Españoles en el extranjero

Conversación con David Casarejos y con Luis Miguel Fernández sobre los Consejos de Residentes Españoles en el Extranjero (CRE), sobre el Consejo General de la Ciudadanía en el Exterior (CGCEE), sobre la política del Gobierno español respecto a la migración española, y sobre tantos temas que afectan a las españolas y españoles residentes fuera del país de origen en estos días previos a las elecciones.

Un artículo de Alex Bech

David Casarejos es un miembro activo en su comunidad española en el país en el que reside como presidente del Consejo de Residentes, así como miembro del Consejo General de la Ciudadanía Española en el Exterior. De estos dos organismos dedicados a la migración española trata esta conversación, tan cercana a una fecha crucial para las españolas y españoles como son las próximas elecciones del 23 de julio, en las que el país puede dar un volantazo con gran riesgo de descarrilamiento y desdemocratización. La entrevista la hemos pergeñado con la inestimable ayuda del profesor de historia residente en Brandenburgo Luis Miguel Fernández.

Buenas tardes, David, y Luis Miguel. Vamos a hablar de los CRE y de la emigración española. La primera pregunta que me gustaría haceros es si os podeis presentar.

Yo soy David Casarejos. Soy otro de los muchos emigrantes económicos que salieron de España. Yo salí mucho antes de la crisis del 2009, yo salí como Erasmus en 1998, me vine para Reino Unido. Ya había trabajado aquí anteriormente en algún verano y me di cuenta de una vez acabé los estudios que el mercado laboral era totalmente diferente al que yo tenía en mi provincia en Valladolid. Entonces, yo vine para quedarme, o sea, yo ya sabía que iba a extender mi trabajo, y, de hecho, después del Erasmus me reenganché para hacer dos años finales de dos licenciaturas diferentes, una en la rama de computing y otra en la rama de business. Cuando acabé, hacia 2002, empecé a trabajar para el Gobierno británico en el Ministerio de Sanidad, en diferentes roles, como haciendo respuestas a preguntas parlamentarias. Empecé en la creación de Hospitales fundación por un proyecto muy interesante: querían copiar el modelo del Hospital fundación de Alcorcón, y necesitaban alguien que pudiera comparar los modelos. Trabajé con el Ministerio de Sanidad hasta 2017, y luego he tenido experiencia trabajando para el Ministerio de Medio Ambiente, para la Universidad de York, y ahora llevo los últimos tres años trabajando para Nhs Digital, una institución pública. Aparte de esto, siempre me ha interesado el voluntariado, he trabajado como voluntario en los consejos escolares de los colegios de mis hijos. Incluso he trabajado ayudando en la parte financiera y de contabilidad regularmente, yendo a la escuela y entrenando al staff. Más tarde empecé a conocer el Consejo General y los CRE hacia 2012 o 2013, antes justo de las elecciones, por alguien que me lo empezó a comentar. Vimos que era imposible, que era muy difícil, que había que conseguir avales, que había que hacer un trabajo que no era algo que un grupo españoles se juntan y pueden sacar adelante, si no tienes cierto apoyo. Entonces lo aparcamos, y cuatro años después, decidí intentarlo y decidí empujar por ello. Juntamos un montón de gente de un montón de diferentes ciudades: yo vivo Leeds, el consulado era el de Edimburgo, y logramos montar este CRE. Dimos un montón de charlas. Todos los años solemos hacer una gira (hacemos, a modo de broma, una camiseta como las de grupo de rock con los nombres de las ciudades por las que vamos pasando). Esto lo hemos hecho ya varios años, suele tener bastante éxito. Me di cuenta entonces de la existencia del Consejo General en Madrid: la cara B de estar en los CRE es la posibilidad de formar parte del Consejo General. Al ser el único CRE del Reino Unido, yo fui elegido consejero general. Me di cuenta de que en el Consejo General había que hacer un trabajo brutal de educación en el exterior para que la gente se sumara, y tratar de empujar mucho por mejorar las condiciones. Desde mi punto de vista, creo que es la experiencia que más trabajo ha llevado en voluntariado de todo el tiempo que llevo, pero también es la que está dando más satisfacciones, con los problemas que lleva. Pero creo que es algo que, para alguien que quiera invertir tiempo en activismo sin tener que llevar necesariamente ninguna bandera política, es un aspecto que va a ayudar a un montón de españoles con las herramientas que se nos dan en los Consejos de Residentes (CRE) y la información en la que nos podemos basar.

Reunión de la comisión de derechos civiles y participación del CGCEE en junio 2023.

Muchas gracias, David, por la presentación. Yo soy Luis Miguel Hernández, soy profesor de Historia, por eso me interesa siempre mucho la perspectiva histórica de las cosas. Explícanos, a nosotros y a los futuros lectores de la entrevista, qué es y para qué sirve un CRE, cuándo se crearon, y con que intención.

Haz clic para acceder al CRE en el centro del Reino Unido.

Los Consejos de Residentes, creo recordar, es 1990 cuando tienen el primer pleno en El Escorial. Desde entonces, ha llovido mucho. Han funcionado de una manera muy parecida durante más de 30 años, con unos consejos de residentes en los que, por desgracia, desde mi punto de vista, se utilizaban de manera partidista: la lista del PP o la lista del PSOE o de Coalición Canaria, como en Venezuela, donde es la lista que sale más votadas normalmente. Yo no entendía muy bien por qué necesitas llevar una camiseta de partido en algo que en realidad no es político. Es un organismo político, porque afecta a la ciudadanía, pero no es un organismo en el que pueda sacar ningún tipo de rédito político, aparte de cierta influencia. Han estado repartidos por todo el mundo, pero con un peso muy grande en América Latina, que han estado siempre muy unidos a asociaciones, como las Casas de España y las Casas regionales como la Casa de Castilla, el Club Gallego, etc. Hay un problema grave, desde mi punto de vista, y es que hay Consejos de Recientes en los que que mucha gente tiene una noción de lo que pasaba hace veinte, y no se dan cuenta de que simplemente con crear listas se puede cambiar desde dentro. Lo que viene a decir la ley y los decretos que los regulan, es que viene a ser un organismo que nos da la posibilidad a los ciudadanos de crear en demarcaciones con más de 1200 habitantes inscritos en el consulado o en la sección consular, y estas organizaciones van a servir de correa de transmisión entre el consulado y la ciudadanía. Entonces, aparte de hacer llegar al consulado toda la problemática de los ciudadanos -colas de espera, falta de recursos consulares, quejas sobre citas, venta de citas, etcétera-, también actúan en dirección contraria, desde el Consulado hacia la ciudadanía, aunque esta esta vía en realidad no ha funcionado demasiado bien históricamente. Parece que somos los Consejos de Residentes los que tenemos que estar tirando del hilo a pesar de que son la llave de la puerta del consulado para la ciudadanía. Ni más ni menos. Si quieres reunirte como Consejo de Residentes en el Consulado: puedes convocar al Consulado, y ellos pueden acudir, bien, y si no puede venir el cónsul, la reunión sigue llevándose a cabo. La estructura de los CRE puede funcionar muy bien o muy mal, dependiendo de si hay voluntad por parte del Consulado y del cónsul o la cónsul. A veces vienen a ser virreyes, y los hay gente a los que no les interesa tener un Consejo de Residentes que pueda estar auditando lo que hacen, escrutinando lo que hacen, pidiendo reuniones para pedir explicaciones o pedir mejoras… En definitiva, son una manera de poder tener un punto de contacto directo con los consulados, y poder sugerir mejoras. Vienen a ser los españoles con su Consejo General, pero hay que recordar otras parte muy importante y es que los españoles necesitamos hablar con Madrid también, y esta es la parte que corresponde al Consejo General de la Ciudadanía Española en el Exterior, esto ya sería otra puerta que se te abre más allá del Consulado por la que vas a tener acceso a Comunidades Autónomas, a sindicatos, a seis Ministerios… 

Entonces, los CRE están vinculados a un concepto de migrante o de migración, vinculado al siglo XX, a las asociaciones y clubs y casas de España y casas regionales, pero hoy en día la emigración española es muy diferente.

Y lo hemos demostrado.

¿Crees que los CRE actuales, tal y como están pensados, son útiles para la inmigración del siglo XXI?

Creo que sí que son útiles y te digo por qué. El problema de las leyes y el problema de las instituciones que no funcionan no se refiere tanto al marco legal que te imponen. El problema muchas veces es cómo se ha estado aplicando el trabajo en estas organizaciones y en estas instituciones. El problema, desde mi punto de vista, es: los CRE pueden hacer todo lo que quieras, y más. Que no hayan hecho nada es un problema evidentemente de la falta de voluntad o la falta de personal. O lo que decía antes: una vez que te he ganado la carrera a tu partido y yo tengo mayoría, ya controlo yo el CRE. Lo que el CRE necesita es ciudadanía que venga con ideas. No es ocupar un espacio político porque sí, sino es: ocupo un espacio político porque tengo todas estas ideas que quiero llevar a cabo. Por ejemplo, el tema educativo. Si en 2017 yo me hubiera limitado a decir “Queremos aulas de las ALCE”, y pues solo tendría el no de la Consejería. ¡No! Lo que tiene que hacer el CRE es montar escuela suplementaria. ¡Desde ya! Si nos están poniendo estas pegas, qué otras vías podemos seguir. Vamos a movilizarnos. Los CRE ahora mismo, con toda la estructura que están montando, pueden hacer muchas cosas. Un ejemplo es que hemos doblado el número de CRE en Europa. Dimos charlas, contactamos a gente de toda Europa, grupos de Facebook… Creo que, desde mi punto de vista egoísta, a mí me viene mucho mejor que haya treinta CRE que haya tres porque ahora están colaborando entre todos y están aprendiendo unos de otros a trabajar de manera común y están compartiendo ideas. Creo que sí es una forma buena de representar a la ciudadanía. La crítica es: ¿se ha hecho bien hasta ahora? ¡No! No se ha hecho bien hasta ahora. Evidentemente no se ha hecho bien cuando es tan difícil conseguir los avales y conseguir los votos, pero en eso estamos, en demostrar con hechos que sí que puede funcionar.

En esta línea, ¿qué propuestas tendrías tú para mejorar la posibilidad de creación de CRE y su funcionamiento en general?

Lo primero de todo, hay que pasar por una fase de educación en la carrera diplomática, y a los muchos cónsules que hay en el mundo explicarles que somos un organismo que va a ayudar al funcionamiento de los consulados, que no está para crear problemas, está para poder identificar posibles problemas y poder ayudar con soluciones. Esta es la primera parte, porque si esa parte no nos quiere escuchar, lo vamos a tener complicado en la forma de trabajar. Lo que ahora mismo necesitan los CRE es llegar mucho mejor a la población. Es muy importante utilizar mucho mejor las nuevas tecnologías, las redes, etcétera. Un problema muy común: uno de los CRE más importantes del mundo tiene que ser La Habana porque la población que cubre ese consulado probablemente está solo después de Buenos Aires, y no sé si Londres o París.

¿México?

México creo que está un poco más repartido. ¿Qué pasa con La Habana? Tiene un problemas técnicos enormes. Otro aspecto muy importante: en los CRE hay gente que no necesariamente tienen la capacidad de saber llegar a la gente. No tienen redes sociales. A mí mucha gente me contacta a diario de todo el mundo con dudas sobre la Ley de Memoria democrática, con preguntas, etcétera, y una de las quejas es: “He tratado de hablar con tal CRE o tal otro, y no hay posibilidad porque no tiene ni siquiera redes sociales.” Tenemos que conseguir que esta gente entienda que hay que cubrir la necesidad de los españoles en todos los sitios, y que van a tener que aprender a llevar redes sociales. Yo creo que es mucho más fácil el trabajo de los CRE en 2023 de lo que era en 1999, porque la tecnología nos ayuda. Los CRE no pueden estar solo para reunirse cada cuatro meses con el cónsul general, están para reunirte durante esos meses con tu población. Hay CRE, que no voy a nombrar, que en 2 años, por ejemplo, no se han llegado a presentarse en público.

Yo conozco un CRE bastante cercano que responde a ese perfil.

Yo también conozco uno en mi país que no se ha presentado todavía en público. Nuria, de Escocia, ha estado ya dos veces en Belfast. A los españoles les hizo ilusión que hay una organización de españoles que también mira por ellos y que está dispuesto a hacer el esfuerzo de ir hasta allí para trabajar por ellos. A lo que voy es a que os consejos de residentes ahora mismo estamos empezando a funcionar de una manera mejor, pero todos tienen que aprender mucha más comunicación. Tenemos que estar explicando el trabajo que hacemos porque si hacemos trabajo y tenemos reuniones pero no lo explicamos, no tiene sentido. Cada vez que tenemos una reunión de comisión de trabajo, se mandan artículos y mandamos nota de prensa a medios como La Región Internacional, Crónicas de la Emigración, España exterior, Desbandada… E informamos, y decimos: hemos tenido una reunión y hemos hablado de esto y de esto. Porque si no lo hacemos, evidentemente da igual el trabajo que hagamos.

Entrada de la sección consular de la Embajada de España en Berlín durante las últimas elecciones autonómicas.

Te voy a plantear tres problemas concretos de los CRE. Uno es la transparencia, como cualquier organismo español; el otro es el acceso a los datos de los inscritos de cada demarcación, que está absolutamente bloqueado en general por los cónsules o los encargados consulares, que es el caso en Berlín; y el tercer tema es el de los no inscritos, ¿cómo integras a los no inscritos en el consulado en el trabajo de los CRE, independientemente de su motivo para no inscribirse?

Vamos a empezar con el tema de la transparencia. Ha habido CRE en la historia en los que se preocupaban de ganar y luego pasan cuatro años calentando un sillón. Muchas veces no es una falta de transparencia como tal, es que no han hecho nada. Cualquier persona que quiera saber cuál es el presupuesto de los CRE, creo que se publica o se publicaba a través del Ministerio, pero la duda que puede haber en temas de presupuestos, no debería ser muy importante teniendo en cuenta que los presupuestos que nos conceden son de menos de 2.000 euros para funcionar todo el año, y si haces cuatro o cinco visitas a diferentes sitios y tienes que alquilar una sala, ya se te va todo el presupuesto. Creo que es necesario que todo el grupo de trabajo sepa exactamente todo lo que se está haciendo en todo momento, y creo que cada vez que se hace algo hay que explicárselo a la ciudadanía. Creo que hay que ser bastante abierto. Nosotros desde hace cuatro o cinco meses, un día al mes, tenemos un zoom de una hora durante la que cualquiera puede venir a hablar con nosotros, a preguntarnos, etc. El segundo punto que comentas sobre los datos de registro, tenemos un problema muy grave, y el problema se llama “Ley de Protección de Datos”. Pero volvemos otra vez a lo que he dicho antes: cada consulado funciona una manera diferente. En 2017, mientras que había consulados que no te daban los datos nunca jamás en la vida, había otros consulados que te daban un cederrón con todos los datos de todos los inscritos, y esto iba totalmente en contra de cualquier legislación. Entonces teníamos por un lado algunos que no te daban nada y algunos que te daban de todo. Creo que hay que encontrar la vía de que se den cuenta de que somos un organismo oficial, somos una institución electa, y para poder llevar a cabo nuestro trabajo, necesitamos apoyo del consulado en materia de información. No es posible que esté haciendo un trabajo, y que tenga que estar poniéndolo en Facebook, y que ellos nunca jamás manden una carta o un e-mail a toda la ciudadanía que está registrada con dirección de correo electrónico para decir “El pasado mes ha sido elegido este CRE con estas personas, y su página web es esta, su forma de contacto es esta, etcétera.” De cierta manera lo que se nos está haciendo es quitando oficialidad, porque somos una institución y resulta que no estáis hablando de nosotros, jamás en la vida. Yo presido en el Consejo General la Comisión de Derechos Civiles y Participación, y en mi comisión han venido preguntas sobre este tema, han venido dudas y han venido propuestas sobre la necesidad de acceso. Luego comentas otro tema, el de los no inscritos. Este es uno de los graves problemas de los consejos de residentes y de los presupuestos en los consulados en el exterior. Por ejemplo en el Reino Unido somos más de 330.000 españoles, según las Home Office, registrados en el registro británico de extranjeros, que es el el sistema obligatorio de registro tras el Brexit. Los datos del INEC dice que somos 170 y tantos mil, 180.000. Hay 150.000 españoles que no entran en ningún lado. En el registro británico faltan a lo mejor otros 90.000 o 100.000 que son españoles que tienen las dos nacionalidades, y que no están en el censo británico como españoles porque tienen ya la nacionalidad británica, pero también son españoles y deberían estar en el censo consular para disfrutar de sus derechos como españoles. El Gobierno español, cuando tiene que dar presupuestos, mira que hay 180.000 españoles en Reino Unido en tres consulados y dice que necesitan tanta gente, pero en realidad somos 330.000 más otros 90.000 o 100.000, somos 400.000 y pico mil, probablemente, y en Alemania probablemente parecido, y en Francia probablemente parecido. Más del 50% de la gente no se registra, y es una obligación legal, registrarse. Pero no hay castigo, no hay medidas punitivas, entonces si tú al español le dices “Hazlo si quieres, y si no, no lo hagas”, pues mucha gente va a decir, “Pues chico, yo que sé, ¿para qué lo voy hacer?”.

¿Y eso de que no lo hacen porque pierden derechos en España, como el seguro médico?

Estos son leyendas urbanas. El derecho a la asistencia sanitaria lo pierdes una vez que llevas tres meses fuera de España. Otra cosa es que estás cometiendo un fraude. Y si necesitáis asistencia sanitaria en España, es tan fácil como llevar, en mi caso, la tarjeta de European Health Insurance Card, o la Tarjeta Europea, y sé que el hospital español le va a mandar una factura a Reino Unido, que es donde yo pago mis impuestos, y el hospital español Valladolid, va conseguir recursos de esa manera. Si yo no hago eso, mi hospital, por tratarme a mí o tratar a mis hijos, no consigue ningún recurso. No estoy ayudando ni a mi Comunidad Autónoma ni a mi ciudad. Ha venido gente en charlas que me ha dicho que después de llevar más de dos décadas viviendo en Reino Unido, no se habían registrado en el consulado porque no querían perderse del padrón de su pueblo porque todos los años van a las Baleares en verano, cuando son las fiestas mayores del pueblo, y quieren poder aparcar el coche enfrente de la casa de sus padres para lo que tienes que estar empadronado y tener el carnet de la ciudad. Eso durante más de 2 décadas. No quieren perder cierto ciertos privilegios en España, pero los están perdiendo en Reino Unido porque no se han dado de alta. En Reino Unido el estar registrado en el consulado no acarrea los problemas que puede acarrear en Australia, donde si, por ejemplo, te sacas el DNIA España y se creen que te has empadronado en España, te dan la baja consular en Australia. Allí influye el número de años que llevas en el registro consular, con lo cual si te retiran y te ponen de nuevo dentro de 3 meses, has perdido un ciertos derechos en Australia como ciudadano residente en el país. Volvemos al tema, el problema con los no inscritos es que desde el punto de vista de los Consejos de Residentes que ellos no pueden votarnos, no pueden formar parte de las listas, y en muchos casos es una cuestión de educación y de explicarles: “No, los derechos que tú crees que has perdido ya los has perdido al salir de España”. Otra cosa es que quieras aparcar delante de la puerta de tu madre, o que quieres seguir en un piso de protección oficial en tu ciudad cuando llevas 20 años viviendo fuera.¿Tienes más derecho a un piso de protección oficial que alguien que vive en España, cuando llevas cotizando fuera de tu país más de 20 años? ¿En qué cabeza entra que tú puedas tener acceso a una vivienda de protección oficial en un país en el que hace más de dos décadas que no vives en ese país? Aquí hay muchos temas y hay gente que se preocupa solo cuando afecta a su bolsillo y no se preocupa de las aulas ALCE o de personas con problemas de precariedad. Desde un punto desde el punto de vista de los CRE hay que tener en cuenta a los no inscritos porque muchas veces también es gente que acaba de llegar al país en situación precaria. Hay que tratar de asegurarse de que, a pesar de que no estén inscritos, puedan acceder a las mismas posibilidades de recursos dentro del país en el que ahora residen. El problema para ellos es, evidentemente, que cuando quieran volver a España, por desgracia, no van a tener acceso a ningún tipo de ayuda por retorno, porque su país no les va en ningún momento a tener en cuenta como emigrante retornado.

Esa es una competencia de las Autonomías o de los municipios. ¿Hay Planes de retardo nacionales?

Sí, en 2019 hubo un plan de retorno. De hecho se organizó con Volvemos, que era una organización no gubernamental, y el Gobierno español los contactó como expertos para hacer este programa. Yo hice un artículo largo, casi un ensayo, sobre todos los problemas que tenía este este Plan Retorno, que era cortoplacista, elitista, etc. El problema de fondo es que los españoles no son todos iguales ante la ley ni tienen los mismos derechos, porque si tú has nacido en una comunidad a la que no le importan los emigrantes que están fuera, que hay muchas, justo en el centro de España tenemos una…

Castilla y León, por ejemplo.

Hay otras comunidades a las que sí les interesa, pero esto no va por color político. Se puede decir que Adrián Barbón en Asturias está haciendo un trabajo interesante con el aspecto de la de la asturianía en el exterior. Acaba de anunciar ahora que para las próximas elecciones quieren tener circunscripción exterior para las elecciones autonómicas con un asiento. En Galicia sí que hacen planes de retorno más abundantes en las cantidades, etcétera.

Valencia también tiene un plan de retorno, ¿no?

Están trabajando, todavía no se ha anunciado. 

En muchos municipios también. Valladolid en su momento fue pionero en la primera legislatura de Óscar Puente, en la presentación del Plan de Retorno. Adolecía de estas debilidades que ha aumentado David, de elitista, cortoplacista, etcétera, pero fue un primer intento.

De hecho, en Castilla y León, a principios de junio, se va a anunciar el nuevo plan retorno y hace tiempo uno de los mandamases del anterior Gobierno autonómico en un programa de radio explicó este aspecto sacando, mucho pecho, y son 2.500 euros. ¿Alguien realmente se planteas volver a Valladolid por 2.500 euros? Esto simplemente es un regalo para alguien que ya tiene pensado volver, que ya está harto de fuera. Esto no es un plan retorno, el migrante va a retornar igual. Tú estás dando 2.500 euros, que viene genial para alguien que va a volver a su ciudad, y le va a ayudar a hacer un inicio, pero no es un plan retorno. Yo creo que un plan retorno debería ser bastante más amplio.

Haz clic para acceder al sitio oficial de descargas de las papeletas.

Una de las cosas que a mí me parece fascinante es el tema de los no inscritos.  Coincido plenamente con David, los argumentos para no inscribirse en un consulado o embajada son tan peregrinos como los enunciados por ti, y yo también lo confirmo, que he vivido cosas parecidas, y creo que deberíamos hacer una promoción seria desde las instituciones en las que estáis vosotros para animar a la gente a inscribirse. Están perdiendo derechos y además esto lo voy a enlazar con la siguiente pregunta que queríamos hacer. ¿Que hace el Estado en realidad; que está obligado a hacer,  qué quiere hacer y qué puede hacer por los que estamos viviendo fuera? Te lo planteo a nivel ético y político, ¿realmente está el Estado obligado a hacer algo por gente que lleva 20 años pagando impuestos en otro lado?

A ver, lo primero de todo, el tema de los no inscritos. Esto no existe en Latinoamérica, en el Caribe ni en países con economías problemáticas y con mucha posibilidad de riesgo. ¿Por qué? Porque toda la gente que llega a países con ciertos problemas, que están más allá de un vuelo de Ryanair de 30 euros, se registran automáticamente porque, por ejemplo, de repente en República Dominicana tienes un huracán y llevan aviones militares para repatriar a los españoles, llega el señor que lleva 20 años allí y nunca se ha registrado, el militar español le dice: “Usted es un turista, búsquese la vida. Para nosotros usted es un turista”. Esto no pasó con Ucrania. Allí hubo muchos casos de gente que no se había registrado y que se le extrajo igualmente, pero hay muchas veces que el Gobierno español se lava las manos. Sobre los planes de retorno. Es complicado. ¿Qué hace el Gobierno por nosotros y qué pueden hacer? Bueno, aquí yo creo que podríamos poner varias situaciones hipotéticas. Si estuviéramos hablando de un país con una economía no potente que no esté entre los quince primeros, que no sacara pecho en la Unión Europea y fuéramos del Tercer Mundo, vamos a llamarlo así, no tendría ningún tipo de responsabilidad con nosotros. Pero un país como España sí que tiene la obligación de seguir contando con la ciudadanía que tiene en el exterior. ¿Por qué razón? Primero de todo, por razones históricas y económicas. España ha sido un país de emigrantes, y se tiene que hacer cargo de los beneficios que la emigración ha conllevado y sigue conllevando. Hace tiempo escribí un artículo sobre las cantidades de remesas que siguen llegando a España, creo que somos el tercer país europeo en número de remesas. Cuando ves cuánto se asigna a la inmigración y cuáles son las remesas e impuestos en propiedades, etcétera, que pagamos los españoles que vivimos en el exterior, era menos del 1%. Y eso los presupuestos más expansivos de la historia fueron los de este año, que incrementan el porcentaje por encima del 13% del presupuesto para ciertos ministerios. En concreto para el Ministerio del que depende Migraciones sube más del 28%, pero curiosamente la parte de emigración crece el 0%. O sea, ¿realmente somos importantes para ustedes?, ¿o somos importantes solo cuando hay elecciones en Galicia y queremos todos los votos que me vienen en sobres desde Caracas y desde Buenos Aires? El Gobierno español tiene que hacer el esfuerzo que se hace en otros países, y hay otros países que incluso les conceden más seriedad y más posibilidad de tener una voz a los migrantes en el exterior. Por ejemplo, Francia, que tiene representantes del exterior en la Unión Europea, o Italia, que tiene senadores y congresistas que viven en el exterior. ¿Qué pueden hacer el Gobierno español por la migración? Lo primero de todo, no estamos todos los que somos. Hay una parte de la inmigración que nunca ha sido contada como español. Ahora se está recuperando a través de la Ley de memoria democrática. Estamos hablando de hijos y nietos. Un señor italiano tiene la posibilidad, a través de cómo se aplica el Ius Sanguinis en Italia, de conseguir la nacionalidad de sus ancestros. No me estoy yendo solo al abuelo, hablan de ancestros. Si demostrarlo, no tienes que pelear por conseguir nacionalidad, haces un trámite administrativo para solicitar que te manden el pasaporte, no tienes que pelear con nadie ni tienes que probar nada. Tienes que probar la línea filiatoria, pero no es una pelea. España ha tenido un problema desde hace mucho tiempo con esto. Cosas como que “en cuanto abramos las fronteras, vamos a tener 3.000.000 de personas que van a pedir pensiones no contributivas del Estado.” Esto es mentira, porque cuando se hizo la ley en 2007 creo que fueron 700.000 o menos. Cuando se hizo la ley de sefardíes dijeron “Vamos a tener 5.000.000 de nuevos españoles a través de la Ley de sefardíes”, y creo que fueron menos de 200.000 solicitudes.

La ley es más antigua, esa fue la última prórroga.

En 2015 fue una prórroga de 3 años. Como digo, creo que España tiene una deuda con la gente que viene del exterior y debería ser bastante más ambiciosa con volver a atraer a muchos de los españoles que hemos trabajado en el exterior durante muchos años. Debería ser ambiciosa por traer ese talento de vuelta, y no me voy a quedar solo con el talento: cualquier español que quiera volver a España debería tener la posibilidad de volver a España, ya estés poniendo cañas en un bar o estés investigando el cáncer en Harvard. Se tiene que hacer un esfuerzo mucho mayor por parte de España de recordarles que siguen siendo españoles y que se les escucha. Las próximas elecciones de este mes de julio deberían ser un toque de atención nuestro desde la inmigración para asumir la responsabilidad de que, si queremos algo, hay que pedirlo, y hay que votar. Hay la necesidad de votar. Si tras la derogación del voto rogado, vamos a votar menos del 10%, no llegamos al 30% de las elecciones anteriores al voto rogado, es muy difícil para cualquier representante del exterior llegar a España y decir, “Queremos que nos escuchen. Queremos tener circunscripción exterior. Queremos ir al Congreso desde el Consejo General todos los años para leerles la cartilla.” Si no vota nadie, no somos tan importantes para ellos ni somos una piedra en el zapato.

¿No crees que aumente la participación, después de la derogación de la ley del voto rogado?

Va a incrementarse, y mucho, respecto a las últimas elecciones con voto rogado, no va a ser el 5% ni el 4%, yo creo que sí que va a ser más alta, pero el tema es si vamos a conseguir volver al 30%. Mi punto de vista es: si en unas elecciones en España vota alrededor del 65%, creo que realmente mucha más gente del 30% debería votar.

¿Los CRE deberían animar a votar?

Desde mi punto de vista, los CRE deberían animar a la participación. Demuestra de alguna manera que nos interesan las decisiones que se van a tomar en España, porque si no la impresión es que el 85% de la gente que vive fuera de España está asimilado a los nuevos países, no les interesa para nada lo que se venga a decidir en España. Entonces, para qué tanto trabajo de tratar de tener Consejos de Residentes, Consejos Generales, para qué pedir circunscripciones en el exterior… No tendría ningún sentido, y creo que hay una labor muy importante de educación. Muchos de nosotros, de los que estamos en Europa, hemos salido de España conociendo el país, conociendo la problemática, conociendo los partidos. Hay muchas segundas generaciones sin ese conocimiento. Mi hijo va a votar por primera vez en diciembre. No tiene ni idea de cuáles son las opciones políticas, le interesa más escuchar el último disco de Kanye West que saber cómo funciona la política española. Ahí tenemos el deber el resto de españoles de conseguir que la gente de segunda generación y tercera generación se preocupe de sabe algo. A mí me preocupa, por ejemplo, que mucha gente que está consiguiendo la nacionalidad de manera justa con la Ley de Memoria democrática, haga un esfuerzo por leer prensa española y por saber qué es lo que pasa en el país del que posee un pasaporte. Necesitamos este tipo de educación, que la gente se comprometa y que no pase a ser simplemente una herramienta que me va a facilitar la movilidad, porque si vamos a tener un millón más de españoles y dentro de ese millón más de españoles, solo va a haber 10.000, a los que les preocupa realmente la cultura de sus abuelos, pues va a ser un problema.

A ese respecto, ¿tendría sentido realmente tener una circunscripción exterior?

Claro que sí, y te digo por qué. Yo he tenido gente que me ha venido a decir, “yo fui emigrante como usted”, y yo le hubiera dicho, “No, usted no fue un inmigrante como yo. Usted fue una persona que estaba formándose en una Universidad de prestigio a la que fue durante 2 años y que sabía que no se iba a quedar ahí, y usted fue un turista educativo, usted no tuvo que pelearse con su consulado, usted no tuvo que registrar el nacimiento de sus hijos…”. Este es el problema de mucha gente que dice que ha vivido la inmigración como un emigrante.

Pero hay partidos que intentan aglutinar a los emigrantes.

Bueno, está habiendo movimientos por parte de partidos para tratar de organizar organizaciones en el exterior. Incluso hubo hasta hace muy poco, que yo no sé si sigue en marcha, un interés de crear un partido de la inmigración que fuera más o menos transversal, pero es complicado porque hay que competir en España a nivel electoral y puede ser muy difícil, a no ser que vayas a unas elecciones europeas, por ejemplo, y que digas, “Vamos a tratar de dar el golpe en la mesa con unas elecciones europeas.” Uno de los problemas que tenemos es que el voto del exterior está disgregado en 52 provincias. En los partidos que se estaban tratando de montar del exterior, se estaban mirando estrategias para decir que todos los emigrantes se den de alta por Soria, porque así, de repente, metemos a 70.000 nuevos votantes y a lo mejor puedes tener escaños en Madrid. Eso gracias a que tú puedes elegir en que el proyecto.

No tienes que justificarlo.

No sería ético tratar de de inundar una provincia para conseguir tener visibilidad allí. Lo que hay que hacer es convencer a los partidos políticos y decirles, “Somos casi tres millones, no le estamos pidiendo 15 escaños”. Asturias va a dar un escaño al 13% de la población que vive en el exterior. A lo mejor con que dieran cinco escaños a toda la inmigración, podría podría surgir que haya gente que se sienta mucho más unida o mucho más interesada en votar porque tienen a alguien que se ha estado partiendo la cara por ellos en el exterior y que podría representarles dentro de la estructura de un partido político o siendo independiente dentro de algún partido político. Vamos a ver los programas electorales, hay que ver los programas electorales para elegir.

Lo que estás diciendo es cambiar, digamos, de alguna forma, en esta parte, el sistema político español. No estás diciendo que los partidos tengan representación, sino que haya un diputado o 5 diputados…

Esa sería una de las posibilidades, la circunscripción exterior. Eso son palabras mayores. Sabemos que es complicadísimo porque debería tener un enorme apoyo parlamentario, puede suponer cambios en la Constitución… Son cambios mayores. Pero si el señor Adrián Barbón decide anunciar que quiere poner una circunscripción exterior en Asturias, en las comunidades autónomas a lo mejor es más fácil, pero empecemos por las comunidades autónomas, a ver quién de verdad quiere tener representantes del exterior. A lo mejor resulta que esto no nos soluciona nada porque tenemos al Barça, al Madrid, al Valencia y al Sevilla, a los partidos principales, que van a seguir dirigiendo desde Madrid la política, y la persona que van a poner desde el exterior va a ser simplemente un militante más que no va a ir a Madrid a partirse la cara por los derechos y por las discriminaciones que se pueden sufrir desde el exterior. Había una parte importante en la pregunta que hacía Luis Miguel, y que se puede hacer cualquier ciudadano español que vive en España, y es por qué un señor que vive fuera de España decide… Bueno, yo creo que aquí entraríamos ya en una discusión filosófica sobre hasta qué punto mi sentimiento de pertenencia puede tener peso  en el arco parlamentario español.

Nos queda una última pregunta que ha ido surgiendo ya entonces durante la conversación. ¿Qué es el Consejo General de la Ciudadanía en el Exterior? ¿Puedes explicar qué papel tiene, y qué esperanzas tienes tú respecto al Consejo General?

El Consejo General de la Ciudadanía Española en el Exterior está formado por 43 CRE -esto va a cambiarse, va a incrementarse el número de CRE porque creemos que hay que hay que abrir más aún la representación-. Hay incluidos, como he dicho antes, Comunidades Autónomas, sindicatos, ministerios. Y el Consejo General viene a ser nuestra voz en Madrid. 

¿Están los dos CRE de Alemania?

Los asientos vienen dados por el número de población española. Ahora mismo tenéis una representante de Berlín, y a Violeta, de Frankfurt, que fue elegida Presidenta del Consejo General. Esto significa que su asiento quedó libre, y tenemos otro miembro, Juan, por parte de Frankfurt. Con todo eso, Alemania ahora mismo tiene cinco representantes, dos CRE y tres asociaciones, una asociación de jóvenes y estudiantes en Alemania, y una asociación de familias católicas en Europa. En total, 5 asientos ahora mismo en el Consejo General. El Consejo General sirve para llevar propuestas. Ahora hemos llegado prácticamente a la paridad entre hombres y mujeres. Hemos bajado la edad media en más de 15 años. Evidentemente hay mucha gente que tenía mucha experiencia y que aportaba mucho, pero había mucha otra gente que llevaba allí 30 años por ir, por seguir yendo. Y hemos logrado que cambie la representación, hemos logrado que el peso de Europa aumente, pasando de 8 / 32 representantes, la división de antes, habíamos pasado a 19 de Europa contra 23 de América, o sea, ahora hay paridad. Otra cosa que ha cambiado es que el anterior mandato era menos visible en redes, con reuniones menos visibles, etc. Iban solo a reunirse a Madrid cuando tocaba ir a reunir a Madrid y se acabó. Y ahora mismo tenemos un asiento en el Consejo de Radiotelevisión española, que hace ocho años no tenía. Y no lo tenía porque no se solicitaba. Vamos a tener un asiento en el Foro de la Mujer, estamos pidiéndolo. Tenemos un asiento ya en el Foro de Mayores por primera vez. Estamos allí con un representante del Consejo General, con Fina, de México, representando a la emigración española en el Consejo de mayores. ¿Qué quiere decir esto? Teníamos muchos asientos que estaban disponibles, pero que no había nadie que levantara la mano y exigiera nuestra representación allí. Ahora no se nos está escapando. Y ahora sabemos que allí donde por ley podemos estar, hay que estar.

¿Qué ministerios toca el Consejo General?

Los CRE funcionan a través de Exteriores, y de asuntos consulares, y el Consejo General funciona a través del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, que está bajo el ámbito de Escribá, quien de hecho estuvo en la en la primera reunión del Pleno del Consejo, las anteriores veces Fátima Báñez se fue a apagar incendios a Doñana y no venía nadie. Yo estuve 4 años y nadie con rango de Ministro vino a visitarnos. Uno de los logros importantes de este Consejo General es que se nos está empezando a tomar mucho más en serio. Estamos dando mucho más volumen de trabajo, estamos siendo mucho más activos, estamos demandando ciertas cosas.

¿Qué le qué le pedirías a los partidos en este sentido?

A los partidos políticos les pediría que tengan la decencia de venir al Pleno del Consejo General de la Ciudadanía Española en el Exterior. En la última reunión que tuvimos en Madrid tuvimos representantes del Partido Socialista, del Partido Popular y de Esquerra Republicana de Cataluña. El resto de partidos no apareció. En el Pleno anterior, en el último Pleno del séptimo mandato, que fue allá por 2018, porque en 2019 no nos reunimos, fue justo cuando Rajoy tuvo la la moción de censura y salió del Gobierno y el Partido Popular decidió no presentarse. Si hacemos el esfuerzo de ir a Madrid, creo que todos los partidos políticos deberían estar allí, viéndonos y escuchando lo que venimos a decir. Sería muy interesante verles con una actitud madura respecto a la migración, que no sigan infantilizándonos, que no vengan en decirnos: “Desde España se piensa mucho en ustedes. Desde España hacemos políticas…” No me repitas el mismo discurso todos los años. A nosotros lo que nos vale es que en un año nos hayan quitado el voto rogado el medio, se haya hecho la Ley de Memoria democrática, se haga una oferta de Asturias para una circunscripción exterior, haya planes de retorno serios de una vez… A mí lo que me interesaría es que vayan con ideas, y si no van con ideas, por lo menos que vayan con papel y lápiz para tomar notas sobre todo las ideas que nosotros les podemos proporcionar para que puedan trabajar mejor por nosotros. Creo que esto es lo mínimo que deberíamos exigirles. Y luego, evidentemente, ya podemos entrar en segundas fases una vez que aprendan las cosas básicas sobre la migración, que pongan a cargo de sus partidos políticos en la parte de migración a alguien que haya sido emigrante. No a alguien que va a Uruguay cuatro o cinco veces al año de gira por toda Latinoamérica y que no viene a Europa ni una vez, o viene raras veces y escucha los problemas de la migración de los 60. Que escuchen también la migración de 2009, porque es gente que todavía está en posibilidades de poder volver a vivir a su país, y que hasta ahora, por el ninguneo generalizado, no están viendo la posibilidad ni el interés por parte de las instituciones de que realmente volvamos.

Bueno, David, muchas gracias por todas las respuestas. Te deseamos que consigas todo eso en seno del Consejo General, y el movimiento de los CRE en el mundo se afiance con fuerza, para beneficio de todos los vivimos fuera, y el de nuestras hijas e hijos.

Muchísimas gracias a vosotros.




David Casarejos vive en Reino Unido. Se define como emigrante comprometido con la lucha por los derechos que pertenecen a todos los españoles de la diáspora, y que las instituciones no siempre respetan. No siente la necesidad de mostrar banderas, pero sí la de no tolerar a intolerantes. Colabora en numerosas publicaciones, como el HuffPostNueva Tribuna o La Región Internacional. Es presidente del Consejo de Residentes Españoles del Norte del Reino Unido y miembro del Consejo General de la Ciudadanía en el Exterior (CGCEE).


Luis Miguel Fernández López. Nacido a orillas del Pisuerga en el ya lejano año de 1976, es profesor de Historia y Lengua Española en un instituto de educación secundaria en Berlín. Apasionado de las artes, las letras y la política, escribe sesudos artículos de esta última disciplina cuando tiene ocasión.

Colaboradores de DESBANDADA

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