Cuando la cultura saca los colores a la política

Un artículo de David Casarejos, con algunos aportes desde la perspectiva alemana

La cultura española ha sido siempre uno de los mejores estandartes de nuestro país en el exterior, y solo aquellos que vivimos fuera podemos experimentar el placer y el orgullo que se siente cuando vemos a nuestros artistas reconocidos fuera de nuestras fronteras. No es nuevo que muchos de nuestros artistas, durante muchos siglos, fueron clave en diferentes ámbitos, liderando movimientos artísticos y dejando obras reconocibles por ciudadanos de todo el mundo.

Cuando llegué a Reino Unido en 1998 me di cuenta de que Salvador Dalí, Federico García Lorca o Pablo Picasso, eran figuras realmente reconocidas y muy populares en mi nuevo hogar, y no eran solo famosos en nuestro país.  Por aquel entonces podíamos ya acceder a las nuevas películas de nuestros mejores directores en cines de cualquier gran ciudad. Julio Medem, Alejandro Amenábar y Pedro Almodóvar eran tres ejemplos de directores que nos acercaban a nuestra cultura, y los cines se llenaban de ciudadanos de todos los orígenes que durante dos horas se trasladaban a nuestro país para ver como vivíamos, como interactuábamos y podían intentar conocer mejor nuestra cultura.

Lo mismo se puede decir de Alemania en general, y de Berlín en concreto. Algunos recordamos aún la primera vez que se proyectó en la actual capital alemana la película que hizo famoso a Pedro Almodóvar, Mujeres al borde de un ataque de nervios. Los carteles inundaron la ciudad, y algunos recordamos la estación de metro de Hermann Platz tapizada con carteles de la película. En esa época, Berlín estaba aún dividida, y los berlineses acostumbraban a pasar cuatro meses fuera, muchas veces en Mallorca, como siguen haciendo. La cultura española a través del cine y la música mayormente ha estado siempre presente en Berlín. Los festivales y conciertos de flamenco han sido habituales, la presencia esporádica de concertistas, o la más estacionaria de directores de orquesta o de bailarines como Nacho Duato.

En los últimos años los melómanos hemos podido disfrutar de conciertos de multitud de bandas españolas que se desplazan a Reino Unido a mostrarnos sus nuevos trabajos, y bandas como Linda Guilala, Guadalupe Plata, Hinds, o Belako traen sus conciertos a las salas británicas. En Londres se organizan conciertos en grandes salas con bandas más comerciales y desde Celtas Cortos a Los Planetas, o próximamente Carolina Durante, han podido alegrar la vida a muchos de sus fans emigrantes.

La cultura es una de esas áreas por las que podemos sacar pecho y en algunos casos podemos salir de los conciertos o de las películas con la satisfacción que produce ver que nuestros artistas dejan alto el pabellón de nuestro país.  Cuando las obras que nos presentan, aparte de hacer disfrutar, educan sobre la historia y las formas de ser de nuestro país, y pueden explicar, en parte, las razones por las que nuestro país es como es, la sensación de alegría y agradecimiento es mayor.

La promoción de la cultura española en Alemania ha sido patrimonio casi exclusivo de las instituciones. Existe una gran número de acuerdos de colaboración cultural en el ámbito de la música, el arte y la literatura. Los centros del Instituto Cervantes en Alemania son, quizá, los que más eventos de este tipo organizan en el país, dada su implantación en cinco ciudades clave: Múnich, Fráncfort, Hamburgo, Bremen y Berlín. Por su parte, la embajada de España en Berlín tiene su propia sección cultural, muy poco conocida por los propios españoles residentes en el país. De hecho, podríamos decir que esa desconexión entre las instituciones culturales dedicadas a la cultura, y los residentes, es uno de los principales «signos de identidad». Si bien es cierto que los eventos no están dirigidos a los españoles sino a los nacionales, también es cierto que a los mismos acuden números más bien modestos de alemanes interesados por la cultura española «oficializada» por las instituciones, muchas veces a causa de las limitaciones de aforo de los espacios disponibles. Sea como sea, escandaliza a cualquier español ver la mediocre propuesta cultual de la oficina cultural de la Embajada visible en su pobre página web. Este año 2022 España tiene una presencia institucional especialmente importante que dará bastante visibilidad al mundo del libro español: será el país invitado en la Feria del libro de Fráncfort. Con ese fin el estado español va a invertir la friolera de 2 millones de euros en libros, autores, muy especialmente, traducciones, siguiendo la senda de la Latinale de este año, impulsada por el Instituto Cervantes de Berlín, y de la que Desbandada dio debida cuenta.

En Reino Unido los estudiantes de secundaria de español tienen que ver y leer diferentes obras de escritores y directores españoles para poder ser examinados sobre diferentes aspectos relativos a la historia, tradiciones y cultura española. Volver, El laberinto del fauno, y 8 apellidos vascos son algunas de las películas que los estudiantes pueden elegir, y por ejemplo La casa de Bernarda Alba o Las bicicletas son para el verano entran en la lista de libros a leer y analizar para los exámenes del año previo a la universidad.

En Berlín hay una gran cantidad de escuelas de primaria y secundaria que ofrecen el español como una más de las lenguas extranjeras que pueden cursar los estudiantes, y existen varios establecimientos educativos del sistema Europa Schulen en las que el programa está compuesto por asignaturas en alemán y asignaturas en español.

Para los hijos de los emigrantes en Reino Unido, muchas veces estos “trabajos forzosos” son una ventana para entender muchas de las diferencias regionales, de las disputas políticas continuas, o de la forma de ser y entender las cosas que a veces tenemos. La falta de recursos por parte de nuestro gobierno para nuestros hijos en el exterior hace que estos se separen aun mas de nuestra cultura, nuestras tradiciones y sus raíces. Falta la implantación de aulas ALCE (Aulas de lengua y cultura española) en muchas grandes ciudades, y es un tiro en el pie para lograr revertir la emigración y que nuestros hijos puedan volver a nuestro país, como personas bilingües y formadas y que fácilmente podrían verse atraídos por un país al que han idealizado por las vacaciones…pero para ello tendrá que seguir recuperando derechos laborales, incrementando salarios y pareciéndose mas a las grandes economías europeas.

Las Aulas de Lengua y Cultura españolas (ALCE) existen también en Alemania.

Esta semana he podido por fin acercarme a ver la nueva película de Pedro Almodóvar, y sin pretender analizar la película, me pareció una forma muy elocuente y directa de mostrar un lado oscuro de nuestro país, que algunos quieren seguir asfixiando y escondiendo.

La sala estaba llena a pesar de llevar 3 semanas en cartelera, y no escuché español entre el público, con lo cual para muchos seguramente fue una manera de conocer un aspecto desconocido, pero que tras la Ley de Memoria Histórica, que abrió la posibilidad de encontrar a nuestros desaparecidos en muchas de nuestras cunetas, ha sido aparcado por algunas regiones y dirigentes políticos. Estas fosas en cunetas podrían haber estado más llenas de cadáveres si muchos de nuestros emigrantes no hubieran escapado a tiempo.

En el consulado de Manchester, en el que ha habido ya dos eventos con algunos de nuestros emigrantes veteranos, he podido hablar con algunos ciudadanos que escaparon de la dictadura sin poder despedirse de sus novias y familias, y llegaron a un país del que desconocían la lengua y su cultura y estuvieron aislados y alejados de todo lo que conocían. Españoles que en ocasiones cuando llamaban a España para hablar con la familia, a veces tras meses sin poder hablar en castellano, no les salían las palabras en su lengua materna y sus familias se preocupaban por su estado mental tras algunas de estas conversaciones.

También en el Instituto Cervantes de Berlín se organizó una exposición llamada «Objectes (des)apareguts» en torno a objetos asociados a la fosa del pueblo valenciano de Paterna. La exposición fue realización de la artista valenciana María Amparo Gomar Vidal.

A veces el arte pone encima de la mesa temas que nuestros políticos no han querido solucionar.

Madres Paralelas, cumple el objetivo de remover conciencias, y quizás nuestros dirigentes no quieran que se incluya en el curriculum de los estudiantes de español en Reino Unido. Un país que en 2022 sigue sin haber solucionado algunos de sus problemas históricos, tras casi 5 décadas del supuesto fin de la dictadura, deja mucho que desear, y hace pensar si de verdad se puede hablar de una democracia plena cuando se mira hacia otro lado ante algunos actos como los fusilamientos y asesinatos que tuvieron lugar.

El arte nos acerca a nuestras raíces y puede ayudar a explicar nuestra historia. 

La rectificación de errores o el reconocimiento a nuestros exiliados es clave para avanzar, y debemos asegurarnos de que la Ley de Memoria Democrática no tiene los errores que tuvo la Ley de Memoria Histórica. Debemos dejar zanjado y solucionado satisfactoriamente este episodio negro de nuestra historia, si no queremos seguir teniendo películas, libros y canciones que sigan recordándonos los errores dentro de otros 30 años.


David Casarejos es vive en Reino Unido. Es mitad castellano y mitad de Yorkshire. Se define como emigrante comprometido con la lucha por los derechos que pertenecen a todos los españoles de la diáspora, y que las instituciones no siempre respetan. Actualmente asesora a las candidaturas de Berlín que concurren a las elecciones a CRE de la demarcación consular de Berlín que incluye Berlín, Brandenburgo, Sajonia, Sajonia-Anhalt y Turingia.


El 24 de febrero comenzó un ciclo de charlas online sobre las víctimas españolas del nacionalsocialismo, organizado por el Werkstatt für Sozialforschung e.V., y financiado por la fundación Rosa Luxemburg. En esa primera actividad se contó con Benito Bermejo, historiador y uno de los ejes de le recuperación de la memoria histórica de l@s deportad@s españoles. Es autor del Libro Memorial. Españoles deportados a los campos nazis (1940-1945), obra de 2006. El 10 de marzo continuaron con un acto dedicado miles de republicanos que, tras la ocupación de Francia por los nacionalsocialistas, fueron obligados a realizar trabajos forzados para el III Reich. Con este acto la organización quiere recuperar la memoria de estos trabajadores forzados, olvidados tanto en Alemania como Francia y España. Contaron con el historiador y comisario de la exposición Rotspanier, Antonio Muñoz Sánchez (Lisboa), y con la historiadora Anja Hasler (Bremen) que ha investigado la historia de los trabajadores forzados españoles en el Bunker Valentin en Bremen.

El 24 de marzo a las 19.00 horas el ciclo concluye con un acto en el que hablarán sobre la recuperación de la memoria con Carles Mordoh de la Amical Mauthausen, Isabel Martínez y Jesús Rodríguez de la IB Stolpersteine y con Nieves Cajal sobrina de Miguel y Jesús Santos Alonso, deportados al campo de concentración de Neuengamme.

Revista Desbandada

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