Preguntas y respuestas
Un artículo de Felipe Sáez Riquelme.
Siesta es un festival de poesía intercultural, multilingüe e inclusivo, de autores que viven en Berlín y que principalmente escriben en español. Junto a sus traductores al alemán, investigan los límites de la lectura literaria tradicional, combinando elementos sonoros, visuales y performáticos.
Revista Desbandada nos ha propuesto un juego: hacernos una entrevista a nosotros mismos para contar sobre el festival. Quien escribe es Felipe Sáez Riquelme, curador y organizador del festival.
–Y yo soy Franco Marcucci, productor del festival y editor de Siesta Verlag.
Para comenzar por el comienzo, ¿no deberíamos contar por qué se llama Siesta?
Es cierto. Estábamos buscando un nombre en español que los alemanes puedan entender, y hay varias palabras alemanas que comparten sentido con el español, pero dentro de todas esas la que más nos gustó fue Siesta. Capta algo del espíritu de cómo entendemos la literatura. Creo que los alemanes piensan la literatura como algo demasiado serio.
O demasiado institucional. Siesta es una palabra relacionada al ocio, a lo improductivo, a lo jovial, y de esta forma, al arte. A lo inútil que a fin de cuentas termina siendo lo más útil, aquello que nos salva.
Algo así fue lo que escuchamos en el festival del año pasado: “Siesta, el único festival en el que nadie se duerme”.
Si, exacto! El 2022 hicimos por primera vez el festival con presupuesto y producción. Desde el principio no quisimos que fuera la típica lectura mesa–vaso de agua– silla. Había que concebir algo que cruzara los géneros artísticos, que sacara a la poesía del formato libro. Toda lectura es una situación escénica. La invitación para les artistas fue investigar los textos desde el cuerpo, la voz y otros elementos, y desde ahí indagar lo específico de cada obra. Y para el traductor, la idea era romper un poco la idea de la traducción “literal” y “directa”.
En esa dirección iba también la Latinale del 2022 con su concepto de “Translators Choice”. La idea de romper esa jerarquía implícita y asumida de ver la traducción literaria como un mero acto de inteligibilidad. Como si quien traduce fuera apenas el portavoz de la voz original en otro idioma.
La traducción es un arte y quien se dedica a ello es un artista. Yo creo que en Berlín estamos en un momento muy particular en la relación poesía y traducción. Estamos en una especie de Babilonia, y todos nos estamos preguntando sobre cómo escribir, en qué idioma escribir, cuál es el valor de la traducción y cómo hacerla, cómo comunicar y en qué idioma. Creo que estamos todos atravesados un poco por estas preguntas.
Berlín parece un poco la París cortazariana o la Nueva York del boom latinoamericano, pero en otro planeta, muy distinto, con su propia historia que en sí es bastante densa y con todo el influjo y las olas migratorias del siglo XXI. Súmale a eso el Instagram y Google translator. Aún así el alemán, como lengua, no tiene una hegemonía tan avasallante como el inglés.
Se puede sobrevivir sin alemán, y mientras tanto, muchos otros solo aprenden alemán pero no llegan a aprender inglés. Es un caos en el que navegamos mucho entre el alemán, el inglés, pero también mucho en los idiomas de las distintas comunidades. Entonces, traducir es una pregunta abierta. El traductor ya no puede intentar volver un texto inteligible, porque cada vez está menos claro el idioma al cual traducir o del cual. El traductor tiene otra relevancia y por eso en el festival proponemos que autores y traductores estén a la par.
Traductores como curadores, traductores artistas, la traducción también como obra de arte. Esto es muy berlinés y el mundo del libro en castellano también es berlinés.
Claro, y eso es todo un tema. En el último encuentro que organizó la revista Desbandada en Andenbuch con los actores del sector artístico cultural, uno de los temas de debates más acalorados fue cómo denominarnos. Para los españoles decir “español” está muy fuera de lugar, mientras que en América Latina el término ‘español’ para referirse al idioma no es problemática. Y si bien ‘castellano’ es una palabra que se puede traducir, no se entiende en un contexto no ‘castellano parlante’. Hay opciones, claro, pero todavía no están tan popularizadas. Es un tema complejo.
Siesta se salta este problema y el festival lleva este subtítulo: ‘Spanisch-Deutsche performative Lesungen’. Aunque este año no será tan “Spanisch-Deutsche”….
Ah claro….
Este año tendremos portugués, euskera, inglés, español mutante y alemán deforme
Suena interesante.
¿Y qué decimos cuando decimos lectura performática?
Creo que no lo sabemos muy bien… ¿será más performance o más lectura?
No lo sé, pero aquí estamos: creando este concepto del cual no tenemos muchos referentes. Abrir el texto, investigarlo desde el cuerpo, la voz, el movimiento. Una literatura fuera del libro, un festival de transcreación literaria. Y ante todo, un proceso de aprendizaje y expansión.
Siesta Festival 2023
11 y 12 de Agosto, 18:00 – 22:00
- Ginés Olivares – David Boub
- Sandra Rosas – Inés Noé
- Ana Rocio Jouli – Lea Marie Weber
- Izaskun Gracia – Johanna Hühn
- Douglas Pompeu – Jordan Lee Schnee
- Karen Byk – Lea Hübner
- DJ: Costalero
Lugar: Novilla. Hasselwerderstr. 22, 12439 Berlin
Más información en:

Y el Instagram: https://www.instagram.com/siestafestival.berlin/


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