Una argentina recién llegada a Berlín intenta adaptarse a las normas y costumbres alemanas. ¿Acabará siendo más papista que el Papa? La visión humorística de un extranjero sobre estereotipos alemanes en un cortometraje protagonizado por la actriz argentina berlinesa Verónica Isola y dirigido por Pol Diggler, realizador y editor de Barcelona. Nominado al Berlin Short Film Festival, Sandalen mit Socken se proyecta el domingo 11 de febrero en Berlín. Conversamos con su guionista y protagonista.

Verónica Isola – Sandalias con calcetines
Hola, Verónica. Los estereotipos preceden a nuestros viajes a otras latitudes. ¿El choque cultural que vive el extranjero recién llegado a Alemania los refuerza?
Diría que al principio es así. Llegamos con los estereotipos y vivimos un choque cultural, con el tiempo vamos entiendo el porqué, qué hay debajo de esos estereotipos. Eso necesita de un tiempo de adaptación.
Yo llegué a Berlín después de haber vivido en París, Roma y Barcelona, o sea, que ya llevaba una especie de training en cada cambio de país. Mi primer choque cultural más importante lo viví en París. En Barcelona y Roma las diferencias culturales son menores así que fue más fácil.
¿Son estos estereotipos de un lado y del otro como dos bandos enfrentados?
Los estereotipos no deberían ser en ningún caso bandos enfrentados, porque eso hablaría de una voluntad de imponerse uno sobre el otro. Y eso no augura nada bueno…
Juguemos: tres estereotipos argentinos y tres alemanes que te vengan a la mente. Y alguna anécdota que recuerdes.
Entre los estereotipos alemanes está, sin duda, la puntualidad –como decimos en Sandalen mit Socken: la hiperpuntualidad, es decir unos 5-10 minutos antes de la hora.
Por cierto, la puntualidad es algo positivo. Yo tengo una anécdota que fue fundamental para cambiar mi comportamiento impuntual. La primera vez que me encontré con mi marido –que es alemán–, llegué lo más tranquila 10 minutos tarde. Él me preguntó si iba ser siempre así, porque en ese caso, él también podía llegar tarde. Y en ese segundo entendí que yo no puedo disponer del tiempo del otro. Ese tiempo de espera no me pertenece. Es un tiempo previsto para estar juntos, no para ser esperado. Y me curé inmediatamente, creo que el amor también tuvo su parte 🙂
Otros estereotipos alemanes podrían ser el perfeccionismo y la seriedad.
Entre los estereotipos argentinos, tenemos justamente la impuntualidad. O el dar consejos sin que se nos pida, el famoso: “Yo que vos…” Y el hablar mucho, de ahí la expresión: “No larga el micrófono.”

¿Acabará siendo la protagonista del corto más papista que el Papa? es la pregunta en la sinopsis. Como en Zelig de Woody Allen, ¿podemos pasarnos a las antípodas de tanta mímesis y sobreadaptación?
Puede ser… Depende de cada uno y del momento de la vida en el que se encuentre. Yo llegué muy joven a París y me pasó un poco eso. Hasta que hubo un momento en el que conseguí distanciarme y preguntarme si quería transformarme en alguien que esencialmente no era. Y no solo es eso, sino que se trata de ser consciente de que tu particularidad es lo que te hace único y de que ahí reside tu fuerza. Hay que aprender a preservar y cultivar nuestro propio sello.
Los estereotipos tienen mala fama. ¿Son solo burdas reducciones cargadas de prejuicio o pueden esconder pepitas de oro para la comprensión de otras culturas? ¿Por qué te tentaron para jugar con ellos desde el humor?
Los estereotipos dan una información que nos invita a la reflexión. En general, hay razones por las que eso ocurre. Y es interesante ahondar allí. Porque justamente en ese sitio entendemos mejor al otro. Por ejemplo, dos amigos me explicaron por qué usaban sandalias con calcetines. ¡Y uno de ellos no es alemán!
Uno me contó que tiene los pies muy delicados y le molesta el roce de la sandalia. El otro me dijo que después de tantos meses de frío con los pies abrigados, apenas acaba el invierno disfruta ponerse una sandalia y protegerse del frescor primaveral con un calcetín.

¿Y por qué el humor? Yo soy una ferviente defensora del humor. Es un medio único que te permite hablar prácticamente de todo y encontrar la empatía del espectador. El humor implica para mí, antes que nada, el respeto. Y por eso funciona: porque el otro no se siente enjuiciado. El humor es distancia del hecho, es distancia también con respecto a uno mismo y, por ende, una inmediata invitación a la reflexión, al entendimiento, a la comprensión.
¿Cómo surgió la idea de este cortometraje? Contanos algo sobre el proceso creativo y tu interés en la parodia.
Yo quería hablar justamente sobre los estereotipos alemanes desde la mirada de alguien de afuera. Además, estábamos saliendo de la pandemia y había una necesidad general de aire fresco. Por otro lado, sigo a algunas actrices y actores alemanes que hacen parodia de hechos contemporáneos y también históricos y vi que hay un interés en la sociedad alemana por este género. Por ello, nos hizo especial ilusión cuando en el “Queen City Festival” en Ohio recibimos el premio a Mejor Parodia.
¿Cómo ha sido la recepción del público hasta ahora? ¿Hay algo que te haya sorprendido?
Ha sido muy estimulante. Los mismos alemanes lo toman con humor y esa era nuestra idea. El público local e internacional dice lo mismo: “¡Tal cual!” Lo que nos motiva también es la recepción en las proyecciones de festivales internacionales. Tuvimos premios en Nueva York, India, Utrecht, Milán, Malasia, Turquía, Ohio… O sea, lugares muy diferentes con un humor diferente.
¿Ves el corto como parte de una serie?
Junto con mi director, Pol Diggler, que por cierto también usa el humor en sus trabajos, empezamos a pensar en Sandalen mit Socken II porque la gente nos lo pide y el tema da para mucho. Así que si los lectores tienen anécdotas, estaría muy agradecida si me las envían a veronicaisola@hotmail.com
Por último, contanos cómo se te ocurrió venirte a vivir a Berlín, la capital del país de las sandalias con calcetines…
Mi marido vivió muchos años en Berlín, yo vine de visita durante mucho tiempo. Siempre quise vivir en acá. Berlín es única, es una especie de Nueva York en Europa: interculturalidad, espacio creativo para todo tipo de propuestas desde las más tradicionales a las más vanguardistas, y esa curiosidad por conocer al otro, tan importante y necesaria en los tiempos que vivimos
Muchas gracias, Verónica. Nos vemos en el cine.

Sandalen mit Socken se proyecta el domingo 11 de febrero a las 18:00 dentro del marco del Berlin Shortfilm Festival (10-11.2.24) en el cine Babylon, en Berlin Mitte. Actualización: Las entradas ya están agotadas. Podés ver el corto aquí

Verónica Isola, actriz, dramaturga y directora, nacida en Buenos Aires, de origen italiano. Se graduó en Arte Dramático en la Universidad Nacional de las Artes de Argentina. Vivió y trabajó en Roma, París y Barcelona en teatro, cine, televisión y doblaje. Entre sus trabajos destacan los realizados con Ariane Mnouchkine Théâtre du Soleil y Mamadou Dioume del CICT Peter Brook en París y con Dugald-Bruce Lockhard del Propeller Theatre de Londres. En Barcelona, fundó su compañía Argos Theatre Company.
Se ha mudado recientemente a Berlín en donde escribió, actuó y produjo el cortometraje Sandalias con calcetines – Clichés sobre los alemanes, dirigido por Pol Diggler, cuya productora Ferghat fue reconocida con más de 300 premios en festivales de todo el mundo, incluidos los OSCAR, GOYA, BAFTA y MELIES Qualifiers. Sandalias con calcetines ha sido distinguido con premios internacionales en festivales en Nueva York, Milán, Utrecht, Malasia, Turquía, India y Ohio. Actualmente Verónica prepara su próximo cortometraje: Gardel in Berlin y el espectáculo FEmale Voices sobre cuatro mujeres compositoras.

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