El pueblo fantasma de Brandemburgo que albergaba bombas nucleares

Imágenes: Jaime de Lorenzo

Después de hora y media de conducción hacia el norte de Berlín llegamos a nuestro destino. El cartel a un lado de la carretera indica el nombre del pueblo, Vogelsang. Para muchos es un nombre totalmente desconocido, incluso para los propios alemanes. ¿Qué tiene de especial ese lugar? ¿Qué nos trae aquí? Un pueblo en el que el tren dejó de parar hace tiempo y que está conformado por apenas una decena de casas.

El camino está cortado. Hay que dejar el coche. Para los ojos de la gente normal solo hay bosque y más bosque. Eso debieron pensar en 1953 los militares soviéticos, solo bosque. Unos cuantos kilómetros a pie adentrándose en la arboleda y ahí está, el verdadero Vogelsang. Un pueblo artificial construido por la Unión Soviética a espaldas de la República Democrática Alemana y todo el bloque occidental para albergar cabezas nucleares veinte veces más potentes que las lanzadas en Hiroshima y a la Vigesimoquinta División de Tanques de la URSS. Diez años antes de la crisis de los misiles en Cuba, la URSS ya tenía proyectiles apuntando a Londres y distintas bases británicas.

Pero esto no es todo. Para no llamar la atención, decidieron construir un verdadero pueblo con su escuela, gimnasio, viviendas, etc. Llegó a albergar aproximadamente 15.000 personas entre civiles y soldados. Junto con los tanques, formaban un verdadero ejército en el corazón de Alemania. De este lugar escondido entre los árboles ya solo quedan los cimientos y la chatarra inservible que nadie se ha querido llevar. Todavía se pueden apreciar los mosaicos típicos de la época soviética. Algunas paredes siguen empapeladas con periódicos en ruso o incluso en el gimnasio te puedes encontrar el acta de algún partido de baloncesto.

Las inteligencias americanas y británicas sabían que existía un movimiento de material nuclear en el espacio de influencia soviético pero no pudieron determinar el lugar exacto. Era en Vogelsang.

Después de que en 1992 el ejército soviético se retirara por completo la naturaleza se ha abierto paso y ha recuperado el espacio que le fue sustraído para el levantamiento de esa base. Esto ocurrió sin que nadie lo supiese, sin llamar la atención. Por lo que es irremediable preguntarse: ¿Qué estará pasando ahora mismo sin que nosotros lo sepamos?

Desbandada