Recuérdame no olvidar

Parece que todo comienza con la muerte.

¿Qué nombres queremos recordar? ¿Qué historias queremos contar sobre estos nombres? ¿Por qué es importante para nosotros recordarlos?

¿Qué sigue después del duelo? 

Recuérdame no olvidar es el título de una instalación audiovisual participativa compuesta de tres elementos: una fotografía del cementerio “Nueva Esperanza” –uno de los más grandes de Sudamérica–, imágenes generadas con inteligencia artificial y un altar. 

La Nueva Esperanza de Rosalina

La idea nace de un proyecto fotográfico experimental de documentación durante la segunda ola de la pandemia en el año 2021, año en el que mi país, Perú, alcanzó el mayor número de víctimas per cápita, según cifras oficiales. 

En ese contexto, mi abuela Rosalina Hipólito Raymundo falleció a causa del virus Covid; pero principalmente por la falta de oxígeno en los hospitales del Perú. En ese momento, y debido a mi estatus migratorio, yo me encontraba en Alemania sin posibilidades de viajar al exterior.

Las honras a la memoria de mi abuela debían haber tomado parte en el cementerio Nueva Esperanza. Con sus más de 60 hectáreas este alberga más de un millón de nichos, lo que lo convierte en uno de los polos culturales más importantes de la periferia sur de Lima.

Mi abuela tenía de alguna manera planeado encontrar en ese lugar descanso eterno, junto a una de sus hijas y a su madre. Para ello, junto con mi abuelo, se construyeron dos nichos más, conformando una especie de casita para la eternidad.

El destino caprichoso quiso que en lugar de ello nos hiciera compañía en nuestra casa familiar. En el momento de su fallecimiento, el gobierno había prohibido el acceso a cementerios y diversos espacios públicos, incluso al aire libre, bajo pretexto de controlar la expansión de la pandemia. Que en ese momento ya era una cuestión de emergencia sanitaria nacional. 

Fotografía original de Ruben Bernuy aquí. Edición: Ruben Manuel

Inteligencia artificial al son de Flor de la Retama

Durante mis últimos dos viajes a Perú, uno justo antes de la pandemia y el último que hice con mi hijo de pocos meses de nacido, tuve la oportunidad de ver campos de flores de papa en las alturas de la sierra sur y central. 

Aquella flor de colores lilas intensos, dado el importante alimento que sus entrañas ofrecen, me llevaba a pensar en la vida. Entonces para efectos de mi investigación me dispuse a encontrar una flor que fuera de alguna manera su antítesis.

Esta la encontré en la flor de la retama, la que sin tener un aspecto estético específico que guarde una relación con la muerte, fue inspiración de una de las canciones más representativas de la historia del Perú contemporáneo.

Luego de casi dos décadas del fin del conflicto armado interno que dejó en el país un saldo de más de 23 mil entre muertos y desaparecidos por ambos bandos del conflicto, la historia parece repetirse. Las 67 recientes víctimas del actual gobierno peruano, están quizás proporcionalmente distantes a lo ocurrido entre los años 1980 y 2000, pero hasta la fecha no han sido esclarecidas, investigadas ni mucho menos procesadas por el poder judicial del país. Y esto a pesar de contar con evidencia presentada tanto por la Defensoría del Pueblo como por sendas comisiones por los Derechos Humanos que visitaron Perú durante las últimas semanas. 

Es así que combinando vida y muerte diseñamos paisajes andinos con ayuda de más de una inteligencia artificial. El resultado: una experiencia de color y diseño bastante ambiciosa aunque aún muy lejos de la realidad –al menos de la que mis ojos pudieron ver; y con la que mi inconsciente aún sueña: campos de flores de papa y de retama en las alturas del Titicaca en Puno.

“Flores de Papa y Retama, al fondo el Titicaca” –  Ruben Manuel & IA DreamStudio

Un altar para no olvidar

Reflexionar sobre altares es recordar lo efímera y frágil que es la vida; pero también es una oportunidad para materializar sentimientos en vida honrando a las personas que dejaron este plano. 

La pieza es entonces una proyección del duelo que los peruanos venimos sobrellevando desde la pandemia, donde las restricciones a las libertades personales y el uso desmedido de la fuerza para la contención de la expansión del virus parecen haber marcado un precedente para la imposición de un régimen autoritario que no escatima en apuntar y disparar contra sus propios ciudadanos. 

El proyecto se extiende hasta esta parte del mundo, donde, en un contexto de guerra, también estamos velando a nuestros caídos y resistiendo a las pugnas de poder que nos trascienden como ciudadanos.

De esta manera, se invita al público a compartir historias, anécdotas, incluso recetas o noticias relacionadas con los nombres de las personas que no quieren olvidar. Entre cada conversación el cuaderno de notas estará abierto para que toda persona pueda: o bien solamente escribir allí sus nombres, o bien participar activamente contando en público su propia práctica de la memoria, ya sea esta personal o colectiva.

Recuérdame no olvidar se encuentra actualmente en fase de programación con el fin de dar continuidad a un trayecto itinerante y participativo en su misión por recolectar tantos nombres e historias mientras dure su ciclo para luego decantar en una publicación donde el contenido y la documentación del cuaderno de notas y los talleres que se lleven a cabo se puedan desarrollar más a profundidad.

La instalación fue presentada el 29 de junio de 2023 en el marco del programa Artist Training de la Universidad de las Artes de Berlín -UdK – en el espacio Panda Plataforma de la Kulturbrauerei de Berlín.

Desde ya todo mi agradecimiento a quienes brindaron y brindan su apoyo para que Recuérdame no olvidar iniciara y prosiga su camino.

Help Me remember not to Forget -video

Notas de niño ucraniano

Notas de Mariia

Ruben Manuel (1986, Lima, Perú) es un artista transdisciplinario y mediador gastronómico-cultural. Sus proyectos incluyen formatos audiovisuales, performativos y participativos con los que aborda cuestiones sociales y ambientales como la migración, la diversidad, la memoria histórica y el cambio climático.

Es fundador del proyecto INTIKUREN: entre mesas y culturas, que desde el 2020 ha ofrecido más de una docena de eventos entre talleres de cocina, conversatorios, pop-ups y küfas. Actualmente trabaja en cooperación con la iniciativa berlinesa LebensMittelPunkt en Haus der Statistik.

Ruben Manuel es además Magister en Gestión Cultural y ha ofrecido conferencias en Lima, La Paz, Frankfurt (Oder) y Stuttgart sobre su trabajo como gestor e investigador en torno a la cultura de participación.

Todas las imágenes: @Ruben Manuel


El proyecto INTIKUREN en Desbandada:

RubenManuel

Entremeses autobiográficos. Arte para todos los sentidos.

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