Desempleados no calificados

Desempleados no calificados + Aprendices alemanes orientados a otras profesiones + Personal extranjero calificado, pero sin buenos conocimientos de alemán + Personal calificado, pero cerca de la jubilación = – Mano de obra cualificada

Cómo se explica que con una tasa de ocupación tan alta como casi nunca en la historia, con cada vez más desempleados como reserva, con tasas altas de jóvenes en formación profesional, con cada vez más extranjeros como reserva y con cada vez más aspirantes que aún no llegan a la jubilación, todos hablen de escasez de personal. Es imposible comprender a simple vista. Para llegar al fondo del asunto, hemos decido conversar con Christian König, director operativo de la Agencia de Empleo (BA) en Ahlen-Münster, quien inaugura la entrevista con el adjetivo de «dramática» para describir la situación actual.

Nunca antes había habido tantas personas empleadas en Alemania, se lee frecuentemente en los medios. Según los datos de la Agencia Federal de Empleo en Münster, hay un valor histórico de empleo: «187 mil 222 mujeres y hombres están sujetos a las contribuciones de la seguridad social», es decir, 2 mil 672 personas más en comparación con el año anterior según las cifras oficiales de la BA. «La población en Münster sigue creciendo a contracorriente de la tendencia regional», pronostica otro estudio del mismo organismo, con fecha de marzo del presente año, sobre la situación hasta 2050.

¿Cuáles son entonces las dificultades en el mercado laboral hoy en día? ¿Por qué se habla de una situación trágica, específicamente en sectores como en la asistencia médica, la tecnología, en la construcción, y por qué hay entonces más escasez en los servicios públicos?

En cuanto a la pregunta de si los desempleados pueden solucionar la escasez de mano de obra, König apunta tajante: «Muchos de los desempleados actualmente no tienen las cualificaciones necesarias para ocupar los puestos vacantes o simplemente no encajan intelectualmente con los requerimientos que se les exigen».

Rápidamente el tema del coronavirus sale a relucir como otro factor que ha empeorado la situación de escasez laboral. Pero antes de entrar a fondo con ese tema… ¿Cómo se avizoraba el tema antes de la pandemia? Sobre la pregunta de si se podía prever la escasez de personal calificado antes de la llegada del COVID-19, König señala que ya había predicciones de que se agravaría el problema de la mano de obra cualificada, por otra de las razones principales: los Baby Boomers empezarán a jubilarse, incluso algunos antes que sus padres, y dejarán sus puestos de trabajo libres.

«Mucha mano de obra calificada está a punto de jubilarse», un hecho que estaba claro antes de la pandemia y del que se debió tomar cartas en el asunto quizás con 10 años de antelación. Ya que evidentemente no ha sido, la gran pregunta es entonces: ¿quién tomará sus puestos de trabajo y quién los reemplazará?

Para ello, los empleados de las agencias de trabajo se ocupan actualmente de proyectos especializados en la «orientación profesional de los jóvenes“, pero también en la «reorientación vocacional» de los desempleados, como explica König, quien también es asesor profesional de jóvenes, estudiantes y recién graduados en la agencia de Münster. Ferias y eventos son parte de su trabajo y del de sus colegas, sin que se sepa muy bien si a esos eventos acude realmente el público meta que reduzca la escasez.

En cuanto a la integración de las nuevas fuerzas laborales al mercado o cuando se trata de la inserción laboral de los jóvenes, se inicia un debate generacional con la pregunta de quién debe adaptarse a quién. ¿Deben los jóvenes adaptarse al modo de trabajo tradicional de los colegas y empleadores actuales, o deben los empresarios actuales a punto de la jubilación adaptarse a las nuevas demandas laborales de los jóvenes?

Para König, lo importante es que los trabajadores –de todas las edades y en todos sectores– tengan las condiciones necesarias, los pagos justos y tarifas legalmente adecuadas garantizados, pero también que haya incentivos y beneficios laborales según los intereses colectivos. «Los jóvenes pueden interesarse más o mejor en hacer una carrera profesional en una empresa, si el empleador cubre completamente las cuotas del gimnasio de sus empleados, así como al ofrecer otros incentivos de salud, por ejemplo», describe incluso dando pistas de los intereses de la nueva fuerza laboral.

En cuanto a la opinión sobre la clasificación de jóvenes como «perezosos y flojos» y como los responsables de la falta de mano de obra cualificada, König rechaza esos calificativos: «Muchos jóvenes simplemente están mal orientados profesionalmente, por lo que cambian rápidamente de sector en sector, algunos están desorientados económicamente o simplemente abandonan sus estudios por diversas razones y se ven obligados a ocupar puestos de trabajos sin cualificación».

Para evitar la deserción escolar, las agencias de empleo trabajan directamente dentro de las escuelas. Según los propios datos de la BA, actualmente hay más de 400 oportunidades de formaciones profesionales en Münster, concentradas o ideadas específicamente para quienes aún son estudiantes que buscan experiencia antes de ser absueltos y antes de que escojan lo que les motivaría aprender o desempeñarse en materia laboral en el futuro.

«A partir de la clase 8, todos los estudiantes pueden contar con asesoría profesional que coordina y colabora ofertas de trabajo para ellos conjuntamente con nosotros, además de los puestos de información mensuales directamente en las escuelas acerca de todas las formaciones profesionales, para proporcionarle a los jóvenes toda la información necesaria que requieran sobre las opciones vocacionales».

El universo digital

Los jóvenes son vistos desde temprano por empresas y agentes de todos los sectores de la economía como mano de obra en bruto, muchos en vías de cualificación, otros como una reserva importante. Sin embargo, la gran mayoría de esas empresas y organismos carecen o tienen limitadas habilidades para atraer los intereses actuales de los jóvenes en tanto no se hagan esfuerzos o se inviertan en las “temidas“ redes sociales o plataformas digitales, donde la influencia, las aspiraciones, los modelos de trabajo y otras alternativas vocacionales contrastan con la realidad del mundo laboral actual en Alemania.

¿Qué papel juegan los padres y su experiencia laboral en la decisión profesional y la vocación de sus hijos? ¿Qué papel juegan las actuales «condiciones laborales» en contraste con las aspiraciones de los jóvenes? A esto König también responde como asesor laboral que: “también hay eventos específicamente para padres que necesitan orientación para sus hijos, ya sea para que elijan en conjunto una formación que les guste y les convenga o para que sean los padres quienes orienten a sus hijos con suficiente información para apoyarlos a continuar con el bachillerato, a iniciar una carrera técnica profesional o para seguir preparándose hacia estudios universitarios“, continúa König, luego de aclarar que la última decisión la toman siempre los chicos.

Más allá de las fronteras

Mientras los centros de empleo reciben más vacantes que desempleados cualificados y cuando las agencias de trabajo en todo el país intentan encontrar soluciones para llenar los puestos de trabajo vacíos, algunos otros agentes se esfuerzan por mejorar la calificación de ciertos desempleados con potencial y otros pocos apoyan a aquellos que necesitan mejorar sus habilidades y sus conocimientos en el idioma alemán para que puedan integrarse al mercado rápidamente.

“Hay otros a los que apoyamos brindándoles opciones laborales directamente en empresas que les permitan adquirir calificaciones a la par que realizan actividades laborales.“ Así, explica el experto en materia laboral, es como “muchos aprendices adquieren el llamado know-how directamente en el lugar de trabajo y en el terreno“.

Hombre joven ajustando controles de una cámara en un set de TV

Sin embargo, cuando todavía quedan muchas vacantes, pero pocos candidatos, la labor alcanza sus límites y toca cruzar fronteras. La esperanza, aunque muchos piensen lo contrario, recae en manos extranjeras, como casi siempre en otras «crisis» anteriores. Los cursos de alemán están por eso mayormente copados en varios países del extranjero y organizaciones como el Instituto Goethe, según el mismo König, que aprovecha la demanda para preparar a los interesados en varios países, a través de organizaciones asociadas, en conjunto con empresas y particulares. Los candidatos y sus potenciales empleadores se enfrentan luego a un arduo proceso, que en la mayoría de los casos es más que una odisea.

«Es un trabajo duro y requiere mucha coordinación con varias organizaciones y oficinas estatales en Bonn y Núremberg», advierte König sobre las trabas a las que se enfrentan los extranjeros que buscan opciones de trabajo en Alemania y acerca de los trámites engorrosos que él describe como: «menos burocráticos que antes», sin mencionar que esas solicitudes y dificultades comienzan incluso en los consulados y en las embajadas extranjeras, donde el proceso se ralentiza aún más, aunque el aspirante ya tenga los conocimientos suficientes del idioma. «Debemos asegurarnos de igual forma de no afectar la demanda de mano de obra en sectores críticos allá, ya que no tiene sentido traer personal extranjero a Alemania para cubrir vacantes aquí, en el sector de la asistencia médica, por ejemplo, si luego la situación también será crítica en sus propios países“, se preocupa König.

Pero las expectativas sobre el aprendizaje del idioma alemán y las harto conocidas dificultades de su aprendizaje en tiempo récord son solo la “punta del iceberg“ cuando se trata de formar y traer mano de obra extranjera y por consiguiente las devenidas barreras que enfrentan los trabajadores foráneos en Alemania. La última palabra alemana la tienen los funcionarios del “Ausländer Behörde“ o Departamento de Extranjería, por encima de la demanda de personal administrada por los “Centros de competencia“, por encima de las agencias de empleo, por encima de los “JobCenter“ comunales –que pudieran integrar más personal a las nóminas– y sin tomar en cuenta las solicitudes aceptadas de acuerdo a las plazas por cubrir en las diferentes cámaras industriales, cuyas empresas se ven obligadas a rechazar a un aspirante cualificado si así lo determina cualquier funcionario de migración.

Solo un caso privado de un solicitante extranjero en una empresa adscrita a la IHK, (Cámara de Comercio e Industria por sus siglas en alemán) puede llegar a contener más de 100 folios, que pasan luego a gestión por parte de otro organismo involucrado y denominado: «Centro de Competencia de la Cámara de Industria y Comercio para la Determinación de la Equivalencia de Títulos Profesionales Extranjeros», un ente cuyo nombre en alemán es tan difícil de pronunciar y recordar, incluso para los nativos. Dichos folios incluyen anexos, certificados, títulos, identificaciones oficiales, traducciones, copias certificadas, apostilles y datos originales que luego pasan a autentificarse ante los agentes de migración.

Considerar solo la motivación, la preparación básica de los aspirantes y su dominio del idioma no parece ser suficiente frente al rígido control al que se somete inicialmente a una candidata o a un candidato, en contraste con la escasez en todos los sectores del mercado laboral. Muchos solicitantes enfrentan luego solos, sin orientación o sin conocer plazos garantizados de sus procesos migratorios, esperando esa “última palabra alemana“, al tiempo en que consiguen adaptarse al idioma, adaptarse al nuevo trabajo, a las ciudades, al clima, mientras buscan alojamiento, mientras se mudan –si corren con la suerte de conseguir rápidamente una vivienda– y mientras se enfrentan a la realidad de que sus cualidades, habilidades y ventajas para desempeñar un oficio importa casi poco frente a otras prioridades.

En cuanto a esa gran incógnita sobre el compendio de lo que significa en Alemania la “integración extranjera“ en todos sus ámbitos y a pesar de las diferencias acerca de si existe o no una “cultura de bienvenida“ exitosa, König asegura que: «el mercado laboral y su gente siempre están abiertos a trabajadores cualificados extranjeros», no necesariamente debido a la demanda actual, como lo especifica tajante, sino porque: «ha sido siempre nuestra cultura», enfatiza.

¿Sector relevante olvidado o sólo relevante durante una pandemia?

La precariedad en el sector de la salud, específicamente por la falta de personal de asistencia médica, es otro factor que preocupa enormemente en esa área laboral especifica. Según el último informe de la misma BA, titulado «Mercado laboral compacto | febrero de 2024», en profesiones de asistencia para la salud el número de empleados alemanes en ese rubro ha disminuido drásticamente, dejando un déficit de casi 17 mil empleos en toda la región. «Esta fuerte disminución, en comparación con junio de 2022 fue compensada con 4 mil 500 trabajadores de los Balcanes Occidentales y también con otros 4 mil 500 asilados de Ucrania. Sin embargo, la mayor contribución, con más de 15 mil empleos cubiertos, provino de otros terceros países», se especifica, casi como llamado de auxilio cubierto por el personal extranjero.

Lastimosamente no todos ven a las minorías extranjeras como auxiliadores; ni hablar de las opiniones políticas al respecto. Ni siquiera los mismos asistidos asumen la importancia y el respeto que dicho personal merece, incluso por el enorme esfuerzo que desempeñan en un sector con delicados procedimientos y rigurosos cuidados de higiene y atención. Es bien sabido que los asistidos se quejan constantemente de que el personal de cuidados no habla correctamente el idioma. Aunque muchos extranjeros formen parte y cubran las vacantes en la asistencia médica, justo son ellos quienes luego enfrentan más dificultades y rechazos también a la hora de aplicar para una vivienda o, incluso por las mudanzas según las oportunidades de trabajo y el mercado laboral cambiante, cuando por esas mismas razones se ven obligados a buscar cupos para escuelas o guarderías para sus hijos. Hasta ese punto los privilegios a los miembros del llamado y harto repetido “trabajo esencial“ no alcanzan a todos por igual. ¿Será que lo de priorizar la integración de los miembros del “System Relevanz“, vengan de donde vengan, fue sólo una costumbre pasajera durante la pandemia o tendrá algo que ver mucho con la cultura de bienvenida?

¿Soluciones?

A propósito de las dificultades que atraviesan las guarderías y Kindergarten de la región, bajo amenaza de cierre permanente también por falta de personal calificado para el cuidado de los más pequeños, König describe tajantemente la situación como una «miseria“. Él, también promotor y velador de la «igualdad de oportunidades entre mujeres y hombres“ –según se especifica en la página web de la agencia en Münster que encabeza– reconoce las dificultades, tanto para los encargados y empleados de dichos centros de niños como para los padres, quienes en el peor de los casos deben escoger entre ir a trabajar o quedarse en casa para atender a sus hijos, ante la reducción de plazas, cambios de horario y falta de personal de cuidados especiales.

En cuanto a las madres que no pueden reincorporarse al mercado laboral porque no encuentran quién vele por sus hijos, según la Oficina Federal de Estadísticas, en su comunicado de prensa de septiembre de 2023, se hace constar que «más de un tercio de las mujeres de entre 25 y 59 años en reserva pasiva citan las obligaciones en el cuidado de sus hijos como la principal razón de su inactividad laboral «.

Precisamente con miras a reducir ese problema, en 2021 se lanzó el proyecto piloto de reclutamiento de educadoras para y en el Estado de NRW (Renania del Norte). El objetivo es integrar educadoras calificados de España dentro de las guarderías alemanas que necesiten de su apoyo, con la opción de acreditarlas oficialmente como «Educadoras reconocidas por el Estado», una vez se ratifiquen las pruebas correspondientes y se les certifique con conocimientos del idioma alemán.

En cuanto a las ideas innovadoras de países como Reino Unido y Dinamarca para combatir la falta de personal, donde la semana laboral se ha reducido a 4 días en muchos sectores de la economía, König rechaza esa alternativa como una solución al problema y se muestra escéptico de que la política local o federal acepte acortar los días laborables para paliar la crisis de empleo cualificado actual. «Habrá algunas empresas a las que les convenga reducir los días y horas de trabajo, pero no será posible en todos los sectores, puesto que justo se necesita personal activo de lunes a viernes o incluso hasta los sábados», recalca.

Y en materia legislativa, también a propósito de política, el denominado “JOBTURBO», bandera oficial del Ministro Federal para el Trabajo y Asuntos Sociales Hubertus Heil (SPD), se menciona en la conversación, no como un posible alivio para las agencias de trabajo, según König, sino como: «un proyecto que compete específica- y únicamente a los Centros de Empleo y sus benefactores», mejor conocidos como JobCenters, marcando distancia.

Al final muchos ven a las fuerzas extranjeras más como un problema que como una solución, lo que evidencia una falta de comprensión de la gravedad del problema que acarrea el sistema. Algunos ven a los desempleados como «reservas» para los puestos vacantes, pero pocos reconocen o no son conscientes de la inversión que acarrea su cualificación o el gasto público que conllevaría su reorientación laboral. Los políticos discuten y deliberan acerca del tema en todos los programas de televisión y los Talks Shows como si estuvieran en campaña, mientras en la realidad cientos de solicitudes de candidatos foráneos se apilan en los escritorios de las autoridades y otra centena de aplicaciones son rechazadas por cualquier razón que no basta para cubrir la falta de personal.

Al mismo tiempo, mañana, el próximo mes, el próximo año, cada vez más trabajadores de cualquier sector de la economía celebrarán por fin su merecida jubilación, pero sus puestos de trabajo quedarán vacantes, sin avistar reemplazo a corto plazo. Muchos de ellos apenas necesitan cuidados especiales, pero los que aún tienen a sus padres, que sí lo requieren, no lo consiguen tan fácil, por la misma falta de personal. Algunos de los hijos de los nuevos jubilados empiezan a preguntarse al mismo tiempo quién cuidará de sus padres si llegaran a necesitarlo, pero también quién educará o cuidará de sus hijos para que ellos puedan seguir yendo a trabajar y contribuir con el sistema.

La escasez laboral alcanza también niveles preocupantes en empleos de los servicios públicos, en las policías, en los bomberos y ni hablar del sector de la tecnología, mientras los nietos de los futuros jubilados deliberan cuál es la formación profesional o el estudio que más les conviene para igualar el estatus ideal, el de sus abuelos o padres, según un punto clave del que nunca se habló ni se mencionó en toda la entrevista con König: los sueldos actuales y el poder adquisitivo de los jóvenes.

Sólo queda preguntarse, entonces, si de la noche a la mañana todos esos trabajos y esas ocupaciones que hoy enfrentan fuga de personal: ¿son todos esos oficios súbitamente tan poco atractivos para las nuevas generaciones o son los salarios actuales los que realmente no encajan con sus aspiraciones, en comparación con el desempeño que se les exige actualmente? ¿Es justo el salario que se les ofrece en comparación con el esfuerzo y el tiempo invertido? ¿Si realmente los salarios y el esfuerzo que requiere desempeñar las labores que hoy enfrentan escasez les alcanzaran al menos para los gastos básicos de comida, vivienda, techo y recreación, no estarían todas esas plazas llenas? Y por último… ¿Valdrá la pena invertir tiempo y esfuerzo en una formación profesional cuyos sueldos luego no serán suficientes para alcanzar el estatus de quienes hoy dejan las plazas vacías?


Hans Römer Santaella

nació en Caracas en el año 1986, recibió una educación bicultural de habla alemana en el Colegio Humboldt y luego se graduó en el último año de bachillerato en el Colegio José Rafael Pacheco en Caracas.

A partir de 2005 cursó estudios superiores en la Universidad de Monterrey en México y desde entonces se desempeñó como reportero para el periódico estudiantil Nuevo Foro, como locutor en la estación de radio de la Universidad Radio UDEM y como periodista para la Agencia Informativa UDEM. También trabajó para el diario Publimetro. En 2009 obtuvo el título de Licenciado en Ciencias de la Información y Comunicación e inmediatamente se integró al equipo comunicacional de la Ong  PAZ ES… y formó parte simultáneamente de la redacción en Milenio Televisión hasta 2012, hasta mudarse a Alemania. Desde entonces alterna su pasión por la cocina con la escritura, sin dejar a un lado su vocación como articulista, en diferentes publicaciones online en Münster y conduciendo programas de radio como entrevistador en emisoras locales como Studio Welle. 

Después de revalidar en alemán su título profesional en el año 2020, se avoca al ejercicio de su carrera, escribiendo para la revista Sperre en temas sociales, culturales y políticos. En febrero de 2024 publicó su primera novela Un Santo día… Los Römer y los Meinhardt, la primera parte de una saga familiar acerca de sus antepasados en la ciudad de Munich y los familiares alemanes que migraron a Venezuela; cuya segunda parte estará próxima a publicarse con el sello de la Editorial Kalathos.

Colaboradores de DESBANDADA

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