El séptimo vicio

Javier Tolentino, crítico de cine español creador de El séptimo vicio, señero programa de Radio 3, estuvo en Berlín en la Librería La escalera presentando su nuevo libro, Un abecedario para Emma Suárez, y un anticipo de su primer largometraje como director, Un blues para Teherán. Desbandada fue moderadora del encuentro.  Aquí van algunos momentos de la charla para los lectores de la revista –y un revuelto de letras para JT.

“Un cóctel molotov”, así define Javier Tolentino a la emisora española Radio 3, una emisora de excepción dentro de las radios culturales europeas sin la cual sería imposible el programa de cine que viene poniendo en el aire desde hace dos décadas. “Un cóctel molotov de afán por la cultura e independencia que han querido cerrar todos los gobiernos del país, pero donde seguimos resistiendo”. Y ríe.  Es que El Séptimo Vicio –así se presenta en su página web– “es un espacio reservado para la pasión por el cine de una audiencia que ama el cine indi, de autor, comprometido, fantasioso y empapado de una cierta militancia friki”. Nada más leer esto y ya queremos ver, mejor dicho, escuchar de qué se trata. Por suerte para los berlineses los podcasts están online. Y hete aquí, lo primero que a uno le viene a la mente es que JT es un DJ del cine. El comentario, la entrevista tienen en cada programa tanta importancia como la banda sonora, hecha esta de la selección musical y de escenas, trailers de las películas que sin imagen se convierten casi en radioteatro. ¿Por qué la singular elección de hablar de cine en un medio sin imagen? “Falso”, responde JT. “En uno de los muros de un estudio de la radio hay una frase: “La radio no tiene imágenes”, pero habría que repasar a Brecht para darse cuenta de que precisamente la palabra es la constructora de la imagen. Y luego, ¿qué es la cámara en la radio? El micrófono. ¿Y qué es la pantalla? La cabeza de cada uno. Tú estás hablando desde la radio de Persia o de Japón y depende de las palabras que vas impregnando en la radio, cada uno de nosotros tendremos un Japón distinto, un Kabul diferente o una Persia completamente infinita. Entonces claro que estamos trabajando con la imagen.” Sí, Javier, lo visual del cine es lo que se transforma en el éter. Argumento a favor de JT en el debate –y el debate es su postulado.  Y su pasión. Como la palabra. Y el cine. ¿Qué cine?: “El cine que (me) importa”, dice JT, “el cine que defiendes. El cine de otras geografías, el de la periferia. El cine persa, el cine colombiano, senegalés. El cine que se hace en Mauritania, Filipinas, Tailandia tiene o contiene un lenguaje que me seduce mucho más que el previsible cine de la metrópoli del planeta.” ¿El cine político? “Todo cine es político”, replica JT.

Un blues para Teherán

En el camino, la radio quedó afuera de la película. El proyecto que originalmente se titularía Persia on Air se transformó: “Para ello fue necesario quitarme el traje de cronista y ponerme el de cineasta. Hasta que no me quité ese traje no nació Un blues para Teherán.“ Si comenzamos a pensar letras para JT, diremos también que la P es de productor y peligroso: “Luis Miñarro es un hombre muy peligroso, porque es un hombre muy creativo…” , cuenta JT. “Ya quiso que empezara a hacer un largometraje hace 15 años porque yo tenía un guión sobre Miguel de Unamuno. Años más tarde, cuando ve lo que está pasando en Irán y a partir de una entrevista que yo le hago a Abbas Kiarostami, él viene corriendo a Madrid y dice que yo tengo que hacer una película sobre Irán.” Te dio el impulso…  “Aquello fue más que un impulso, casi me pone una pistola.” Ríe. “¿Pero yo podría haber hecho “Un blues en Nueva York” en lugar de en Teherán? Pues no. Porque la verdad no tendría esa pulsión, ese interés por saber más sobre la gran contradicción de Irán.” ¿Por qué Irán? “Porque creo que allí está el origen de nuestra civilización, pero también está nuestra derrota. La película nace de intentar conocer ese país que forma parte del magma y de nuestra cultura occidental. En la antigua Persia, en la Mesopotamia de la historia se guardan antiguos pergaminos que desvelan claves de nuestra cultura occidental y en el Irán contemporáneo se revela la propia derrota. Allí está el origen del pensamiento, que es lo mejor que tenemos, de la palabra, pero a pesar de haber sido el gran pueblo, el gran país de la civilización occidental no le han servido todas esas armas para vencer e instalarse en una sociedad que ama el silencio, que ama la cultura, que ama la palabra. Y en cambio vive de los monjes, bajo una dictadura implacable. Esto nos hace también mirar a Occidente, ver si no nos pasa un poco lo mismo. Europa está viviendo del mercado, del consumo y  de alguna forma también está siendo derrotada en cuanto a la cultura.” ¿Y por qué el blues?: “Cuando visitas muchas veces Teherán y ves el caos circulatorio, el caos de la gente, el caos del país… De repente un día puse una trompeta de Ibrahim Maalouf, que es un músico libanés maravilloso que tiene un tema que se llama Beirut y me pareció que era lo mismo que Teherán. Son las heridas y las cicatrices de Persia en una canción de Ibrahim que me encantó y de la que ahora está haciendo una versión para la película Walter Geromet.” 

P de PAUSA para banda de sonido de la entrevista: 

 “Yo quiero contar la historia del pueblo iraní, de la cotidianidad de sus vidas, de los que pescan en el Caspio y te venden sus arroces, para tender puentes y abrir un diálogo a un país misterioso sobre el que nosotros, los occidentales, levantamos ciertos estigmas y prejuicios”, leemos que dice JT en una entrevista. ¿Y quiénes son los protagonistas?, le preguntamos. “Los protagonistas son los que creo yo que tienen una posición sobre el conocimiento casi diríamos genética. En las capas más humildes de Persia, ese pescador, Asgar, del Caspio, que a veces ha perdido casi la vida, en un momento dice qué significa la poesía para él, qué significa el amor para él y qué significa para él el momento más importante de su vida. En las respuestas de Asgar están libros y libros de ensayo y de discurso poético. En solamente cuatro palabras. Y es analfabeto, no sabe leer ni escribir. Por ahí hemos ido. Uno de los caminos es que el conocimiento no solamente está dentro de los libros o dentro de los intelectuales, sino que el conocimiento se encuentra también en saber perfectamente a qué hora amanece y qué ocurre y qué actividades despliega el amanecer.” El estreno de Un blues para Teherán está previsto para otoño del 2020.

Un alfabeto para Emma Suarez

Una foto puede ser también el principio de todo.  Cannes 2016, Emma Suarez, una de las musas del cine español, presenta la película Julieta que filmó con Pedro Almodóvar. JT graba un Séptimo Vicio con ella en una tetería de la ciudad. La directora de la revista cultural El Hype fotografía el encuentro. “Esta foto merece un libro”, dice luego refiriéndose a la que ahora vemos en la contratapa del nuevo libro de JT.  La actriz estuvo de acuerdo. Así surgió Un alfabeto para Emma Suárez.  Conversaciones imaginadas (o no) con ES, y a la vez una exploración sobre la propiedad del texto, porque, se pregunta el autor, ¿de quién es un libro? ¿del autor? ¿del editor? ¿de los personajes o personas que lo inspiran? ¿del lector? “A mí tanto en el cine como en la radio lo que me importa siempre, lo que más me interesa es el lenguaje”, dice JT. “Tuve muchas conversaciones con ella, un cálido, intimista y muy revelador encuentro (o no) , pero a mí hacer un biopic de Emma Suarez no me interesaba nada. Tenía que hacer algo más travieso, algo más cañero, creo yo. Bueno, tanto que creo Emma Suarez ya no me va a hablar después de este libro” Ríe. “Cuando terminamos las conversaciones, yo empecé a pensar en la estructura. Y es muy de ficción. Se inspira en conversaciones pero luego vuela por sí solo”. “Es que yo también hablo de mi gente, de mis hermanas, y claro, ¿qué pinta Emma Suárez en eso? Pero claro, pinta todo, porque sin ella no hay conversación, no hay propuesta de diálogo. Entonces, la forma que mejor me venía para explicar todos los puntos de lo que yo quería hacer fue a través de una letra que me propusiera un tema para cada capítulo.” El libro se convierte así en una suerte de diccionario que se va hilando con una lógica fluida y audaz. Y Emma Suarez es un ícono, le decimos. “Sí, pero para mí es un pretexto, para hablar de mí. Pobrecita.” JT coquetea con la provocación y ríe. ¿Un blues en Teherán también? “Siempre hablamos de nosotros”. El cine, la vida, nosotros y los otros, de eso se trata, sí.  Vaya de muestra una letra: “La letra LL – Llegué a escalar por una pared” (Fragmento editado de Un abecedario para Emma Suarez, Editorial Extravertida, 2019)

La letra LL – Llegué a escalar por una pared

Light my fire

La lista de las diez o veinte mejores películas del cine o del año o de lo que sea, las que uno tiene que ver para que le den el diploma de cinéfilo, es un reclamo frecuente.  De los medios, de los programadores, de los festivales de cine, de los directores de las cinematecas, de los espectadores. Los cánones santifican y legitiman a los grandes, a los clásicos, las películas perfectas. Son algo así como las tablas que bajó Moisés de la montaña. Pero ignoran demasiadas buenas películas. Como opción al canon del consenso está la lista individual, la que comunica la intensidad y la pasión de la experiencia que determinadas películas suscitaron en alguien y entabla con el canon una relación polémica. Pensando esto el crítico australiano Adrian Martin expresó el deseo de una lista o listas que sirvan al espectador de estímulo, que enciendan su fuego. Light my fire, escribió citando a los Doors. Y en tanto el canon valora las películas como obras completas y objetos perfectos sin dejar espacio para películas imperfectas o brillantes fragmentos, abogó por películas que son grandes por solo diez minutos, quizá incluso por solo una escena. Javier Tolentino habla de El cine que me importa, como se titula su libro publicado en Larousse. Así en primera persona. Sin pretensión de imparcialidad. ¿Qué es la crítica, Javier? “Yo siempre digo que la crítica de cine es una opinión por supuesto argumentada y casi un recurso literario y un ensayo. “ Sokurov, el director de El arca rusa, dijo hace poco: “No nos interesa que nos cuenten el argumento o nos digan si les parece que una película es buena o es mala. Queremos que la crítica vaya más allá, que ayude a pensar el alma del cine.” JT: “Si la crítica se tomara como lo que dice Sokurov, pues sería maravilloso, porque es un análisis de tu trabajo. Pero si reduces la crítica a un pulgar para arriba o para abajo, bueno, yo en mi vida he hecho eso. En mi vida he puesto estrellitas a las películas. Eso es algo a lo que siempre me he negado.“  Pálpito, emoción, recuerdo son palabras que aparecen como base para tu selección de películas. JT: “Es que yo no soy un crítico. Cuando te escucho, digo: Eso no es un crítico.” Hay que reformular el concepto, replico. JT: “Por eso cuando hablamos en la radio de la crítica me gusta más la crítica como propuesta de debate. Incluso la crítica que se completa con la respuesta.” ¿Por qué el crowdfunding como forma de financiación de Un blues para Teherán?  JT: “Es que igual que la radio, que la crítica tal y como la entiendo o el cine es el resultado de la participación y del debate que se suscita del colectivo.  ¿Queremos también las películas imperfectas, que nos marcaron? JT: “A mí me gustan los poetas con faltas de ortografía”. ¿Hay películas que te interesan por diez minutos, por una escena, porque quizá no los 100 minutos, pero esos diez minutos o esa escena “light your fire”? JT: “ Y por un plano. La piel que habito es una película muy irregular de Almodóvar, pero el plano de la actriz española enjaulada por un hombre, solo puede concebirlo Almodóvar. Uno de los grandes genios del cine.  Hay que concebir ese plano: ver a esa mujer dentro de ese muro de cristal, como una especie de pieza viva, pero para ti, la quieres para ti solo, que no salga a la calle. Es un amor enfermizo, un amor tóxico en relación con el deseo. Es como ama Almodóvar.”

Revuelto de letras para JT:

B de BLUES, de BANDA DE SONIDO –También Un alfabeto para Emma Suárez tiene su banda de sonido, accesible online.

D de DJ DEL CINE, de DERROTA, de DEBATE.

C de CINE, de CRÍTICA, de COLECTIVO, de CROWDFUNDING, de CONOCIMIENTO, de CULTURA.

H de HUMOR.

P de PALABRA, de PERIFERIA.

F de FIN (pero no tan fin) –Diario de un cobarde en el fin del mundo se titula el próximo libro de JT, escrito en Punta Arenas, Chile.

A de ALFABETO -y de Javier Tolentino, tras este encuentro,  como nuevo ALIADO imprescindible.

Claudia Baricco

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