No photos on the dancefloor

Roland Barthes explica en La Cámara Lúcida dos conceptos a la hora de entender la fotografía: el studium y el punctum. El studium de una foto es el gusto por ella pero sin una agudeza especial. Fotos que informan o gustan pero no rompen, sencillamente están bien. En cambio el punctum, es un azar que hace que una foto despunte y afecte a las emociones. Es algo subjetivo y cada persona puede interpretarlo de formas diferentes, puede ser un detalle que se revela o puede no saberse con certeza qué es pero algo hace que la foto me llegue y me atraviese.

Las fotos de la exposición No photos on the dance floor tienen studium y muchas de ellas tienen punctum, gustan e informan sobre el movimiento surgido tras la caída del muro pero también atraviesan. Muestran detalles concretos, situaciones vividas en pleno nacimiento del movimiento Techno en Berlín, hablan de la apariencia y de la actitud que tenían los primeros clubbers de los 90 hasta personajes más actuales del gremio de la música electrónica. Las cenizas del muro dieron lugar al “movimiento juvenil más importante vivido en Europa hasta la fecha”, en palabras de los organizadores.

El Techno se originó en Detroit a principios de los 80 influido por Kraftwerk y el sonido P-Funk de George Clinton, años antes de la caída del muro, pero es en Berlin donde encuentra su sitio y se desarrolla. Clubs seminales como UFO, donde sonaron en 1988 los primeros discos de Acid House llegados de Chicago que también hacían furor en el Reino Unido, otros posteriores como Tresor (cuyo fundador, fue en ambos casos así como del festival Atonal, Dimitri Hegemann), o la tienda de discos Hardwax comandada por Mark Ernestus , fueron piezas clave en el desarrollo del Techno en la ciudad y de su conexión con Detroit, una ciudad gris, fría e industrial que encontró en Berlín su reflejo europeo.

Cuando la maquinaria de la RDA dejó de funcionar, muchos edificios quedaron vacíos, dejando tras de sí un cierto descontrol en cuanto a las propiedades. Tras abrirse la comunicación con la zona Este de Berlin, muchos jóvenes de la parte occidental y otros llegados de fuera de la ciudad empezaron a ocupar estos espacios sin dueño para comenzar una nueva vida. Una gran explosión cultural empezó a tener lugar, apareciendo galerías, clubs, sellos discográficos y centros culturales como Tacheles o Eimer. En las fiestas que empezaron a sucederse, ya fuera en un discoteca, en una fábrica abandonada o en un bunker reconvertido en club aparece una nueva comunidad. Individuos de diferente ideología, nacionalidad, tendencia sexual, raza, procedencia Este/Oeste, encuentran un lugar común en la pista de baile donde conviven sin problemas. Son conscientes que están formando parte de una vanguardia, de algo especial e irrepetible guiado por esta ‘nueva’ música.

La tecnología ha avanzado muy rápido en los últimos 30 años y ha cambiado la forma en la que nos relacionamos, expresamos y comunicamos. En la era de Instagram, el concepto de privacidad se ha diluido en un mar de imágenes y se sobreexpone la vida personal voluntariamente. Con el fin de concentrar al público en el disfrute de la música y de crear un lugar seguro libre de juicios, se prohibe tomar fotos en el interior de los clubs de Berlin. Estos se convierten en cajas negras impenetrables que frenan el torrente de imágenes por unas horas. Este es el lema de la exposición que, paradójicamente, se muestra con fotografías.

Al no haber móviles ni redes sociales en los 90 no se tienen tantas referencias fotográficas de lo sucedido como habría ahora. Algunas pruebas de lo acontecido en los primeros años se pueden ver en el archivo Zeitmaschine (máquina del tiempo), fotos totalmente espontáneas tomadas por Tillmann Brebs, fotógrafo, camarero de Tresor y clubber que vivió en primera persona y documentó lo que pasó en aquellos años.

Otros personajes que documentan la historia a través de su objetivo fueron: Ben de Biel – fundador del Eimer y posterior fundador también de Maria am Ostbahnhof. Se pueden encontrar fotos suyas muy interesantes desde principio de los 90 hasta la actualidad en su página web y en los libros Berlin Wonderland y Berlin Heartbeats – y Wolfgang Tillmans , artista con presencia internacional, que llegó de Hamburgo en 1989, y también vivió de primera mano esa nueva vanguardia que tuvo lugar en Berlin. Fruto de esas vivencias presenta la instalación 1991-2018 – We haven’t stopped dancing yet , con 37 fotografías de este período.

Salvatore di Gregorio corre la cortina temporal 20 años hasta 2013 mostrando After at Secretsundaze. Una serie de fotos de estudio realizadas en formato medio analógico, en las que muestra a representantes actuales de la música de baile como Portable, Tama Sumo, Nick Höppner, Redshape, Soundstream o Nina Kraviz.

Más adelante encontramos el trabajo de Sven Marquardt. Conocido por ser el portero del club Berghain, también desarrolla en paralelo su trabajo como fotógrafo e imparte clases en la escuela de fotografía Ostkreuzschule für Fotografie.
Este año ha participado en los documentales: Berlin Bouncer y Schönheit & Vergänglichkeit (Belleza y Decadencia) donde habla de su trabajo como portero en uno y muestra su lado artístico y su juventud vivida en la RDA en el otro. Producto de estas dos facetas, ha creado una instalación en la que personajes del entorno del club aparecen retratados en blanco y negro arropados por el manto musical del dj residente, Marcel Dettmann.

Para finalizar la exposición se presentan varias proyecciones interesantes: un fragmento de una performance audiovisual de Alva Noto, la famosa marcha del Techno-Viking reinterpretada en diferentes escenarios o “After Hours”, un paseo misterioso, surrealista y reflexivo por el interior de Berghain.

Quien tenga interés en profundizar en este tema puede completarlo con el libro Der Klang Der Familie – Berlín, El Techno y La Caída Del Muro (Héroes Modernos / Alpha Decay) . Imprescindible para conocer al detalle los la historia a través de sus protagonistas.

Como próximos eventos, el 22 de Noviembre se presentará el libro Hi Schatz! de Martin Eberle (entrada gratuita) y el 28 de Noviembre tendrá lugar una charla con Sven Marquardt y Marcel Dettmann.
Más información en: https://www.co-berlin.org/en/program-of-events-no-photos

Esta exposición junto con “Unseen” de Robert Frank estarán disponibles hasta el 30 de Noviembre.

Guillermo Castro

https://www.instagram.com/g_cb_/

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