Tocar fondo y florecer. Rock Bottom, de María Trénor

[DEUTSCH]

El sábado 13 de diciembre se presenta Rock Bottom en la sala grande del Babylon a modo de guinda de la segunda temporada del Cicle Gaudí de cine catalán en Berlín. Se trata de un musical animado dirigido al público adulto, inspirado en la vida de Robert Wyatt, la artista visual Alfreda Benge, su mujer, y la música de Robert. Coloquio con la directora María Trénor después de la proyección.

No se trata estrictamente de un biopic. La historia sirve de inspiración a la directora valenciana María Trénor para hablar de Robert Wyatt y de los años setenta, cuando los hippies soñaban con cambiar el mundo. En aquella época muchos músicos, escritores y artistas noreuropeos, ingleses y americanos, se refugiaron en Ibiza y en Mallorca, en Almería o en Cadaqués para vivir y desarrollar su obra en un paraíso de libertad, ajenos a la dictadura que constreñía a los vecinos oriundos.

La ópera prima de María Trénor, Rock Bottom, producida por Alba Sotorra, se estrenó también un 13 de diciembre, del 2024, consiguiendo nominaciones en los Gaudí y los Goya. Fue seleccionada en el Festival de Annecy, el más importante del mundo de animación. Ha pasado un año desde su estreno y María está mucho más descansada para poder disfrutarla y ver que hicieron un buen trabajo, que la película no solo aguanta el tiempo, sino que lo perpetua.

Todo empezó hace diez años, cuando unos amigos suyos de la televisión balear, IB3, hacían un programa de entrevistas a los artistas foráneos que habían vivido en Mallorca en la década de los setenta y la invitaron a unirse a ellos cuando fueron a Inglaterra a entrevistar al músico Robert Wyatt y a su mujer Alfreda Benge. María es una enamorada de Mallorca, un paraíso a 40 minutos en avión desde su casa en Valencia. Esas montañas de 2.000 metros que terminan en el mar son su paisaje favorito. “Casi todos los veranos procuraba ir con los amigos, la tengo súper fotografiada”.

«Descubrí el álbum a través de uno de los productores del programa y aquella música me llamó muchísimo la atención, no había escuchado nada parecido en mi vida. Luego tuve la oportunidad de unirme al equipo de IB3 y de conocerlos personalmente cuando todavía estaban bien. Me impresionó mucho encontrarme a alguien que ha vivido de todo, un genio de la música, tan cercano y generoso. Wyatt es una persona tierna, sabia y culta, cercana, y eso es lo que realmente me impulsó a querer hacer una película inspirada en su vida junto a Alfreda Benge, no solo como compositor sino como persona. Robert Wyatt quedó postrado en una silla de ruedas al sufrir un accidente -cayó desde la ventana de un cuarto piso en una fiesta en Londres- que lo dejó paralítico antes de la publicación de Rock Bottom, su segundo disco, en 1974, compuesto en su mayoría el año anterior. Aunque no esté acreditada, Alfreda Benge también es autora de alguna de las letras e ilustradora, la cubierta del disco es suya. Nos dieron una cálida bienvenida en su casa de Louth y mientras le hacían una entrevista, le hice un retrato y luego me atreví a cantarles mientras nos comíamos una ensaimada que les trajimos de Mallorca».

Robert Wyatt y María Trénor.

María tuvo la oportunidad de explicarle el proyecto de la película, pedirle permiso para utilizar su música y mandarle algunos bocetos que tuvieron respuesta positiva hasta que, primero por la pandemia y luego por la delicada salud de ambos, se cortó la comunicación y lamentablemente ni Robert ni Alfreda han podido ver la película finalizada, que se estrenó coincidiendo con el 50 aniversario de la publicación de Rock Bottom, habiendo remasterizado las canciones del álbum que han inspirado esta película musical. 

Rock Bottom se publicó el 26 de julio de 1974, producido por Nick Mason (Pink Floyd) en colaboración con los mejores músicos de la época, como se indica al inicio de la película. Aquel mismo día, Robert Wyatt y la artista Alfreda Benge se casaron y siguen juntos hasta hoy. 

La cineasta siempre parte de la música para iniciar sus trabajos y quedó magnetizada por el álbum. “Es completamente inclasificable”, explica Trénor. “Tiene algo de rock progresivo y algo de la música tradicional de la India, y me parece una fuente de inspiración perfecta para hacer una película.”

Cocina lenta

Tras el encuentro, empieza la gestación de Rock Bottom, la película. La fase de documentación para escribir el guion es una de las preferidas de María Trénor. Hay que leer, escuchar, ver películas, investigar sobre el terreno para crear el contexto y coleccionar detalles, como las postales turísticas de la época. En Mallorca rastrearon los artistas que habían vivido allí, como por ejemplo el pintor alemán Mati Klarwein, “el más célebre pintor desconocido del mundo”, una influencia fundamental ya que representa la época en la que se sitúa Rock Bottom. Klarwein formó parte del círculo artístico de Deià y fue el creador de muchas de las portadas de vinilos tan conocidos como el Abraxas de Santana, basado en su cuadro Annunciation.

Otro de los referentes clave para la recreación del ambiente general es Robert Graves, artífice de Yo, Claudio y un personaje de la película. Se da la casualidad de que Graves era amigo de la madre de Robert Wyatt, que justamente se llama Robert por él. El escritor tenía una gran casa  en Deià y alojaba huéspedes de todo tipo a los que pedía que amenizaran las veladas con alguna intervención, recitar poesía, cantar, tocar… A los 18 años, Robert Wyatt hizo un intento de suicidio y su madre le envió a Mallorca, a casa de Graves, para que hiciera un cambio de aires y éste lo acogió sin dudarlo, pero le dijo que tenía que hacer algo para poder presentar en las veladas. Entonces el yerno de Robert Graves, que era músico de jazz y tenía un club de jazz en Palma de Mallorca, empezó a enseñarle a tocar la batería. Lo que son las cosas, así es cómo Mallorca se convierte en la semilla de la vida artística de Robert Wyatt.

Otras figuras que coincidieron con Wyatt en Deià que también salen en la película son el poeta y guitarrista australiano Daevid Allen, que instala en el baño un estudio electroacústico universal en la era de Acuario, y el músico y productor Kevin Ayers con los que en 1966 crearían Soft Machine, el grupo de jazz rock psicodélico, progresivo, instrumental más destacado de la llamada escena de Canterbury.

En la película queda muy bien dibujado el contraste entre los artistas noreuropeos que están en Mallorca creando, que toman drogas, que se emborrachan, y la sociedad mallorquina de un pueblo del interior, conservadora y católica. Los recién llegados vivían en un oasis ideal, en un enclave maravilloso dónde ejercer la libertad de creación sin cortapisas, ajenos a la dictadura militar que imperaba y a la doble moral de las autoridades que, mientras imponían una fuerte represión hacia los ciudadanos locales, a los de fuera les daban carta blanca para que hicieran lo que quisieran, consumieran drogas o hicieran fiesta en las calles hasta altas horas de la madrugada. Para lavarse la cara hacía el exterior, “mirad, España es abierta”, la Dictadura se convertía en dictablanda, como si fuera posible vivir en una dictadura amable. 

También se muestra el papel de la mujer en la época de la aparente revolución sexual, donde aparte de liberarse de los sostenes y lucir largos vestidos estampados, la vida práctica cotidiana continuó bastante como habían vivido sus madres y sus abuelas. “Efectivamente, libertad sexual de boquilla para las mujeres, porque en realidad, en las comunas eran las que limpiaban, las que fregaban, las que cuidaban de los niños, las que cocinaban y encima luego estaba mal visto si no te querías acostar con cualquier hombre que quisiera acostarse contigo. Fue una falacia esa supuesta revolución sexual femenina”.

©Rock Bottom. Foto: Avalon

La película se sitúa al principio de los años 70, al inicio del declive de la era hippie, cuando los que llevaban más de una década tomando drogas, pensado que eran sustancias que te abren la mente, que son buenísimas para la creatividad y la comunicación, empiezan a notar sus efectos negativos. La película describe esa época, la decadencia, el final del largo verano del amor, y como un espejo, lanza el mensaje de la toxicidad de las drogas, que acaban destruyendo vidas.

Le pregunto a María Trénor cuál es su relación con las drogas. “Soy una persona que ha tenido tantos problemas de salud y ha tenido que tomar tantas drogas legales de farmacia, que no ha probado ni ha estado en un ambiente de drogas”. Pero, como ella misma afirma, para hacer una película sobre un asesinato tampoco hace falta asesinar a nadie para intentar ponerte en la piel de un asesino, ¿no? Leyendo, hablando con gente que sí que ha tomado drogas, te puedes hacer una idea de cómo son y de sus efectos. Sólo después de hacer la película, una parte del equipo hizo una pequeña experiencia en Mallorca, con sustancias naturales, para experimentar un poco y pudo comprobar que los paisajes habían quedado muy bien representados, con esos efectos desenfocados y esos colores. De hecho, afirma María, me coloco directamente escuchando la música de Rock Bottom.

©Rock Bottom. Foto: Avalon

Desde que escribió el guion hasta que encontró a Alba Sotorra, la productora, que inesperadamente no solo conocía el álbum Rock Bottom, sino que era fan de Robert Wyatt, pasaron 10 años. No es fácil hacer una película de animación para adultos y menos de autora, con una estructura de flashbacks y música de Robert Wyatt. ¿Por qué de animación? “Porque la animación no tiene límites de representación y es el medio perfecto para representar la psicodelia de aquella época y transformar las imágenes sonoras en visuales”. Empezaron haciendo unas pruebas de animación en 3D pero los resultados no fueron de su agrado. Parece ser que es muy complicado hacer el estilo realista que buscaban para animar los personajes en 3D y además es muy caro, así que optaron por la rotoscopia, una técnica más sencilla y económica en la que el animador reinterpreta y estiliza la realidad basándose en unas imágenes pregrabadas. El resultado es una animación realista, llena de detalles, expresiones y movimientos reales. “El hecho de trabajar con actores, Fermí Herrero y Laura Casaña y las voces de Oriol Pla, Miranda Gas, Roger Pera y Jaume Villanueva, fue muy satisfactorio, explica María Trénor, aportaron un punto de vista profesional muy válido y además evitamos el aislamiento y la soledad habitual de los animadores”.

©Rock Bottom. Foto: Avalon

En los créditos de la película aparece una cantidad ingente de nombres, los de los animadores de los distintos equipos: catorce de Barcelona, quince de Valencia, doce de Polonia, veinte de la India, catorce de Ucrania, cinco de Argentina, doce de Chile, diez de Perú y nueve de Colombia. “Sí, es muchísima gente, pero teníamos que acabar la película en una fecha concreta y entonces tienes que movilizar mucha gente que esté trabajando simultáneamente para acabar a tiempo”. Imaginen una orquesta de animadores situada en distintos puntos del globo, organizada con una estricta jerarquía piramidal, con jefes de equipo con los que tiene que haber muy buena comunicación y reuniones periódicas. La partitura sería lo que llaman la “Biblia de personajes” realizada al inicio del proyecto, un trabajo muy riguroso donde está especificado hasta el mínimo detalle de cada personaje, la forma de los ojos, cómo mira en cada situación, todas sus expresiones, las posiciones de la boca, la degradación de las caras cuando han tomado drogas, mucho más chupadas, con los ojos dilatados, con ojeras, todo. “Te puede parecer una locura, pero, por ejemplo, está descrita la cantidad de mechones del flequillo de Alif. El equipo de creación de los personajes, que hicimos con Marta Gil y Vicente Puig, elaboró una Biblia muy bien hecha y muy bien pensada y gracias a eso todos los animadores internacionales pudieron trabajar al unísono sin perder la referencia de los personajes”. Se distribuyeron las escenas y cada equipo se ocupó de dibujar escenas concretas. “Las escenas donde los personajes van desnudos se hicieron en casa, en Barcelona y en Valencia pues, según como, a las personas de otras culturas como por ejemplo la india, les resulta incómodo dibujar desnudos”. El resultado, Rock Bottom, ya lo verán, es magnífico. De hecho, María Trénor y Alba Sotorra intentaron convencer a la productora Domino Records para que, con motivo del 50 aniversario de la publicación del vinilo, sacara una reedición especial del disco junto con el cómic, pero al final no salió. Una lástima, pues tratándose de un álbum de culto, hubiera sido un pack conmemorativo muy especial. Los dibujos ya están hechos, sólo falta encontrar una editorial para que la historia de Rock Bottom reviva en un nuevo formato y encuentre un nuevo público.

¡A ver si alguien recoge el guante!

©Rock Bottom. Foto: Avalon
El musical animado

La película empieza en Nueva York en verano de 1973 y las Torres Gemelas se alzan majestuosas en el corazón del Bajo Manhattan. Todos los detalles están minuciosamente trabajados con rigor histórico para que respondan a la época que evocan, incluso la basura que sale en pantalla. María Trénor vivió un año en la ciudad que nunca duerme y conoce sus rincones. Bob, el protagonista, acaba de llegar a NY tras una temporada en Mallorca y va a una fiesta para encontrarse con sus amigos. El álbum Rock Bottom empieza sonar y es el hilo conductor de la historia, siguiendo el orden de las seis canciones del disco original, que le da unidad y sentido. La fiesta es una cumbre colosal de personajes bajo los efectos de múltiples sustancias, narcóticos, alucinógenos, opiáceos y alcohol. Alif -alter ego de Alfreda Berge- también acaba de llegar a NY, después de superar el mono, en busca de Bob, siguiendo sus pasos por intuición. Las letras de las canciones acompañan la acción con total armonía. Alif llega a la fiesta y entonces sucederá el fatídico accidente que marcará su vida para siempre. Desde el hospital, Bob recuerda el verano anterior en Mallorca, con Alif, y a lo largo del film se cruzan los recuerdos del verano con la realidad en múltiples referencias visuales de todo tipo, cinematográficas, pictóricas, fotográficas, de animación, etc. Alif, cámara en mano, es directora de cine experimental, y con sus imágenes hace un homenaje a artistas como José Val del Omar o Jonas Mekas, además de reivindicar el papel de la mujer como creadora artística independiente.

©Rock Bottom. Foto: Avalon

En la película, Bob y Alif son una joven pareja de artistas inmersos en el torbellino creativo de la cultura hippie de los 70 que vive una historia de amor autodestructivo. Las drogas convertirán un apasionado verano en una pesadilla con destellos. La película es un viaje a través de los temas de la música de Wyatt: canciones que describen la euforia y la angustia de la creación artística, evocan la fascinación inconsciente por las drogas, plasman el desencanto por la rutina y retratan la degradación física y mental. Rock Bottom significa, efectivamente, tocar fondo. Sin embargo, el mismo Robert Wyatt reconoce que perder las piernas (teniendo en cuenta que él las necesitaba para tocar la batería) le hizo tener otro tipo de libertad. El accidente que lo dejó parapléjico de alguna manera le salvó la vida, se replanteó tanto su vida artística como sentimental, que le unió para siempre a Alfreda Benge hasta el punto de convertirse, como ella misma dice, en una sola persona.

A lo largo de estos 50 años, algunos artistas tuvieron el afán de explicar esta conmovedora historia y honrar esta música. Dicen que Brian Eno quería hacer una película y Robert Wilson una ópera, pero ha sido María Trénor quien ha firmado el homenaje a la obra maestra que es Rock Bottom con una joya inolvidable.


SÁBADO, 13 de diciembre 2025, 16:00 h – Babylon Kino, Sala grande

ROCK BOTTOM [Película musical animada] [Catalán, español, inglés. Subtítulos inglés] SP-PL 2024, directora: María Trénor. Inspirada en la música y la vida de Robert Wyatt. Recomendada a partir de 18 años | Calificación: Seguimos celebrando el 50 aniversario de Rock Bottom, de Robert Wyatt. 84 min.

Con la presencia de la directora María Trénor, coloquio tras la película con Àngela Mora.

Entrada: 10 €. Las entradas están disponibles en la página web del Babylon.


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Tief fallen und erblühen

Rock Bottom von María Trénor

Am Samstag, den 13. Dezember, präsentieren wir Rock Bottom im großen Saal des Babylon als krönenden Abschluss der zweiten Saison des Cicle Gaudí des katalanischen Kinos in Berlin.

Es handelt sich um einen animierten Musikfilm für ein erwachsenes Publikum, der vom dem Leben des Musikers Robert Wyatt, seiner Frau – der visuellen Künstlerin Alfreda Benge – und seiner Musik inspiriert ist. Filmgespräch mit der Regisseurin María Trénor nach der Vorführung.

Obwohl es sich nicht im strengen Sinne um eine Biografie handelt, dient ihre Geschichte der valencianischen Regisseurin María Trénor als Inspiration, um von ihm und den siebziger Jahren zu erzählen – einer Zeit, in der Hippies davon träumten, die Welt zu verändern. Damals zogen sich viele nordeuropäische, englische und amerikanische Musiker, Schriftsteller und Künstler nach Ibiza, Mallorca, Almería oder Cadaqués zurück, um dort frei und ungestört von der Diktatur, die die Einheimischen einengte, zu leben und ihre Werke zu entwickeln.

Alles begann vor zehn Jahren, als einige Freunde von ihr beim balearischen Fernsehsender IB3 eine Interviewreihe über ausländische Künstler produzierten, die in den siebziger Jahren auf Mallorca gelebt hatten, und sie einluden, sie nach England zu begleiten, um den Musiker Robert Wyatt und seine Frau Alfreda Benge zu interviewen. María ist in Mallorca verliebt – ein Paradies, nur 40 Flugminuten von ihrem Wohnort Valencia entfernt. Diese 2.000 Meter hohen Berge, die im Meer enden, sind ihre Lieblingslandschaft. „Fast jeden Sommer versuchte ich, mit Freunden dorthin zu fahren; ich habe es unendlich oft fotografiert.“

María Trénor: „Ich entdeckte das Album über einen der Produzenten der Sendung, und diese Musik fiel mir sofort auf – ich hatte in meinem Leben noch nie etwas Vergleichbares gehört. Später hatte ich die Gelegenheit, mich dem IB3-Team anzuschließen und die beiden persönlich kennenzulernen, als es ihnen noch gut ging. Es beeindruckte mich sehr, jemandem zu begegnen, der so viel erlebt hat, ein Musikgenie, und zugleich so nahbar und großzügig ist. Wyatt ist ein sanfter, kluger, gebildeter Mensch – genau das inspirierte mich dazu, einen Film über sein Leben mit Alfreda Benge zu machen, nicht nur über ihn als Komponisten, sondern als Person.“

Robert Wyatt wurde nach einem Unfall – er stürzte bei einer Party in London aus einem vierten Stockwerk – in einen Rollstuhl verbannt. Das geschah kurz vor der Veröffentlichung von Rock Bottom, seinem zweiten Album, das 1974 erschien und größtenteils im Jahr zuvor komponiert worden war. Obwohl sie nicht offiziell genannt wird, ist Alfreda Benge ebenfalls Autorin einiger Texte und Illustratorin: Das Plattencover stammt von ihr. Die beiden empfingen das IB3-Team herzlich in ihrem Haus in Louth, und während er interviewt wurde, fertigte María ein Porträt an und sang ihnen sogar etwas vor, während sie zusammen eine Ensaimada aßen, die sie aus Mallorca mitgebracht hatten.

Robert Wyatt mit María Trénor. Foto mit freundlicher Genehmigung von María Trénor.

María hatte die Möglichkeit, ihm das Filmprojekt zu erklären, seine Erlaubnis zur Nutzung der Musik einzuholen und ihm einige Skizzen zu schicken, auf die er positiv reagierte – bis die Pandemie und später ihr fragiler Gesundheitszustand die Kommunikation unterbrachen. Leider konnten weder Robert noch Alfreda den fertigen Film sehen, der zum 50. Jubiläum der Veröffentlichung von Rock Bottom uraufgeführt wurde, mit neu gemasterten Songs des Albums, das diese musikalische Animation inspiriert hat.

Rock Bottom erschien am 26. Juli 1974, produziert von Nick Mason (Pink Floyd) in Zusammenarbeit mit den besten Musikern jener Zeit, wie im Vorspann des Films erwähnt. Am selben Tag heirateten Robert Wyatt und die Künstlerin Alfreda Benge – und sind bis heute zusammen.

Die Filmemacherin María Trénor beginnt ihre Arbeiten stets mit der Musik als Ausgangspunkt und war vom Rock Bottom Album völlig magnetisiert. „Es ist vollkommen unklassifizierbar“, erklärt Trénor. „Es hat etwas von Progressive Rock und etwas von traditioneller indischer Musik. Für mich ist es eine perfekte Inspirationsquelle für einen Film.“

Slow Cooking

Nach der Begegnung begann die lange Entstehungsphase von Rock Bottom, dem Film. Die Dokumentationsarbeit für das Drehbuch gehört zu den Lieblingsphasen von María Trénor: lesen, hören, Filme sehen, vor Ort recherchieren, um den historischen Kontext aufzubauen und Details zu sammeln, wie etwa touristische Postkarten der Zeit. Auf Mallorca spürten sie verschiedene Künstler auf, die dort gelebt hatten – darunter der deutsche Maler Mati Klarwein, „der berühmteste unbekannte Maler der Welt“. Er war ein zentraler Einfluss, weil er genau jene Epoche verkörpert, in der Rock Bottom spielt. Klarwein gehörte zum Künstlerkreis von Deià und gestaltete zahlreiche ikonische LP-Cover, darunter Abraxas von Santana, basierend auf seinem Gemälde Annunciation.

Ein weiterer zentraler Bezugspunkt für die Atmosphäre des Films ist der Schriftsteller Robert Graves, Autor von Ich, Claudius, Kaiser und Gott und ebenfalls eine Figur in der Handlung. Zufällig war Graves ein Freund von Wyatts Mutter, und Robert Wyatt wurde nach ihm benannt. Der Schriftsteller besaß ein großes Haus in Deià und beherbergte dort Gäste aller Art, von denen er erwartete, abends etwas beizutragen: Gedichte, Lieder, Musik. Mit 18 Jahren versuchte Robert Wyatt, sich das Leben zu nehmen, und seine Mutter schickte ihn nach Mallorca zu Graves, um Abstand zu gewinnen. Dieser nahm ihn sofort auf, sagte ihm jedoch, dass er etwas lernen müsse, um in den Abendrunden etwas präsentieren zu können. Der Schwiegersohn von Graves, ein Jazzmusiker mit einem Jazzclub in Palma, begann ihn daraufhin im Schlagzeug zu unterrichten. So wurde Mallorca zum Ausgangspunkt von Robert Wyatts künstlerischem Leben.

Weitere Figuren aus Deià, die im Film auftreten, sind der australische Dichter und Gitarrist Daevid Allen, der in einem Badezimmer ein elektroakustisches Universalstudio in der Ära des Wassermanns einrichtete, und der Musiker und Produzent Kevin Ayers, mit denen Wyatt 1966 Soft Machine gründete – die bedeutendste psychedelische Progressive-Jazz-Rock-Band der sogenannten Canterbury-Szene.

Im Film wird der Kontrast zwischen den nordeuropäischen Künstlern in Mallorca – die schaffen, experimentieren, trinken und Drogen nehmen – und der konservativen, katholischen mallorquinischen Dorfgesellschaft klar gezeichnet. Die Neuankömmlinge lebten in einer idealen Oase kreativer Freiheit, unbeachtet von der Militärdiktatur und der doppelten Moral der Behörden, die die Einheimischen streng kontrollierten, während die Ausländer tun und lassen durften, was sie wollten. Für die Außenwelt sollte das Bild entstehen: „Seht her, Spanien ist offen“ – eine dictablanda, als könne es eine freundliche Diktatur geben.

Auch die Rolle der Frau in der vermeintlichen sexuellen Revolution wird thematisiert: Trotz BH-Abschaffung und langen, bunten Kleidern blieb der Alltag weitgehend derselbe wie für ihre Mütter und Großmütter. „Tatsächlich eine scheinbare sexuelle Freiheit – denn in den Kommunen waren es weiterhin die Frauen, die putzten, kochten, sich um die Kinder kümmerten, und dann auch noch schief angesehen wurden, wenn sie nicht mit jedem Mann schlafen wollten, der es verlangte. Eine Farce.“

©Rock Bottom. Foto: Avalon

Der Film spielt zu Beginn der 70er Jahre, am Ende der Hippie-Ära, als die, die seit über einem Jahrzehnt Drogen nahmen – überzeugt, sie würden den Geist öffnen und die Kreativität fördern – deren zerstörerische Wirkung zu spüren beginnen. Der Film beschreibt den Niedergang, das Ende des langen Sommers der Liebe, und spiegelt die Botschaft wider, dass Drogen letztlich Leben zerstören.

María Trénor und die Produzentin Alba Sotorra versuchten, das Label Domino Records zu überzeugen, zum 50. Jubiläum der Rock Bottom Schallplatte eine Sonderedition zusammen mit dem Comic herauszugeben – doch vergeblich. Schade, denn als Kultalbum wäre dies ein einzigartiges Erinnerungsstück gewesen. Die Zeichnungen existieren bereits; es fehlt nur ein Verlag, der die Geschichte in einem neuen Format wiederaufleben lässt. 

Vielleicht greift jemand den Ball auf!

Rock Bottom. Foto: Avalon
Das animierte Musical

Nachdem sie einige 3D-Tests zur Animation der Figuren durchgeführt hatten, entschieden sie sich für Rotoskopie – eine Technik, bei der der Animator die Realität anhand vorab aufgezeichneter Bilder neu interpretiert und stilisiert. Das Ergebnis ist eine realistische Animation voller Details, echter Ausdrucksformen und natürlicher Bewegungen.

Der Film beginnt im Sommer 1973 in New York, und die Twin Towers erheben sich majestätisch über Lower Manhattan. Alle Details sind historisch akribisch gestaltet – selbst der Müll auf der Straße. María Trénor lebte ein Jahr in der Stadt, die niemals schläft, und kennt ihre Winkel. Bob, die Hauptfigur, ist gerade aus Mallorca angekommen und besucht eine Party, um Freunde zu treffen. Das Album Rock Bottom beginnt zu spielen und wird zum roten Faden der Handlung, entsprechend der Reihenfolge der sechs Originalsongs.

Rock Bottom. Foto: Avalon

Die Party ist ein chaotischer Höhepunkt voller Figuren unter dem Einfluss verschiedenster Substanzen: Narkotika, Halluzinogene, Opiate und Alkohol. Alif – das Alter Ego von Alfreda Benge – kommt ebenfalls gerade nach New York, nachdem sie den Entzug überwunden hat, auf der Suche nach Bob, seinen Spuren folgend. Die Liedtexte begleiten die Handlung perfekt. Alif erreicht die Party – und es geschieht der Unfall, der Bobs Leben für immer prägen wird.

Im Krankenhaus erinnert sich Bob an den Sommer davor auf Mallorca, mit Alif, und durch den Film verweben sich Erinnerungen und Gegenwart mit vielfältigen visuellen Zitaten: filmische, malerische, fotografische, animierte. Alif ist Experimentalfilmerin; mit ihrer Kamera zollt sie Künstlern wie José Val del Omar und Jonas Mekas Tribut und unterstreicht zugleich die Rolle der Frau als unabhängige künstlerische Schöpferin.

Rock Bottom. Foto: Avalon

Bob und Alif sind ein junges Künstlerpaar im kreativen Strudel der Hippiekultur der 70er Jahre – eine selbstzerstörerische Liebesgeschichte. Drogen verwandeln einen leidenschaftlichen Sommer in einen Albtraum mit Lichtblicken. Der Film ist eine Reise durch die Themen der Musik Wyatts: Lieder, die Euphorie und Qual der künstlerischen Schöpfung beschreiben, die unbewusste Faszination für Drogen, Ernüchterung über den Alltag und den körperlichen wie seelischen Verfall. „Rock Bottom“ bedeutet tatsächlich: den Tiefpunkt erreichen. Doch Robert Wyatt selbst gesteht, dass der Verlust seiner Beine – obwohl er sie zum Schlagzeugspielen brauchte – ihm eine neue Art Freiheit schenkte. Der Unfall, der ihn lähmte, rettete ihm gewissermaßen das Leben: Er überdachte sein künstlerisches wie persönliches Leben und verband sich endgültig mit Alfreda Benge, bis sie – wie sie sagt – „eine einzige Person“ wurden.

In den vergangenen 50 Jahren wollten verschiedene Künstler diese bewegende Geschichte erzählen und diese Musik ehren. Man sagt, Brian Eno wollte einen Film drehen, Robert Wilson eine Oper inszenieren – doch María Trénor hat schließlich das Hommage-Werk geschaffen: ein unvergessliches Juwel zu Ehren des Meisterwerks Rock Bottom.


SAMSTAG, 13. Dezember, 16:00 Uhr – Babylon, Kino 1, Rosa-Luxemburg-Str. 30

ROCK BOTTOM [Zeichentrick-Musikfilm] [Katalanisch, Spanisch, Englisch. Englische Untertitel] SP-PL 2024, Regie: María Trénor. Empfohlen für Zuschauer ab 18 Jahren, insbesondere für Fans von SOFTMACHINE und PINK FLOYD | 84 Min.

In Anwesenheit der valencianischen Regisseurin María Trénor mit anschließender Gespräch mit Àngela Mora.

Eintritt: 10 €. Tickets sind auf der Babylon-Website erhältlich.

Montse Majench

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