Mándame una postal, cuéntame tu secreto

El Museo de la Comunicación de Berlín (el museo postal más antiguo del mundo) es una de esas atracciones que tanto turistas como locales suelen dejar a un lado; y es que no es fácil hacerse hueco dentro de una ciudad con una oferta cultural tan apabullante.

Allí organizan habitualmente exposiciones temporales dedicadas a temas concretos, que pueden ir desde los aspectos técnicos de la comunicación hasta cuestiones más conceptuales. Este último es el caso de la muestra que se puede visitar hasta el 19 de marzo de 2019, y que gira en torno a un fenómeno por todos conocido: los secretos.

Dentro del marco de esta exposición se presentó el pasado miércoles Sebastian Schultheiß con varias cajas llenas de tarjetas postales que esparció sobre una manta en el suelo, para que los visitantes pudiesen leer su contenido. Se trataba de una selección de todas las postales que le llegan semanalmente a su apartado de correos, y que forman parte de algo que originalmente comenzó como un proyecto artístico en Estados Unidos allá por el año 2004.

Fue Frank Warren, un artista norteamericano, al que se le ocurrió la idea de ofrecer una dirección de correos para recibir tarjetas postales caseras donde el remitente incluyera de forma anónima algún secreto personal. Las únicas condiciones eran que no hubiese sido revelado antes a nadie, y que fuese cierto. Pronto empezaron a llegar todo tipo de confesiones sexuales, deseos, frustraciones, problemas de pareja, consumos de drogas, esperanzas, infidelidades, conflictos psicológicos y demás confidencias.

En sus primeros dos años de existencia recibió unas 2.500 postales, y el blog (https://postsecret.com/) donde cada domingo se publica una selección de las mejores tarjetas, está hoy en día entre los diez más visitados de internet. Hasta la fecha Warren ha publicado cinco libros, con cuya venta financia una línea telefónica de atención psicológica.

Sebastian Schultheiß, un bioinformático de Tübingen que se dedica profesionalmente a desvelar los secretos del ADN de las plantas, decidió contactar con Warren para crear la versión alemana (http://postsecretdeutsch.blogspot.com/). Sebastian asegura que además de un efecto aliviador para las personas que deciden airear –aunque sea de forma anónima– sus intimidades, también produce un impacto ‘terapéutico’ en las personas que las leen, ya que muchas veces los comentarios que le llegan al blog son igual de impactantes. Lo que él mismo reconoce haber aprendido en este tiempo es que en lo más íntimo de nosotros, todos somos iguales, independientemente de las circunstancias que nos rodeen.

A continuación, una selección de las postales que actualmente se pueden ver en la página:

¿Por qué a veces soy tan jodidamente susceptible?

Nunca canto delante de otra gente, pero en cuanto me quedo solo, no puedo parar de cantar.

¿Por qué contesto a menudo a la defensiva para que los demás no se me acerquen?

No tengo más ganas de seguir solo.

Desde hace seis años estoy en una relación a distancia. A veces lo odio a él y maldigo al mundo porque lo mejor de mi vida está lejos. No quiero volver a casi olvidar cómo se sienten los besos y el sexo (Gracias Ryanair por los vuelos baratos)

A veces me dominan unas ansias incontrolables de comprar, y apenas puedo pararlas. Aunque sé exactamente qué está mal.

¿Cuántas cosas necesito realmente?

Desbandada