Diario de Zittau – Das Tagebuch von Zittau

Como un trovador, el músico italiano-español Alessio Arena dedica, a modo de diario, tres poemas cantados a la pequeña ciudad alemana de Zittau.

Yo acababa de dar una clase de español en la Universidad del Estado de
Nueva York. Vivía en el campus de Stony Brook, en Long Island, y esa tarde el
frío se había hecho tan inclemente y callado que parecía que iba a llegar algo
de nieve. Sin embargo, lo que me llegó a mí fue la llamada de Nicola Bremen,
un dramaturgo suizo-alemán que me había escuchado presentar un disco mío
en un festival en el sur de Italia años atrás. Fue así cómo recibí la propuesta
de trabajar en una producción del Teatro Hauptmann de Zittau, en Alemania.
Nicola estaba trabajando en una comedia que recuperara el personaje del
Figaro mozartiano y rossiniano y necesitaba un músico para transformar
algunas de las arias de las óperas originales en nuevas canciones.


Lo primero que hice, al colgar, una vez en mi casa, fue buscar informaciones
sobre esa ciudad cuyo nombre no había oído nunca. Encontré varias
informaciones, pero sobre todo descubrí que un tal Erich Scholz había obtenido
en el ’68 el permiso de construir allí un observatorio popular (en alemán suena
tan bonito como Wolkssternwarte). Y también supe, que justo fuera de la
ciudad, pasada la frontera con Polonia, se encuentra la mina a cielo abierto de
Turow: una de las heridas artificiales más grandes del planeta, visible desde el
espacio.


Me pareció suficiente para venir a esta taciturna ciudad de provincia con una
guitarra, un libro de Reinaldo Arenas que estaba traduciendo al italiano, y un
diario al que le quedaban unas tres páginas blancas.

Antigua postal de la plaza del mercado de Zittau con la fuente de Rolando

Nachtlied von Rolandbrunnen / Serenata para la fuente de Roldán

En esos techos de Marktplatz
se ha pelado las rodillas
y no le faltan agallas
para ser fantasma del Altstadt.


Ha tocado su alabarda
todos los renacimientos
surtidor de mal aliento
agua de felina parda.


Te veo cada día, Roldán
con tu paso de pavana
sobre aquella fuente anciana
mientras me zampo mi pan.

¿Qué le puede haber pasado
a esta muda geometría?
Toda esta ciudad vacía,
¿no la habrás tú mutilado?


Juego a hablar con una estatua
y si pudieras responder
creo que me dirías que ayer
toda tu epopeya fue fatua.


Aquí estallaron las sonatas
de Kuhnau, y los rubores
de los Zimmermann pintores
luego guerra de las ratas.


Tan abajo hemos caído
que se nos ve desde el cielo
hundidos por un anzuelo
vientre de carbón comido.

April übersetzen /Traduciendo abril

Es otra tarde de abril en el teatro Hauptmann
y los bufones nadarán en una cafetera.
Figaro es quien los lleva, estro de la aceleración
yo siendo su revolución, canto en los sueños.

Este júbilo de árboles tiene los dientes blancos
me recuerda la nieve de Long Island por momentos
cómo ha cambiado el viento, el lunario y mi adivinación
¿Estás conmigo, corazón, en Lessingstraβe?

Y pongo en ristre las palabras de Reinaldo.
La alquimia de su lengua ignota
me emborracha cada nota
de la traducción.


retrato Alessio Arena

Foto de portada: © Luiz Felipe Zirbes en Unsplash

aax1093

Escribo y canto lo mío. Traduzco lo otro. Lo que hice: www.alessioarena.com lo que estoy haciendo: www.instagram.com/alessioarenamusica

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