En una ciudad donde la supervivencia parece ser una forma de vida, la performance Divine Animal emerge como un acto de resistencia poética. Escrita y dirigida por Angela Amarilla, la obra nace del pulso contradictorio de Berlín: una urbe que combina la euforia de la fiesta con la rigidez del sistema, el deseo de libertad con la burocracia más asfixiante. Se estrena en Berlín el 23 de octubre. Conversamos con su directora quien reflexiona sobre la creación colectiva, la comunidad latina y queer, y la necesidad urgente de reconectar con lo humano y lo ritual.
A través de un lenguaje que oscila entre lo divino y lo terrenal, Amarilla propone una mirada lúcida sobre la experiencia de ser migrante, artista y cuerpo sensible en una ciudad que tanto fascina como desgasta. Divine Animal es, en sus palabras, “una historia sobre cómo sobrevivimos Berlín, pero también sobre cómo podemos volver a sentirnos vivos”.
¿De dónde nace Divine Animal? ¿Hubo un momento o experiencia que detonó la necesidad de escribirla?
Divine Animal surge de un profundo deseo de entender Berlín y a la gente que la habita: esa mezcla entre alemanes e inmigrantes, su fiesta descontrolada junto a un sistema burocrático tan kafkiano y enloquecedor. Casi se volvió una jingle terrorífico escuchar tantas veces “tengo miedo de abrir el buzón”. Ese miedo repetido, esa paranoia cotidiana, detonó esta historia.
La obra nació también junto a los personajes que los actores alemanes Tobias Gelbert y Christoph Fortmann Morais trajeron al proceso. Ellos me pusieron de frente con la “alemanidad».
¿Qué te llevó a explorar la idea de “sobrevivir” en Berlín?
Parece que gran parte de la gente sobrevive Berlín: su invierno, su falta de sol, el conocido mal humor de sus habitantes, los trabajos que muchas personas no eligen, la terrible reputación de las dating apps y la forma en que se dan los vínculos. Berlín, por momentos, es como une pretendiente poco atractivx al que hay que ponerle voluntad para que te guste. O si te gusta, de repente es como ese novie toxic que te arrastra a un hedonismo eterno.
¿Qué significa para vos el título Divine Animal?
El título tiene una dualidad. Por un lado, habla de la capacidad que tenemos como seres de conectar con lo divino; y en la obra, lo divino está dado por la otra persona que me mira, me registra y me ofrece su amistad. Y por la posibilidad de imaginar otros espacios posibles como colectivo.
Por otro lado, está la necesidad de reconectarnos con la naturaleza, tal como lo hacen los animales. Ellos poseen una sabiduría primigenia: no destruyen su entorno, no abusan del otro, no practican la crueldad. En ese sentido, hay una reivindicación de un estado “animal” conectado con su divinidad ancestral, colectiva y ritualística que se manifiesta en el encuentro con le otre.
¿Hay algo de tu propia historia en los personajes de Betty, Regina o Klaus?
No soy el tipo de escritora que se basa directamente en su biografía para producir, pero con los años puedo identificar temas. En la obra aparece, por ejemplo, un ataúd de un niño, y sin duda se conecta con la pérdida de mi hermano menor, de cuatro años. En Regina también retrato mi amor por la poesía y ese impulso de querer ser la salvadora de casos perdidos: ese amor por quien necesita ayuda desesperadamente para salir adelante.
¿Cómo influye vivir en Berlín en tu manera de crear?
Ser migrante –estoy acá hace casi cinco años– me puso frente a algo muy bello: la amistad y la creación colectiva. En este equipo me pareció fundamental, como directora y dramaturga, dar voz a todes, escuchar con paciencia y preguntar. Berlín me enfrenta constantemente con la decisión de hacer un arte más comunitario, de profunda escucha. Todxs tienen ideas brillantes, hay que saber darles lugar.
¿Qué papel tiene la comunidad latina o queer en tu proceso artístico?
La comunidad latina es el calorcito de lo familiar, ese entendimiento inmediato. Cada persona latina que conozco tiene mi cariño, especialmente quienes, como yo, crean espacios artísticos. Han sido y son grandes inspiraciones: Greta Steinhoff, con su empresa Mimosa y su espacio cultural B23; y Marcela Villanueva, con su valiosísima iniciativa Karne Kunst y Sorora, además de su espacio BARDO. Conocerlas y aprender de ellas ha sido muy valioso para mí. Porque ambas lograron brindar espacios de creación y apoyo colectivo.
¿Creés que Divine Animal también habla de lo que significa ser migrante en una ciudad como Berlín?
Sí. Uno de los personajes, una especie de bruja o santa callejera extranjera, habla justamente de eso: de cómo tantas veces habitamos un espacio que no sentimos como casa, e igual decidimos quedarnos, la pregunta es: ¿a qué costo?
¿Qué te interesa explorar en los límites entre teatro, performance y vida cotidiana?
Creo firmemente que la era de la cuarta pared terminó. Es necesario meter al público en la escena: que nos espíe, que nos huela, que vibre con las historias, salpicado del sudor de nuestros cuerpos. La vida cotidiana es una performance, y el teatro, el ritual colectivo más antiguo de todos. Quiero que la gente recuerde que la soledad es una ilusión y que la salida es en comunidad; que los lazos sanos pueden rescatarnos de nuestros demonios e impulsos autodestructivos.
¿Cómo fue el proceso de crear una obra sobre el sistema, pero desde el cuerpo y la emoción?
Ha sido un proceso bellísimo. Temas tan dramáticos como una inspección fiscal se volvieron divertidos y dejaron entrever el absurdo que habita detrás de ellos. Creo que a todes en el equipo nos ayudó a comprender también la injusticia de tratar cada caso de forma deshumanizante. Lo que hicimos fue ponerle humanidad y rostro a esos procesos sin cara.
¿Qué te hace seguir creando, incluso en momentos de crisis o cansancio?
El profundo amor por el teatro. Considerarlo una gran herramienta de pensamiento colectivo, única e irrepetible. Esa comunión entre el público, les actores, las luces, la escenografía, la música… todo eso reunido por un breve momento es un acontecimiento transformador. El hecho de que el público se desplace para vivir un evento artístico completamente efímero me da fuerzas frente a la crisis o el cansancio. Me impulsa a seguir dando lo mejor sin bajar los brazos.
¿Qué te gustaría que el público se lleve consigo después de ver Divine Animal?
Que no estamos soles. Que aunque en Berlín a veces lo parezca, no lo estamos. Que los gestos auténticos y desinteresados de amor hacia el otre son nuestra verdadera salvación. Que podemos imaginar y crear otros mundos posibles, y que ningún sistema puede robarnos la capacidad de soñarlos ni la fe en poder crearlos.
Si tuvieras que definir en una frase lo que significa “sobrevivir” hoy, ¿cuál sería?
Sobrevivir no es vivir. Vivir es salir de la lógica implacable del sistema y tender puentes de ternura.
¿Hay algo “divino” en el acto de resistir?
Resistir es la poesía de un cuerpo que se rebela. Cuando nos rebelamos, es cuando más nos acercamos a esa cualidad creadora y divina, hacedora de sus propios sueños.
Sobre nosotrxs
Bluabis, una pequeña productora independiente, fue fundada por Ángela Amarilla y Tobias Gelbert, dos artistas y amigxs comprometidxs con contar historias urgentes, con profundidad emocional y formas innovadoras. Para Divine Animal, unimos fuerzas con un elenco y un equipo creativo extraordinario para dar vida a una pieza concebida especialmente para —y en diálogo con— la ciudad de Berlín. Trabajamos como un colectivo de actores, diseñadores y narradores unidos por la convicción de que el teatro es un espacio de conexión y transformación, donde se entrelazan experiencias diversas para construir un mundo en el que el realismo urbano colisiona con la energía del cabaret queer, el humor absurdo se mezcla con la emoción más cruda, y los gestos de cuidado ocupan el centro de la escena.
Ángela Amarilla

es escritora, directora teatral e hipnoterapeuta feminista decolonial e interseccional. Formada en la Universidad de Buenos Aires (UBA), ha desarrollado una obra que entrelaza poesía, crítica social y exploración espiritual. Con experiencia como docente universitaria y columnista, su práctica artística se nutre del pensamiento crítico y de la búsqueda de estéticas, historias y lenguajes artísticos transformadores. Desde su debut con Les Quienes (2018) en Buenos Aires, donde creó diversas producciones teatrales, ha continuado su trabajo en Berlín, expandiéndose hacia el teatro y las instalaciones artísticas.
Su obra Wind Field (2023), una instalación sobre la pérdida, el duelo y la implacable destrucción de la tierra, recreaba un cementerio poético donde se realizaron performances en la galería Notagallery, explorando la memoria, la ausencia y la ritualidad del cuerpo en el espacio. Con un enfoque que atraviesa toda su producción, Amarilla investiga las formas contemporáneas de la performance y el potencial de lo ritual y lo colectivo en el arte. Su creación más reciente, Divine Animal (octubre–noviembre 2025), es su segunda obra en Berlín y profundiza esta búsqueda. En conjunto, su trabajo aborda la representación de las minorías, la inclusión social y las formas de revincularnos con la naturaleza desde una mirada poética y crítica.

Performances (Idioma: inglés)
🎟️ Oct 23–24, 8pm Regenbogenfabrik Info & tickets: aquí.
🎟️ Nov 6–8, 8pm ACUD Theater Info & tickets: aquí.
Divine Animal en IG:
EQUIPO
Elenco
Priscilla Bergey – Actriz
Tobias Gelbert – Actor
Christoph Morais Fortmann – Actor
Arte y Diseño
Carolina Cerutti – Dirección de arte y diseño gráfico
Río Guerra – Diseño escenográfico
Daniela Saavedra Vásquez – Colaboración en escenografía y diseño de luces
Manuel Curiman – Asesor escénico
Upcycling Against the Machine (Ika Abigayll & Macarena Giménez) – Diseño de vestuario
Mercuri Catalán & Daniela Saavedra – Makeup & Hair Design
Música y Movimiento
Tomás Díaz – Composición original de tango y diseño sonoro
Florencia Amarilla – Colaboración coreográfica (escena de tango)
Silvana Anfossi – Colaboración coreográfica (escena de tango)
Labrysinthe (Natalia Lincoln) – Canción Deep Sharp Dark
Rocío Martínez – Técnica de sonido
Producción y Comunicación
Soraya Adrian – Asistencia de producción y dirección
Bianca Galanzino – Comunicación y redes sociales & PR
Blu Abis – Producción
Colaboración Creativa
Greta Ferreira – Consultoría creativa
Danilo Sierra- Fotografía
María Victoria Rodil – Traducción al inglés
Dramaturgia
Ángela Amarilla – Dramaturgia, basada en ideas y textos de Tobias Gelbert y Christoph Morais Fortmann
Dirección
Ángela Amarilla
¡Liberémonos del algoritmo! Si te gustó este artículo, te pedimos que te suscribas a la revista para recibir notificaciones de los nuevos artículos en tu propio correo electrónico. Te animamos además a dejar un comentario.
