Entrevista a Óscar Herrera, autor de la novela “El forastero”, que se presenta en el SALÓN BERLINÉS de Berlín el próximo 9 de febrero a las 19:00 h.
Por Romina Tumini
El 15 de octubre de 2025 se presentó en Stuttgart, en Che librería & café Haupstäterstraße 37, y lo hará de nuevo en Berlín el 9 de febrero de este año 2026, en el SALÓN BERLINÉS, a las 19:00, la primera novela de Óscar Herrera, escritor costarricense, que lleva por título “El forastero”. Y se trata de un viaje épico del protagonista, un joven costarricense de veintitrés años que decide vivir la gran experiencia de su vida, sin escatimar esfuerzos ni recursos, y sobre todo, sin hacer descuentos. El viento es su brújula y su deseo de aventura, de conocer esos pueblos lejanos y maravillosos de los que ha oído y leído tanto en su niñez, los que ha aprendido a amar desde la literatura. Nada aspira más que descubrir mundos, gente diferente, y descubrirse. Y si para encontrarse primero hay que perderse, Marco se pierde en la febril Bangkok, el espacio indicado para experimentar, en un torbellino de sexo, drogas y desenfreno. Se encuentra a sí mismo en la isla de Borneo, en la naturaleza exultante que lo recibe y lo envuelve, y la tribu Orang Ulu que lo trata como propio. Y es en los brazos de Diego donde entiende que pertenece.
Marco quiere comerse el mundo a grandes bocados, a la velocidad de su intrépida motocicleta que le permite alcanzar todos los rincones de ese paraíso, e inmortaliza las maravillas que encuentra a su paso con su máquina de fotos. Porque su ojo llega profundo, tanto como su corazón.
Esta novela es una invitación para viajar con la fantasía a sitios alucinantes y con la reflexión a esos otros lugares donde hemos estado de jóvenes, a todos los hitos de nuestra búsqueda interna, nuestras inquietudes y conflictos.
Está escrita sobre la base de una estructura doble, una parte puramente narrativa y otra que es una suerte de diario del protagonista, que hace que la lectura fluya amena, a la vez que riega en el camino las flores de culturas distantes y enormemente interesantes.
Esta novela chorrea mar, colores de la naturaleza, vida, juventud y por sobre todas las cosas, rebeldía, esa que nos ha hecho y todavía nos hace, vibrar. Leerla es toda una aventura.
El autor cuenta en la presente entrevista sobre el proceso creativo de su libro.
¿De dónde surge la idea de contar esta historia?
Era una historia que llevaba dentro mío desde pequeño. Los lugares me interesaban, por las aventuras de Sandocán. Aterricé ya de niño en la isla de Borneo y los países lindantes gracias a esas historias. Ese era el terreno de mis aventuras en la fantasía. Desde pequeño he sentido que ése era mi lugar, el nombre me atraía y en las enciclopedias siempre me iba a ver ese lado del mundo. Y me dije si alguna vez escribo una novela tiene que suceder aquí. Y en algún punto quise novelar con todas estas fantasías con las que crecí. He querido que saliera esa historia que llevaba dentro y se conectara con otras historias que me interesaban, junto a las experiencias de mis viajes.
¿Cómo ha sido el proceso de construcción de la novela?
La mayor parte de la historia transcurre en la isla de Borneo, yo estuve ahí en el año 2002, la primera vez y el lugar de fascinó, me impresionó mucho y supe que era el ambiente ideal para mi novela. En el 2008 regresé y comencé a recabar información y a profundizar. En el 2017 volví otra vez y ya tenía más o menos la novela montada.
El proceso fue complicado. Yo había estado escribiendo guiones para compañías productoras de cine en Tailandia, y eso era realmente pan comido en cuanto a lo que es elaborar una novela. Yo no sabía en lo que me estaba metiendo. Amigos me sugirieron por qué no empezaba a escribir cuentos, quizá sea menos complicado. Pero yo insistía en novelar, y ha sido un proceso realmente difícil. Ya acertarle al narrador me llevó años. Y el primer borrador de la novela que tiré era en primera persona. No lograba encontrar la voz adecuada, no sentía mi voz. Y en la novela hay dos historias que tienen un narrador omnisciente. Ahí sentía que se movía, decía yo, esa es mi voz. Transformarla me llevó su tiempo, pero fue un proceso de aprendizaje.
¿Ha habido una investigación histórica en torno a los lugares mencionados?
Cada vez que iba a Borneo investigaba, sobre los Orang Ulu, los tatuajes y esas cosas, que más hice mientras viajaba allí. Otra parte de la historia, la investigué cuando estuve en Camboya en la época en que abrieron las fronteras, los Jemeres Rojos, la gente me contaba sus experiencias y fui recopilando. Era peligroso todavía, en relación a los resabios de la guerra (había minas antipersonas). Y luego, con los años he visto el cambio en esos lugares.
La investigación histórica la hice siempre a través de mis viajes, uniendo información con experiencia de vida.
¿Qué aspectos tuyos han quedado plasmados en la novela?
Han quedado plasmados rasgos míos como por ejemplo el amor a los viajes, le he impreso al personaje ese deseo de conocer culturas diferentes y el deseo de introspección es también parte mía. Siempre me pregunto sobre lo que estoy haciendo, si voy bien o mal y reflexiono hacia dónde voy. El personaje viaja en barco por el sudeste asiático y eso es parte mía. Claro que Marco no soy yo, y que hace cosas que yo nunca hubiera hecho (aunque quizá hubiese querido atreverme). Posiblemente Marco expresa las fantasías del autor, entre otras cosas.
La motocicleta, que aparece todo el tiempo en el libro es el elemento o el canal de introspección a medida que va moviéndose por esos lugares. En este movimiento se va buscando y encontrándose a sí mismo, a su identidad de artista.
Es verdad que el protagonista usa siempre una motocicleta, y además de ser vehículo que facilita la introspección, ¿tiene algún significado especial?
Libertad, rebeldía.
Como dijimos, el personaje se mueve por la isla siempre en motocicleta, y mientras lo hace reflexiona sobre sus propios procesos. El amor a la motocicleta es algo que viene de mí como autor, se lo he dado al protagonista. Tiene que ver con mi sensación de libertad (porque en mi país mis padres no me le permitían por temor) y además porque fue en distintos lugares de Asia donde comenzó a conducir motocicletas y donde lo hago cada vez que voy. De alguna manera ambas cosas están ligadas.
¿Qué aprendiste haciendo guiones y qué te fue útil en el desarrollo de la novela?
Me enseñó a construir buenos diálogos y a trabajar bien los personajes.
Además, como aprendí mucho de las culturas de allí, de la religión Budista, la musulmana, esa experiencia me sirvió para la construcción de personajes y el desarrollo de la acción en contextos verosímiles.
¿Ya cuentas con un nuevo proyecto de escritura?
Una novela que ya está casi lista.

Óscar Herrera (San José, Costa Rica, 1977). Es escritor. Ha colaborado con periódicos de Costa Rica, España y Argentina. Trabajó durante tres años como guionista para productoras de cine en Tailandia. A los veintidós años abandonó sus estudios universitarios y partió de Costa Rica para dedicarse a sus pasiones de escribir y viajar. Ha visitado más de sesenta países en cuatro continentes y ha vivido en Estados Unidos, Sudáfrica, Australia, Malasia y Tailandia. Actualmente reside en Alemania. El forastero es su primera novela con la que combina el relato de viaje y el género de la novela de formación (Bildungsroman).
La novela “El forastero”(Editorial Araña, 2024, España) puede adquirirse en Berlín en Andenbuch, Bergmannstr. 59, im Hof (10961). Así como en Stuttgart, en Merz & Benzing Dorotheenstr. 4, Markhalle Stuttgart (70137), y en Markus Buchhandlung, Filderstr. 29 (Am Marukusplatz, 70180) Stuttgart.
BERLÍN: El 9.02.26 el autor estará en el Salón Berlinés presentando su libro. Acompañará la escritora Romina Tumini. Con moderación del escritor y gestor cultural Jose Luis Pizzi
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