres, genocidios. Entonces, sí, creo que es una catarsis. Desde que yo organizo, quizás se me ha desacralizado un poquito, porque estoy pendiente de que todo funcione, con el walkie talkie en la cabeza, sabiendo que en cualquier momento algo puede pasar, y eso me aleja un poco de la celebración y del estado de ánimo que se genera en todos. Es el tercer año que nos hacemos responsables de la fiesta y seguramente ya de a poco se se va a apagar ese estado de organización y va a ser más fácil simplemente volver a lo sensorial de la fiesta.
F. Creo que uno de los objetivos, claro, de la fiesta, en general también en México, y acá, es llegar a ese momento catártico, que el público o quienes están frente a la ofrenda se dejen llevar y sentir por ese ambiente, ese clima que se crea alrededor de ella, que es muy único. Entre que es el luto, es el recuerdo, es el pensar con tristeza a quienes ya no están, pero al mismo tiempo estás en un ambiente donde hay tanta otra gente que está compartiendo el mismo sentimiento que tú, que se hace una armonía muy especial. Coincido con Josefina que, al formar parte del comité que organiza esto, nos perdemos un poco de ese momento.
Claro, hay que estar pendiente de mil detalles.
F. Es algo que extraño, experimentar el Día de Muertos desde ese otro lado más sensorial y no tan organizativo.
Siempre hay un momento, en la noche, ¿no?, en que el grupo se relaja, hay ciertos silencios, suenan las conchas, hueles el copal y…
F. Mario es muy cuidadoso con eso. Busca precisamente que todos los miembros de la asociación estemos presentes en estos momentos de apertura y cierre de la ofrenda para que esto nos envuelva a todos. Son unos segundos que sí disfrutamos de esto, y después tenemos que continuar.
El hecho de que haya fuego en un sitio público en Alemania supone una serie de medidas de seguridad que hay que tener en cuenta. Tienen que estar todos pendientes de que no pase nada. Están los bomberos por ahí, incluso. Y en un sitio tan grande como el Humboldt Forum, hay que estar con todas las medidas de seguridad.
F. Requiere todo un trabajo previo de planeación.
Es sorprendente que lo hayan aceptado, que se hayan arriesgado hasta ese punto. ¿Cómo es la relación con la institución, con el Humboldt Forum?
F. En realidad, en todos los lugares donde hemos organizado una fiesta de Día de Muertos, cuando escuchan la palabra velas y fuego, la respuesta inmediata es: “No, no se puede y no se va a hacer y lo tienen que hacer sin velas”. A través de la insistencia, y el convencimiento, y estar explicando cuál es el sentido de las velas, en la ofrenda comienzan a abrirse. Ese fue también el caso con el Humboldt Forum, tomó un tiempo convencer que podíamos nosotros asumir la responsabilidad de que no iba a ocurrir nada, porque hasta ahora, en 30 años, no ha habido nunca un accidente en una de las ofrendas de Calaca.
¿Nunca?
F. Ajá, nunca. Había que convencer al equipo del Humboldt Forum de que en este caso otra vez no iba a ser así, aunque era un espacio nuevo con otras medidas de seguridad. Conseguimos convencerlos, aunque nos dieron, y nos siguen dando, una lista de medidas de seguridad muy larga. Que hay que estar respetando para que esta fiesta sea posible.


La siguiente pregunta que puede ser un poco incómoda, quizá algunos lectores del artículo la estén esperando.El Humboldt Fórum está constituido en un edificio que, de alguna forma, representa lo que podría ser lo peor del colonialismo alemán en África, y que, de alguna manera, entra dentro de todos estos edificios, instituciones, museos, que se nutren del colonialismo, como el British Museum, el Louvre, etc. Sé que hubo una discusión ideológica dentro de Calaca para decidir si se aceptaba la invitación, porque fue una invitación del propio Humboldt. Se podía correr el riesgo de que el Humboldt Forum estuviera instrumentalizando la fiesta para atraer al público, y limpiar, por decirlo de una manera suave, su imagen, y alejar el riesgo de restituir ciertos fantasmas de la historia de Alemania. Esta fue la discusión.
F. Sí, esta fue la discusión.
El resultado fue aceptar la invitación. ¿Cuál fue el argumento fundamental que pesó para aceptar la invitación inicial de la institución alemana?
F. Bueno, pues, como acabas de decir, hubo un dilema muy fuerte dentro de la asociación, porque somos conscientes de toda la discusión que hay alrededor del Humboldt Forum, y lo que representa una institución así hoy en día. Uno de los argumentos que pesaron más, y que, finalmente, nos llevó a tomar la decisión de aceptar la invitación fue la posibilidad de apropiarnos de este tipo de espacios, hacerlo nuestro, llevar nuestra fiesta ahí, llevar también un discurso y un objetivo político. Esto fue lo que nos convenció. Por eso también es tan importante para nosotros que esta fiesta no se folclorice. El riesgo de que eso suceda en el Humboldt Forum crece, el riesgo es grande, estamos apostando alto.
Hubo más de treinta mil visitantes ese año.
F. Sí, fueron 32.500, superaron todas las expectativas de todos lados, incluido el Humboldt Forum y nosotros, por supuesto.
No se puede esperar que esos treinta mil visitantes captaran, todos, el mensaje político claro que ustedes habían proyectado. Recuerdo que hubo varias discusiones abiertas en el patio en el que intervinieron filósofos y politólogos. ¿Están contentas con el grado con el que llegó el mensaje político?
F. Podemos imaginar que se podría hacer mejor, claro, pero también es algo natural de las fiestas que haya parte del público que solo está interesado en una parte de esto, y se abre solamente a eso, a la diversión, a los colores, a lo exótico, a lo nuevo. Pero también hay otra parte del público que está interesada en algo más, que quiere aprender algo más. Que haya para ese público la posibilidad de encontrar eso.
J. Yo creo que algo muy importante es que traemos la perspectiva migrante a un espacio como este, tan institucional. Ahora, tal y como está la situación política, quién sabe si va a volver a ser posible en el Humboldt Fórum. Quién sabe si en realidad el equipo de producción que ha invitado a Calaca, va a continuar trabajando allí, porque son personas que están alineadas, de alguna manera, en nuestros valores. Para Calaca traer nuestra fiesta al Humboldt Forum es como expandirnos, es hacer una explosión de color en un espacio que en general es solo blanco y gris. Es importante poder llevar nuestras obras de teatro que hablan sobre la experiencia migrante. En el 2023 hicimos una obra que hablaba sobre la restitución de piezas museísticas a sus lugares de origen. En sí, la ofrenda contiene visualmente muchos elementos que no te hablan de un día a día cotidiano, alemán, capitalista, sino que es otra cosa muy distinta. Yo creo que la fiesta está muy impregnada de una esencia que tal vez no todo el mundo entiende. Este año hemos tratado de mejorar ciertos aspectos, como, por ejemplo, queremos tener más salida con el contenido en redes sociales. También vamos a hacer un cuadernillo en el que la gente va a poder leer cuál nuestra visión, digamos, más política, además del programa.
¿Pero cuál sería el leitmotiv de este año?
J. Este año tenemos como leitmotiv “La familia elegida”. Nosotros, en Calaca, nos sentimos como familia elegida. El tema este año en el Humboldt Forum es la familia, eso a nosotros nos hace mucha resonancia porque somos una familia no consanguínea, sino una familia que nos hemos elegido en la ciudad de Berlín, y la mayoría hemos migrado. Hay muchos alemanes o europeos que han migrado, o que se han casado con personas migrantes, y han entrado en la asociación, así que definitivamente somos migrantes. Hablamos de la experiencia de la migración, en relación al racismo que se vive, institucional, pero también social. También hablamos del proceso de mestizaje, que consiste en abrazar lo otro, dejarse provocar por esas cosas de la otra persona que son distintas a las tuyas, que te interesan, y al final hacerlas propias. Finalmente, quiero añadir que tenemos un animal emblemático que nos acompaña: la mariposa monarca. Representa a ese migrante sin fronteras. Representa la naturaleza y el mundo, el planeta, que tienen un ritmo que no obedece a fronteras. La mariposa monarca es un animal, además, muy fuerte. Es bello, se ve frágil, pero es un animal muy fuerte que tiene la capacidad de vivir mucho más tiempo que las mariposas que no migran.
Es la mariposa que migra entre México y Estados Unidos anualmente.
J. Llega hasta Canadá, hasta arriba.
Cuando hablas de mestizaje, en realidad te estás refiriendo no al mestizaje americano, sino al mestizaje de los migrantes que vienen a Alemania.
J. Y de los alemanes con los migrantes.
Sería un nuevo mestizaje. Es interesante. De hecho, hay, Florence, un proyecto que tiene que ver con eso, que se llama Álbum Familiar.
F. Yo no soy precisamente la artista que está haciendo ese álbum familiar, pero se trata de mostrar cómo la asociación se ha construido justo a través de esta mezcla, de la llegada de personas de todos los lados, con historias propias, en contextos muy particulares. A todos nos ha traído la migración por distintas razones, a algunos más políticas, a otras más económicas, a otros familiares, etcétera. Estamos buscando que se transmita de algún modo a través de esa instalación.
Es una instalación formada por fotografías, básicamente.
F. Por fotografías y recortes, etcétera. Tenemos otra instalación que sí va a ser de textos en la que vamos a presentar los conceptos, las palabras clave que elegimos para este año, para darle forma al programa de este año.
¿Qué se van a encontrar las personas que vayan a la fiesta del Día de muertos a partir del viernes 31 en el Humboldt Forum?
F. El 31 empezamos, dura del 31 de octubre al 2 de noviembre, con un programa nocturno y un programa familiar. ¿Y qué encuentra el público? Bueno, encuentra la posibilidad de tener otra relación con el tema de la muerte, que es lo que trae Calaca con el Día de Muertos. Y también trae la posibilidad de conocer a otros, conocer otras historias, sensibilizarse, en un tiempo que es bastante complejo, con el tema del racismo y los nacionalismos, en Alemania y en Europa en general, pues reivindicamos que haya este tipo de espacios que permitan la convivencia entre tanta gente distinta.
De todos los eventos que hay durante estos tres días, ¿qué evento destacarían?
F. Es difícil, porque hay muchas cosas, y es difícil como coordinadoras darle algo más peso a alguna cosa. Pero bueno, además de la ofrenda, que es el corazón de la fiesta, este año se trabajó bastante en la obra de teatro, lleva un año de preparación y ensayos, esta vez la directora es también parte de Calaca desde hace muchos años.
J. Yo quiero invitar al público a la Kinderfest. Claro, tenemos Standby, la obra de teatro de la que habla Florence, que trata cinco 5 historias migrantes que se entrecruzan, pero también tenemos la fiesta de los niños: tenemos un cuentacuentos nuevo muy bonito que se llama El vuelo de la mariposa, esta vez con danza y con música en vivo. Además tenemos una nueva área que se llama El Tianguis, es una sala de talleres con ocho puestos en que los niños y las niñas van a poder aprender cómo se fabrica papel picado, estampados, pan de muertos, van a poder pintar caritas, disfrazarse de personajes, etc. Allí también va a haber otras sorpresas, y una lotería. Va a estar entretenido.
El programa completo ya está en la página de la de Calaca.
F. Y en la del Humboldt Forum.
Muchas gracias, Florence y Josefina, por todas estas informaciones. Les deseamos el mayor de los éxitos en esta nueva edición de la fiesta de Día de Muertos organizado por Calaca en el Humboldt Forum de Berlín.
F. Gracias a ustedes también, en Desbandada.
PROGRAMA DE LA FIESTA DEL DIA DE MUERTOS 2025
La ofrenda del Día de Muertos de Calacxa e.V. se abre viernes y sábado a las 19:30. Se cierra a las 24:00.

Viernes 3 de octubre
- Desde las 10:30 – Exposición de fotografía, Fiesta de Día de muertos en Ocotepec (Morelos)
- Desde las 10:30 – Mariposa monarca, una mariposa migrante. A cargo de Isabel Ibáñez
- Desde las 10:30 – Álbum de familia. Exposición fotográfica a cargo de Jorge Tadeo Baldeón
- Desde las 10:30 – ¿Integración o expulsión? ¡No, mestizaje! Instalación a cargo de Iván Carrasco, Florence Rojas, Josefina Valdovinos
- Desde la 12:00 – Mercado de la Alameda (comida y bebida)
- Desde las 19:15 – Día de muertos en miniatura. A cargo de Jorge Tadeo Baldeón
- Desde las 19:15 – Ofrenda del día de Muertos a cargo de la asociación Calaca e.V. Coordina: Mario Vázquez. Música: Mariachi Internacional El Dorado.
- 24:00 – Cierre de la ofrenda.
Sábado, 1 de noviembre
- Desde las 10:30 – Exposición de fotografía, Fiesta de Día de muertos en Ocotepec (Morelos).
- Desde las 10:30 – Mariposa monarca, una mariposa migrante. A cargo de Isabel Ibáñez.
- Desde las 10:30 – ¿Integración o expulsión? ¡No, mestizaje! Instalación a cargo de Iván Carrasco, Florence Rojas, Josefina Valdovinos.
- Desde la 12:00 – Mercado de la Alameda (comida y bebida)
- 16:00 – Entrevista con la muerte. Performance a cargo de Tanja Watoro, Nelson Leon
- 16:20 Procesión de los esqueletos. Performance colectiva. Dirección de Mario Vázquez, Sebastián Denegris
- 17:00 – Cierre de la ofrenda.
- Desde las 19:15 – Día de muertos en miniatura. A cargo de Jorge Tadeo Baldeón.
- Desde las 19:15 – Ofrenda del día de Muertos a cargo de la asociación Calaca e.V. Coordina: Mario Vázquez. Música: Mariachi Internacional El Dorado.
- 24:00 – Cierre de la ofrenda.
Domingo 2 de noviembre
- Desde las 10:30 – Exposición de fotografía, Fiesta de Día de muertos en Ocotepec (Morelos).
- Desde las 10:30 – Mariposa monarca, una mariposa migrante. A cargo de Isabel Ibáñez.
- Desde las 10:30 – ¿Integración o expulsión? ¡No, mestizaje! Instalación a cargo de Iván Carrasco, Florence Rojas, Josefina Valdovinos.
- Desde la 12:00 – Mercado de la Alameda (comida y bebida)
- Desde las 10:30 – Día de muertos en miniatura. A cargo de Jorge Tadeo Baldeón.
- 15:15 – El vuelo de la mariposa. Performance a cargo de Adriana Barrera.
- 16:00 – Entrevista con la muerte. Performance a cargo de Tanja Watoro, Nelson Leon
- 16:20 Procesión de los esqueletos. Performance colectiva. Dirección de Mario Vázquez, Sebastián Denegris
- 17:00 – Cierre de la ofrenda.
PROGRAMA INFANTIL
Sábado 1 de noviembre
- 13:30 – Tianguis. Performance con máscaras.
- 14:00 – Apertura de la ofrenda para niños
- 15:15 – El vuelo de la mariposa. Performance a cargo de Adriana Barrera.
- 16:00 – Entrevista con la muerte. Performance a cargo de Tanja Watoro, Nelson Leon
- 16:20 Procesión de los esqueletos. Performance colectiva. Dirección de Mario Vázquez, Sebastián Denegris
Domingo 2 de noviembre
- 13:30 – Tianguis. Performance con máscaras.
- 14:00 – Apertura de la ofrenda para niños
- 15:15 – El vuelo de la mariposa. Performance a cargo de Adriana Barrera.
- 16:00 – Entrevista con la muerte. Performance a cargo de Tanja Watoro, Nelson Leon
- 16:20 Procesión de los esqueletos. Performance colectiva. Dirección de Mario Vázquez, Sebastián Denegris
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