El vínculo entre Chile y Alemania tiene una historia que se remonta al siglo XIX con el arribo de los primeros colonos alemanes al sur de Chile. Desde entonces, eventos significativos han ocurrido, como el corte de relaciones tras la Primera Guerra Mundial, el exilio chileno hacia las dos Alemanias y la firma de más de 200 tratados bilaterales.
Hoy, ambas naciones trabajan en dos ejes principales: derechos humanos respecto de Colonia Dignidad y temas climáticos, con el impulso de la transición energética y el rol estratégico de Alemania en el mercado chileno. Aspectos que han sido discutidos por Gabriel Boric y Olaf Scholz.
El presidente chileno estuvo en estos días en Alemania como parte de una visita oficial por Europa, en la que tuvo un encuentro íntimo y sin prensa con la comunidad chilena y luego una exposición en un evento conjunto organizado por la Heinrich Böll Stiftung y la Friedrich Ebert Stiftung.
Nota al lector: Esta crónica muestra las relaciones entre Chile y Alemania, en un contexto histórico y vigente. No es un texto ni crítico ni partidista.


El Presidente de Chile, Gabriel Boric en una de sus actividades oficiales en la sede de la Friedrich Ebert Stiftung. En la instancia condenó los abusos en materia de derechos humanos en el conflicto de Gaza, en Ucrania y en el ascenso de partidos de extrema derecha en el mundo.
Un repaso a los hechos
En febrero de 2022 cuando estalla el conflicto entre Rusia y Ucrania, los recortes del gas ruso en el suministro alemán encendieron las alarmas. La urgencia dejó en vista la dependencia.
En un hecho inédito, Alemania construyó en tiempo récord su primera terminal de importación del gas natural licuado (GNL) en la costa del Mar del Norte. Normalmente una construcción de esta envergadura hubiese tardado gran parte de tiempo. Sin embargo, como se trataba de una urgencia, las autoridades decidieron eliminar los trámites burocráticos para terminar la construcción de la obra en 200 días, pero el esfuerzo no fue suficiente.
Alemania necesita empujar su transición energética, descarbonizar su matriz y lograr una independencia de suministro.
Mientras tanto, al otro lado del mundo, en abril de 2023 el gobierno chileno lanzaba la Estrategia Nacional del Litio. Para Chile, tanto el almacenamiento y la carbono-neutralidad como la electromovilidad son compromisos suscritos en el Acuerdo de París, por tanto desarrollar una industria de litio sustentable, respetuosa del medioambiente y de las comunidades es crucial para almacenar la generación.
Chile tiene una de las mayores reservas de litio del mundo, entre el 36% y el 40% del total global estimado. Esto hace que, en términos económicos, el litio no solo represente una oportunidad para la captura justa de rentas a través de royalties e impuestos, sino que además representa una oportunidad para el financiamiento de planes sociales y políticas públicas y para avanzar en nuevos desarrollos productivos y de innovación tecnológica que permitan al país consolidar su posición de liderazgo como productor mundial.
Además de la abundancia de recursos naturales del país –en específico del recurso solar–, el país tiene la capacidad de generar hidrógeno verde, un vector energético que se obtiene de la generación renovable. De acuerdo a cifras entregadas por el Ministerio de Energía, la generación eléctrica en Chile con fuentes renovables alcanzó un 41% en lo que va de 2024.
En todo este contexto, Olaf Scholz aterrizó en Chile el 29 de enero de 2023 para gestionar un acuerdo de cooperación que contribuya con el anuncio de la Estrategia Nacional del Litio impulsada por Boric, y también a la búsqueda de socios que cumplan con las metas climáticas y energéticas alemanas.
La nomenclatura es simple: Chile necesita refinar su mineral y Alemania tiene la industria.


Gabriel Boric en el encuentro con la comunidad chilena. Evento organizado por la Embajada de Chile en Berlín en Haus der Kulturen der Welt donde pidió disculpas a nombre del Estado de Chile a todos los exiliados que llegaron a las Alemanias durante la dictadura de Augusto Pinochet.
Boric y los derechos humanos
El presidente chileno aterrizó en Berlín el 10 de junio para una gira presidencial de reuniones oficiales. Justo a tiempo cuando los titulares en Europa ratifican el arribo de la extrema derecha al parlamento europeo, en un período mundial convulsionado.
«Nos preocupa el avance de fuerzas que cuestionan o no valoran como nosotros la democracia, que relativizan la importancia de los derechos humanos o creen que hay ciudadanos de primera o segunda categoría», indicó el jefe de Estado y agregó que «hubo avance de la ultraderecha en países específicos, pero también avance progresista en otros».
También se reunió con la comunidad chilena en un evento en el que pidió perdón en nombre del Estado de Chile por el exilio forzado a las dos Alemanias durante la dictadura de Pinochet.
Luego, en una charla conjunta organizada por la Heinrich Böll Stiftung y la Friedrich Ebert Stiftung, el mandatario condenó los conflictos en la franja de Gaza y en Ucrania; y calificó al gobierno de Putin de estar «más bien aliado con las fuerzas de ultraderecha» mientras calificó la avanzada israelí en Gaza de «genocidio».
Los nuevos acuerdos
Durante el encuentro bilateral se retomó la agenda que tanto Chile como Alemania tienen en común, los derechos humanos y el clima.
Gabriel Boric anunció en su cuenta pública del pasado 1 de junio la expropiación de los terrenos de Villa Baviera ex Colonia Dignidad, cónclave nazi y centro de torturas durante la dictadura de Pinochet.
La medida fue anunciada para que el sitio, que fuera utilizado por colonos alemanes como centro de tortura de la dictadura militar de Augusto Pinochet, sea convertido en sitio de memoria que verifique, preserve y evalúe vestigios y documentos de los delitos cometidos, y para apoyar la conservación de la memoria histórica y la valoración de los bienes, sociedad y empresas emanadas de Colonia Dignidad.
De acuerdo a los comunicados de prensa de la reunión bilateral, Scholz ha dicho que «Alemania está dispuesta a contribuir como socio al sitio de memoria y al centro de documentación».
Este hito tiene su origen en 2017 cuando ambos gobiernos suscribieron un Memorando de Entendimiento para la creación de la “Comisión Mixta Germano-Chilena para Abordar la Memoria Histórica de Colonia Dignidad y la Integración de sus Víctimas a la Sociedad”.
Por su parte, en la agenda climática, ambos países abordaron el Plan de Acción de Hidrógeno Verde y la Estrategia Nacional del Litio para generar oportunidades de inversión y profundizar en los desafíos de la crisis climática y de medioambiente y por supuesto generar lazos de colaboración entre ambos países.
Respecto al hidrógeno verde, la colaboración con el país europeo se remonta a 2019 con la Asociación Energética Chile-Alemania para habilitar los puestos en Hamburgo y crear condiciones tempranas para importación y exportación del recurso.
Ambos líderes se refirieron además al foro Climate Club, presidido por ambos países, para acelerar el cumplimiento de los objetivos establecidos –con especial atención en el sector industrial– en el Acuerdo de París. Y de esta manera, alcanzar la neutralidad climática en 2050.


1- Juan Rojas Vásquez llegó a Alemania con 14 años. Fue uno de los gestores de la plaza Santiago de Chile en Stuttgart. Su hermano y su padre son detenidos desaparecidos de Colonia Dignidad. 2- El padre y el hermano de Juan Rojas Vásquez, ambos desaparecidos en Colonia Dignidad.
Una larga data
Aún a más de 12 mil kilómetros de distancia y sin colonización, Chile y Alemania mantienen vínculos desde el siglo XIX, con la designación de los primeros cónsules chilenos en ciudades como Bremen y con el plan de colonización del sur de Chile impulsado por Vicente Pérez Rosales, en el que por primera vez los alemanes llegan al país a la zona sur.
Ya en el siglo XX, en el período de la historia moderna, Chile rompe relaciones con Alemania durante la Segunda Guerra Mundial y aún así, soldados nazis se refugiaron al sur del país. En ese ingreso, en la década de los ’60, el ex soldado alemán Paul Schaffer fundó Colonia Dignidad, un asentamiento en la zona centro sur de Chile que operó como centro clandestino de detención y tortura.
Luego, en los ‘70, durante la dictadura de Pinochet, ambas Alemanias recibieron a exiliados chilenos, quienes dejaron su impronta. Por ejemplo, en la creación de la Plaza Gabriela Mistral en Stuttgart; la calle Pablo Neruda en Köpenick, el arribo de literatura hispanoamericana. Es en este período en el que se forja una fuerte relación de solidaridad entre las comunidades de ambos países.
La ex presidenta Michelle Bachelet hizo exilio en la República Democrática Alemana y años más tarde, con la caída del Muro de Berlín, el ex mandamás de la Alemania del Este, Erich Honecker, se refugia en la embajada rusa en Santiago Chile; ya en libertad, se quedaría en el país hasta el final del sus días.
El retorno de la democracia en Chile fue otra oportunidad para ambos países. Todos los presidentes en democracia han hecho visitas de Estado y tres han sido los Cancilleres que han visitado Chile: Helmut Kohl (1991), Angela Merkel (2013) y Olaf Scholz (2023).
En los ’90 se instalan corporaciones, empresas, organizaciones no gubernamentales y de cooperaciones internacionales como la Deutsche Gesellschaft für Internationale Zusammenarbeit, GIZ; la Heinrich Böll Stiftung; el Deutscher Akademischer Austauschdienst, DAAD; el Goethe Institut, el Fraunhofer Institut, entre otros. Esto, además del fomento a la apertura de 22 colegios alemanes a lo largo del país, de la obtención de becas de la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo, ANID, y de la gestión internacional para la apertura de visas con distintos fines.
Y en el siglo XXI se nota un flujo migratorio de chilenos a Alemania dado principalmente por temas artísticos y científicos, se contabilizan más de 200 acuerdos entre ambos países y una inmensa lista de actividades, publicaciones e intercambios que de solo enumerarlos daría para un manual completo.
Si bien las manifestaciones de solidaridad fueron expresadas en ambas Alemanias, fue en la Alemania Oriental donde mayoritariamente los chilenos recibieron asilo, siendo más de siete mil los exiliados chilenos durante este periodo. Estas imágenes son posters de protesta y de solidaridad de chilenos y alemanes. Fueron exhibidos en una de las salas del cine Babylon de la Rosa Luxemburg Platz en el contexto de los 50 años del Golpe Militar en Chile.
Foto 3- Busto de Gabriela Mistral en Plaza de Santiago de Chile en la ciudad de Stuttgart. Esta plaza fue iniciativa y gestión de la comunidad chilena de exilio durante la década los ’70.






