No olvidar es más importante que nunca

En conversación con Patricia Font, directora de El maestro que prometió el mar / El mestre que ens va prometre el mar. Entrevista de Montse Majench, responsable del Cicle Gaudí de cine catalán en Berlín.

EL MESTRE QUE VA PROMETRE EL MAR (catalán y castellano. Subtítulos en alemán – OmU) ESP 2023, Dirección: Patricia Font, con: Enric Auquer, Laia Costa, Gael Aparicio, Luisa Gavasa, Ramón Agirre. 105 min.

Patricia Font, directora de la película, junto a Montse Majench, responsable del Cicle Gaudí en Berlín, frente al cine Babylon de Berlín-Mitte.

La directora Patricia Font estará en Berlín para presentar El maestro que prometió el mar, el sábado 26 de abril. Es la primera vez que proyectamos una película del Cicle Gaudí en la sala grande del Babylon, un templo venerado, y significa un reto mayúsculo llenar esa sala, pero vamos a intentar que luzca. Es un gran placer poder ver la película en pantalla grande con la presencia de la directora. La fecha coincide con una conmemoración muy especial en Berlín, como veremos al final.

Tras graduarse en la Escuela Superior de Cine y Audiovisuales de Cataluña, (ESCAC), cuna de destacados cineastas de la nueva ola catalana como J.A. Bayona (Lo imposible) o Mar Coll (Salve María), Patricia Font (Barcelona 1978) rueda su primer cortometraje como guionista y directora, Café para llevar, premiado con el Goya en la categoría Mejor cortometraje de ficción, en 2015. Este aval le abre las puertas del oficio y realiza como directora y guionista obras de comedia y drama para cine y televisión.

Un día recibió el guion de Albert Val con este título tan contundente El mestre que va prometre el mar y empezó un intenso proceso creativo y de producción que culminaría en una película que sacude y remueve, como lo confirma el Premio Gaudí Especial del Público a la Mejor Película en 2024. El público aplaude, tan emocionado como el mismo director del Babylon, Timothy Grossman, al ver la película en febrero, en la sesión de los miércoles a las 11h de la mañana, el Kinderwagenkino, (Cine cochecito de bebé) que él mismo programa. Ahí fue cuando nos ofreció la sala grande para la proyección de El mestre que va prometre el mar, y coincidió con que Patricia Font aceptara la invitación de la Acadèmia del Cinema Català para acompañarla a Berlín. Todo encaja.

Los niños de la escuela de Bañuelos de Bureda (Burgos), donde llega el profesor Antoni Benaiges @Lastor Media

PATRICIA. Me hace mucha ilusión presentar la película en el Babylon. Estuve en Berlín hace mucho tiempo, en el 2010, trabajando, haciendo de script en el rodaje de una película india, Don 2, de Farhan Akhtar. Era la segunda parte de Don, que tuvo gran éxito en la India y decidieron rodarla en Berlín, es un caso muy peculiar. El actor principal es Shah Rukh Khan, una estrella de Bollywood. Estoy hablando de hace 15 años, en aquel momento no tuve ocasión realmente de conocer la ciudad a un nivel más allá del trabajo y me apetecía mucho poder volver, poder revisitar la ciudad desde otro punto de vista, más libre para conocerla y además con el añadido de poder presentar El mestre que va prometre el mar en un cine casi centenario y en una ciudad tan emblemática.

Seguro que notas la diferencia, Berlín ha cambiado mucho en estos últimos años. Por cierto, sin que nadie se haya puesto de acuerdo, El mestre que va prometre el mar se ha estrenado en Berlín este año y desde el mes de febrero sigue en las pantallas. En marzo, la asociación Kämpfer und Freunde der Spanischen Republik 1936-1939 e.V. , Voluntarios internacionales de la libertad, organizaron una sesión en el Kino Moviemento con debate posterior y no solo agotaron las entradas, sino que algunas personas se quedaron en la calle. Hace pocos días, el 14 de abril, conmemoramos el 94 aniversario de la proclamación de la Segunda República española y esta película, que entrelaza el pasado y el presente, viene como anillo al dedo para recordar nuestra historia. ¿Qué motivos nos darías para ver esta película en este momento?

Pues parece que no olvidar es más importante que nunca. Lo cierto es que cuando estábamos preparando esta película, justo antes de rodarla, de esto hace ya muchos años, teníamos serias dudas de si iba a tener sentido y apetecer ahora, teniendo en cuenta la cantidad de películas que tocan el tema de la Guerra Civil española, hay muchísimo cine al respecto. No sabíamos si iba a despertar algún interés y resultó caer en un momento que nadie se esperaba. Ahora, un año y medio después de su estreno, aún va cobrando más sentido rememorar los acontecimientos. Así que creo que la peli es tristemente necesaria de nuevo, además de descubrir hechos reales que son en parte desconocidos, sobre todo la vida del maestro, Antoni Benaiges.

Enric Auquer se transforma en el maestro Antoni Benaiges @Lastor Media

Antes de la película ya se había hecho una obra de teatro, El mar: visión de unos niños que no lo han visto nunca, dirigida por Xavier Bobés y Alberto Conejero y un cómic, La promesa, de Javier Martínez Sancho y Sergi Bernal, que va acompañado de una reproducción de «Sueños. Panoramas, vibraciones, existencias, apetencias, maravillas«, una de las Publicaciones Especiales de la Escuela Nacional Mixta de Bañuelos de Bureba (Burgos), que data de abril de 1936. Cuando leíste el libro de Francesc Escribano, ¿cómo reaccionaste? ¿Viste la película mientras leías el libro?

La verdad es que no fue exactamente así. Empecé al revés, porque Francesc Escribano es, además del autor del libro, el productor de Minoría Absoluta, una de las productoras de la película, junto a Filmax y Lastor Media. Lo conocía de otros proyectos y lo que me mandó antes que el libro fue el guion de la película. Ya había una versión del guion, de Albert Val, el guionista. No conocía la historia del maestro y me atrapó completamente, vi que tenía un potencial muy fuerte a nivel cinematográfico. Enseguida me interesó, sobre todo ese personaje tan inspirador, Antonio Benaiges, y el hecho de que fuese una historia real.

A posteriori, cuando entré en el proyecto, me leí el libro de Paco, Desenterrant el silenci: Antoni Benaiges, el mestre que va prometre el mar, y empezamos con la reescritura del guion. En ese momento es cuando propongo añadir la trama que sucede en el presente.  Es la trama que protagoniza Laia Costa y que representa a las familias que hoy en día aún buscan a sus familiares desaparecidos. Esta trama crea un puente entre el pasado y el presente y le da vigencia al film no está en el libro. (Aquí le comento que, a mi tío, Josep Majench, a los 18 años lo enrolaron en la Quinta del Biberón y nunca más volvió. Hoy en día aún no sabemos dónde están sus restos y de esto hace 86 años). Esto me pasa constantemente, dice Patricia, tanto en coloquios como en entrevistas, mucha gente nombra a sus familiares desaparecidos. Es un tema que se olvida, se instrumentaliza cuando interesa pero se hace poco o nada para subsanarlo.

Los alumnos de la escuela empatizan con el maestro Antoni Benaiges que les promete llevarlos a ver el mar. @Lastor Media

¿Y cómo te planteas el casting? ¿El casting del maestro? Un personaje clave para despertar la curiosidad y la pasión por la vida.

Respecto a la trama de Laia Costa, casi ya en la escritura pensamos en ella, porque yo ya la conocía, había trabajado con ella. Le pregunté si le interesaba, me dijo que sí y entonces lo escribimos en esa dirección. En cambio, para buscar el maestro, pues sí que hicimos casting, aunque no lo parezca, y lo digo porque realmente parece imposible ahora que nadie más pueda hacer ese papel. Enric Auquer ha aportado muchísimas capas al personaje y le ha dado carisma, entre otras cosas.

Enric Auquer se transforma en Antoni Benaiges con una empatía natural con los niños, es maravilloso y parece de la época, realmente está muy bien caracterizado.

Sí, es verdad que tiene mucha mano con los niños, le gusta jugar, se involucró muchísimo. Su relación con los niños actores era muy buena y se transmite en la pantalla. Se trenzó un cariño real.

La historia tiene lugar en un pueblo pequeñísimo de Burgos, Bañuelos de Bureba. ¿Rodasteis en su escenario natural? ¿Quedan vecinos que recuerden la historia?

El rodaje no pudo ser en el pueblo original por varias razones, por un lado, a nivel logístico y económico, la productora es catalana y trasladar todo el equipo a rodar fuera siempre es mucho más costoso, pero, además, el pueblo original está bastante deteriorado. La escuela original existe, es un museo escuela muy bonito que se puede visitar, pero el resto de calles y de infraestructura no nos servía. Encontramos un pueblo a una hora de Barcelona que tenía lo que necesitábamos: Mura.

Los días que rodamos en Burgos fuimos a Briviesca y hablé con los vecinos, se acercaban a saber qué hacíamos. Muchos conocían la historia del maestro desde pequeños porque que se la habían trasladado sus padres o sus abuelos. Para ellos Antonio Benaiges es un personaje muy presente. Siempre hablaban muchísimo desde el cariño y desde el agradecimiento por estar llevando a la pantalla su historia.

En lugar de una placa, una escuela que lleva su nombre.

Sí, el museo-escuela Antonio Benaiges contiene su legado: toda la educación que dio a sus alumnos, que ahora ya están muertos. Me consta que ellos le recordaban hasta muy mayores, como una época muy especial de su vida. Pero sí, la escuela real se puede visitar y además han hecho una recopilación de muchísimo material, de los cuadernos de los niños, de fotografías, etc., que son muy bonitos. Además, siempre están dispuestos a abrirla, a explicarlo todo y mantener viva la memoria de Benaiges como homenaje.

¿Se proyectó en Burgos la película?

Sí, de hecho, la primera vez que se vio en público antes de ir a las salas de cine, hicimos un par de pases en Briviesca para que lo pudieran ver, en agradecimiento a todo; tenía mucho sentido empezar por ahí.

Luego, además, también se estrenó en Burgos en cines y tengo que decir que, especialmente en los cines Gólem, fue uno de los que más taquilla recaudó de toda España, durante el proceso de exhibición en pantalla de cines. 

¿La vieron en catalán?

Yo diría que en la película hay un 5% de catalán, porque son solo dos o tres secuencias al inicio de la película. El acento catalán de Benaiges es una propuesta de Enric Auquer que le da una peculiaridad al personaje y nos recuerda siempre que se encuentra lejos de su casa.

Enric Auquer -Antoni Benaiges- jugando con los alumnos en el bosque. @Lastor Media

¿Tu hijo ha visto la película?

Mi hijo es muy pequeño, en el estreno tenía 6 años. No es una peli para su edad pero él ya había venido al rodaje y sabía tanto de la peli que quería venir. Obviamente no entendió lo que pasaba en muchas partes, pero al menos tenía las secuencias de la escuela para empatizar con los personajes. Era la peli de su madre y estaba muy orgulloso.

Aquí en Berlín Der Lehrer, der uns das Meer versprach forma parte del catálogo del SchulKinoWochen, ciclo de cine pedagógico para jóvenes que organiza Vision Kino  con material para orientar la reflexión después de ver la película. ¿Lo sabías?

No sabía que en Berlín también pasaba. Sí que me han ido diciendo que en algunos sitios de España y en Catalunya concretamente han hecho pases para institutos, pero no sabía que fuera de España también lo hicieran.

Lo cierto es que la peli ha funcionado muy bien fuera de España, especialmente en Australia, Israel, Italia, Alemania y Austria.

¿Cuándo entra la música en la película?

No hay una norma, como en todo en el cine. Se puede hacer de muchas maneras distintas. A veces hay un director que desde el guion ya está hablando con un compositor y ya está haciendo pruebas. Yo en mi caso no empiezo por ahí. Sí que siempre lo tengo en mente, qué tipo de música acompaña a ese guion, obviamente. Pero es verdad que, a nivel más logístico, para producción, el compositor o la compositora entran más tarde, en el proceso de postproducción.

En El maestro que prometió el mar, cuando teníamos partes de montaje avanzadas las enviábamos a la compositora, Natasha Arizu (nominada al Goya por la mejor música original). Ella hacía su propuesta y en base a ello yo pedía cambios y ella seguía probando. Es un proceso lento, como lo son la mayoría de los procesos creativos, porque se construye paso a paso. Además, no solo se valora la composición en sí, sino qué secuencias deben o no ir con música y cuándo debe empezar y acabar un tema musical. Este es un tema fundamental, la música tiene un gran poder emocional, y define una gran parte del alma de la película. No conocía a Natalia, era su primera banda sonora, y desde las primeras pruebas demostró tener la sensibilidad y personalidad que el film necesitaba. Tiene un gran talento e hizo un trabajo precioso en El maestro

Laia Costa (Ariadna), interpreta la nieta de uno de los alumnos de Antoni Benaiges, que fue fusilado y arrojado en una fosa común en la provincia de Burgos. @Lastor Media

En una entrevista leí sobre cuando decidiste ser directora de cine y me gustó mucho ese momento de pura convicción, sin dudas. ¿Lo podrías volver a contar?

Es una vocación muy fuerte que me nace con 6 o 7 años. Tiene que ver con el hecho de que mis padres son muy cinéfilos y me llevaban mucho al cine y al videoclub, cuando aún se iba al videoclub. Y en casa siempre se ha hablado mucho de cine, siempre se ha visto mucho cine. Aún hoy se habla de cine en la mesa. Creo que hay una influencia muy clara. Sin contar con el hecho de que cuando yo dije de pequeña, yo quiero ser directora de cine, nadie me dijo que no podía. Es algo que tengo que agradecer a mis padres en un momento en el que no era muy normal. Cuando yo era pequeña no había escuelas de cine en Barcelona. Luego, por suerte, el panorama cambió y no lo tuve tan difícil para, al menos, poder estudiarlo. Pero sí que era una idea un poco loca. Y, sencillamente, nunca me salió de la cabeza.

También desde pequeña también ya escribía cuentos, historias y pelis. Es algo que tienes ahí dentro y tienes que sacarlo adelante porque, si no, de ninguna manera, dedicándote a otra cosa vas a sentirte realizado. 

También leí que a esa edad viste un documental sobre el making off de una película y te marcó muchísimo.

Ah, sí, es verdad. Sí que me acuerdo de ese momento. Recuerdo la sorpresa desde mis ojos de niña al ver un decorado y toda la maquinaria de un rodaje. Así descubrí que todo este mundo del que siempre estábamos hablando, el cine, se podía hacer. Y, enseguida, pregunté, ¿pero entonces quién hace esto? Y mi padre me dijo pues, el director de cine. Y dije, pues, yo quiero ser directora de cine. Y así lo tuve de claro.

©Lastor Media


Te has formado en  la Escuela Superior de Cine y Audiovisuales de Cataluña, ESCAC. ¿La recomiendas?

Sí, yo creo que el ESCAC es una de las mejores escuelas para aprender a hacer cine. Creo que la concepción de cine como oficio es muy importante porque es una profesión que, por mucho que tú puedas estudiar en una clase, una materia, una teoría, historia de cine, etc., al final, para mí, es un oficio que se aprende haciéndolo y equivocándote y aprendiendo de tus errores. Y creo que es una filosofía que el ESCAC tiene muy clara, fomenta muchísimo la práctica desde el inicio. Y esa práctica es lo que tiene un gran valor y creo que es también el secreto del éxito de la escuela.

¿Y ahora qué tienes entre manos?

Ahora estoy solapando proyectos. Por un lado, estoy acabando de escribir un guion para poder dirigirlo. Ya veremos cuándo porque habrá que levantar la financiación y normalmente tarda unos años. Mientras, he empezado a preparar una serie que voy a rodar en septiembre.

¿Desde el punto de vista de la dirección, es muy diferente rodar una serie o una película cuando te enfrentas a este trabajo?

En las series en las que yo he trabajado, el plan de rodaje necesitaba aunar varios equipos rodando simultáneamente y había que rodar muchas páginas de guion al día. Cuantas más páginas tienes por rodar obviamente menos tiempo tienes para cuidar lo rodado, así que, entre la complejidad de la infraestructura y la brevedad de los tiempos, muy a menudo se antepone la prioridad de cumplir el plan de rodaje frente a rodarlo como te gustaría. También éramos varios directores para ponernos de acuerdo e intentar que no se notase en el material diferentes estilos de dirección. Todo esto hace que rodar una serie sea muy complejo. Pero haciendo series he aprendido a ser muy resolutiva y rápida, algo que he podido aplicar a los rodajes de las pelis cuando ha sido necesario.

Como despedida, volvamos a la película que nos ocupa, El maestro que prometió el mar y escuchemos tu recomendación.

Como película ofrece sobre todo una historia muy emotiva. Es un drama histórico. Estoy muy orgullosa de las interpretaciones de los actores, no solo de Enric, también de los niños, de Laia, y del resto del elenco.

A nivel cinematográfico, creo que es una historia muy honesta con lo que propone y con lo que luego la gente se lleva a casa. Además, pone luz a una historia silenciada que tiene, por supuesto, un añadido: hablamos de un hecho real histórico.

El día de la proyección de la película coincidió con la fecha del bombardeo de Gernika por parte de la Legión Cóndor. Los vascos de Berlín conmemoran el 88 aniversario de este ataque inmortalizado por Picasso en la Guernicaplatz, Berlín-Zehlendorf, a las 17.00 h. Quedan heridas abiertas y cicatrices, para no olvidar.


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Montse Majench

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