Plesiosaurios vivos: unidos por la pasión por lo desconocido

Bizarra, divertida, una película que habla de muchas cosas. Del monstruo del Lago Ness a su congénere Nahuelito en la Patagonia argentina: ciencia, pseudo-ciencia, cultura pop clase B, las leyendas que amamos. El amor por el misterio y lo desconocido y el espíritu aventurero. En estreno europeo llega cine argentino a Berlín: Plesiosaurios vivos (2025). No te la pierdas el 2 de noviembre a las 18:00 en el Babylon. Te la presentamos.

¿Qué tienen en común una arqueóloga de tangos, el dios tehuelche Elemgasem, la vida privada de Sherlock Holmes, un cowboy y la autopsia de un extraterrestre? Todos conforman una historia sobre la pasión por lo desconocido, donde lo rigurosamente científico y la cultura pop bizarra se entremezclan, con un uso impecable de imágenes de archivo como herramienta narrativa, y donde el espíritu aventurero del relato transforma sus debilidades en su mayor fortaleza. Porque la verdadera pregunta es… ¿de qué trata verdaderamente Plesiosaurios Vivos?

Plesiosaurios Vivos es el documental debut de Iris Serrano y “Magrio” González, jóvenes veteranos del mundo de la animación y el espectáculo, reconocidos por Leguleyo y el musical Piramidal, entre otras colaboraciones acreditadas y de incógnito; y por separado, Iris Serrano por La Hija de Dios y Tetriz Visión, y Magrio con perfil más alto gracias a su propio canal de animación, 5 libros de ficción, y ser uno de los protagonistas del último documental de Néstor Frenkel: Después de un Buen Día.

Ambos personajes queridos en la comunidad artística argentina, el estreno de su ópera prima generó una expectativa que se ve recompensada con un sinfín de proyecciones, así como de premiaciones y reconocimientos. De esta manera, lo que a priori se percibe como un proyecto independiente de inequívoca humildad presupuestaria, crece como una avalancha.

Plesiosaurios… juega sus cartas de una manera peculiar. Quizás su punto de venta más fuerte –y que sin duda lo distingue de cualquier otro documental– es la recopilación y cronología acerca de aquella vez que en 1922 el director del Zoo de Buenos Aires organiza una expedición para cazar y atrapar al monstruo que supuestamente vive en la Patagonia argentina. Clemente Onelli era un hombre que conocía la importancia del espectáculo, y cuando le llega el rumor –o más bien, la certeza– de que dicho monstruo había sido localizado en Epuyén, no tardó en hacer que el mundo entero supiera de su empresa y asegurada hazaña. Pero el destino guardaba algunas sorpresas que los obligaría a improvisar.

Esta historia está llena de fabulosas anécdotas que en aquel momento fueron furor periodístico mundial, pero que lamentablemente el tiempo ha preferido no recordar públicamente y que hoy son, de mínima, poco difundidas. Incluye algunos de los personajes más bizarros y queribles de la época, así como testimonios de historiadores y científicos que van explorando desde variadas perspectivas el origen y desarrollo del mito de Nahuelito –el equivalente argentino a Nessie, el monstruo del Lago Ness–. Además, la recopilación de archivo y anecdotario en la cultura popular es de tal concienzuda rigurosidad científica, intentando no dejar cabo suelto, que termina siendo una bienvenida compilación de la cual salimos todos beneficiados.

Pero hasta llegar a ese punto, pasan muchas otras cosas.

El puntapié inicial lo da una ventana (literal) a cómo funcionaban las noticias pseudocientíficas en el mundo de papel y VHS –antes de que se pudiera siquiera imaginar qué significaba una viralización en redes sociales–, con una fabulosa radiografía del periodismo berreta y la mentira compulsiva que, lamentablemente, sigue vigente con los matices de la era clickbait. Es así que periodistas y científicos  detallan con una sonrisa cómo funcionaba ese proceso de anti-información, usando al monstruo del Lago Ness como arquetipo y gran protagonista de la incógnita y agridulce sensación que propone el falsacionismo de Popper: no es que Nessie no exista, es que aún no hay pruebas de que no exista…

Desde el primer segundo queda claro el tono cómico del documental: pero no se confundan, cómico no significa gracioso, ellos saben que el humor es algo serio.

El viaje continúa haciendo diversas escalas  –algunas inesperadas– hasta llegar al trabajo de arqueólogos y paleontólogos en la Patagonia argentina, para luego pasar a las peripecias de la caza de Nahuelito –donde un periódico italiano asegura que Nahuelito ha sido capturado–, y después se dedica un tiempo importante a una orquesta dedicada a restaurar tangos olvidados o apócrifos. Y ellas sí aseguran que han capturado a un plesiosaurio –en forma de cuatro por cuatro.

Unos compases después, la pareja de directores viaja en primera persona al Lago Ness en su propia empresa de ver a Nessie en persona, trazando algunos paralelismos entre Nahuelito y su compañero escocés: al fin y al cabo, ambos terminaron logrando que sus hogares sean zonas protegidas por el Estado.

Narrado exclusivamente a través de testimonios de científicos, historiadores, artistas y expertos, así como de documentos periodísticos de diferentes épocas, este es un viaje lleno de datos interesantes. Cada uno recuperará en su memoria aquel que le permita destacarse y cortar el silencio en la mesa familiar.

En una era de fragmentación informativa, donde las redes nos llevan a canales de información cada vez más segmentados, puede resultar refrescante –o quizás chocante– esto de intentar entretejer de una sola pasada todos estos temas que, en frío, parecieran inconexos. Además, el camino que eligen los directores para contar la historia pareciera responder más al de una investigación o un descubrimiento personal que al de una narración cinematográfica –¿obligando? a que el ritmo narrativo y visual fluctúe, a veces de forma más consistente que en otras, generando algún signo de pregunta en la cabeza del espectador.

Pero una de las cosas que están claras sin necesidad de decirlo –aunque lo admitan abiertamente durante la segunda mitad– es que el documental es un producto de la propia pasión de los directores y de su propia búsqueda.

Se trata de contarlo y mostrarlo al mundo. Pero –aunque a veces se lo catalogue así– el film no es necesariamente un proyecto de divulgación. Esto explicaría el porqué de algunos equilibrios incómodos, donde parece exponerse o enfocarse en información que, según cual sea una de las tantas narrativas que pueda haberte atrapado, no pareciera relevante o pareciera anecdótica: así la explicación de por qué los plesiosaurios no son dinosaurios o cómo una banda pop española dedica gran parte de sus letras a interpretaciones cómicas de titulares pseudocientíficos ocupan prácticamente el mismo espacio. Entonces, a veces, más que mucha información, puede sentirse demasiada… Pero allí,  desde el otro lado de la cámara, se insiste tácitamente: “¿Pero cómo no vas a querer saber esto?”, y esa actitud,  que atraviesa agradablemente todo el film, le da un perfil de ternura que blinda a Plesiosaurios Vivos ante cualquier gruñido de purista.

Es que en el fondo, Plesiosaurios Vivos habla de la chispa de la curiosidad, de su seducción y de su inmenso poder, el que, utilizando la imaginación como combustible, es capaz de desencadenar lo imposible. Es un momento genuino de disfrute y curiosidades, en el cual jamás debe de olvidarse que se trata de un debut documental independiente e inspirado por la pasión propia de querer contar. La dupla González-Serrano da un primer paso que obliga a tomarlos en serio si siguen puliendo su oficio de documentalistas, porque queda claro que conocen el poder que tienen las historias: tanto la de una foto borrosa como la de una mentirita blanca de niños jugando en la laguna.

***Proyección en Berlín en estreno europeo: el 2 de noviembre a las 18:00 hs en Babylon – Rosa Luxemburg Str. 30 (10178) Berlín. Con charla posterior con los directores por videoconferencia. Presenta Claudia Baricco. Moderan: Julián Melone & Matías Kirjner. Tickets aquí.

Trailer oficial:

Julián Melone

Nacido en Buenos Aires en 1988. Actualmente forma parte de la agencia cooperativa de Noticias lavaca y colabora con Revista Desbandada. Formó parte de Dobandi Producciones y Gamera S.A.

Participó en medios que ya no se encuentran en Internet como Ludics, Rockomotora, Soles Digital Noticias, Frontera Musical y Ecléctica Radio On-Line, además de proyectos de divulgación. También fue tercerizado en grandes medios que todavía le deben un porcentaje de la paga, como Vorterix.

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julianmelone

Nacido en Buenos Aires en 1988. Actualmente forma parte de la agencia cooperativa de Noticias lavaca y Revista Desbandada. Formó parte de Dobandi Producciones, Radio con Aguante y Gamera S.A. Participó en medios que ya no se encuentran en Internet como Ludics, Rockomotora, Soles Digital Noticias, Frontera Musical y Ecléctica Radio On-Line, además de proyectos de divulgación. También fue tercerizado en grandes medios que todavía le deben un porcentaje de la paga, como Vorterix.

2 comentarios sobre “Plesiosaurios vivos: unidos por la pasión por lo desconocido

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