A 50 años del Golpe Militar de Pinochet en Chile.
“Demoré varios días en procesar lo que me estaba pasando, porque no digamos que uno tiene tiempo ahí para reflexionar, solo para resistir y sobrevivir, y por ahí van tus pensamientos” (BB)
A 50 años recién cumplidos del Golpe Militar chileno, permanecen más vigentes que nunca las luchas por establecer relatos, por la búsqueda de desaparecidos, por la reparación, por la esquiva justicia y por los trabajos de memoria. Tal es el caso de la Venda Sexy, un centro de tortura de connotación sexual, cuyas sobrevivientes, tras 19 años de apelaciones, han logrado un fallo favorable a sus demandas.
Beatriz, hoy activista, es una de las sobrevivientes que, en un ejercicio de la memoria, cuenta su versión en primera persona a Desbandada.
Nota al público: esta entrevista está realizada en el contexto de un trabajo de memoria por los hechos históricos que aún repercuten en un país sudamericano. No es un trabajo político ni partidista.
Beatriz Bataszew Contreras fue detenida el 12 diciembre de 1974 a los 20 años por la Dirección de Inteligencia Nacional, DINA, en el trayecto a reunirse con un compañero de filas. Estudiaba Ingeniería Forestal en la Universidad de Chile y militaba en el Movimiento de Izquierda Revolucionaria, MIR.
Una vez detenida fue trasladada al centro de tortura conocido como La Venda Sexy, en un barrio residencial en Santiago de Chile, ex cuartel conocido por la práctica sistemática de violencia sexual especialmente dirigido en contra de las mujeres. Le decían también «la Discotheque» por la música a todo volumen durante las torturas.
El 11 de septiembre se conmemoraron en Chile y en otras latitudes los 50 años del Golpe Militar. Sólo dos semanas antes, el 23 de agosto, Beatriz junto al Colectivo Mujeres Sobrevivientes Siempre Resistentes, que fundó junto a otras de sus compañeras tanto para empujar la demanda como para defender la violencia sexual femenina en cualquiera sea el contexto, obtuvieron un fallo a su favor que condena a miembros de policías y fuerzas armadas por violencia sexual ejercida en el centro de tortura.
Las situaciones ahí ocurridas motivarían investigaciones e inspirarían la realización del cortometraje Bestia, premiado al Oscar y a cuyos creadores Desbandada entrevistó el año pasado.
Hoy a sus 69 años, Beatriz continúa en su lucha desde el feminismo con el colectivo Mujeres Sobrevivientes Siempre Resistentes (@mujeressobrev), y ahora más que nunca: “sobre todo por las que fueron, son y vendrán”, explica. Es activa en todo, marcha, da charlas y responde entrevistas a más de 12 mil kilómetros de distancia.
Beatriz conversa con soltura, sin eufemismos y de forma honesta. Dejando claro que la revictimización no es lo suyo, sino la resistencia.
A pantalla encendida se establece conexión. Al otro lado ya está Beatriz luciendo su impecable tintura capilar color rojo; fuma, sonríe y esta entrevista le entusiasma, le interesa.
Pregunta algunos detalles sobre mi vida “tan lejos”. Ahí, en este contexto, llegamos al trabajo realizado por los creadores del cortometraje Bestia, que incluso fue exhibido en la Berlinale de 2021, y le confieso que me ha parecido, por decirlo de alguna forma, “creativo”. Ella mira muy dudosa…
RB: ¿No? ¿No fue así?
BB: Yo fui super crítica. Yo planteé que desde el punto de vista técnico, artístico, fotográfico, etc. fue un buen cortometraje. En eso ningún problema. El problema fundamental que yo tenía, sin el ánimo de censurar al autor, porque él puede hacer lo que quiera, es el blanqueamiento que se hace de un personaje tan oscuro como Ingrid Olderöck.
Quedé con la sensación de que todo se redujo a una muñeca rechonchita; y de que no quedó claro que ella fue un agente de Estado que perteneció con rango a Carabineros de Chile, como oficial de inteligencia.
Ella no era una señora común y corriente o simplona, no. Ella fue la entrenadora de un perro que se llamaba Volodia –satirizando al senador comunista Volodia Teitelboim quien en ese entonces hacía exilio en Moscú–, que violentaba sexualmente a las mujeres, en el contexto del terrorismo de Estado.
Entonces, a mí me pareció muy indolente la forma en la que se presentó el personaje.
Es más, cuando nominan Bestia a los premios Oscar, la delegación chilena llevó a Estados Unidos una réplica del personaje, una figura gordita, mofletudita, que los directores de cine se colocaban en la solapa con un gesto tierno. Mientras nosotras nos colgamos las fotos de los compañeros y compañeras detenidos desaparecidos, de los ejecutados.
Si esa muñequita hubiese ganado el Oscar, en Chile ya la hubiesen estado vendiendo en la feria (mercado). Esas son acciones que desvían la memoria y la lucha que hemos estado dando.
Y además ese cortometraje se basó en el libro que está publicado al respecto.
¿Cuál? ¿Ingrid Olderock. La Mujer de los Perros de Nancy Guzmán?
Sí, del cual también tengo una visión crítica, porque en ese libro no hay ningún testimonio de los que estuvimos en Venda Sexy.
Tengo una visión crítica además, porque creo que la autora cree que le sacó información a Ingrid Olderöck; y yo creo que la Olderöck le hizo creer en eso.
No me parece que esa haya sido una investigación muy profunda, porque, de acuerdo a lo que yo entiendo del periodismo de investigación, tienes que trabajar con muchas fuentes y no solo con la fuente testimonial. O sea, si yo te digo una cosa, no tiene por qué ser cierta. Entonces, eso también me produce ciertos problemas porque muchas de las cosas que la Olderöck le dice a la periodista, por mi propia historia y por el lugar que ocupé en esta historia, no son así. Sé que no son así.



Con el tiempo se ha sabido de que cada centro de tortura “tenía su afán”, que estaban perfilados de acuerdo a los objetivos. ¿Cuál fue el de la Venda Sexy?
Era principalmente para miristas (pertenecientes al Movimiento de Izquierda Revolucionaria, MIR), aunque también llegaron ahí algunos compañeros socialistas.
En ese centro de tortura, como en la mayoría de los centros de tortura en Chile, se ejecutaba una práctica represiva particular en contra de las mujeres; y a esa tortura represiva nosotras la hemos conceptualizado como “violencia política sexual”.
Y lo hemos conceptualizado así porque hemos querido diferenciarla de la tortura. Porque la tortura no lleva necesariamente a la violación o a cualquier componente de violencia sexual. También hubo tortura física, pero para algunas de nosotras, el elemento fundamental fue la violencia política sexual, algo absolutamente invisibilizado.
Invisibilizado por supuesto en las políticas de memoria generadas por el rol del Estado, y también de las organizaciones por los derechos humanos, porque siempre se consideró a esta violencia como un daño colateral.



Las diferentes investigaciones que existen sobre la Venda Sexy señalan que una de sus fases más complejas fue entre 1974 y ’75 y que mayoritariamente fueron detenidos mujeres, jóvenes y estudiantes.
Es que ese sector era estudiantil, y porque en estas organizaciones revolucionarias había mucha participación de mujeres, más que en los partidos tradicionales. Fuimos un tercio, lo que es harto para la época y para la globalidad de la represión.
Yo estuve 6 días en Venda Sexy. Luego estuve más de 20 días incomunicada en el campo de concentración Cuatro Álamos y luego estuve como un año y cuatro meses en el campo de concentración de Tres Álamos, todos dependientes de la DINA. Estuve detenida ininterrumpidamente desde diciembre de 1974 hasta mayo de 1976.
Y bueno, los ejecutores mayoritarios de esas torturas fueron Carabineros y Policía de Investigaciones. Al final, todos torturaban y todos violaban, hasta los cocineros. Ahora, si yo pudiera recordar algo es haber vivido un horror inimaginable, porque en ese tiempo yo tenía 20 años y no tenía ninguna capacidad de procesar lo que me estaba pasando.
Vivirlo para mí fue de una brutalidad que no sé cómo definirla. Mientras estuve en Venda Sexy y en los otros centros de tortura, me demoré varios días en procesar lo que me estaba pasando, porque no digamos que uno tiene tiempo ahí para reflexionar, solo para resistir y sobrevivir y por ahí van tus pensamientos.
En esas torturas no importaba si eras grande, chica, gorda o si estabas embarazada o no embarazada, y no era un tema sólo conmigo, era un tema estrictamente de dominación y poder.
Con el retorno de la democracia, aparecen los informes Rettig y posteriormente el Valech ¿Cuándo aparece para ustedes el primer atisbo de “esperanza” o de justicia, si es que se puede hablar de ambos conceptos?
Nunca tuve la esperanza de tener justicia. Nunca. Tal vez un día, pero en general nunca tuve esa esperanza.
Recuerda que la comisión Rettig (Comisión Nacional de Verdad y Reconciliación creada por el ex Presidente Patricio Aylwin) fue en el año 1991, y que se enfoca exclusivamente en los compañeros y compañeras desaparecidos y ejecutados; y ahí nosotras solamente fuimos testigos. Es decir, lo que se sabe de esos compañeros y compañeras es por los testimonios nuestros.
Luego, la Comisión Valech parte 14 años después, en el 2004 (bajo el gobierno de Ricardo Lagos), y esta no contempla la violencia política sexual. La Comisión Valech solo registra la tortura y la prisión política y tuvo como objetivo calificarte como víctima.
Calificativo que a nosotras nos parece brutalmente asqueroso y no nos representa; a mí no me representa porque lo que debería quedar representado en los trabajos de memoria es la resistencia. Fuimos torturadas y estuvimos resistiendo. Resistimos dolor, no entregar compañeros, y resistimos para resolver colectivamente, dentro de lo que se pudo, una situación tan tremenda.

¿Hubo entonces algún resultado para ustedes?
No pasó absolutamente nada. La Valech publicó un capítulo sobre las mujeres, pero en base a testimonios espontáneos nuestros. Nuestras declaraciones sobre violencia política sexual no fueron parte del registro; pero, como fue tanto lo que declaramos, nos tuvieron que hacer un capitulito, que no significó nada.
Además, y aquí perdimos todas las esperanzas, Lagos estableció 50 años de secreto de los nombres de los victimarios.
Pero ahora Gabriel Boric, en el marco de la conmemoración de los 50 años del Golpe de Estado, anunció que se legislará para levantar ese secreto. ¿Podrían salir más detalles a la luz? ¿Se podría avanzar, por ejemplo, en la tipificación de delitos?
Para nada.
Lo que está proponiendo Boric es más propagandístico que efectivo o un cambio potente.
Si esto se hubiese hecho 30 o 20 años atrás, nos hubiese permitido avanzar, en algún sentido, respecto de los cuerpos de nuestras compañeras y compañeros detenidos desaparecidos.
¿Es tarde para levantar ese secreto?
Yo creo que es muy tarde. Es muy tarde porque… mírame a mí. Yo voy a cumplir 69 años. Los torturadores, los criminales son mayores que nosotras. Han tenido 40 o 45 años de libertad y recién se está juzgando a algunos y otros, desde hace muy poco, desde hace 8 o 10 años que están teniendo alguna condena.
Cuando recién comenzaron las condenas, la prisión fue de 360 días +1 y eso les permitía a los condenados ir a firmar una vez a la semana y luego de eso se iban a su casa a seguir recibiendo pensiones.
Otros que recibieron condenas más largas (como es el caso del ex brigadier del Ejército y ex miembro de la DINA Miguel Krassnoff, que suma 1.017 años de cárcel por delitos de lesa humanidad), están en cárceles con canchas de tenis, con pensiones de 3 millones CLP. Mientras que la reparación para nosotras son 200 mil CLP.
Entonces todo esto ya es muy difícil.
Los padres de nuestras compañeras y compañeros están muertos. Entonces pensar que a 50 años esto va a ser efectivo y con los antecedentes que tenemos sobre lo vacío, sobre todo lo que se guardó sobre la Comisión Valech, yo no tengo ninguna esperanza. Ninguna esperanza porque además los militares, los victimarios han hecho un férreo pacto de silencio, pero férreo.
¿Cuándo comienza el trabajo de poner en la pauta judicial el concepto “violencia política sexual”?¿Cuándo se querellan por primera vez?
Tuve 19 años de juicio para poder llegar a una sentencia. Comenzamos en 2004 de manera colectiva, porque siempre estuvimos en las querellas de nuestros compañeros detenidos desparecidos. Porque fijamos eso como lo prioritario, como lo fundamental. Aunque seguí en paralelo con la Venda Sexy.
Íbamos a ser muchos al principio, pero al final me quedé sola. Entonces partí en 2004 y luego estuve como 8 años en revictimización grosera hasta exámenes ginecológicos para ver si había pruebas de violación ocurrida 30 años atrás; y con tanto trámite sobreseyeron la causa.
De ahí, en 2014 logré que otro ministro, Mario Carroza (ministro nombrado en 2010 por la Corte Suprema para esclarecer casos de causas emblemáticas en violaciones a los derechos humanos) , retomara la causa y metiera el Cuaderno 1 Venda Sexy, y fue ahí por primera vez que pude por fin querellarme por la casa de tortura.
Esta era mi causa y en esta oportunidad puse todo énfasis en la violencia política sexual. No es que no me interesara la tortura, no es que no me interesaran los crímenes de lesa humanidad. Me interesaban, ya en este punto, las mujeres.
¿Seguimos en 2014?
No, ya en 2016 comencé a trabajar con una organización de abogadas feministas que se llama Humana en una defensa centrada en el tema de la violencia política sexual, que era el tema que nos interesaba que dejara ya de estar mencionado en los relatos y que después no tuviera ninguna pena.
Y yo creo que desde esa fundamentación que tomamos de todas las experiencias de nuestras compañeras en América Latina, que también han dado una tremenda lucha, nuestras compañeras argentinas, peruanas, colombianas, guatemaltecas, de ahí tomamos todo lo que había en la jurisprudencia para que se lograra un fallo.
Lo que fue ocurriendo entremedio para ir presentando antecedentes es que no se pudo presentar al “Estado” como responsable de esta violencia, sino a los mandatados. Ocurrió también que el Ministro Carroza tampoco tuvo los instrumentos jurídicos para hacer una condena de acuerdo a la legalidad chilena, entonces él inventa, inventa entre comillas, el “tormento con violencia sexual”.
La demanda ingresa por fin en noviembre de 2020.

Beatriz Bataszew en Irán 3037, Venda Sexy
Y ..finalmente ¡sale el fallo Venda Sexy! 21 de agosto de 2023
Exacto.
Bueno, al final se tipificó con esas limitaciones, pero yo creo que nadie podría pensar, al menos yo, por ejemplo, tener la sensación de justicia casi medio siglo después y luego de 19 años de tramitación legal.
El fallo fue “secuestro calificado y tormentos con violencia sexual”, implicando la cárcel para 3 criminales y una indemnización para las mujeres victimizadas.
Si bien la tardía sentencia certifica el carácter de lesa humanidad e imprescriptibilidad de los crímenes sexuales cometidos por los agentes del Estado chileno de manera sistemática y generalizada contra los cuerpos y las sexualidades de las mujeres que luchamos contra la dictadura cívico-militar, la valoro solo como una constancia, necesaria, por supuesto, pero que de ninguna manera se acerca a la justicia que como sobreviviente merezco.
Esto resulta del todo relevante, puesto que la violencia política sexual nunca se ha dejado de aplicar contra las mujeres y disidencias. La violencia política sexual devino una estrategia para disciplinar y acallar a estudiantes, mujeres, cuerpos feminizados y racializados durante la revuelta de octubre 2019, todos casos impunes. De esta forma, su omisión por parte del Sistema Judicial como estrategia represiva por parte del Estado logra establecer garantías permanentes para la repetición y denegación manifiesta en un horizonte de “Nunca Más”.
Recientemente se falló también la expropiación del inmueble de la Venda Sexy en una intención de hacer un trabajo de memoria …
Nosotras planteamos que no queríamos esa casa por un poco de reconocimiento al trabajo que hemos hecho. No queremos esa casa porque está modificada, tiene jacuzzi, piscina, o sea valor patrimonial no tiene a esta altura, pero particularmente por la forma en la que el empresario dueño de esa casa nos ha tratado durante años.
Nos han roto los lienzos y una baldosa conmemorativa hermosa que nos regalaron.
Es doloroso ver el blanqueamiento que se ha hecho y se hace de las casas de tortura. Todas tenían un nombre, todas, y hoy las que han sido rescatadas llevan el nombre de la calle. Por ejemplo, la de José Domingo Cañas o la de calle Londres (ambas en Santiago de Chile), y lo que fuera la Venda Sexy ahora pasará a llamarse: “Casa Irán 3037”.
Lo que nosotras queremos hacer en esa casa es instalar un memorial precioso que dé cuenta de nuestras luchas y de nuestra resistencia, pero lo queremos hacer como un regalo a todas las mujeres de este país que han sido, que son y que serán víctimas de violencia política sexual. Lo queremos hacer de manera autónoma, lo único que necesitamos es que nos den un espacio y lo queremos construir comunitariamente.
Han sido muchos años de una lucha constante. Usted ya tiene 69 años y seguramente puede hacer un balance de lo que ha sido su vida…
(Hay que decirlo: su mirada ya se serena, suspira y sonríe genuinamente) Bueno, no terminé Ingeniería Forestal… estudié Psicología y ahora soy psicóloga clínica.
Soy madre de dos hijas que ya son muy adultas (de 39 y 41 años), tengo dos nietos. No tengo pareja hace ya mucho tiempo y tampoco quiero tenerla. Estoy muy bien en mi vida así y yo creo que tengo una buena vida.
Yo me siento contenta conmigo, con lo que hago y siempre muy apañada (muy emotiva forma de decir acompañada en Chile), muy querida. Mi vida es bella. A mí me gusta mi vida… ” a pesar de…”
Me siento bien tranquila con mi vida y me gusto. Este es mi último año como psicóloga clínica porque estoy tratando de jubilar, pero tengo que terminar de atender a los pacientes que no se quieren ir nunca.
Respecto a sus hijas, ¿qué le dicen sobre esta sensación de sentirse apañada respecto de toda su lucha?
Mira, yo siempre he tenido una política en mi vida desde que ellas son chicas. Así como para mí es importante la autonomía, también lo es la autonomía de ellas y nunca pretendí adoctrinarlas. Eso te lo digo en el ámbito político. Ellas pueden decidir.
Yo creo que ellas me apañan a su manera, porque ellas primero tienen otra vida y, segundo, no podemos dejar de pensar que escuchar a su madre, siendo una persona relativamente pública, dando este tipo de testimonios, no vaya a tener un impacto en ellas. Entonces hay una que habla más y que discute políticamente conmigo porque yo voy de una forma y ella me sugiere una diferente; y la otra, me apaña.
Cada una tiene su forma particular de estar conmigo. Y para mí es satisfactorio, porque ellas son lo que son y yo también.
Foto de portada: ©cortesía de Beatriz Bataszew. Restantes imágenes ©archivo del colectivo Mujeres Sobrevivientes Siempre Resistentes (https://www.instagram.com/mujeressobrev)

Excelente reportaje, Muchas gracias
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Dr. rer nat. María Angélica Muñoz Jiménez
Escritora, poetisa, articulista,
cuentacuentos.
Payasa de hospital,
coach de la felicidad,
terapeuta de la risa.
Bióloga marina
Handy +4915119039357
E-Mail: maria_angelica1@msn.commaria_angelica1@msn.com
http://www.inspiracionmensajera.comhttp://www.inspiracionmensajera.com/ https://linktr.ee/inspiracion.mensajera
Hola, Maria Angélica:
Nos alegra que te haya gustado la entrevista.
Si bien hicimos este trabajo en el contexto de la conmemoración de un hecho histórico, quisimos ir un poco mas allá y contar un relato en primera persona que hablara por sí solo desde la experiencia y desde la vigencia. Que diera cuenta además de que la historia no es un punto final, que siempre continua y que siempre, pero siempre habrá alguien dispuesto a contarla.
Un abrazo.
Wow! increible reportaje, muy emocionante el relato!!!
Hola, Edu:
muchas gracias por tu comentario, por leer esta entrevista y por el entusiasmo.
Quisimos hacer un ejercicio de memoria con el testimonio en primera persona de una protagonista, en el marco de un hecho histórico como fue el Golpe Militar en Chile. Su historia sigue vigente dado que solo recientemente ha empezado a recomponer su propia experiencia. Experiencia que, estamos seguros, podrá servir de referencia para casos de su naturaleza.
Un abrazo.
Realmente, que los Poderes Públicos Judiciales en toda América Latina, en su mayoría cubiertos por hombres. No hayan constituido jurisprudencia para tipificar el delito de Violencia Política Sexual como crimen de lesa humanidad. Sólo define la impunidad de nuevas bestias judiciales, cobardes y pusilánimes.
Me produce como hombre de la misma edad, argentino, y que presenció una época idéntica desde 1976. Mucha angustia y dolor. Nosotros solo cometimos la grave falta de soñar que militabamos un mundo mejor que estábamos realizando.
Hola, Omar:
agradecemos mucho el comentario y la reflexión que compartes respecto de los hechos expuestos en la entrevista. Aunque sinceramente no tenemos palabras suficientes para definir tus profundas emociones, va quedando la esperanza de que poco a poco, lentamente, los movimientos feministas en la región (Sudamérica) ya han puesto en pauta, la visibilización de este tipo de violencias, como también la promoción y la discusión de leyes de cuotas en los distintos poderes del Estado justamente para abolir este tipo de inequidades e injusticias.
Muchas gracias nuevamente por la lectura y tu gran comentario.
Un abrazo.
Excelente entrevista! Que aún no haya reparacion para las víctimas es otro síntoma de que el estado Chileno se ha vuelto deficiente
Hola, Calamar:
gracias por leer nuestra entrevista y por tus comentarios. Justamente estos ejercicios de memoria son por una parte para sensibilizar y por otra, para entregar información relevante de modo de contribuir a un manejo más humano y más eficiente en el tratamiento de justicias tardías.
Un abrazo.
Una entrevista de lujo, muy bien llevada. Qué fuerte leer las respuestas de una mujer a 50 años de haber sufrido violencia sexual con fines de tortura. Las cicatrices son evidentes. Espero que el Estado -que ahora está integrado por completamente distintas personas – tenga la capacidad de ejecutar, aunque sea tarde, actos positivos de reparación para quienes todavía viven con la sombra de la tortura.
Hola, Dominique:
gracias por leer nuestra entrevista y por tu comentario.
Estos ejercicios de memoria narrados en primera persona dan para muchas reflexiones, muchas. Pensamos que dar espacio a protagonistas de la historia que aporten detalles y confesiones al relato, sin duda que nos humaniza, nos acerca y nos lleva a ser más empáticos y más conscientes del entorno.
Agradecemos mucho tu interés.
Un abrazo.
Un relato que conmueve, principalmente por la falta de reparación del Estado chileno. Una vivencia emocionante y admirable, seguir resistiendo hasta el final.
Un desastre la Justicia en los Pueblos de la región, ante las atrocidades de las dictaduras cívico militares, eclesiásticas y mediáticas, no puede haber reparación a las víctimas cuando los tiempos biológicos se agotan tanto para quienes sufrieron la tortura, como para los genocidas. Entre otras cuestiones y en el caso de Chile, hay una gran cantidad de testimoniantes en quienes fueron los «pelaos» de esa época siniestra, sin embargo nunca han sido citados. Excelente nota, felicitaciones.
Gracias por las felicitaciones en nombre de la autora.