Juan Mayorga en Berlín

Voz dubitativa de autocrítica teatral metódica

Juan Mayorga, La Gran Cacería

Juan Mayorga en el Instituto Cervantes de Berlín (09.102025)

La voz de Juan Mayorga, cuando empieza su clase magistral, en el Centro Dramático Nacional, interrumpe continuamente el hilo de su discurso, dando la sensación de que cada palabra es una duda. Reiteradamente reitera que solo tiene tres ideas, que no son suyas, y que ordena y reordena continuamente. Enseguida veremos que son más de tres. Su teatro se vertebra, según dice, sobre cuatro columnas:

  • la acción
  • la emoción
  • la poesía
    • el pensamiento

El orden no es insignificante. El humor es una forma del pensamiento. A todos nos falta algo, todos deseamos algo.

Pero, un momento, ¿quién es ese Juan Mayorga del que hablas? ¿Qué debían saber, como mínimo, los que se iban a acercar a escucharlo en el Instituto Cervantes de Berlín el jueves 9 de octubre de 2025?

Juan Mayorga en La Gran Cacería. ©Laura Ortega

El teatro es su manera de relacionarse con el mundo. El teatro está construido a partir de las acciones humanas, están en el centro del hecho teatral. No hay nada que no quepa en el teatro, es capaz de absorber a la pantalla, solo necesita la complicidad del espectador, y para poner un ejemplo pone la guerra de Ucrania. Le permite contar historias y llevar la lengua al límite, y ver cómo otros creadores llevan esos límites aún más allá: la autoría teatral es compartida. Además de todo eso, le interesa intervenir en la vida de su ciudad a través del teatro.

Insisto, ¿quién es este Juan Mayorga que habla de teatro? Necesitas dar información más concreta, no te vayas por las ramas.

Un texto teatral es aquel que despierta el deseo del teatro. Mayorga encuentra teatro en otros tipos de texto, en una narración o en una noticia o en un aviso. La palabra es uno de los elementos, no imprescindible, hay grandes hechos teatrales sin palabras, como también grandes hechos teatrales en los que la palabra es central. “El teatro es arte de la palabra pronunciada”, otra de las definiciones del teatro que es capaz de volcar en muy pocos minutos de su clase magistral, realmente magistral, que les recomiendo. En el diálogo lo que importa es lo que pone el tercero, el que escucha, el que desplaza lo que sucede entre los dos en disputa encima del escenario. El teatro excede a todos los participantes. Dice que lo decía Eráclito.

¿Pero no es verdad que estudió matemáticas? ¿Que fue profesor de matemáticas? ¿Que nació en Madrid hace sesenta años? ¿Que estudió en Berlín y que tiene a Walter Benjamin como uno de sus mentores intelectuales?

Qué hacen las palabras con las personas, y qué hacen las personas con las palabras. Esa ha sido su experiencia. Lo cierto es que a medida que va conversando, aquella voz dubitativa va desapareciendo en el discurso sobre el valor de la palabra en el individuo, pasando a la duda de su propia autoría. “¿Quién pronuncia mi palabra?”, se pregunta. Ha tomado velocidad desplegando sobre la mesa en la que ha puesto un par de papeles, multitud de ideas que a uno le obligan a una concentración extrema, aunque su voz sigue siendo relativamente tranquila, pero exigente intelectualmente hablando. Inevitable, por eso, que se vuelva a referir al teatro griego, más que al francés o al inglés o al barroco español o italiano. Su teatro bebe de los griegos, metáfora muy manida pero que se me entiende. El escenario exige síntesis, lenguaje sin grasa, sin elipsis. En el teatro todo es metáfora. Cada palabra es metáfora, insiste.

Juan Mayorga en el Instituto Cervantes de Berlín (09.102025)

¿No sería mejor escuchar la propia voz de Juan Mayorga en vez de leer estas interpretaciones y resúmenes de sus ideas? No has dicho nada de su relación con Berlín, ¿por qué vino aquí a estudiar? ¿Cuándo lo hizo? ¿Qué relación tiene con la cultura alemana? ¿Y con el teatro alemán? ¿Por eso su teatro es tan filosófico?

Juan Mayorga en La Gran Cacería. Instituto Cervantes de Berlín, 2025.

El lenguaje siempre es metáfora, porque es desplazamiento que crea sentido, y vuelve a hacer referencia a Stephani, una mujer alemana. Decir de Stephani, allí presente, que es una mujer alemana es un desplazamiento del lenguaje.

¿No decía alguien que además es miembro de la Academia de la Lengua con la letra M desde el 2018? ¿Le oiremos anécdotas típicas de académicos como la de la palabra machihembrar o la de tarima flotante o masa madre, que no estaba en el diccionario, o renta antigua?

Espera, que por fin ha citado a su adorado Walter Benjamin, era de esperar, al hablar de la traducción. Vuelve a nombrar a Stephani, se trata de Stephani Gerhold, su traductora al alemán. Ella tradujo la frase original de uno de sus textos “yo soy los ojos del mundo” como “lo que yo veo lo ve el mundo”, y esa traducción le parece mejor que el original. Lo importante de la traducción es lo intraducible, lo que se resiste a la traducción. Hay un trabajo del que ambas lenguas se benefician, y eso es extraordinario, la traducción sería fundamentalmente acogida, dice que dice Benjamin. Frente a la visión invasiva de la traducción: tomas un texto de una lengua y lo reduces a tu lengua. Habría, entonces, dos actitudes morales ahí, la hospitalaria, empezar por lo que no entendemos del otro; y la otra es la de reducir al otro a tus categorías. A todo esto le llama digresión, cuando aparece una idea brillante, otra idea brillante, porque además se da no solo entre lenguas, sino también entre momentos diferentes de la historia de la lengua cuando se hacen adaptaciones. Le ha parecido valioso el carácter extranjero que tiene su propia lengua.

Pero, vamos a ver, entonces, ¿qué es? ¿profesor de matemáticas, filósofo, dramaturgo, poeta, teórico del teatro? ¿Escribe y dirige, o escribe solo, o dirige solo? No, escribe y dirige. Es el director artístico de unos de los teatros más rompedores de Madrid, establecido en una antigua abadía, por eso se llama Teatro de la Abadía.

Juan Mayorga en el Instituto Cervantes de Berlín (09.102025)

El director también escribe, con signos en el espacio y en el tiempo. El director es el representante del espectador. Un espectador que el director construye. Da a leer señales que acaso no estaban en el texto escrito, como la cercanía, una iluminación no establecida, otras posibilidades de escritura que no se circunscriben a la palabra. Hay una diferencia enorme entre uno y otro: el autor es omnipotente, el director está limitado por coerciones, por todo tipo de coerciones. El papel lo consiente todo, el escenario no consiente casi nada, el director cuenta solo con los autores disponibles, mientras que el autor escribe para actores que aún no han nacido. Debe escribir textos desafiantes que desafíen y tensionen al sistema teatral contemporáneo, el director tiene que “convertir los límites en ocasiones poéticas”. Hay una tensión, una intimidad -dos palabras contradictorias- entre autor y director.

Bueno, deja ya de vagar entre sus ideas por muy extraordinarias que sean, queremos ver teatro, queremos escuchar sus textos. ¿Qué vamos a ver en el salón de actos del Instituto Cervantes? ¿Qué dice la institución española al respecto?

La actividad contará con la impactante representación de La Gran Cacería, interpretada por el propio Juan Mayorga. A continuación, el autor dialogará con Stephanie Gerhold, traductora de su obra, en una conversación donde explorarán tanto la pieza teatral como diversos aspectos de su trayectoria. Una ocasión excepcional para sumergirse en el fascinante universo creativo de Mayorga.

Juan Mayorga en La gran cacería, Instituto Cervantes de Berlín, 9.10.2025

La Gran Cacería

Se estrenó en noviembre de 2023 en el teatro Cuarta Pared, con participación del Teatro del Barrio. En aquella ocasión contó con el actor Will Keen. Luego hubo otra puesta en escena en el propio Teatro del Barrio en la que Juan Mayorga fue actor y director.  La obra completa dura unos cincuenta minutos. Este es el texto que ofreció dicho teatro de Madrid:

En La Gran Cacería, un hombre, en su camarote, de noche, no consigue dormir. A su memoria vuelven una y otra vez imágenes de otras naves, de otros viajes. Es, quizás, un viaje en el tiempo más que en el espacio, porque el Mediterráneo es mucho más que un testigo de la historia de Europa: es protagonista, es carcelero, es enterrador, es forjador de carácter, es alimento de pasiones, es dios y diablo, es mito y realidad.

El viajero cruza un mar que vertebra una idea de Europa, como cuna de una cultura capaz de lo mejor y de lo peor. Imágenes que le quitan el sueño y que llevan al viajero a pensar en los animales que viajan con él en la bodega del barco. Juntos atraviesan ese mar que ha visto crecer la civilización a la que pertenece, una civilización que se ha desarrollado culturalmente pero a base de guerras, conquistas y revoluciones, considerando muchas veces a otras civilizaciones como vulgares bestias.

En estos pensamientos está el viajero entretenido cuando le llega la invitación para participar, junto al resto de las personas del barco, en un simulacro de catástrofe, para lo que tiene que salir de su camarote. ¿Sale realmente? ¿Realmente está despierto? Porque parece que asiste a ese simulacro, pero quizás solo lo está imaginando, solo lo está soñando. ¿No es el sueño un simulacro poético de lo vivido y lo por vivir? Lo que sucede en ese instante quizás vivido, quizás soñado, es que las bestias, aprovechando el simulacro, se hacen con el control del barco.

(Fuente: Teatro del Barrio)

Juan Mayorga en el Instituto Cervantes de Berlín (09.102025)

Juan Mayorga

Perfil

Juan Mayorga. ©Laura Ortega

Licenciado en Filosofía y en Matemáticas, doctorado en Filosofía, profesor de Dramaturgia y de Filosofía en la Real Escuela Superior de Arte Dramático de Madrid y director del seminario Memoria y pensamiento en el teatro contemporáneo en el Instituto de Filosofía del CSIC, entre otras labores de docencia, desde febrero de 2022 es Director Artístico del Teatro de la Abadía. Es miembro de número de la Real Academia Española. En 2022, recibió el Premio Princesa de Asturias de Las Letras. Entre sus textos teatrales, El traductor de Blumemberg, Himmelweg, Animales nocturnos, El chico de la última fila, La tortuga de Darwin o El cartógrafo. También ha escrito versiones de clásicos como Hécuba (Eurípides), Fuente Ovejuna (Lope de Vega), o Woyzeck (Georg Büchner), y con Juan Cavestany es coautor de Alejandro y Ana, lo que España no pudo ver de la boda de la hija del presidente y de Penumbra. Su obra se ha representado en decenas de países, y se ha traducido a decenas de idiomas. Como director ha puesto en escena sus obras La lengua en pedazos (2012 y 2021), Reikiavik (2015), El cartógrafo (2016), Intensamente azules (2018), El Mago (2018) y Silencio (2022). En 2011 fundó la compañía La Loca de la Casa. Entre otros, ha obtenido el Premio Europa Nuevas Realidades Teatrales (2016), el Nacional de Teatro (2007) o el Nacional de Literatura Dramática (2013).

(Fuente: Teatro del Barrio)

En colaboración con Barrio (Bairro) Berlín

El evento estuvo organizado por el Instituto Cervantes de Berlín en colaboración con el Festival de literatura latinoamericana Barrio (Bairro) Berlín. Esta colaboración incluyó un conversatorio con el escritor Santiago Roncagliolo en el Instituto Cervantes, quien dialogó con Timo Berger a propósito de sus temas centrales, estilo y aportes literarios, el martes 7 de octubre de 2025.




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Iñaki Tarrés

Vivo en Berlín. Escribo en español sobre literatura, arte, educación. Soy editor en Desbandada. Hago muchas de las fotografías que uso en los artículos que edito. Me interesa contribuir a crear comunidad en torno al idioma común en este país, Alemania, y soy consciente de que la revista llega a todo el mundo.

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