El kamishibai es básicamente una forma de contar historias sobre la base de un teatro portátil, originariamente de papel. La palabra es de origen japonés y está vinculada a los templos budistas del Japón del siglo XII. La actriz chilena Ale Alday quien ya colaboró con la revista Desbandada, presentó recientemente en el Instituto Cervantes una sesión de esta forma de narración, su Kamishibai Ambulante. Es una estupenda antesala del gran evento cuentero de Berlín: el 6º Festival berlinés de cuentacuentos en español que se celebra en junio en el mismo Instituto Cervantes de Berlín.

La tradición de contar cuentos de forma ambulante con el apoyo de imágenes móviles es muy antigua, en Europa en general. También en la tradición castellana. Ejemplo de ellos son los textos que el antropólogo vasco llamó “pliegos de cordel”, pues las publicaciones no se entregaban cosidas y con tapas, lo que normalmente llamamos libro, sino unidas con una cuerda o cordel. Esta literatura de cordel tenía una base oral y popular, y vivió su auge entre los siglos XV y XVI. Solían ser romances que los ciegos repetían por las plazas, para lo que se ayudaban de un material gráfico montado sobre un bastidor, porque las gentes no solían saber leer y entendían mejor la historia a partir de ilustraciones. El kamishibai no está leos de estas técnicas que combinan voz, narración, y recursos escénicos gráficos en miniatura. Qué duda cabe que son especialmente atractivos y rentables desde el punto de vista didáctico, para el publico infantil.
En los años 20 del siglo pasado el kamishibai renació en Japón. El cuentero popular se paseaba por las aldeas y pueblos del Japón, y a una seña acústica, creada por un instrumento musical de madera, que convocaba a campesinos, niños y adultos, iniciaba su narración en lugares públicos y de reunión como son las plazas. Para ello abría el butai, un artilugio en el que iba insertando las ilustraciones que contaban la historia, muy parecido a lo que hacían los ciegos en la España renacentista, figura que sin duda acabó llegando a la América hispana. Tenemos aquí otra tradición muy profunda en la cultura japonesa, la de las postales o estampas, a la que perteneció uno de los pintores más famosos de Japón, Katsushica Hokusai. Una de sus pinturas más famosas retrata la enorme ola de un Tsunami con el monte Fuji al fondo. Ale Alday se vale de todo su potencial para mantener el interés de su público infantil y para transmitir indudables valores educativos.
Kamishibai: Experiencias de Aprendizaje Significativo
A través de un teatro de madera, la facilitadora comparte relatos musicalizados que exploran la aventura, la creatividad y la diversidad. Estas historias, protagonizadas por elefantes, mujeres y mundos mágicos, buscan fomentar la interacción grupal. Se presenta una invitación para destacar valores fundamentales como la interculturalidad, la confianza, la responsabilidad y la inclusión. La lectura está acompañada de dinámicas y actividades teatrales con el grupo de niños, fortaleciendo el trabajo en equipo y estimulando la imaginación a través del juego. Esta experiencia brinda a los niños una valiosa oportunidad para aprender y vivir momentos educativos significativos
Qué cuentos se escuchan


El viaje a lo más alto. Leyenda andina del pueblo Aymara que nos revela el verdadero valor de la naturaleza. Una historia que muestra el amor y el respeto de los pueblos indígenas por la Madre Tierra. A través de las aventuras de un niño, descubrimos el gran regalo y aprendizaje que le será otorgado al final de su aventura.
La cruz del sur. Cuento tradicional Tehuelche que nos invita a explorar la vida de esta comunidad y su conexión con el cielo, las estrellas y los animales. Los tehuelches quieren dar caza al gran ñandú. ¿Lo conseguirán? Una historia profunda y sensible que nos revela los desafíos de vivir al sur del mundo y la relación especial que esta comunidad tiene con la naturaleza.
Qué ocurre durante la función
A través de un teatro de madera, Ale Alday invita a las chicos y chicos presentes a emprender un viaje al corazón de los pueblos indígenas. Dos relatos musicalizados, El viaje a lo más alto y La Cruz del Sur, revelan el profundo valor de la naturaleza y nuestra conexión con ella. En el primero, exploraran la leyenda aymara de un niño que, al final de su aventura, recibe el valioso regalo y la lección que la Madre Tierra tiene reservados para él. En la segunda historia, se adentran en el sur del mundo con los Tehuelches, quienes, en su búsqueda del gran ñandú, les enseñan sobre su estrecha relación con la naturaleza y la importancia de vivir en armonía con el entorno.
Ale trabaja en español con niñas y niños de entre 4 y 8 años.

Ale Alday es actriz danzante y facilitadora artística, especializada en integrar las artes escénicas con procesos corporales que fomentan el aprendizaje y la expresión libre. A través de la narración de cuentos y el movimiento, busca unir culturas y promover el autoconocimiento y la interculturalidad. Kamishibai Ambulante es uno de sus proyectos, creado para promover la integración cultural, el rescate del español como lengua materna o de herencia, y la exploración de nuevas formas de aprendizaje en la infancia. Desde su llegada a Berlín en 2023, Ale ha seguido desarrollando proyectos que vinculan el movimiento, el territorio y la integración cultural, con un enfoque particular en el trabajo con mujeres e infancias.

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