Das Lehrerzimmer: Bajo presión, deporte nacional

Das Lehrerzimmer / Sala de profesores, dirigida por İlker Çatak,  fue este año la gran ganadora del Deutscher Filmpreis, el Premio del Cine Alemán: Mejor Película, Mejor Dirección, Mejor Guión y Mejor Actriz.  Una joven maestra en el centro de la escalada en una escuela que es microcosmos de toda una sociedad. Un film de ritmo vertiginoso que conjuga la tragicomedia y la sátira social haciendo colisionar nuestras mejores y peores convicciones.

Una serie de robos en una escuela son el disparador perfecto para una lección.  Que paradójicamente a veces se vuelve como un boomerang y cierra un ojo y apunta el dardo directo al centro, directo al corazón –y no de algún alumnx, sino de la profesora. Así sucedía en The lesson /Urok la excelente película búlgara dirigida por Petar Valchanov y Kristina Grozeva. Alguno de los niños roba en su clase y ella, Nabe, la maestra de primaria, está decidida a darles una lección moral. Hasta que un giro imprevisto, la revelación de que su marido se ha gastado el dinero del crédito hipotecario y están por perder la casa, la ponga a ella misma en el centro de una espiral de desesperación y transgresión.

En Das Lehrerzimmer / Sala de profesores, dirigida por İlker Çatak, estrenada en la sección Panorama de la Berlinale 2023 y este año la gran ganadora del Deutscher Filmpreis, también es una serie de robos en una escuela el disparador.  Y una maestra de primaria, la protagonista, contra la que la búsqueda de la verdad –que en la otra cara de la moneda no es ni más ni menos que la búsqueda de un culpable– se vuelve como un boomerang. Y si en The lesson lo que hacía era disparar una trama que era como un choque frontal en cámara lenta, aquí dispara una que funciona como un acelerador de partículas. Con un ritmo vertiginoso, Das Lehrerzimmer convierte una escuela alemana en un microcosmos de la sociedad donde las mejores intenciones, los peores prejuicios, los lemas y las políticas más aparentemente intachables se tergiversan, se desnudan y colisionan en una imparable reacción en cadena instaurando un equilibrio siempre inestable. Trayendo siempre un nuevo giro en esta historia que inteligentemente nos confronta como espectadores permanentemente con el dilema y la paradoja.

©Alamode Film

Clara Nowak, interpretada por Leonie Benesch, actriz conocida por su actuación en Das weisse Band/La cinta blanca de Michael Haneke, es una joven maestra de sexto grado. Clara es relativamente nueva en la escuela.  Da clases de Matemática y Deporte a una clase de niñxs de unos doce años con los que tiene una buena relación, a los que trata de incentivar para que desarrollen sus aptitudes y el pensamiento autónomo y da espacio para que también expresen sus opiniones en un afán de inclusión y ecuanimidad. Una idealista que quedará entre dos frentes cuando profesores citen a los voceros de la clase y, en algo muy parecido a un interrogatorio, los insten a delatar al culpable de los robos. «No tienen que decir ningún nombre, basta conque hagan un gesto mientras uno de los profesores va recorriendo la lista con su bolígrafo…» Razzia en la clase será lo que vendrá después –las chicas afuera, y los chicos, todos sacando sus billeteras– y Ali, el chico de origen turco, como el presunto culpable. Una penosa reunión con Ali y sus padres en el despacho de la directora, quien hace alarde de su política de tolerancia cero aún frente al hecho de que Ali no es el culpable que buscan, volverá a dejar a Clara entre dos frentes y algo que observa la moverá a la acción: dejará dinero en su chaqueta y su computadora con la cámara encendida en la sala de profesores.  El video que encontrará más tarde será lo que, contra todas sus expectativas y sus buenas intenciones, desatará la escalada. Y la pondrá a ella misma en el centro de la tormenta.

©JudithKaufmann – Alamode Film

İlker Çatak encuentra en la reducción la clave para Das Lehrerzimmer, y ciñe el film al espacio de la escuela. Dentro de sus muros, y dentro de un sistema educativo que no es ajeno a una constante del mundo del trabajo alemán actual –casi deporte nacional–: el trabajar bajo presión, y hace de los docentes constantes máquinas multitasking, se potencia la intensidad del conflicto en las relaciones. Se potencia una sensación de estrechez y límites acentuada también por un formato fílmico 4:3, por una banda sonora que acompaña la espiral  y en la que el director quiso también la reducción a solo cuatro o cinco instrumentos clásicos. Y por una cámara frontal, directa, que acompaña a Clara permanentemente, colocándola siempre en el centro de los sucesos, aunque cada vez más acorralada.

©Alamode Film

Pero en la escuela, señala el director alemán de familia turca, a quien su multiculturalidad le aporta otras perspectivas, también halló la posibilidad de hablar desde lo pequeño sobre lo grande. En la escuela halló el paralelo de un Estado: con una dirección que es el gobierno; los profesores, los ministros; los niños, el pueblo; y hasta un periódico escolar, la prensa. Das Lehrerzimmer es así un film que desde la sátira social y con un tono tragicómico pone a prueba los discursos de toda una sociedad alemana actual. Un film donde permanentemente se habla y discute,  y donde, sin embargo, por contrapartida, es el rostro de Clara que se ha quedado sin palabras ante lo que sucede el que una y otra vez lo dice todo

©JudithKaufmann – Alamode Film

Vincit omnia veritas, la verdad todo lo vence, proclama un cartel en la redacción del periódico escolar. Atravesada por tópicos como delación, política de tolerancia cero como pretendida garantía de una convivencia democrática y pacífica, en el respeto y la no violencia; racismo, discriminación, cancel culture, «espacio seguro», Das Lehrerzimmer deja al descubierto cuán rápido se encuentran chivos expiatorios en la búsqueda de la verdad, al mismo tiempo que se pregunta: ¿de qué hablamos cuando hablamos de «verdad»?  –Cuántas guerras, persecuciones se han llevado a cabo en nombre de la verdad, en nombre de la mentira, no,  reflexionaba el protagonista de esa novela cargada de humor e ironía que es La dignidad de la mentira de Joachim Zelter.

Y Das Lehrerzimmer nos llega profundamente cuando se detiene y al fin y al cabo nos muestra, a través de Oskar y Clara, cuán poco espacio queda en esta institución escolar para lo que realmente debería ser: el vínculo entre el maestro y el alumno.

It′s the terror of knowing /what this world is about/watching some good friends/screaming let me out – Es el terror de saber /cómo funciona este mundo /y ver a buenos amigos /que exclaman: ¡déjenme salir de aquí! , decía Under Pressure/Bajo presión, la canción que unió a Queen y David Bowie.

Das Lehrerzimmer, un film que celebra la rebelión y apuesta a las nuevas generaciones, sugiere que quizá no se trata de salir, sino de no dejarlos entrar. Porque en definitiva: ¿quién es el soberano?


Imagen de portada: ©Alamode Film

claudia baricco

(isa.kar.wai) - Un cine real o virtual es el living de mi casa. Los libros son mi otro hemisferio. En un mundo donde todo es político. Latitud: B y B – Buenos Aires-Berlín, dos ciudades de contrastes.

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