Laboratorios de escritura creativa nómada por Berlin
por Alicia Morán, de Pasajero del Muro
Un pequeño inciso de la ciudad de Berlín
Berlín tiene muchos detalles que la hacen una ciudad única. Además de su historia y de ser realmente una isla que engloba a todo el mundo, Berlín es también una ciudad analógica: te enteras de los futuros eventos en sus calles. Hay pósters por toda la ciudad que te hablan de los siguientes conciertos y eventos, de futuras manifestaciones, de las injusticias que suceden en el mundo, de reivindicación! Una curiosa imagen que crea capas entre el pasado y el futuro.
Pero las calles de Berlín no solo las llenan sus pósters, también la habitan la cantidad de grafitis que hay en cada puerta. Frases escritas en miles de idiomas cubren los muros de Berlín. Parece que nadie se queja, se permiten. Al menos no limpian las fachadas, las dejan así, ser, con sus tintas y sus mensajes. Las dejan ser underground y colorida. Las dejan ser pobres y sexies.
Y además de los afiches y los grafitis también hay otro símbolo característico de esta ciudad: los zu verschenken (“para regalar”). Uno puede llegar a Berlín y rellenar su habitación/casa/armario con zuverschenkens. Estos normalmente están en cajas ordenadas delante de la puerta de un edificio y en ellos te puedes encontrar desde impresoras, vinilos, ropa, peluches, cubiertos hasta objetos indescifrables. A veces estos objetos son recogidos por personas que se alegran de la abundancia que les provee la ciudad y otras veces estos objetos permanecen en las calles y poco a poco comienzan a caminar solos y a veces te los encuentras dispersos en cualquier lugar de la calle, creando una figura ante todo poética.


@aliciavandeti
Por lo demás, Berlín es el pedacito de cada cultura que en ella habita. El legado migratorio que existe se aprecia en sus calles. De hecho se puede percibir la cantidad de hispanohablantes que en esta ciudad viven a través de las palabras que sobreviven la ciudad: cada vez hay más palabras en español escritas en las paredes. Y estoy segura de que habrá aún más, porque tras caminar y escribir por sus calles, dejaremos más poesía en español como huella de nuestra presencia en esta ciudad del mundo 🙂
Creo que fue el libro de las Ciudades Invisibles de Italo Calvino el que me llevó a esta idea, o quizás fue la misma Berlín, ciudad que me acoge hace ya 7 años, la que me hizo darme cuenta de que la ciudad es un gran alimento de inspiración literaria.
Fue así, que hace tres veranos se me vino una idea a la cabeza: hacer talleres de escritura creativa caminando por Berlín. La idea era la de redescubrir la ciudad en este momento del año donde se puede por fin caminar lentamente y apreciar cada uno de sus detalles con detenimiento (cosa que en invierno es imposible). Tomar la ciudad como estímulo y escribir incómodxs pero inspiradxs: escribir caminando y en cada paso sumar nuevos versos al texto con cada detalle que nos vamos encontrando en las calles, pero también escribir encima de un puente, o debajo del puente, o dentro de un cementerio. Escribir en la puerta de un parque y observar las interacciones de los habitantes de la ciudad, o sumergirnos en un Hinterhof, huerto urbano o cementerio e imaginar ciudades invisibles. También darle voz a los objetos que habitan la ciudad: ¿qué diría la papelera, la farola, la botella de vino tirada en medio de la calle?




@aliciavandeti
Devolverle a la ciudad lo que nos da
Creo enormemente en el poder de la ciudad para generar literatura. No solo por la cantidad de estímulos que ofrece, pero también por que la ciudad es lo que nos pertenece a todxs como colectivo. Son los espacios que todxs habitamos, que todxs caminamos. En nuestro punto de encuentro y como tal es divertido y antropológicamente curioso ver que imaginamos o vemos cada unx de los habitantes de la ciudad en este mismo espacio en común.
En todos los laboratorios entrego a las personas al comenzar una pluma. La pluma es el símbolo de que por estas dos horas de taller vamos a caminar con otros ojos. Los ojos de un poeta callejero, que aprecia los detalles y ve metáforas en cada esquina.
Mi objetivo en estos talleres además de conectar a lxs participantes con su voz escrita y con su imaginación, es que puedan divertirse y re-descubrir la ciudad que habitan. Por eso, en cada encuentro hay un tour distinto por diferentes áreas de Kreuzberg y Neukölln (dos barrios -mayoritariamente migrantes- de Berlín) e intento que cada parada dentro del tour sea en lugares escondidos y con encanto para alimentar el sentimiento de aventura.
Al terminar cada encuentro, invito lxs participantes a que seleccionen un fragmento de sus textos y que lo dejen en el lugar que prefieran de la ciudad. Así, le devolvemos a la ciudad lo que nos da: toda su inspiración.
Cada encuentro, una temática
Cada encuentro lleva consigo una temática que guía el recorrido y los distintos ejercicios propuestos del tour.
✨ Miércoles 7 agosto: La ciudad aeropuerto
Tempelhof: un aeropuerto que parece la mar – la mar de estímulos
✨ Miércoles 21 agosto: Lxs habitantes de la ciudad
¿Quién habita la ciudad? ¿Sólo los humanxs? ¿Y como interaccionan entre ellxs?
✨ Miércoles 28 agosto: La ciudad y el intercambio
¿Qué intercambios se producen en la ciudad? ¿De qué forma?
Analizaremos las miradas fugaces, los cruces fortuitos…
Duración de cada encuentro: de 19.00h a 21:00. Inscripción: 13€.
Para ser parte de esta aventura contacta con Pasajero del Muro: pasajerodelmuro@gmail.com

Textos nacidos en uno de los laboratorios de escritura creativa nómada
Wesserstrasse
K-tisch, Monalisa
WOLF
los jóvenes invaden
la Wildenbruch.
Carteles anuncian
futuros y pasados eventos:
“Pflanz deinen Garten”
“Mujeres podridas”
“Cumbia party in town”
Detrás de las ventanas
toman club mate
y teclean en sus macbooks
los jóvenes.
Escaparates muestran
zapatos rojos
y prendas de redes.
Los zu vershenken se amontonan
por el suelo,
chanclas sin parejas
reposan sobre la pieza rota
de un sofá.
-La eterna juventud
en una calle-
Gesucht:
carteles informan
de gatos desaparecidos
mientras en las mesas
los jóvenes sonríen
y beben spritz.
“No god
no boss
no state”
alguien escribió
en la puerta del 169.
Tacos and drink
anuncian que acaban de abrir.
Sarah und Nicole
“Auf der Suche nach
einen gemütlichen Wohnung”
al lado un 6
y una cara feliz.
“Unity in the community”
atrae gente
a su alrededor
y el escaparate de la costurera
muestra figuras
que bailan
indescriptibles.
Le pregunto, ella responde:
-son monsters locos!
¿Es consciente esta calle
de todo lo que contiene?
Alicia Morán, 2024

Dentro del cielo
Dentro del cielo
en algún lugar
más al este que al oeste
de un medio
inventado alguna vez,
hay una calle
por la que todavía
si se hace mucho mucho
mucho silencio
se pueden escuchar
las ruedas de las carretas
contra el empedrado, el clac clac de los caballos
y las campanas de las iglesias.
De esa calle
salen calles más angostas, más curvas
que se meten entre las casas y los edificios
y descubren un oasis
que también tiene pequeñas
callecitas y bancos de madera y,
entre la maleza urbana,
modelan sus poses
unos girasoles
amarillos
con pétalos rayados de seda
y pistilos marrones que
son millones y millones
de puntitos y pelitos
circulares hacia un medio
inventado también alguna vez
y debajo
unas hojas verdes ásperas
duras pero volátiles
con puntas secas.
Una de esas hojas
tiene agujeritos.
¿Habrá sido una hormiga
que le comió pedazos de cuerpo?
¿Habrá sido el sol
que incendió la piel más débil?
Uno de esos agujeros tiene la forma de un fantasma
o de monstruo
con ojos bien abiertos
y una boca gigante
que grita.
Si me agacho
y meto un poco
mi cabeza dentro de los girasoles
y me doy vuelta
y cierro un ojo
y con el otro hago foco
y miro
a través de la boca del monstruo
de la hoja del girasol
que está en el oasis de una
calle interna que se desprende de la calle principal
de un lugar al este
de un medio inventado alguna vez,
puedo ver nubes rosas
delante de un fondo
celeste gris
dentro del cielo.
Clara Fuhrmann, 2024
Campo santo
En esta ciudad hay silencio
flores secas
y cuerpos secos.
No, me confundo
en esta ciudad
ya no hay cuerpos
pero si polvo
ritual al recuerdo,
diría que en esta ciudad
hay más vida que muerte
más alegría que pena
quien la visita encuentra paz
y quien la habita
descansa en césped.
En esta ciudad hay robles,
pinos sauces
en esta ciudad crecen las rosas
sobre las almas que duermen.
Alicia Morán, 2024
Alicia Moran (Badajoz, España 1992). Es poeta y gestora cultural. Tras graduarse en Economía y Derecho y en Negocios Internacionales, se mudo a Berlín con la idea de encontrar su vocación. Así comenzó a escribir y co-fundó la iniciativa Pasajero del Muro, la cual fomenta la poesía entre la comunidad hispanohablante de Berlín a través de encuentros de micrófono abierto de poesía en español y talleres de escritura creativa que acompaña de diferentes temáticas vitales. Estos talleres los está llevando ahora a diferentes festivales como Waking Life, Wilde Mohre y Detect Clasic festival. Publicó su primer poemario La búsqueda, con la editorial Cuatro Hojas y autopublicó un foto-poemario: Mis adentros. Además ha participado de distintas antologías, podcast y festivales de poesías y videopoesía. También facilita talleres de introspección vocacional para ayudar a las personas a encontrar sus pasiones. Desde 2018 participa como actriz en AQUItheater Berlin y forma parte de la compañía Raíces. Sus últimas obras presentadas “Wir in Berlin” y “Marta”.

