La obra teatral de la escritora cubana María del Carmen Ares Marrero se presenta en el espacio escénico ACUD-Theater de Berlín del 28 al 30 de mayo de 2026. Llega con una puesta en escena renovada. Autoría y dirección: Ares Marrero. Actriz principal: María Magdalena González Atao. Sonido, video y composición: Nilo Castillo (Nilo MC). La primera supuso un intenso y complejo proceso de escritura, conceptualización, producción y ensayo en el que intervinieron cuatro artistas cubanos de ámbitos diferentes.
Invulnerable se presentó por primera vez los días 14 y 15 de abril de 2026 dentro del ciclo Cervantes Bühne del Instituto Cervantes de Berlín.
Estos son los artistas responsables de la primera puesta en escena:
- Ares Marrero, directora y productora;
- María Magdalena González, actriz principal;
- Teresa Casanueva, artista visual, responsable de la escenografía;
- Nilo Castillo, músico y compositor, responsable de la banda sonora.
La iluminación en el Instituto Cervantes de Berlín corrió a cargo de la española Aurora Rodríguez.

Sinopsis
Por Ares Marrero.
Invulnerable es una pieza teatral escrita, cincelada, parida en Berlín, con temas universales, pero también muy de una ciudad que se convierte en personaje. En cada escena se recrea un trozo de la vida de todos nosotros, pasajeros, migrantes, juntura de dos lenguas, dos culturas, o quizás esa única que es la cultura humana.
Palma es una cubana que vive en esta metrópoli desde hace décadas. La ha respirado y le ha sobrevivido, pero ha enterrado su vida en caja. Un día, al abrirlas, siente el estallido de todo su desarraigo. Es mi desarraigo, el tuyo, el de todos. Por otro lado, ha conservado su espíritu desafiante y tierno, conmovedor y anhelante, aunque cada nueva encrucijada la haga transitar estaciones de dolor, inseguridades, miedo. Sus emociones la salvan o la tiranizan, pero siempre son imprevisibles para el espectador que se contagia, se sumerge en el alma de esta mujer disruptiva, soñadora, divertid y, claro está, profundamente trágica.
Invulnerable retrata las formas del desarraigo, acompañadas de una incesante letanía:
Berlín… Ber- lín… Ber- lín…..
Bajo la luz de una única ventana, Palma sostendrá un álgido duelo con su propia Sombra. Un diálogo mordaz, cargado de humor e impredecible gracejo. Palma avanza entre la lucidez de la locura y la sabiduría que la ampara hasta la última estocada en que reconoce por fin que:
No hay una sola palma en toda esta ciudad.
Yo les invito a acercarse, a compartir y desentrañar sus conflictos. Vengan, llenemos la sala con disfrute, con el silencio más reflexivo y tenebroso, con el estrépito más largo. Con los aplausos que salen del alma: los de celebrar la vida. Celebremos ese segmento de cultura iberoamericana, este oasis en medio de la geografía nevada, fría, y cautivadora que nos asiste de telón de fondo, en los días invernales.
Dedico esta especialísima mención al team de realización de Invulnerable, un equipo de artistas multitalento. Es un privilegio haber creado junto a ellos en este monodrama tragicómico que pasea su diapasón por las vulnerabilidades del individuo. Amo trabajar con la gente que tiene conocimientos, ingenio y creatividad. No pido más. Ellos tres, son manantiales de ideas. Bien podría dedicar muchos agradecimientos extras a cada uno de estos amigos y colegas. Trabajar con ellos es, sobre todo, una indescriptible alegría.
INVULNERABLE es una historia de todos.

María Magdalena González Atao
El personaje de Palma será interpretado con el virtuosismo de esta actriz, conocida por la comunidad. Ella ha sido pionera de la cultura iberoamericana de Berlín, de puestas en escena en español, de los Festivales del Bolero, de la Narración Oral y el Microteatro, antes de que fueran términos conocidos. La cartografía del quehacer cultural en esta gran ciudad también tiene su nombre. Su versatilidad nos encanta, nos sumerge, nos provoca. Todo el que ha frecuentado la escena de la cultura iberoamericana en Berlín, ha disfrutado de la asunción de los diversos roles, asumidos son minuciosidad, creatividad, corazón. (Ares Marrero)

Estoy un poco cansada, pero feliz de que hayamos logrado encontrarnos. He estado mucho fuera de Berlín y ahora ya estoy aquí por el montaje de Invulnerable. Decidí que iba a estar solo para eso en Berlín.
¿Que quién soy? Pues soy una mujer, un ser humano, que se dedica a crear momentos hermosos con otras personas, esa es mi tarea. Mi instrumento es mi cuerpo y mi voz, en alemán y en mi idioma, vivo en Alemania y trabajo generalmente con público alemán. Soy actriz, fue lo primero que estudié, en Cuba, en La Habana, en la Escuela de Arte de Cubanacán. Cuando terminé me fui a trabajar al grupo de teatro de Camagüey, y estando ahí me encontré con Francisco Garzón Céspedes que fue la persona que me acercó y me enseñó el arte de narrar oral y escénicamente. Él es dramaturgo, periodista, director de teatro, hombre de la escena y escritor, y fundador de la Cátedra itinerante de narración oral escénica iberoamericana. Reside en Madrid desde hace muchos años, donde continúa su labor como comunicador y maestro del arte escénico de contar cuentos.
Tuve otros profesores. En los primeros años eran eran rusos, de la ex Unión Soviética. Recuerdo con mucho cariño a mi profesora de voz y dicción, Marisa Rodríguez, que vive ahora en Chile. Era una maravillosa actriz. También había estudiado en la Unión Soviética, y no solamente era muy buena maestra de teatro, de voz y dicción, sino que conocía muy bien el arte de cómo incluir tu profesión de actor en tu vida cotidiana, cómo aprender del teatro para ser mejor persona. La quiero muchísimo, te hablo de ella y me emociono.
Llevo unos 37 años en Berlín. Yo la primera vez que vine estaba en muro, todavía no habían tumbado el muro. Fue en 1985, vine de visita. Después visitaba Berlín cada año en el verano porque me casé con un alemán que trabajaba en Cuba en aquel tiempo, que es el padre de mi hijo. Nuestra trayectoria en Berlín es parte importante de “Invulnerables”. La obra ha sido el resultado de un proceso bastante largo, intenso y profundo que hemos tenido con María Ares Marrero, que es la directora y la autora dramaturga. Todo empezó hace muchísimos años, durante la pandemia, o incluso antes. Yo estaba fascinada con su poesía y le dije, “Vamos a hacer algo con tu poesía”. Empezamos a pensar en hacer una performance, luego fue creciendo, Mari se inspiró y empezó a crear la obra. Se inspiró en su vida y mucho también en mi propia historia. Creo que en el personaje de Palma, la protagonista, confluyen nuestras dos historias personales.
La obra es un largo monólogo de un solo personaje, un monodrama, como dice Mari. El tema de la obra son los miedos. Representa una mujer, cubana, que vive en Berlín, que llegó, como nosotras, antes de la caída del muro y vivió todo el proceso de transformación de Berlín, y el de ella misma en paralelo, en especial la desvinculación con la Cuba socialista y con su propia realidad. Vive en un aislamiento casi total de la realidad. Yo pienso que también es un poco el instinto humano que se protege de ciertas cosas que no podemos resolver. Cuando no podemos resolver algo, nuestra tendencia generalmente es a separarnos, a aislarnos, a protegernos, y su manera de protegerse, pues ha sido encerrarse en su propia casa, en su historia, en su vida.
Yo creo que ella no está loca, que ella está muy cuerda, es una persona muy inteligente y con una profundidad humana muy grande. Ella sabe muy bien lo que le está pasando. La limitación del espacio le hace sufrir, y de hecho, la realidad que ella vive es una realidad que es difícil de comprender desde afuera, porque evidentemente esa circunstancia de estar sola la hace a ella hablar con su propia sombra, pues no tiene con quién más hablar. Ella misma lo dice, “Ya nadie me visita, ya nadie me visita”. Aparte de unos vecinos alemanes que andan por ahí.
Ella vive rodeada de unas cajas que representan su mundo interior. En cada caja ella tiene encerrada una parte de su historia, de su vida, de su mente, un pasado que se quedó allí, resguardado, escondido, pero también, de alguna manera, protegido. Yo siento que hay una dualidad entre si ese pasado está aprisionado, escondido, en las cajas, o si ese pasado está resguardado en la caja. Y yo creo que es un poco ambas cosas.
Es en cierto sentido la maldición del migrante, porque es involuntario. O sea, tú no quieres eso. Pero es así, ya no perteneces a ninguna parte. No eres de allá, ni eres de aquí, ni eres de ninguna parte, cosa que no tendría por qué ser un problema si los seres humanos pensáramos diferente y tuviéramos esa profundidad de ver las cosas. La Tierra es de todos. Yo hago mucho trabajo en narración oral con personas con demencia y las confronto con este tema, y la reacción es impresionante. Les digo: ¿Por qué yo me tengo que sentir extraña en esta tierra solamente por el hecho de no haber nacido aquí? ¿Quién decide? ¿Por qué el hecho de haber nacido en otro sitio tiene que ser esa maldición? ¿Por qué esas personas del lugar ven diferente a los que no nacimos aquí? ¿De dónde viene esa obsesión por el lugar de nacimiento? No siempre la migración es un acto bondadoso y agradable y espontáneo que uno decide por propia voluntad. A veces son las circunstancias las que nos obligan, como en el caso de Cuba, especialmente. Yo hablo de Cuba porque es lo que más cerca tengo y lo que sé que está pasando en este momento. Cuando a alguien se le ocurre alzar la voz en una plaza pública o, ni siquiera ahí, en su casa, y lo escuchan, te vas, exiliado, obligado.



Eso genera rabia y miedo. Quizá más rabia que el miedo. Ella está llena de miedo y de rabia. Hay dos emociones que deciden todas las demás. De un lado está el amor, y del otro está el miedo. Todo lo que no vibre en amor, es miedo. Detrás de la rabia hay miedo, detrás de la inseguridad hay miedo, detrás del descontento hay miedo.
La vida de Palma tiene sus momentos claros, como todos, pero ha sido dura, ha sido una vida de lucha. Esta obra está centrada en el sufrimiento del individuo y en su relación con el mundo, y consigo misma, que es resultado de su relación con el mundo.
Luego yo convierto eso en mi lenguaje corporal en el escenario. Busco eso que el cuerpo quiere expresar sin que sea algo para afuera, sin que yo dirija el cuerpo con la mente, sino que el cuerpo se exprese desde lo profundo de su sentir, buscando recuerdos y experiencias que se vinculen al enclaustramiento de la protagonista. Sigo en esto a Stanislavski total. Es la escuela que nos une también a María y a mí. De hecho, todo el primer trabajo que nosotras hicimos antes de que el texto estuviera listo fue pasar por todas esas estaciones. Empezamos a buscar dónde está, y tuvimos largas sesiones de trabajo donde yo a veces le decía a Mari, “Hoy no ensayamos y no hicimos nada” y María me decía que habíamos estado todo el día trabajando sobre nuestras similitud con el personaje y sobre sus contradicciones conmigo misma.
Maria del Carmen Ares Marrero añade: Y la profundidad. Hay un momento incluso en que María Magdalena, que es muy stanislavskiana, además de ser muy versátil y experimentada, hace una tremenda incursión también en la técnica Grotowsky, con sus extensiones y momentos que no voy a delatar.
Para construir el personaje trabajamos con muchísimas técnicas, con muchísimas variantes y maneras de llegar al personaje, desde la propia historia, desde las propias experiencias, desde la memoria de los sentidos, desde la cadena de acciones físicas, el trabajo con las cajas, el significado de cada caja, su relación con el texto, en qué momento ella guardó esa etapa, esa historia, ese momento de su historia, y por qué. En fin, claro, el cuerpo, el movimiento del cuerpo, las reacciones, la voz, las emociones.

En ese trabajo con el cuerpo integro la parte audiovisual y sonora. Ha sido un trabajo de equipo. Contamos con el privilegio de tener a Nilo que es un músico maravilloso, que tiene ideas increíbles y brillantes. María dice algo o yo propongo algo y él inmediatamente sabe y entiende, no hay que explicar casi nada, él lo traduce a sonido y a música. Toda la banda sonora ha sido compuesta por Nilo especialmente para la obra. El vídeo también, surgió muy rápidamente. Estábamos en un ensayo, salió la idea de la foto, ya ni me acuerdo exactamente cómo fue. Pero inmediatamente yo salí corriendo, busqué el álbum en la foto y Nilo dijo: lo hacemos así y Mari lo aceptó de inmediato. Al otro día ya Nilo nos estaba mandando el video listo.
Como actriz, me quedo satisfecha con el personaje. Tiene una evolución como en toda a obra. Palma misma dice que a la gente le gusta mucho escuchar historias con finales felices, pero la suya no tiene final feliz, ni siquiera tiene final. O es un poco abierto. La obra termina, claro, eso se lo dice la sombra. La sombra dice, “No vamos a estar aquí en la cola del pan, que todo tiene su final.” Yo me quedo complacida, anímicamente complacida, y espero que los espectadores se vayan complacidos a casa y meditando sobre la pelota que le vamos a tirar para allá.
Teresa Casanueva Patiño
Escenografía: el decorado, la utilería, el constructo de ciudad, la única ventana, los niveles, llevan la hechura de esta artista visual cubana radicada en Berlín hace muchos años. Su obra es extensa, sus incontables exposiciones y sus temáticas pueden seguirlas en una impecable página web que les dará una idea certera de lo que digo. La obra de Teresa está profundamente vinculada a Berlín. En el corazón de esta metrópoli ella ha dejado un sello: véanlo ustedes cuando pasen por la East Side Gallery. Busquen ese segmento del Muro de Berlín que recoge tanta historia y un segmento de la suya. Entre los artistas elegidos, allí sigue la obra de Teresa Casanueva. (Ares Marrero)

Yo soy Teresa Casanueva, artista visual cubana que vive y trabaja aquí en Berlín de manera independiente. Pinto, dibujo, hago objetos, yo no puedo decir que sea, solo pintora, por eso digo que me dedico a las artes visuales, tengo un atelier y hago diferentes cosas, entre ellas ahora la escenografía de la obra de María (Ares Marrero). Llevo en la ciudad desde el año 2010, en Alemania llevo 40 años. Vivía antes en Halle, donde estudié. Pinté en el muro en 1990, pero ya yo vivía en Alemania. Yo viví parte de la RDA. Vengo de Cuba, un país comunista, y en aquella época todos estos países tenían intercambios culturales. Me ofrecieron un estudio en Halle, en el Burg Giebichenstein, una escuela de diseño y de arte. Eso fue en el 1985, viví los últimos cuatro años de la existencia de la RDA. Terminé mi carrera siendo ya la República Federal, en la Alemania reunificada.
La historia es que cae el muro y el gobierno de mi país, o la dictadura que tiene Cuba, por sus características intrínsecas, ordenó prácticamente unos meses después, ya entrado el año 90, que había que regresar, porque estábamos de pronto en un país capitalista y eso no podía ser. Yo tenía que tomar una decisión, no es que ellos me dieran opción, la orden era el regreso, pero yo decidí quedarme a seguir mi estudio, con todas las consecuencias que eso tenía, ellos siempre amenazan, toman represalias. Por la parte alemana, es decir, la Alemania reunificada, asumió y continuó sin interrupción todos los contratos, en especial los contratos de estudiantes. Por lo tanto, por la parte alemana yo no tuve ningún tipo de traba. No estaba sola en eso, éramos muchos, de otros países socialistas también, no solo de Cuba.








La escenografía de INVULNERABLE
Es una obra de resistencia, de la capacidad de adaptación del ser humano para resistir. Resistencia a las decisiones que hay que tomar o que uno está obligado a tomar, a los cambios que a veces son bastante difíciles de procesar. El tránsito, o sea, el camino no es orgánico, es súbito. En el caso de la migración muchas veces es la presión externa la que te obliga, porque normalmente el ser humano prefiere vivir en el lugar donde donde nació, donde están sus referentes. El caso de Cuba es un fenómeno característico. En la obra de Ares Marrero esa presión externa está representada de forma minoritaria. La obra, sobre todo, es la presencia de ella, de Palma y lo que pasa interiormente. Hay dos alemanes por ahí, pero no tienen un papel, ni siquiera aparecen físicamente, se les oye, pero, de hecho, ella está aislada en la casa. ¿Dónde está esa sociedad que está presionando para que ella tenga comportamiento o una identidad concretas? Apenas está físicamente representada en el escenario, sí está indirectamente, metafóricamente. Yo pienso de manera abstracta y a lo mejor por eso no me trae tantas dificultades entender las cosas que no son explícitas, que se muestran de manera indirecta, ni material, sino a través de la palabra, o sea, del texto. Lo implícito queda claro.
La presión está en la no presencia directa de los alemanes a través de la voz, del habla del vecino, del miedo a la policía, del miedo financiero, de que puedan llegar cuentas que no puede pagar. Todo eso ya va mostrando la presión que ella siente en el lugar donde está. Las cajas representan esos miedos.
La escenografía está hecha de cajas de diferentes tamaños. Son cajas naturales que uno tiene cuando se muda, son esas cajas con las que vivimos todos cuando compramos y guardamos cosas. Es un estado de tener todo en cajas sin organizar. Es una situación de tránsito, lo material indica eso, la inseguridad, el no haber llegado todavía a un lugar. Es también un objeto que uno utiliza para guardar cosas del recuerdo. Metafóricamente uno trae en las cajas también esos recuerdos inmateriales. En resumen, las cajas simbolizan tanto lo físico, como lo metafórico. A mí me pareció que, como es un monólogo y la actriz está conversando sola y está moviéndose e interactuando en el escenario, que todo el entorno fuera más bien monocromo. Estas cajas tienen tonos como de madera, que también tiene matices diferentes, pero todo se mantiene en un tono de color. Ella está bien delimitada, vamos a decir, desde el punto de vista del colorido, bien delimitada por el entorno. Además, ella va a estar interactuando con esas cajas, por eso no siempre las que estén cargadas pueden estar muy cargadas de cosas adentro para que ella de verdad las pueda manipular. Esas cajas son como un provisorio durante toda la puesta en escena, algo movible. El día 14, en la primera función, estarán puestas en una disposición y el segundo día, el 15, en otra diferente, en especial con las que ella rompe. Tengo que poner cajas nuevas, las dos funciones no serán exactamente iguales. Las voy a situar de acuerdo a las necesidades de la actriz. Por ejemplo, no le puedo poner una caja en el medio y que ella se caiga. Se trata no solo de escenografía, sino de coreografía. Hay posición y movimiento que se tiene que acordar.
Es la primera vez que hago una escenografía, y es algo que me entusiasmó, un reto, porque a mí me gustan los retos. Al final es un espacio, por supuesto, con las características específicas del teatro y el trabajo en equipo, es muy interesante. Hay un tratamiento, por supuesto, muy diferente a cuando yo estoy pintando un cuadro, porque yo no tengo que contar con nadie ni tengo que explicar como yo lo voy a pintar, es mi problema. En el trabajo en equipo hay que tener en cuenta muchas cosas y ese reto ese precisamente es lo que me gusta.
Lo hago puntualmente, generalmente mi trabajo es solitario, pero puntualmente trabajo en este entorno tridimensional, para llamarlo de alguna manera. A mí me gusta el trabajo en las tres dimensiones, en el espacio, hay puntos de contacto, digamos. Hay que tener en cuenta, por supuesto, la obra, y las características del lugar, ya que esto se va a poder en otro teatro que todavía no conozco.
Tampoco conozco aún la iluminación. La luz, en el teatro, es clave. Crea el volumen, crea situaciones cambiantes, y además está el trabajo de la sombra, que representa también un papel, casi protagónico, en la obra. Tengo mucha curiosidad sobre cómo se va a manejar la luz, que no voy a manejar yo. Yo he hecho trabajo con cartón, pero de otro tipo, y cuando lo expongo, trabajo con la luz. En la obra la sombra es una proyección.
No me he inspirado en otras escenografías. He partido de mi recuerdo de lo que yo misma he estado en un teatro. Lo que yo puedo combinar, que siempre esas referencias son inexactas, pero enriquecen. Como te dije, hago trabajos en tres dimensión, yo he trabajado en equipo, en trabajos de animación para el cine, aunque es distinto, porque cada cual tiene sus partes, pero todo el mundo tiene que saber qué es lo que está haciendo.
Trabajar en un escenario significa manejar dimensiones específicas propias del escenario. El tamaño de las cajas debería ser suficientemente representativo. Deben tener una presencia suficiente para el público que está al final, es decir, para todo el público, los de la primera fila las van a ver bien, pero la referencia son los últimos, eso determina las dimensiones que tienen las cajas. Van a tener diferentes dimensiones. En el taller estoy creando relieves o módulos, pero solamente en el lugar yo puedo de verdad determinar cómo serán. María, la actriz, quería un boceto porque es la que interactúa con las cajas que están a diferentes niveles, y yo siempre le explicaba de que yo no puedo hacer un boceto exacto acuerdo a la situación del lugar.
Además la obra también tiene una línea emocional concreta que se debería reflejar en el espacio. Lo puede hacer Magdalena cambiando la posición de las cajas. Por eso hay muchas cajas. Tampoco puedo decir la suma, pero tienen que haber muchas cajas.
Hay una caja que va a ser grande, en la que el personaje de Palma va a entrar.
Mi vida como artista en Berlín
Básicamente me relaciono con el mundo del arte, que no es un mundo marcado por un idioma o por una nacionalidad. Conozco artistas de diferentes procedencias pero con los que más me relaciono es con los alemanes. Se debe a la manera en que yo me desenvuelvo, no es que evite a los artistas latinoamericanos, aunque el hecho es que es una ciudad muy multicultural, la mayor parte de los ciudadanos son alemanes y, por supuesto, también los artistas son alemanes. En todo caso, no me parece que haya un mundo de artistas alemanes frente a un mundo de artistas no alemanes. Hay muchos proyectos en los que los participantes son de diferentes países.
Esta es la primera vez que me relaciono con artistas cubanos, y por eso lo acepté, porque me entusiasmó mucho precisamente en un contexto de cubanos con un tema universal, puede decirse, que no es específicamente cubano, aunque tenga muchas notas de cubanía. Por ejemplo, esa decisión de no volver me convertía en una emigrante más. El estatus como estudiante era un estatus limitado. El tema de la migración, que es un tema que tienen muchas personas en este mundo, muchos pueblos, muchos países.
Vivir como artista es difícil, desde el punto de vista financiero, por supuesto. Ser artista significa dedicarte a muchas cosas al mismo tiempo. Yo hasta ahora tengo la suerte de que a todo lo que me dedico tiene que ver con la creatividad y con la cultura, pero no quiere decir de que sea fácil. Uno lo tiene que organizar solo y no siempre están las condiciones, además actualmente han disminuido mucho las ayudas con los últimos recortes, algo terrible a nivel nacional, en Berlín específicamente es muy agudo. Por el otro lado, tengo la profesión que a mí me gusta, la que me realiza, con la que me siento feliz. Y entonces, bueno, de todas maneras, la vida siempre es así.
No es fácil conseguir espacios para exponer. Los artistas visuales necesitamos nuestro entorno, espacios concretos, físicos, no vale lo digital. Eso es esencial, y es igual para los alemanes y para los no alemanes, yo no veo diferencias. Precisamente en Berlín hay muchos espacios alternativos que o bien reciben apoyo económico que ahora se está disminuyendo, o los mismos artistas tratan de financiar. El mundo del arte visuales es un mundo muy variado, con muchos espacios, digamos, no todos son iguales en lo que es su contenido. No es lo mismo las galerías establecidas que son comerciales, y todos estos proyectos alternativos que tiene Berlín, y que funcionan mucho basados en la solidaridad, en la práctica de invitarse mutuamente a participar en eventos, aunque por otro lado la competencia es grande, porque han disminuido los recursos. Por ejemplo, el mercado inmobiliario se está quedando con espacios alternativos porque los antiguos propietarios recuperan las propiedades y expulsan a todos esos proyectos, iniciativas, colectivos. De todas maneras, actualmente existen muchas posibilidades y los mismos artistas se organizan y hacen la curación. Hay intercambios de trabajos conjuntos y de exposiciones conjuntas, y actividades colaterales conjuntas, un grupo viene, expone en Berlín, el grupo de Berlín expone en la Ciudad de México, o en Düsseldorf, etc. Las redes sociales permiten ampliar el círculo físico, y da accesibilidad para conocer lo que hacen otros y que los otros conozcan lo que tú haces. Se trata de no tener dependencia y exclusivamente con una galería poderosa que te representa, eso es lo que hace que tú puedas ser artista. Los marchantes no tienen el rol que tenían antes, y se trabaja directamente con el galerista, pero eso es otro mundo. Las galerías donde he expuesto no son las galerías de la Linienstraße en Berlin-Mitte, ni de la Potsdamer Str. Son galerías con programas interesantes, muchas veces más interesante que una galería establecida, hay mucha variabilidad, cosas a las que, si no fuese por ese espíritu que hay en Berlín de organizarse uno mismo, uno tendría menos acceso, porque si te basas nada más que en estas galerías o en las ferias de arte, hay muchas cosas que uno no ve.
Berlín no tiene una feria de arte. Hace muchos años tenía, no me acuerdo ahora del nombre. Hubo muchas ferias alternativas también. No hay nada como la feria de Kassel o la de Colonia. Quizá por cuestiones políticas se perdió. No quiero decir que Berlín siga siendo una isla en este sentido, pero cada cual es un micro mundo, yo seguramente soy también un micro mundo de ese todo con sus características específicas. Yo expongo en otros lugares de Alemania. A veces son proyectos o personas que han trabajado aquí, me conocen, me invitan, o pueden ser proyectos desde aquí, también organizados por los mismos artistas, como decía, que presentamos en otras ciudades de Alemania. Leipzig tiene mucha fuerza actualmente entre los estados del Este, sobre todo en las artes visuales y plásticas. Yo diría que es la alternativa a Berlín.

En la creación de la compleja y sugerente banda sonora está la mano y el alma de Nilo Castillo. “Nilo MC”, quien fuera nominado al Grammy (2002) por su álbum Guajiro del Asfalto. Su experiencia es vasta, él ha compartido escenario con Orishas, Manu Chao, HabanaAbierta, siempre con un trabajo de excelencia. Los sugerentes efectos creados especialmente para Invulnerable responden a un concepto estético acordado -no me gusta el de hiperrealismo– en el que sugerir, jugar, experimentar, romper las reglas que bien se conocen. Mi comparsa es el tema de la obra. Un homenaje a Ernesto Lecuona, a mi infancia, a la música con la que crecí. Berlín Fenomenal es un Mambochá cantado en alemán por un alemán. Y también dice lo suyo. Ahí se encuentran y entrelazan dos ritmos, dos culturas. Ese nivel de síntesis tratado con humor, me gusta. Todo eso ha sido creado en meses, años, largas e impagables horas de pródigas jornadas. (Ares Marrero)

Mi nombre es Nilo Castillo, Nilo MC es mi nombre artístico. Me he dedicado a la música: rap, canto con mezcla de música cubana y música electrónica internacional. Siempre me gusta tener elementos de vanguardia, intento hacer cosas novedosas con mi trabajo. Yo estudié pintura y trabajé en serigrafía, pero todo el mundo me decía que tenía que cantar, así que terminé cantando en la calle haciendo rap. Después de los conciertos de los trovadores de Cuba, tenía a todo el público para mí, y de ahí ya, pues seguí escribiendo canciones, haciendo discos y luchando por la música.
Soy de La Habana, pero yo digo que soy cubano del mundo porque he estado por Ecuador, Freiburg, Madrid, donde he vivido mucho tiempo, trece años, y ahora pues soy de aquí. Llevo en Berlín doce años, más cuatro que viví en Freiburg. Más que Berlín, musicalmente me ha influido el hecho de vivir fuera en general.
La música electrónica la conocía desde niño, ya sabía que me gustaba. Son muchos los músicos que son mi referencia. Empieza con música de carnaval cubano, que tiene mucha conexión con la obra, la conga, y luego los Beatles, los Bee Gees, Genesis, rock sinfónico, grupos de hip hop como Public Enemy, y de rap, que fue lo que me influenció para hacer mi trabajo. Como estudié historia del arte, que haya cosas novedosas en la obra que estoy haciendo siempre ha sido importante para mí. Me gustaban cosas como Bjork, Laurie Anderson, Performance Art, y de hecho hemos hecho ya dos performance con Ares. A veces se considera que yo soy más performance que otra cosa, como que la vida misma es parte de performance, ¿no?

Maria del Carmen Ares Marrero añade: Yo quiero decir algo muy importante. Hay 2 cuestiones en Nilo. La primera es su modestia, eso me inspira muchísimo. Aprendo de él como ser humano, pero hay que decir que Nilo es un pionero de todo eso. Me llama mucho la atención que conocía la música electrónica desde niño, de ahí surge esa originalidad como una fuente de la que brota agua. A inicios de los 2000, Miro fue incluso nominado al Grammy Latino porque él había hecho toda esa fusión. Lo segundo es que su música profunda desde el punto de vista textual y desde el punto de vista de la composición musical. Él es capaz de transmitirla a grandes masas. Está en su página web, y la recomiendo muchísimo. Y dentro de eso, para finalizar, es interesante que entre sus influencias está Beethoven, de ahí el Reggaethoven, que es una inspiración de Nilo, y ahora mismo acaba de sorprendernos finalmente con los sonidos que él ha inventado, con influencia de Bach. y que nos ha estremecido en el ensayo.
Ares me propuso entrar en este proyecto porque ya habíamos hecho dos performance. Ella veía las posibilidades de lo que se podía hacer. Tuvimos desde el principio ya la conexión, ella vivía deslumbrada con mi música. A mí me llama mucho la atención porque yo hago música pensando en grandes masas, no hay mucho texto, pero el texto me sirve para expresarme. Es una mezcla entre todo, que sirva para bailar, para saltar y volverse loco en un festival y que te esté diciendo un texto que te llegue profundo y que no sea una tontería. Verlas ahí disfrutando de esto, o viendo la profundidad de mi trabajo, es súper lindo.
En este caso, hay una afinidad y una conexión. Somos extranjeros que estamos fuera, somos cubanos, y de pronto hay ideas que concuerdan. He visto un poco el texto de la obra, al principio, y enseguida me vino a la mente un proyecto que hice en el año 95, donde habían unos cocos en la nieve. No usé los cocos, hice otra cosa, y usé la palma cubana, la Palma Real. Ahí está la Palma Real en el afiche que hice, en la nieve.

En la obra, la protagonista no puede salir de la casa. Hay un ambiente opresivo. Los primeros sonidos tienen que un software que hay en mi ordenador para sonidos graves llamado sublap. Esa cosa opresiva se traduce en un sonido bajo, denso. He hecho varios sonidos, con sonidos de la ciudad, con latidos de corazón, etc. Por ahí ya empezó todo. Además, tenía una canción muy antigua que se llamaba La Sombra, y de allí también fue el comienzo de todo, por esta canción, pensamos que esto va perfecto con la obra. Me empecé a inspirar en ese tema para seguir trabajando en los sonidos de la obra porque el comienzo ya era un sonido grave, con piano, era un colchón sobre el que seguir trabajando.
Maria Magdalena añade: Hemos empezado recién a integrar el sonido en la obra en el último ensayo, para mí el sonido es mi interlocutor. Lo mismo que es la Sombra, con la que hablo, es para mí el sonido. Me está mostrando mi mundo interior. Son esas dos cosas. En algún momento el sonido está exteriorizando mi mundo interior, y en otro momento un personaje con el que interactúo. La Sombra es otra porque tiene su propia voz y el sonido también tiene voz.
Maria del Carmen Ares Marrero añade: Una cosa es ser el dramaturgo que escribe todo lo que imagina, pero a la hora de pensar y actuar como director, te distancias. Tienes que hacerlo, tienes que ver la obra desde el punto de vista de la escenificación, de la puesta en escena. En ese sentido hay un concepto estético poderoso y claro. No queremos confundir al espectador. El espectador está muy bien orientado en esa dualidad de Palma que habla con La Sombra, y al mismo tiempo se imagina cosas que suenan en la cabeza. Esas cosas van narrando la historia del porqué, pero es algo que se va desvelando.
Esa conexión que tiene ella con lo que ocurre en Berlín y el miedo que tiene a salir de la casa, está en los sonidos. El humor está también presente, y hay muchos sonidos que son reconocibles, tienen una conexión con Berlín, eso se va a sentir en el 90% de los sonidos que se escuchen, son sonidos de calle junto a otros temas en los que estaba trabajando: la música de carnaval cubana, que al principio dije que me había influenciado mucho, da la casualidad que aquí es importante. Tenemos dos rumbitas, y un tema que tiene que ver con la música clásica cubana de principios del siglo pasado, en concreto con Ernesto Lecuona. Me he influenciado de esta música, que está en la sangre nuestra, cuando niño lo escuchábamos mucho. Tuvimos la suerte de que escuchábamos todo ese tipo de cosas.


Maria del Carmen Ares Marrero
Ya hablamos hace tiempo, a tenor de la salida de Berlinario, sobre dramaturgia y dije que yo solía trabajar con María Magdalena. Ella lo ha mencionado en sus alusiones, cómo comenzó el trabajo. Nosotras comenzamos justamente trabajando la interpretación extraordinaria que hace de esa poesía que había ahí en Berlinario.
Magda es una actriz sobresaliente. Tiene ese arte único de contactar con el público, de acercarse, ya sea desde el escenario o bajándose del escenario, y mirar al público a los ojos e hipnotizarlo, esa es la palabra. No ha sido una elección al azar. Pienso que ha sido el resultado de varias conexiones.

Al inicio de Invulnerable hay un poema que se llama Poema a mi sombra. Debo decir, además, que, curiosamente, la interrelación con Nilo también comenzó allí, porque Nilo tenía una composición musical que se llama El cuento de la sombra. Cuando yo escuché aquello, dije, “No puede ser”. Con esto quiero decir que esta obra es profundamente junguiana. Y aquí quiero volver a algo que decía Magda de Palma. Yo creo que ella estaba loca de antemano, pero esa locura hermosa que tiene que ver con la profundidad de la vida de la que es difícil que el espectador, o los seres humanos, nos queramos ocupar. Ella cita a Nietzsche. De hecho dice “Dios ha muerto”, y habla del Übermensch, del Superhombre, como individuo. No es casual, es su profunda convicción de que el ser humano tiene la capacidad de crear sus propios valores, superarse radicalmente, afirmar la vida sin recurrir a lo “trascendente“, la capacidad de transformar el sufrimiento en fuerza vital. A pesar de la muerte de los valores cristianos. Nietzsche supo, ya en el siglo XIX, que eran valores en decadencia condenados a la desaparición. El Superhombre no es una “figura empírica“, es un principio, un horizonte crítico, una exigencia. El Eterno Retorno también lo menciona Palma, y eso entronca con el final, con cómo uno termina al finalizar la obra. Palma está convencida de que ella tiene una misión trascendental. En medio de sus reflexiones y de su necesidad de protegerse, porque es una persona sensible, profunda, que le cuesta tanto filtrar todo lo que ocurre en el mundo, está todo el tiempo cuestionando. Ya sabes que esa soy yo. Ella necesita salvarse. En verdad, esa es su misión.
El análisis del texto me llevó al cuidado de que se entendiera con absoluta claridad todo lo que está pasando en la obra, y hemos llegado a un punto, con muchísima satisfacción lo digo, en que eso es así porque a la hora de la puesta en escena, hay un sonido que está revelando cosas, hay una escenografía que está revelando cosas y hay un nivel de madurez del personaje que la actriz ha asumido, que ha encarnado, que posibilita que esa filosofía que navega por debajo del texto sea muy clara. Quizás el que no conoce a Jung no sabe que es junguiano, y el que no conoce a Nietzsche puede que no lo entienda desde ahí, pero entiende quién es esa persona, su crisis, sus proposiciones, su lucha, sus conflictos. Me gusta trabajar a ese nivel estético- pero sépase que Palma es también muy coloquial, muy de carne y hueso. Y rumbera. Ambas filosofías confluyen en su sangre. El lenguaje estético que manejamos en el grupo tiene denominadores comunes y eso ha sido uno de los factores que nos ha conectado a todo el equipo. A nosotros tres y a Teresa Casanueva, por supuesto, artista tremendamente importante, también cubana. Hoy se encuentra trabajando.


Invulnerable es una obra transparente que todo el mundo puede entender. Trata de la relación del individuo consigo mismo, y la superación de los miedos. Todos somos vulnerables realmente y hay un miedo intrínseco, ancestral, que no es el miedo a que me muerda un perro ni a que me caiga de un balcón. La vulnerabilidad del individuo ha llevado a la humanidad, lo digo con mucha conciencia, a inventarse religiones; el individuo inventa dispositivos de control, identidades colectivas, anestesias del consumo: éxito, productividad, cultos, ideologías de masa, identidades cerradas, narcisismos. Fijación afectiva: dependencias, simbiosis, refugio contra la soledad ontológica, para diluir la finitud propia, para amortiguar la angustia ante la muerte. ¿Algo importaría si fuéramos eternos? ¿Invulnerables?
Pienso que se trata de un ser humano, no solo de una mujer, en este caso puede ser cubana o puede ser de cualquier nacionalidad, que se enfrenta a sus miedos más intrínsecos a través de todo el proceso migratorio que le ha tocado vivir, se enfrenta a su realización, y sigue viviendo. Ella se promete a sí misma que lo superará, pero la vida no es color de rosa y aquí no estamos proponiendo ninguna corrección política. Al final de la obra hay una consecución: la vida sigue.
Maria Magdalena añade: Hace dos semanas, cuando nos volvimos a encontrar, yo le cambié el final a la obra, así que no te hagas ilusión.
María del Carmen: Sí, esta obra crece y me encanta enriquecerla ese proceso. El montaje también da una perspectiva nueva, abarcadora, porque tienes que hacer un “corte transversal” para llegar al fondo de cada frase y transformarla en acción física para el actor, el luz para Iluminador, en sonido, en escenografía… Es un proceso fascinante.
Por eso, adiciono, resto, retorno a la poesía de textos desechados. Todo está en constante transformación- Trato de no aferrarme a textos sino de entretejer los hilos, enriquecer junturas, simplificar las soluciones técnicas, apelar a la imaginación y no a recursos caros. Mientras menos dinero, mayor es el reto estético. La escenografía es con cajas de cartón. Se me ocurrió desde el inicio. Y ha funcionado por la multiplicidad de significados. Así es con todo…… Me alegra si mis textos sugieren nuevas ideas a los otros miembros del equipo. Así ocurrirá con el público.
El título es antitético porque todos somos vulnerable, pero a las mujeres cubanas nos enseñaron que teníamos que ser siempre fuertes, no claudicar, resistir. Creo que es una característica de la mujer en general, por nuestra propia naturaleza, porque parimos hijos, porque tenemos que alimentarlos, educarlos, protegerlos… Las mujeres somos vulnerables, pero las circunstancias de la vida, estas que te menciono, nos obligan a que esa misma vulnerabilidad sea la catapulta que nos permita crecer, generar soluciones para todo en la vida.

Nilo añade: Yo me siento contento porque al final Palma es un ser humano, más allá de si es mujer o si es hombre, o si es un niño, o si es una cubana o si es de Palestina. Es un ser humano. Hay un sentido de trascendencia. Nos integra a todos y yo me siento identificado también. No me siento excluido por el hecho de que, en este caso, sea una mujer y la miro desde otro punto de vista, no. Yo me he identificado con la obra desde el principio completamente y el hecho de que sea una mujer significa que es como yo,, que soy hombre, pero es lo mismo, es un ser humano.
Maria Magdalena añade: Llegados a ese punto, yo diría que, para mí, una cosa importante del personaje de la obra es precisamente que su problemática, sus conflictos, sus temas, no son temas exclusivos del personaje, son temas humanos que viven todos los seres de este planeta sin importar la nacionalidad, o si se es o no migrante, o la razón por la que fue o no fue, o si es latino o no. Da igual, es absolutamente un tema universal, humano, porque tiene que ver con la humanidad de los seres. Así es como yo lo veo. Hay cosas muy concretas que vive el personaje con las que estoy absolutamente convencida que cualquier persona que se siente a ver la obra en algún momento se va a identificar interiormente. “Yo conozco eso, es cierto”, y lo va a sentir.
Maria del Carmen Ares Marrero añade: Lo que si no podemos olvidar es que cada cual va a interpretar Invulnerable según sus experiencias.
La obra teatral de la escritora cubana María del Carmen Ares Marrero se presenta en el espacio escénico ACUD-Theater de Berlín del 28 al 30 de mayo de 2026.

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