Mujer fantasma

Un relato de Sebastián Trujillo.

La conoció en la oscuridad. Descubrió que era guapa cuando llevó la cerilla hasta la punta del cigarrillo. El fuego, resplandeciendo en su cara, revelaba el aspecto de una estrella en ruinas. Le pidió un Marlboro. Pero en la banca del parque ella prefirió darle cerveza.

Había meado en una esquina y caminaba por Berlín. Se emborrachó junto a un vagabundo en silla de ruedas. Bajo tierra, sin esperar el próximo tren. Se emborrachó solo. Bajo tierra, esperando el próximo tren.

Giró parecido al par de dados echados a la suerte con el vago. Perdió las monedas y, de repente, se encontraba con aquella mujer. Contemplándole el humo de lo perecedero emanando de su chaqueta de otoño.

Se besaron, se unieron en cuatro brazos. Después él echó mano a su culo forrado en el pantalón de cuero. Se incorporó. Ella subió al auto. Usaba gafas polarizadas, lo encendió y se largó patinando. Tuvo el presentimiento de que la vida de la mujer fantasma terminaría pronto, cruzando el puente, yendo a la izquierda o a la derecha. Arriba o abajo. Al revés.

Luego miró al firmamento y deseó la lluvia.

En el auto había un mecanismo de sonido especial. Lo estacionó. Casi apilado en una pared manchada de grafitis. Dio varios puñetazos al vidrio panorámico. Los nudillos le ardían.

Trató de volver a su estado salvaje: el cabello, rubio y con alguna especie de trenza escandinava, revuelto en el caos de la creación. Las cejas tan negras como el cielo sin nada. Labios sangrando. Sombras en sus ojos de gata. Aquellas maravillosas tetas al aire, con un collar de calaveras rozando los pezones erizados.  

Conectó un cable a un orificio. Sacó la guitarra eléctrica del maletero y, fumándose otro cigarrillo, permaneció hasta el amanecer. Desafiando el frío de este mundo con el fuego de Dios. Haciendo un estupendo bullicio de rock and roll mientras el polvo, flotando, brillaba por las luces del carro de chatarra.


Sebastián Trujillo

Sebastián Trujillo Sanclemente es comunicador social y periodista con énfasis en prensa, egresado de la Universidad Sergio Arboleda, Colombia. Nació en Barranquilla. Trabajó en seguimiento.co, periódico virtual de Santa Marta, Colombia. “Mi alma es del Caribe y ahora sobrevivo en Berlín”, dice. 27 años.

Foto de portada: ©Marco Lastella / Unsplash

Revista Desbandada

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