A 50 años del golpe – Desde Argentina hasta Alemania: Nunca Más

24 de marzo de 1976/2026: Florecerán pañuelos. “A 50 años de la dictadura más cruel de Argentina, frente a un gobierno empecinado en negar o justificar el terrorismo de Estado, insistimos en hacer memoria de manera activa, colectiva y participativa como lo han hecho las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo durante cinco décadas», convocan las Abuelas.

Compartimos aquí reflexiones e informaciones sobre el estado de cosas frente a los desafíos actuales y el avance del negacionismo en el actual gobierno de Milei. También una invitación para el 24 en Berlín. Los derechos humanos en peligro. Y no solo.

En diciembre de 2023, apenas días después de comenzar su mandato, el gobierno Javier Milei emite el Decreto de Necesidad y Urgencia 70/2023, denominado oficialmente“Bases para la Reconstrucción de la Economía Argentina”. Este decreto sanciona la «emergencia pública» por dos años, desregula la economía, flexibiliza el mercado laboral y limita el derecho a huelga.

La respuesta no se hace esperar: miles de personas salen a las calles a modo de protesta. La reacción se extiende a lo largo y ancho del país, pero también más allá de sus fronteras: en Alemania, a más de 11 mil kilómetros de distancia de la Casa Rosada, se crea la Asamblea en Solidaridad con Argentina en Berlín (ASA).

Desde entonces, el espacio funciona como un ámbito de encuentro, reflexión y organización política para quienes, desde Alemania, buscan analizar y enfrentar las políticas impulsadas por el gobierno de Javier Milei, así como contribuir a visibilizar en Europa la situación política, social y económica que atraviesa Argentina.

Quienes integramos la ASA provenimos de trayectorias diversas. Tenemos historias migratorias distintas, llegamos a Alemania en momentos y condiciones diferentes de nuestras vidas y formamos parte de tradiciones políticas heterogéneas. Sin embargo, compartimos un fuerte vínculo con Argentina: una conexión que nos recuerda de dónde venimos y que mantiene vivos los lazos con nuestro país, incluso a la distancia.

También nos atraviesa, de maneras distintas, la historia de la última dictadura cívico-militar. Nuestra identidad, como argentines y como migrantes, está profundamente marcada por las políticas de memoria, verdad y justicia construidas durante décadas, así como por el legado de los organismos de derechos humanos, entre ellos las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo, y por la memoria de les 30.400 desaparecides.

Desde ese lugar, lejos, pero no tanto, queremos compartir algunas reflexiones sobre los logros democráticos que hoy percibimos en riesgo. Se trata de derechos y consensos construidos colectivamente durante décadas y que, frente a los cambios políticos recientes, consideramos necesario defender y sostener. La mirada que le compartimos a continuación retoma elementos de nuestra experiencia argentina y alemana, buscando puentes que nos ayuden a entender mejor la realidad que nos rodea y cómo intervenir sobre esta.

Las políticas de memoria, verdad y justicia como campo de batalla

La Libertad Avanza llega a la presidencia con un discurso profunda y abiertamente anti derechos humanos. La elección de Victoria Villarruel, conocida por su militancia vinculada a sectores que reivindican a miembros de las Fuerzas Armadas, como vicepresidenta, así como las declaraciones de Javier Milei durante el debate presidencial, en las que cuestionó la cifra de personas desaparecidas durante la última dictadura, anticipaban un cambio de tono en la narrativa oficial sobre el pasado reciente.

Estos posicionamientos dejaron en evidencia la intención de impulsar una lectura revisionista de la historia de la última dictadura cívico-militar. Lejos de quedar en el plano discursivo, este enfoque comenzó a traducirse rápidamente en decisiones políticas. Algunos ejemplos de ello son la creciente incorporación de militares en ámbitos vinculados a defensa, seguridad e inteligencia, la estigmatización y hasta persecución de referentes de los derechos humanos, y el desfinanciamiento y desmantelamiento del trabajo y las instituciones vinculadas a políticas de la memoria.

Sobre este punto vale la pena detenerse, especialmente por su conexión con Alemania. Argentina y Alemania comparten un pasado marcado por crímenes de Estado y, al menos hasta hace poco, también una convicción común: que conocer y confrontar la propia historia es una condición fundamental para evitar su repetición. En ese marco, los sitios de memoria ocupan un lugar central. Se trata de espacios físicos donde esos crímenes ocurrieron y que hoy funcionan como recordatorios permanentes de lo sucedido, pero también como herramientas pedagógicas y políticas para sostener el compromiso social con el Nunca Más.

En noviembre de 2025, nos visitó en Berlín Maiky Gorosito, quien había sido recientemente desplazada de su cargo como directora ejecutiva del Museo Sitio de Memoria ESMA. La Escuela de Mecánica de la Armada fue uno de los principales centros clandestinos de detención, tortura y exterminio durante la última dictadura cívico-militar. Convertido en museo en 2015 y reconocido como patrimonio mundial por la UNESCO, el sitio enfrenta hoy fuertes dificultades.

Los recortes presupuestarios y las políticas de ajuste impulsadas por el gobierno de Javier Milei han reducido horarios de atención, provocado el cierre de muestras y debilitado el funcionamiento institucional. Al mismo tiempo, se ha intentado intervenir sobre el contenido del Museo, impulsado cambios que buscan criminalizar a quienes estuvieron allí secuestrades y justificar el accionar de las Fuerzas Armadas. Aunque su estatus internacional le brinda cierta protección, el espacio no está exento de las presiones y retrocesos que atraviesan actualmente las políticas de memoria en Argentina.

El avance sobre nuestros derechos humanos

A su vez, aunque las políticas de memoria, verdad y justicia ocupen un lugar central en la agenda de desmantelamiento impulsada por el gobierno actual, es importante señalar que el retroceso en materia de derechos humanos en Argentina es más amplio y transversal. En los últimos dos años se han registrado retrocesos significativos tanto en los derechos civiles y políticos como en los derechos económicos, sociales y culturales.

Con el objetivo de visibilizar estos procesos, que rara vez alcanzan la prensa internacional en general y la alemana en particular, desde la ASA elaboramos recientemente un kit de difusión y un video en el que repasamos algunos de los principales hitos de la primera mitad del gobierno de Javier Milei y de su fuerza política, La Libertad Avanza.

Milei llegó al poder con la lucha contra la inflación como bandera central de su programa económico. Sin embargo, los resultados han sido, en el mejor de los casos, moderados. La inflación mensual ha mostrado nuevamente una tendencia al alza desde mediados del año pasado y alcanzó el 2,9% en enero de 2026. Este proceso, además, ha estado acompañado por un profundo deterioro de las condiciones económicas y sociales. Se han perdido alrededor de 300.000 puestos de trabajo formales, los salarios han caído de manera sostenida y, medidos en dólares, se encuentran hoy entre los más bajos de América Latina. Las jubilaciones también han sufrido un fuerte retroceso, al punto de que muchas personas mayores tienen dificultades para afrontar gastos básicos como alimentación y medicamentos.

En este contexto, jubiladas y jubilados se manifiestan cada miércoles frente al Congreso Nacional. Estas protestas han sido repetidamente reprimidas por las fuerzas de seguridad. Al mismo tiempo, el gobierno ha recurrido con frecuencia al uso de decretos y al veto de leyes aprobadas por el Congreso, como ocurrió con la norma que buscaba otorgar un aumento a las jubilaciones, lo que ha profundizado las tensiones institucionales.

La presión sobre quienes cuestionan las políticas oficiales también se ha intensificado. Diversos decretos han habilitado mecanismos de vigilancia masiva que permiten monitorear redes sociales, utilizar sistemas de reconocimiento facial y aplicar herramientas algorítmicas de predicción del delito sin salvaguardas suficientes en materia de privacidad y control democrático. Estas medidas afectan particularmente a periodistas, activistas ambientales y miembros de comunidades originarias.

Las mujeres y las personas LGBTIQ+ también se han convertido en un blanco de ataque del discurso y de las políticas del gobierno. El lenguaje hostil hacia los movimientos feministas y de diversidad sexual, expresado reiteradamente por el propio presidente (cuya máxima expresión fue el discuso en Davos en febrero de 2025), forma parte de una retórica que hoy circula en distintos espacios de la extrema derecha global, incluyendo Europa y Alemania. En Argentina, ese discurso se traduce también en políticas concretas. Organizaciones de la sociedad civil advierten sobre un aumento significativo de los crímenes de odio contra la comunidad LGBTIQ+ y sobre la persistencia de altos niveles de violencia de género, mientras el Estado reduce o desfinancia programas de asistencia destinados a las víctimas.

La política ambiental constituye otro punto crítico. Javier Milei ha manifestado reiteradamente su escepticismo frente al cambio climático. Desde el inicio de su gestión, el país ha enfrentado diversos eventos climáticos extremos ante los cuales la respuesta estatal ha sido limitada. Un ejemplo reciente fueron los incendios forestales que afectaron a la Patagonia a comienzos de este año.

Mientras el fuego arrasaba decenas de miles de hectáreas y comunidades enteras enfrentaban la emergencia con recursos escasos, brigadistas y poblaciones locales denunciaban la falta de medios para combatir los focos activos: Es que en 2024, el gobierno redujo cerca de un 80% el presupuesto del Servicio Nacional de Manejo del Fuego respecto del año anterior y, de acuerdo con un análisis del presupuesto 2026 de la Fundación Ambiente y Recursos Naturales (FARN), el organismo enfrenta este año una nueva reducción de alrededor del 71% de sus fondos. Mientras los incendios continuaban avanzando y las brigadas trabajaban al límite de sus posibilidades, el presidente se encontraba en la costa atlántica participando de un espectáculo público, en el que subió al escenario y cantó junto a una banda de rock. 

De esta manera queda en claro que el ataque a las políticas de la memoria del que hablamos más arriba es una estrategia que más allá de operar solamente sobre el pasado se traslada al presente: busca desarticular las luchas al mismo tiempo que avanza sobre múltiples frentes.

La organización internacional como estrategia de resistencia colectiva

Todo indica que la situación difícilmente mejore durante la segunda mitad del mandato de Javier Milei. Fortalecido tras los resultados de las elecciones de medio término, el gobierno inició 2026 impulsando una reforma laboral ampliamente cuestionada por su carácter regresivo y por las dudas que plantea en términos de constitucionalidad.

Al mismo tiempo, es importante entender que lo que ocurre hoy en Argentina no se desarrolla en aislamiento. Para distintos sectores de la derecha internacional, el gobierno de Javier Milei funciona como un laboratorio político. Dirigentes y analistas en Europa, incluida Alemania, observan con atención algunas de sus políticas y discursos, muchas veces con interés e incluso con admiración. Por ejemplo, Christian Lindner, ex ministro federal de Finanzas, ha dicho públicamente que Alemania debería atreverse a ser más como Milei y (Elon) Musk. A su vez, en diciembre de 2025 se fundó el Javier Milei Institut für Deregulierung in Europa y en su primera conferencia contó con oradores de diversos partidos políticos, incluyendo FDP y CDU.

Frente a este escenario surge una pregunta inevitable: ¿qué hacer ante este contexto?

Desde la ASA creemos que la organización colectiva es una herramienta fundamental. La experiencia de construir este espacio nos ha dejado al menos dos aprendizajes valiosos para pensar el futuro.

El primero es la importancia de hacer política en la diversidad. Construir espacios donde convivan trayectorias, miradas y tradiciones distintas; escuchar posiciones amplias; debatir con respeto y buscar consensos más amplios sin que ello implique diluir convicciones ni resignar derechos.

El segundo aprendizaje tiene que ver con el valor de la articulación internacional. Durante la dictadura, la solidaridad y articulación internacionales jugaron un rol importante en los logros en materia de derechos humanos. Tomando inspiración en esta experiencia, creemos que en un mundo cada vez más interconectado como el que habitamos hoy en día resulta clave tejer alianzas con personas y organizaciones de distintos países que enfrentan desafíos similares o diferentes, pero que comparten una misma aspiración: un mundo mejor y más justo.

Te esperamos en la próxima asamblea.

©Archivo Hasenberg-Quaretti

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Colaboradores de DESBANDADA

2 comentarios sobre “A 50 años del golpe – Desde Argentina hasta Alemania: Nunca Más

  1. Hoy más que nunca hay que defender la memoria frente a genocidios de nuestra historia.
    Ni olvido ni (porque nunca creyeron que debían ser perdonados) perdón.

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