¿Corderos entre lobos?

Obra de la artista de Nueva Gales del Sur, Jo Frederiks - publicada en abc.net.au

Una mujer de mediana estatura, joven y de voluminosa cabellera risada y oscura entra en una sala donde han plantado una mesa frente a un montón de sillas plegables. Toma asiento junto a varios hombres vestidos con el desenfado de las americanas de color claro y los pantalones de kaki chino. Parece una anodina reunión de las que organizan las instituciones y partidos en los barrios y pueblos pequeños. Pero no es así. El 7 de octubre de 2018 se hizo historia en Offenbach am Main, en el área urbana de Fráncfort.

Ella es Vera Kosova, cardióloga de 34 años y madre de un hijo pequeño. Es la presidenta de Judíos en Alternativa para Alemania, JAfD, por sus siglas en alemán. ¿Qué? Sí, no están alucinando, es así como lo leen. Esta señora, que viste la misma blusa roja que lleva en los carteles de propaganda electoral de su formación, es una de los 25 judíos que militan en este partido desde los primeros días de su fundación.

No creo que haya que decir que la AfD es lo más xenófobo que hay después del Partido Nacional-demócrata de Alemania (NPD). Kosova se codea con personajes como Alexander Gauland, que elogió la política “prudente de los Reichsprotektors como Reinhard Heydrich”, el organizador de la solución final de la cuestión judía, y con Björn Höcke, que llama al complejo conmemorativo del Holocausto en Berlín “el monumento de la vergüenza”.

Entonces, ¿qué hace Vera Kosova entre estos señores? ¿Es un cordero entre lobos? La respuesta es tan sorprendente como su presencia en la agrupación. La AfD es el único partido que visibiliza la sistemática violencia antisemita de jóvenes de origen árabe y se compromete a restringir la inmigración islámica. Teniendo en cuenta que hoy en día este partido ocupa 92 escaños en el Parlamento y se le considera el segundo más popular, este pequeño grupo de judíos estaría buscando el amparo que los grandes partidos tradicionales no le brindan.

Logo de la nueva asociación. Fotografía de: © dpa, Frank Rumpenhorst.

La noticia cayó en Berlín y Tel Aviv como una bomba. La mayoría de los judíos evitaría la asociación con la AfD, dijo Sergey Lagodinsky, político del Partido Verde y miembro del Consejo de la Comunidad Judía de Berlín, porque: “Aunque hay un alto nivel de ansiedad entre las comunidades judías” debido a la afluencia de refugiados, “todavía hay un alto umbral moral que impide la complicidad formal de participación” con un partido de extrema derecha. En Fráncfort, unas 250 personas salieron a protestar contra la JAfD. “No les daremos el sello de kosher (puro)”, dijo Dalia Grinsfeld, presidente de la Unión de Estudiantes Judíos de Alemania. “Un partido que quiere desterrar nuevamente la vida judía en Alemania no puede ser filojudío”, agregó.

Pero también hubo voces de aprobación, como la de Yehudah Glick, del gobernante partido Likud, que salió al paso a los críticos, invitando a una actitud abierta con respecto a la AfD. Glick declaró que “es una vergüenza que en Alemania, cuando hay problemas apremiantes que preocupan a la comunidad judía, como el apoyo alemán al acuerdo con Irán y las ONG antiisraelíes, las organizaciones judías elijan atacar a sus compañeros… Creo que la principal preocupación de los judíos de hoy en Alemania debería ser el terror de los musulmanes y el antisionismo de los partidos de izquierda”.

Este fenómeno no es exclusivamente alemán. Los partidos populistas están usando la zanahoria del discurso antimusulmán para engatusar a los judíos europeos y simular transversalidad. Marine Le Pen apoya al partido Likud de Benjamín Netanyahu, el holandés Geert Wilders, del Partido por la Libertad, viaja a Israel con frecuencia. El austriaco Heinz-Christian Strache, líder del FPÖ rechaza el odio a los judíos, y el húngaro Viktor Orbán defiende su agenda contra la migración, entre otras cosas, con su supuesta lucha al antisemitismo.

Temiendo otra Shoah, Vera Kosova y los suyos, podrían estar cometiendo el mismo error de los palestinos en su momento al apoyar a Adolf Hitler en su guerra contra los judíos. Balar entre lobos siempre será peligroso.

La primera imagen es una obra de la artista de Nueva Gales del Sur, Jo Frederiks – publicada en abc.net.au

La segunda imagen es el logo de la nueva asociación. Fotografía de: © dpa, Frank Rumpenhorst.

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