El azul del aire

Guión ganador de la Usina de Guiones Breves 2021

Cuando nos pusimos en contacto con Georgina Pretto, la ganadora de la Usina de Guiones Breves 2021, quedamos en publicar solo algunos fragmentos de su texto. La intensidad del mismo, así como la propia concepción de la historia, nos hace muy difícil romperlo y ofrecerlo troceado. Por ello, lo presentamos íntegro. Su extensión nos lo permite, pues una primera lectura no se lleva mucho más de veinte minutos. Y es que no se trata de un guión al uso. Está aún cerca del relato. De hecho, del relato de terror. De un relato de terror que muy bien podría sumarse a la serie iniciada con los cuentos generados en el taller de relatos de terror dirigido por Izaskun Gracia Quintana, y que publicamos ya en Desbandada, y que han tenido luego continuadores. Se diría que la narración de terror se nos da muy bien a los que vivimos en esta ciudad, en Berlín.

Lo que nos plantea el excelente y muy sugerente guión de Georgina es, entre otras cosas, el establecimiento de los límites entre géneros. Tal y como está escrito, podrán algunos decir que es más un relato que un guión de un cortometraje. La ausencia de diálogos diferenciados con guiones tipográficos, la falta de acotaciones para los actores, la presentación más narrativa que dramática, nos hace verlo más como una ficción narrativa que como el texto para un corto. No creemos que sea una carencia artística, más bien un logro de la autora. Construye un relato con imágenes donde los diálogos apenas intervienen en la configuración dramática, que en sí misma es altamente sugerente. La extraña situación reducida a dos espacios, no queda explicada. Y por si fuera poco, está llena de referencias a una realidad, la de la multiculturalidad y del multilingüismo, de la ciudad que compartimos, una ciudad en la que conviven alemanes, hispanos, refugiados… Frente a esa multiplicidad y complejidad, la máxima que parece conducir a Georgina a generar su corto parece ser la de «menos es más». Porque la acción dramática es simple; los personajes, pocos; los espacios, reducidos, tanto en número como en tamaño. Con tan pocos elementos, Georgina consigue construir algo sorprendente. Nos resta a nosotros, los lectores / futuros espectadores, darle un sentido, quizá alegórico, quizá simbólico, impactados aún por la extrañeza y el asombro de estos comportamientos no explicitados.

Todo ello nos llevará, inevitablemente, a releer el texto, y al futuro director le supondrá un verdadero reto trasladar a la pantalla.

Advertencia de la autora: el título es provisorio.


EL AZUL DEL AIRE

Por Georgina Pretto. Octubre de 2021

01. EXT. PULMÓN DE EDIFICIO – MEDIODÍA

Una profunda y oscura grieta atraviesa la medianera gris del pulmón del edificio. Es pleno mediodía pero la claridad apenas logra colarse por las paredes del contrafrente. En el interior de una de las ventanas hay un frasco con una PLANTA recién germinada. Sus tallos están débiles y aplastados contra el vidrio intentando recibir hasta la última gota de luz posible.

02. INT. HABITACIÓN / DEPARTAMENTO DE AMIR – MEDIODÍA

AMIR (28) observa de cerca a la PLANTA y resopla resignado. Es delgado, de tez trigueña y pelo corto oscuro, lleva una remera gastada y un pantalón deportivo varios talles más grande. Abre un bolso y ordena unas pocas pertenencias en las cajas de madera que hacen las veces de placard. La habitación es minúscula y bastante oscura. AMIR se tira en el colchón en el piso. De un bolsillo interno del bolso, saca un pañuelo de seda elegante y de colores vivos. Dentro están guardadas tres semillas de aspecto rugoso. Con cuidado, vuelve a plegar el pañuelo y lo esconde bajo la almohada. AMIR se recuesta y fija su mirada en la grieta de la medianera.

03. INT. COCINA / DEPARTAMENTO DE AMIR – MAÑANA

AMIR sale de su habitación con su PLANTA, y encuentra a sus siete compañeros de piso preparando el desayuno todos al mismo tiempo. AMIR queda perplejo observando la situación. Con dificultad con el idioma esboza un apagado buen día. Nadie le responde, están todos concentrados en su hacer. PATRICK (23) revuelve la heladera y acusa a AHMED (26) que le comió su comida. SABINE (29) pelea a los codazos para conseguir una hornalla. CHARLOTTE (23) y MERCEDES (20) se intercambian la ropa y se visten delante de los demás. STEFEN (31) y MOMO (29) tragan rápido su café mientras se burlan de sus amigos. Mientras se termina de poner la camisa, CHARLOTTE se acerca a AMIR. Es linda, rubia y lleva el pelo atado. Le pregunta por la planta muerta. AMIR no llega a responder cuando desde el otro lado de la cocina, AHMED interrumpe a los gritos preguntando a quién le toca decorar la casa para la fiesta de despedida de Stefen. CHARLOTTE revolea los ojos fastidiada y le confiesa a AMIR que le toca a ella pero que sola no puede, y le pide ayuda. AMIR duda un instante, y le responde con un tímido sí. CHARLOTTE explota de felicidad, lo abraza y con una enorme sonrisa le informa a los demás que Amir y ella se encargarán de todo. Al unísono todos festejan la decisión, y rodean a STEFEN pidiéndole que no se vaya, que se quede con ellos. Como un torbellino, CHARLOTTE agarra sus cosas, le da un abrazo a STEFEN y se va. Detrás de ella, salen todos apurados. AMIR se queda solo con su PLANTA, contemplando en silencio el caos que dejaron en la cocina.

04. INT. DEPARTAMENTO DE AMIR – NOCHE

La PLANTA tiene un aspecto amarillento pálido, algunas raíces intentan escapar del f rasco y una de las hojas comenzó a marchitarse. El frasco está sobre un parlante envuelto con luces de colores que parpadean al ritmo de la música. El departamento está lleno de GENTE bailando, cantando y hablando a los gritos. CHARLOTTE sirve unos snacks en la mesa y AMIR recorre el lugar ofreciendo bebidas a los invitados. Intenta sumarse a un grupito, pero aún le cuesta mantener una conversación en otro idioma. CHARLOTTE se acerca a hablarle y le pregunta por qué anda por todos lados con esa planta. AMIR elige lentamente las palabras que usa. Le cuenta que su madre le regaló esas semillas antes de huir de su país y que le cuesta mucho hacerla crecer. En casa de sus padres esa planta crecía fácilmente y era la favorita de su madre. CHARLOTTE escucha con paciencia, a veces lo ayuda con las palabras que le cuestan. AMIR le explica que es la segunda vez que lo intenta, y sólo le quedan un par de semillas porque perdió el resto durante su largo viaje. CHARLOTTE está conmovida por la historia e intenta ayudarlo. Le cuenta que al día siguiente debe llevarle las compras a la vecina de abajo y como su casa está repleta de plantas, está segura que lo va a poder ayudar. AMIR, entusiasmado, acepta acompañarla. Un TEMA DE MODA empieza a sonar y la gente grita emocionada. STEFEN sube el volumen y arenga a los que estaban sentados para que se sumen al festejo. CHARLOTTE lo agarra a AMIR del brazo y l o arrastra al centro de la pista. Todos rodean a STEFEN y corean el estribillo.

Unos GOLPES METÁLICOS se escuchan insistentes en los caños de calefacción, pero nadie parece escuchar. Los parlantes debajo de la PLANTA retumban con más fuerza. La hoja marchita se desprende, y cae.

05. INT. HALL DE DEPARTAMENTOS – MAÑANA

Temprano por la mañana, CHARLOTTE y AMIR salen del ascensor con varias bolsas repletas de cosas. AMIR todavía está dormido. En sus manos trae a su pequeña PLANTA. CHARLOTTE t oca el timbre. Al rato, SE ESCUCHAN unos pasos del otro lado de la puerta. El rostro serio de ANA (70) aparece detrás de la angosta ranura que deja libre el pasador y le pregunta a CHARLOTTE quién es ese hombre. Mientras le va pasando las cosas por la ranura, CHARLOTTE le cuenta que AMIR se mudó hace unos días con ellos, que tiene un problema con su planta y que necesitan de su ayuda. Con el ceño fruncido, ANA lo mira de arriba a abajo y extiende el brazo con la mano abierta. AMIR, con desconfianza, le entrega la PLANTA y ANA cierra la puerta dando un portazo.

06. INT. PASILLO / DEPARTAMENTO DE ANA – MAÑANA

El pasillo de ANA es muy oscuro y todas las puertas están cerradas. Apenas se distingue el lugar. ANA deja la PLANTA en el piso rezongando. Mientras va llevando las bolsas con las compras a la cocina, masculla algunas palabras por lo bajo, y cada tanto lanza una queja explosiva. ANA es menuda y lleva su edad marcada en la piel. Viste un camisón y está descalza. Agarra la PLANTA y la lleva a la cocina. La PLANTA se sacude con el andar inestable de la mujer.

07. INT. COCINA / DEPARTAMENTO DE ANA – MAÑANA

La cocina está repleta de plantas, todas tienen un aspecto moribundo. Aquí y allá, productos químicos, macetas apiladas, pequeñas mangueras. Parece una sala de rehabilitación de plantas enfermas. En la bacha hay varias flores sumergidas en un líquido espeso, sobre la mesada hay un grupo de plantas pelonas sin hojas, en otra esquina hay otras plantas con manchas negras aisladas de las demás por un plástico transparente. Unas moscas vuelan insistentes sobre un plato con restos de comida. Medio tomate, unas rebanadas de pan seco y algo de queso ya derretido por el calor de la calefacción. Los vasos con agua apoyados en la estufa hacen que los azulejos transpiren humedad. ANA ordena las cosas de las compras. Acomoda en el piso unas latas de comida que se multiplican por montones y agrega un paquete más a la pila de papeles higiénicos. Luego, inspecciona de cerca a la nueva integrante y se toma su tiempo en cada posición. La gira, la inclina para observar sus nervaduras, acaricia las raíces que cuelgan del frasco. Tenés sed, sentencia. La rocía con agua fresca y la PLANTA la absorbe con avidez. ANA acerca su rostro a la PLANTA y le susurra unas palabras inentendibles. Esboza una sonrisa hueca y comienza a cantar una MELODÍA suave que hace que su mirada se pierda hacia la ventana. Las nubes van y vienen, el sol intenso ingresa cada tanto a la cocina, el viento que se cuela por las ventanas mueve suavemente las cortinas blancas explotadas de luz. ANA totalmente ida, apenas pestañea, tiene los ojos vidriosos. Sus manos están suspendidas en el aire, y sus dedos repiten un movimiento mecánico.

08. INT. PASILLO / DEPARTAMENTO DE ANA – MADRUGADA

Es muy temprano a la madrugada, el sol aún no asoma. ANA observa por la mirilla de la puerta y luego apoya su cabeza. No escucha nada. Vuelve a comprobar por la mirilla que no haya nadie en el hall. Respira profundo, y sale.

09. INT. PASILLO / DEPARTAMENTO DE ANA – UN RATO DESPUÉS

ANA regresa con una bolsa más pesada de lo que puede cargar. Cierra la puerta con llave y pone las trabas. Toma aire y con dificultad arrastra la bolsa por el pasillo. Abre la última puerta del fondo y entra.

10. INT. COCINA / DEPARTAMENTO DE ANA – MÁS TARDE

La claridad de la mañana apenas entra por la cocina, afuera los árboles se mueven con el viento y unos pájaros pelean en el aire. De la ventana cuelga una cortina blanca tejida, sus hilos se unen formando pequeños círculos que después se abren y se vuelven a unir, formando una red de óvalos en la tela. El sol escapa detrás de una nube y por un momento un mar de círculos se dibuja sobre la PLANTA. Sus tallos están más erguidos y tiene mejor aspecto. SE ESCUCHA EL TIMBRE. ANA entra a la cocina gritando furiosa y se lleva la PLANTA bruscamente.

11. INT. PASILLO / DEPARTAMENTO DE ANA – CONTINUACIÓN

ANA no responde. Se queda petrificada en el pasillo abrazando la PLANTA y mirando fijo la puerta. El TIMBRE insiste. Del otro lado de la puerta SE ESCUCHA la voz de AMIR pero apenas se entiende lo que dice. ANA se tapa los oídos con las manos llenas de tierra negra, y grita angustiada. La PLANTA cae al piso y el frasco se rompe en mil pedazos.

CORTE A:

12. INT – BAÑO – NOCHE

Una pequeña ventana en altura deja pasar algo de luz proveniente de la calle. Se escucha agua correr, como si una canilla estuviera mal cerrada. Por un instante, las luces de un auto pasando dejan ver el contorno de una persona sentada. ANA abre los ojos deslumbrada por la luz, se toca la cabeza con un gesto de dolor. Con la mirada perdida recorre el lugar, parece no reconocer dónde está. Es un baño grande, con paredes oscuras, un tacho de basura repleto de papeles. Su ropa está húmeda y algo sucia de tierra. Con dificultad logra pararse, tira la cadena y se acerca al lavabo. Encuentra sus ojos en el espejo, se toca los pómulos, el cuello, los oídos. Algo mareada, se agarra de los bordes y abre la canilla. El agua se va manchando de la tierra negra que sale de sus manos.

13. INT – PASILLO – NOCHE

ANA sale del baño y ante ella se extiende un largo pasillo. Es muy similar a su departamento, pero parece más largo, con más puertas y todas están abiertas. ANA, descalza, tirita de frío. Está empapada. Escucha unos ruidos que provienen del fondo. ANA da unos pasos, se sostiene de las paredes. Pisa un vidrio que se incrusta en su pie. ANA se queja del dolor en silencio, ve los vidrios del frasco roto pero no hay rastros de la PLANTA. Se saca el pedazo de vidrio, le sale bastante sangre. SE ESCUCHAN unas pisadas que se acercan. ANA no ve a nadie, entra en pánico y comienza a caminar rápido. Renguea y va dejando un rastro de sangre en el piso. Detrás, una figura atraviesa las puertas, la persigue. SE ESCUCHA la risa frenética de CHARLOTTE que se repite una y otra vez. ANA corre como puede, el pasillo parece no terminar nunca. La voz de AMIR aparece distorsionada y amenazante. Un intenso foco de luz se prende y enceguece a ANA. Unos círculos de luz se dibujan en el pasillo. Cientos de pequeños óvalos danzantes la rodean, en el piso, en las paredes, en su piel, en su cara. La cortina de la cocina cae sobre ella, la atrapa y la asfixia. ANA intenta zafarse como puede. En el final del pasillo, una ANCIANA camina lentamente hacia la última puerta. Está bastante encorvada, tiene el cabello revuelto y lleva puesto el mismo camisón de ANA. La ANCIANA tiene la PLANTA entre sus manos y se mete en la habitación del fondo. La cortina cede, ANA toma una bocanada de aire y la sigue.

14. INT. JARDÍN DE INVIERNO / DEPARTAMENTO DE ANA – NOCHE

ANA llega a la última puerta. El lugar rebalsa de plantas y flores de distintas formas y colores. Allí, el aire es cálido y espeso. Parece una selva. La PLANTA está en el centro, rodeada del resto de las plantas de verde vibrante. La ANCIANA se arrodilla en el piso y abre una bolsa enorme. Dentro, unas lombrices se hacen paso entre unos terrones compactos de tierra negra. La ANCIANA mete sus dedos y los va desarmando. ANA cierra los ojos, ahora es ella quien está arrodillada en el piso desarmando los terrones, y hunde sus manos cada vez más profundo en la tierra fértil, húmeda. Desde la puerta, ANA se ve a sí misma en el centro de la habitación. El piso está completamente cubierto de tierra negra, ANA termina de plantar la PLANTA sobre un montículo de tierra. Se hace un bollito y se acurruca junto a ella. El TIMBRE vuelve a sonar. De lejos, SE ESCUCHAN las voces de CHARLOTTE y AMIR. Un rayo de luz atraviesa el aire espeso de la habitación. Y del tallo de la PLANTA brota una minúscula hoja que brilla de un verde intenso. ANA aún acostada en el piso, sobre la tierra, la abraza y se estremece. Comienza a tararear su suave MELODÍA.

15. EXT – PULMÓN DEL EDIFICIO – AMANECER – CONTINUACIÓN

Las voces de CHARLOTTE y AMIR retumban en el pulmón del edificio. Una sirena se acerca al lugar. La luz del amanecer inunda la medianera. Una pequeña planta, muy parecida a la de AMIR, se asoma de la profunda grieta mientras la MELODÍA de ANA comienza a apagarse.

FIN

Georgina Pretto es argentina. Nació en Buenos Aires en 1976. Trabaja como directora de fotografía y colorista, oficia que también ejerce otro ganador de la Usina, Mario Orías. Se define a sí misma como cineasta especializada en cinematografía y color. Se graduó en la Escuela Nacional de Cine de Argentina (ENERC). Ha participado como directora de fotografía en videos musicales, documentales y largometrajes como Matar al dragón (2020), de Jimena Monteoliva, el largometraje de Fernando Salem La muerte no existe y el amor tampoco (2019), y No way to say goodbye, un documental creativo del director búlgaro Plamena Slavcheva. Durante estos años, recibió premios y fondos creativos por su colaboración artística en diferentes proyectos. Fue seleccionada para participar como directora de fotografía en Berlinale Talents, en IDFAcademy 2020, y le otorgaron la Beca Vilmos Zsigmond ASC para una especialización en Cinematografía Expandida en Los Ángeles. Es miembro de Autores Cinematográficos Argentinos (ADF) y de los colectivos internacionales IFCF y Free The Work (FTW).

Revista Desbandada

Un comentario sobre “El azul del aire

Deja una respuesta

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s