Andante, de Esther Andradi: Cuatro décadas de poesía (13 de octubre)

Hay escritores que se dejan la piel en lo que escriben. Que se abren en canal para que la sangre fluya y encuentre el camino de las letras y de las palabras. Y cuando eso sucede generan un relato que cava hondo en la psiquis, remueve y conmueve profundamente. Los poemas que conforman esta antología son fragmentos de una vida plena, pedacitos de tiempo que laten, retazos de sueños, jirones de lo que fue, lo que pudo haber sido, de lo que siempre será.  Pececitos, estrellas, espejos de colores que reflejan mil facetas de una escritora que no escatima las verdades. Que quizá hubiera dicho como Clara Obligado: “De qué otra manera podría escribir mi historia que no fuera mojando la pluma en mi sangre”.

Y es justamente la sangre uno de los temas centrales en la obra. La de las madres que paren, que desean y pierden, las que esperan. “…antes de nacer la criatura (… ) se le fue desangrando lentamente entre las piernas, pedacito por pedacito, mientras ella tejía crochet, inmóvil sobre la cama. Desde entonces vive embarazada. Pero no hay caso: cada cuatro semanas el niño vuelve a escapársele, punto por punto”. Y quizá por eso para ella el embarazo es otra forma de destierro o de exilio, de migración aun sin cambiar de sitio; todo cambia con la venida de los hijos. “Desterrados, desuterados —escribe— con la nostalgia de un mar que nos contuvo en la cuna, vamos por el mundo echando raíces”. Esa nostalgia, es como las otras; la de la lengua, la de la patria, de los amigos que ya no veremos, la de aquello que fuimos y no volveremos a ser porque nos hemos ido de esos espacios, los que hemos habitado, transformado, colonizado. La nostalgia de un paraíso que no volverá a ser nuestro. Ahora el horizonte es Berlín, un Berlín que muta con el tiempo. “En el mar del vientre, todos somos viajeros y migrantes. Del útero al mundo, del mundo a la tierra…”

Así fluyen los poemas en esta antología, como en un río de vida, de tiempo, que va desde 1984 hasta 2024. Transcurren mudanzas; de lugar, de identidades, de estados vitales, de modos de ver la vida. Cuatro décadas de reflexiones, de andanzas por mundos múltiples, por el mar, el aire, por todos los sentidos. Con compañeros de viaje salidos de sus lecturas que la asisten en el proceso de buscarse, “pasajes que compro para un viaje interno” —escribe, y agrega— “hojeo rápidamente viejos cuadernos / buscando oro / en palabras / arqueóloga de mí”. Ese oro que se bebe el lector como quien bebe néctar. Oro que fluye por estas páginas, que tan oportunamente ha recogido Equidistancias para que vean la luz. Una editorial que ha decidido apostar por las voces migrantes que se alzan desde la diáspora. Leer Andante es un viaje a lo profundo y, sin embargo, familiar, a lo íntimo que se refleja en cada uno de los que hemos migrado. Me pongo los zapatos de Andante y salgo a caminar el mundo. ¿Me acompañan?


Esther Andradi, Andante, Equidistancias, 2025

Esther Andradi

nació en Ataliva, Argentina, y en 1975 emigró al Perú, donde publicó su primer libro sobre la situación de las mujeres. En 1983 se radicó en Berlín (Occidental), en 1995 se mudó a Buenos Aires y desde 2003 vive y escribe entre ambas ciudades. Publicó crónica, ensayo, poesía, microficción, cuento y novela en español y ha sido traducida al alemán entre otros idiomas. Sus relatos forman parte de numerosas antologías en diversos países y lenguas. Sus crónicas sobre cultura, memoria y migración se publican en diversos medios de América, España y Alemania. Tradujo la poesía de la poeta alemana negra May Ayim al español. Editó la antología Vivir en otra lengua, pionera en la construcción de un espacio para la literatura latinoamericana que se escribe fuera de las fronteras de los países de origen. La lengua de viaje. Ensayos fronterizos y otros textos en tránsito, su título más reciente, completa su trilogía berlinesa, junto con la novela Berlín es un cuento y el reportaje literario  Mi Berlín. Crónicas de una ciudad mutante. Foto: ©María Rapela.

¡Liberémonos del algoritmo! Si te gustó este artículo, te pedimos que te suscribas a la revista para recibir notificaciones de los nuevos artículos en tu propio correo electrónico. Te animamos además a dejar un comentario.

rominatumini

Un comentario sobre “Andante, de Esther Andradi: Cuatro décadas de poesía (13 de octubre)”

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *