35 años de vida y lucha, caminando desde la educación popular y tejiendo empoderamiento.
Un artículo conjunto de Miguel (Berlín) y Anny (Colombia)
Los espacios de intercambio entre el Norte y el Sur, pero también los diálogos dentro del mismo Sur global, resultan ser escenarios potentes donde los saberes y conocimientos se pueden encontrar e intercambiar, y, por qué no, generar debates (tan necesarios para alimentar la llama del pensamiento crítico), así como ser articulaciones más horizontales entre los pueblos sin importar nuestras latitudes. Por esto resulta tan significativo para procesos como CECUCOL-Centro cultural comunitario las colinas, poder estar en Berlín y compartir un poco del saber que venimos caminando a lo largo de estos 35 años de vida, gracias a la comprometida gestión de WsF-Werkstatt für Sozialforschung e.V. Este año estaremos caminando en varios espacios: dos actos en línea, un taller presencial, taller en una escuela, e intercambios con organizaciones de la sociedad civil, buscando movilizar también reflexiones que aporten a los procesos de activismo y militancia solidaria.
Son muchas otras las experiencias que antes han participado en este proceso de Aprender del sur global, desde que en 2022 desde WsF se organizaron dos talleres. El primero estuvo dedicado a las experiencias activistas de las trabajadoras domésticas migrantes en España, en concreto, participó la organización Territorio Doméstico con sede en Madrid. Tras años de luchas estas trabajadoras lograron que el parlamento español ratificara el convenio 189 de la OIT. Territorio Doméstico y muchas otras organizaciones han conseguido romper el aislamiento de las trabajadoras domésticas inmigrantes y resistirse a una legislación que las ha sumido en la precariedad y la indefensión.
El segundo taller trasladó la experiencia de las organizaciones de base en el paro civil de Buenaventura (Colombia), que tuvo lugar del 16 de mayo al 6 de junio de 2017. La ponente, María Miyela Riascos Riascos, pertenece a varias organizaciones de base de Buenaventura y es miembro del comité organizador que supervisa la implementación del acuerdo de 2017.
Con este ciclo de actividades se busca explorar los espacios de confluencia entre los activismos solidarios. ¿Cómo podemos dialogar y desaprender de una forma más horizontal? ¿Qué podemos aprender en el Norte Global del Sur Global?
Los actores en diálogo y solidaridad entre pueblos

Antes de seguir es importante conocer un poco más de las organizaciones que ahora están en este proceso de solidaridad, comenzamos con las anfitrionas: la Werkstatt für Sozialforschung e.V. es una asociación sin ánimo de lucro con sede en Berlín que tiene como objetivo la formación política. Y que desarrolla diferentes formatos para apoyar los activismos, visibilizar su compromiso y hacer una aportación para que su acción sea más eficaz. Y trabaja con organizaciones de diferentes colectivos y comunidades para crear espacios de aprendizaje, intercambiar experiencias, identificar necesidades comunes y llevar a cabo actividades de formación y educación.
Y por otro lado CECUCOL-Centro Cultural Comunitario las Colinas, que somos una organización social y popular sin ánimo de lucro, dedicada al fortalecimiento de población diversa ubicada en las zonas excluidas de la ladera del sur-occidente de Cali/Colombia. La organización fue fundada hace 35 años con el objetivo de promover y acompañar procesos de participación y empoderamiento de niños, niñas, jóvenes y mujeres en las poblaciones Afro, Mestiza e Indígena (principalmente pueblos Nasa y Yanacona) de la ladera del sur-occidente de Cali. Nacemos desde la resistencia, nuestra historia está ligada a la lucha basada en la vida digna, a través de la organización popular y comunitaria. Somos una organización popular cargada de historia, memoria, luchas, esperanzas y ejemplos de vida.
Somos sur

Las sociedades en América Latina somos diversas, las constelaciones y fracturas sociales que nos atraviesan son diferentes, pero con problemáticas de carácter estructural que se soportan sobre el modelo extractivista, capitalista y colonial. Este Sur a nivel continental presenta índices de desigualdad cada vez más elevados a partir de la crisis que suscitó la pandemia por la Covid-19 siendo la educación, la salud y el derecho a la vida algunos de los derechos fundamentales más afectados, solo por dejar algunos ejemplos según datos de UNICEF para finales del 2020 en América Latina y el Caribe un estimado de 206 mil niñas y niños menores de cinco años han muerto al año a causa de la desnutrición y/o otras enfermedades relacionadas con la pobreza y un 11% de la niñez y la adolescencia de la región vive en situaciones de semi-esclavitud laboral, es victima de uso/ utilización por parte de actores armados o actores vinculados con el narcotráfico o es víctima de ESCNNA-explotación sexual comercial de niñas, niños y adolescentes-. Para las juventudes el panorama tampoco es muy alentador, sufriendo la falta de oportunidades en material laboral y educativa, por mencionar algunas, siendo también víctimas del abuso de poder por parte de las autoridades (fuerzas del orden).
Con este último punto es importante poner en el panorama que esta crisis de la pandemia también ha generado también situaciones complejas a nivel político, ya que aportado a generar una aceleración de procesos de desestructuración social, ha radicalizado los discursos de la derecha radical con narrativas que van en contra de muchos derechos que se han conquistado producto de las luchas sociales, pero también ha puesto el foco sobre la capacidad de resistencia, solidaridad y co-creación por parte de las organizaciones de la sociedad civil. Diversos países de América Latina hemos sido protagonistas de grandes estallidos sociales recientemente: Chile, Colombia y Perú. Pero también se ha aportado a la llegada al poder de opciones de izquierdas y más progresistas, desde las cuales se mueven agendas en clave de transformar situaciones de injusticia y afrontar de forma decidida temas centrales del siglo XXI como el cambio climático, los derechos civiles y políticos los derechos del ambiente y las diversidades.

Hoy por hoy el movimiento social, los activismo y militancias solidarias estamos llamadas a seguir construyendo pueblo con pueblo en la construcción de poder popular. Creemos que es importante aportar a generar dinámicas sociales y comunitarias intergeneracionales e interculturales (dentro de las organizaciones sociales y del movimiento social) a la par que se genera incidencia a nivel de las estructuras del Estado:
Codecidir para tejer juntas una casa común donde todas y todos podamos vivir en paz, dignidad y libertad.
Por una educación que nos enseñe a pensar y no a obedecer
Las organizaciones de la sociedad civil hemos desarrollado formas innovadoras de movilización y organización en ámbitos tan diversos como la defensa de las democracias, la protección de los territorios contra el acaparamiento de tierras, el cuidado del medio ambiente y el extractivismo, el derecho a la ciudad, la reivindicación de un trabajo digno y la lucha por los derechos de los colectivos LGBTIQ+.
La fortaleza y el vigor de las organizaciones de la sociedad civil en América Latina surgen del arraigo en sus comunidades, de su capacidad de articular procesos colectivos y creativos, de crear alianzas estratégicas con otros colectivos, superar barreras sociales, generar lazos de empatía y, finalmente, resistir los embates de la reacción con propuestas innovadoras e inclusivas. Así como el reconocimiento de las epistemologías que desde el sur hemos venido construyendo y que planea unos enfoques más colectivos, en respuesta a una academia individualista e hegemonizante, que muchas veces cae en la falacia de la “persona salvadora” desde el norte hacia los pueblos del sur global y desvalorizando nuestros conocimientos, miradas y saberes.

Desde CECUCOL, nuestra experiencia parte de la Educación Popular, como herramienta no sólo metodológica, sino estratégica de construcción de empoderamiento popular (Poder popular), que permite la construcción de pensamiento crítico, La movilización para el acceso, exigibilidad y goce de los derechos y la incidencia en las políticas públicas y en defensa del territorio. Y concebimos que nuestro hacer desde impulso del trabajo con la comunidad (nosotras mismas somos la comunidad), a través de la construcción de redes comunitarias, la participación para la incidencia, la formación para el desarrollo personal y colectivo, la creación de conciencia colectiva con pensamiento crítico respecto a los contextos, realidades y problemáticas sociales, políticas, comunitarias, económicas y la manera de transformarlas, así como la construcción de planes y proyectos de vida para el desarrollo local, en clave del derecho a la ciudad.
Creemos que desde lo micro, desde lo local y con una apuesta política, estamos construyendo una visión de territorio alternativa con la niñez, la juventud y las personas adultas, particularmente las mujeres. De esta forma construimos una visión de ciudad también distinta, una ciudad que no sea excluyente. Y estamos convencidos de que en la medida en que nosotros como comunidad, como movimiento popular organizado, veamos que nuestras apuestas son de transformar lo territorial desde una visión de desarrollo, podemos hacer incluyente la ciudad, podemos demostrar que unas formas de poder alternativas son posibles para un país diferente e incluyente.
Taller
Activismo en el barrio. Experiencias y métodos desde Colombia
Sábado, 17.06.2023, de 9.00 a 15.00 h.
Lugar: | Berlín Global Village | Am Sudhaus 2 | 12053 Berlín




